martes, 1 de febrero de 2011

Las revoluciones están en marcha en Egipto y Túnez.


Declaración del Buró de la Cuarta Internacional

“El rasgo característico más indiscutible de las revoluciones es la intervención directa de las masas en los acontecimientos históricos. En tiempos normales, el Estado, sea monárquico o democrático, está por encima de la nación; la historia corre a cargo de los especialistas de este oficio: los monarcas, los ministros, los burócratas, los parlamentarios, los periodistas. Pero en los momentos decisivos, cuando el orden establecido se hace insoportable para las masas, estas rompen las barreras que las separan de la palestra política, (…). La historia de las revoluciones es para nosotros, por encima de todo, la historia de la irrupción violenta de las masas en el gobierno de sus propios destinos." León Trotsky, Prólogo de Historia de la Revolución Rusa

Tal como ocurre con cualquier revolución, la situación cambia cada hora. Cualquier análisis será superado indudablemente por los eventos que ocurran en las próximas horas o días. Pero ya podemos decir que los pueblos tunecino y egipcio están escribiendo las primeras páginas de las revoluciones del siglo 21. Están causando conmoción en el mundo árabe, desde Argel hasta Ramala, desde Ammán hasta Saná en Yemen. Dentro de las condiciones históricas particulares de esta sociedad, estas revoluciones surgen de la crisis que está sacudiendo al sistema capitalista mundial. Las “rebeliones de pobres” se combinan con una movilización inmensa por la democracia. Los efectos de la crisis económica mundial, junto con la opresión de las dictaduras, están convirtiendo a estos países, en la situación actual, en los eslabones débiles de la dominación imperialista. Están creando las condiciones para el comienzo de procesos de revoluciones sociales y democráticas.

Manifestaciones, huelgas, mítines masivos, comités de autodefensa, movilizaciones de sindicatos, de asociaciones civiles y de todas las clases populares; “aquellos de abajo” y “aquellos del medio” que se pasan hacia la insurrección, “aquellos de arriba que ya no pueden gobernar como antes”, convergencia entre partidos de la oposición radical contra el sistema, estos son todos ingredientes para una situación prerrevolucionaria o revolucionaria que hoy está ya a punto de estallar.

Hoy le toca el turno a Egipto ver a cientos de miles de trabajadores, jóvenes y desempleados hacerle frente a la dictadura de Mubarak.

En Túnez, una dictadura sangrienta fue talada. Era el foco del odio de una sociedad entera; de las clases populares y, en particular, de la juventud. Tenía que desbaratarse el régimen de Ben Alí, su represión y corrupción, un sistema apoyado por todas las potencias imperialistas, Francia, Estados Unidos, la Unión Europea.

Es este mismo movimiento el que se extiende hoy por Egipto.

Existen, por supuesto, diferencias históricas entre ambos países. Egipto es el país más poblado del mundo árabe. Tiene un lugar geoestratégico decisivo en Oriente Medio. Las estructuras del Estado, las instituciones y el rol del Ejército son distintos allí. Pero es el mismo movimiento básico el que afecta a ambos países.

Las masas tunecinas ya no podían soportar un sistema económico –“un buen alumno de la economía mundial”, según el Sr. Strauss-Kahn— que las hacía morir de hambre. El aumento general de los precios de los alimentos básicos, un desempleo de casi 30 por ciento y cientos de miles de personas jóvenes entrenadas, cualificadas y sin trabajo crearon terreno fértil para el desarrollo de una revuelta social que, combinada con la crisis política, llevó a una revolución.

Entre 2006 y 2008, hubo aumentos dramáticos de los precios de los productos esenciales, incluidos el arroz, el trigo y el maíz. El precio del arroz se triplicó en cinco años, de aproximadamente $600 la tonelada en 2003 a más de $1800 la tonelada para mayo de 2008.

El aumento reciente del precio del trigo se evidencia con un salto de un 32 por ciento reportado durante la segunda mitad de 2010 en el índice combinado de los precios de los alimentos. La gran alza en los precios del azúcar, de los cereales y de las semillas oleaginosas llevó a niveles récord los precios de los alimentos a nivel mundial, excediendo los de 2008, lo cual causó revueltas en todo el mundo. Al mismo tiempo, el FMI y la OMC están exigiendo levantar todas las barreras arancelarias y cesar todos los subsidios de alimentos. La reciente alza especulativa de los precios de los alimentos intensificó el desarrollo mundial de la hambruna a una escala nunca antes vista, la cual está golpeando a una serie de países en África y el mundo árabe.

Egipto también ha sentido los efectos del aumento general de los precios de los alimentos. La economía no crea suficientes empleos para aliviar las necesidades de la población. Las políticas neoliberales que se han implementado desde 2000 han agravado las desigualdades y empobrecido a millones de familias. Cerca de 40 por ciento de los 80 millones de egipcios siguen viviendo con menos de dos dólares por día, y 90 por ciento de los desempleados son menores de 30 años.

Otro asunto extraordinario es que la federación sindical nacional –dirigida por miembros del gobierno—ha retirado en parte su apoyo al gobierno en las dos semanas desde que se produjo la insurrección tunecina. Querían que se controlaran los precios, un aumento de salarios y un sistema de distribución de alimentos subsidiado; al no ser capaz el pueblo de obtener las necesidades básicas, tales como el té o el aceite. Que los líderes sindicales exijan esto no tiene precedentes porque han sido defensores ciegos del neoliberalismo. Ese es el impacto de los eventos tunecinos.

En Túnez, esta revolución tiene raíces profundas. El movimiento social actual es el resultado de un ciclo de movilizaciones y movimientos que sacan su fuerza de la historia de las luchas del pueblo tunecino y sus organizaciones, particularmente muchas asociaciones que luchan por los derechos humanos y las libertades democráticas, y los sindicatos, como son muchos sectores de la Unión General Tunecina del Trabajo (UGTT).

Recordamos la lucha en 1999 de ciertas figuras por la libertad de expresión y de viajar, el movimiento de 2000 de los estudiantes de escuela superior, las movilizaciones de 2001 contra la guerra en Irak, la segunda Intifada en 2002-2003, las huelgas y las manifestaciones de 2008 en Gafsa, Ben Guerdane en junio de 2010 y Sidi Mouzid, que para finales de 2010 abrió el camino para la revolución.

Se trata de un movimiento histórico, que comenzó con esta combinación de revuelta social y del derrocamiento de una dictadura, pero que hoy busca llegar más allá. Se trata de una revolución democrática radical que tiene exigencias sociales anticapitalistas.

Ben Alí tuvo que huir, pero la esencia de su sistema gansteril permaneció. La fuerza de la movilización ha obligado a los otrora partidarios de Ben Alí a abandonar gradualmente el gobierno, pero, mientras escribimos esta declaración, el Primer Ministro es Ghannouchi, partidario de Ben Alí.

Y la revolución quiere llegar más allá: “¡RCD, fuera!”, “Ghannouchi, fuera!”, detrás de estas exigencias, es el sistema político en su totalidad, todas las instituciones, todo el aparato represivo el que debiera ser erradicado. Es necesario acabar con todo el sistema de Ben Alí y establecer todos los derechos y las libertades democráticas: el derecho a la libre expresión, el derecho a huelga, el derecho a manifestarse, el pluralismo de asociaciones, sindicatos y partidos.

¡A abolir la presidencia e instalar un gobierno revolucionario provisional!

Deshacerse de la dictadura y de todas las actividades que buscan proteger el poder de las clases dominantes significa hoy iniciar un proceso de elecciones libres para una Asamblea Constituyente. Este proceso debe tener sus bases en la organización de comités y consejos populares y de coordinación que han surgido del proceso actual, si es que no ha de ser confiscado por un nuevo régimen oligárquico.

En ese proceso, los anticapitalistas defenderán las exigencias clave de un programa que rompa con la lógica imperialista y capitalista: satisfacer las necesidades vitales de las clases populares –pan, salarios, empleos; reorganización de la economía a base de las necesidades sociales fundamentales—servicios públicos gratis y adecuados, escuelas, salud, derechos de las mujeres, reforma agraria radical, socialización de los bancos y de los sectores clave de la economía, ampliación de la protección social para el desempleo, salud y retiro, cancelación de la deuda, soberanía nacional y popular. Este es el programa de un gobierno democrático que estaría al servicio de los obreros y la población.

Al mismo tiempo, ya sea para organizar la defensa de los distritos, para sacar de la administración estatal o de las grandes compañías a los líderes de la RCD, o para reorganizar la distribución de los artículos de alimento, los trabajadores y los jóvenes están organizando sus asambleas y comités propios. Los sectores más combativos y los más radicales deben apoyar, estimular, organizar y coordinar todas estas estructuras de autoorganización. Son algo sobre lo cual hay que construir para establecer un poder democrático de las clases populares.

Para el momento en que escribimos esta declaración, Egipto está en un estado de insurrección. A pesar de la represión sangrienta, se desarrollan oleadas de movilizaciones de masas. Cientos de miles de manifestantes están en las calles del El Cairo, Alejandría y Suez. La sede del dominante PND y símbolos del régimen han sido atacados. El odio hacia el sistema de Mubarak, el rechazo total a la corrupción y el llamado a que se satisfagan las exigencias sociales vitales contra las alzas de los precios han dado pie a y han alimentado la movilización de todas las clases populares. El régimen está vacilando. El liderato del Ejército, apoyado por Estados Unidos, ha intentado un “golpe autogestionado” al poner a Omar Suleiman, cabeza de los servicios secretos y pilar del régimen actual, al lado de Mubarak como vicepresidente. El Ejército está bajo mucha presión. Se han observado escenas de confraternización entre el pueblo y los soldados, pero, ante la determinación de los egipcios, el liderato del Ejército también podría optar por la confrontación y la represión violenta. La exigencia de las millones de personas en las calles no puede estar más clara: Mubarak debe irse, pero es toda la dictadura, todo el aparato represivo el que hay que derrumbar y ser sustituido con un proceso democrático con todos los derechos y las libertades. El llamado a un día de movilizaciones el 1ro de febrero es el próximo paso.

En Egipto también es necesario acabar con la dictadura y fundar un proceso democrático con todos los derechos y las libertades democráticas fundamentales.

El movimiento actual es el más importante desde las revueltas del pan de 1977, pero aquí nuevamente tiene raíces profundas.

Mubarak ha mantenido un régimen dictatorial durante los pasados 30 años, con el cual ha encarcelado y asesinado a sus oponentes, suprimiendo cualquier expresión independiente del movimiento social y de la oposición política. La farsa electoral de noviembre de 2010, controlada en su totalidad por el PND (el cual ganó más del 80 por ciento de los puestos), es el ejemplo más reciente. Durante los últimos años, ha habido movimientos huelgarios importantes -- particularmente de los trabajadores textiles de El-Mahalla—, huelgas generales y manifestaciones y protestas de diferentes categorías sociales, grandes movilizaciones antiimperialistas en 2004 contra la ocupación militar de Irak y Afganistán, los cuales han marcado el rechazo y el aislamiento de un régimen sostenido solo por Estados Unidos y la Unión Europea.

Egipto es, junto con Israel y Arabia Saudita, uno de los tres pilares de la política imperialista en la región. Estados Unidos, Israel y Europa harán todo lo que esté a su alcance para evitar que Egipto escape de su zona de influencia y para oponerse a un desarrollo revolucionario de las protestas.

La revolución tunecina ha encendido al mundo árabe. También es, para toda una generación, su primera revolución. Todo puede cambiar hoy con el levantamiento del pueblo egipcio. La movilización tendrá indudablemente sus repercusiones a través de la región, particularmente al alentar a los palestinos, a pesar de la vergonzosa declaración de Mahmoud Abbas.

Tenemos que construir una pared de solidaridad alrededor de los procesos revolucionarios que se desarrollan en Túnez y Egipto, apoyado por la solidaridad activa con las movilizaciones que se están dando por todo el mundo árabe. No podemos ignorar la posibilidad de golpes fuertes por parte del aparato represivo de Ben Alí, o las amenazas de su amigo Khadaffi. Asimismo, si el régimen opta por la confrontación, los líderes del Ejército podrían desatar una represión sangrienta.

Ante la profundización del proceso revolucionario, las potencias de Occidente y las clases dominantes tratarán de retomar el control quebrando esta inmensa esperanza.

Los pueblos tunecino y egipcio deben poder contar con la totalidad del movimiento obrero internacional, con la totalidad del movimiento por la justicia global. En los sindicatos, las asociaciones, los partidos de izquierda, debemos apoyar las luchas de estos pueblos y la revuelta que relampaguea por todo el mundo árabe.

¡Que vivan las revoluciones tunicina y egipcia!

¡Solidaridad con las luchas del mundo árabe!


Buró de la Cuarta Internacional

8:00 p.m., 30 de enero de 2011

CC.OO. de Pontevedra y Vilagarcía de Arousa se desmarcan del pacto social por considerarlo "desequilibrado".


Las comisiones ejecutivas de las uniones comarcales de Comisiones Obreras en Pontevedra y en Vilagarcía de Arousa han manifestado su "desacuerdo" con los términos del pacto económico y social negociado entre las direcciones de CC.OO., UGT, la CEOE y el Gobierno. Argumentan que se trata de un documento "desequilibrado" en el que "priman más los recortes que los nuevos derechos" y que "no reúne las condiciones mínimas para ser aceptado".

Al respecto, los secretarios generales de CC.OO. en Pontevedra y Arousa, Xosé Luis García Pedrosa y Fernando Ramos, respectivamente, han sido los primeros en expresar abiertamente la disconformidad de ambas agrupaciones con el ánimo de "abrir un debate público", tal y como ha señalado García Pedrosa.

"No hay una rebelión", ha precisado Ramos, al considerar que son "tan de CC.OO. como los que deciden que hay que firmar el acuerdo". La decisión de ambas ejecutivas "no tiene por qué tener consecuencias" y surge con ánimo de "reforzar nuestro sindicato", ha añadido.

Para Fernando Ramos, el preacuerdo de pensiones que este martes ratificará en Madrid el consejo confederal de su sindicato resulta "insuficiente y limitado", al tiempo que ha acusado al Gobierno de "chantajear" a la parte sindical y a la clase trabajadora.

Críticas al PSOE, al PP y a la banca

El representante de CC.OO. en la comarca arousana se ha referido al PSOE como "el enemigo" y ha criticado al PP por actuar, a su juicio, de una manera "calculadamente hipócrita". También ha acusado a la banca y los grandes grupos económicos de "potenciar" esta reforma en beneficio de la contratación de fondos de pensiones privados.

Ramos y García Pedrosa han coincidido en que "no era necesario" modificar ahora el sistema de pensiones por las presiones internas y tanto de la Unión Europea como de los mercados financieros. "Las pensiones en España siempre fueron un plato muy apetecible por el volumen de dinero que mueven", ha criticado el dirigente de CC.OO. en Pontevedra.

Pulso al gobierno

Aunque ha admitido que el pacto social conlleva "cosas positivas" que mejoran la situación de los adscritos al régimen agrario, las mujeres con hijos y los becarios, García Pedrosa ha censurado la reducción de las pensiones, con lo que "se pierde más de lo que se gana". Por ello, los dirigentes sindicales de Pontevedra y Arousa son partidarios de "seguir echándole un pulso al Gobierno", ha explicado Fernando Ramos, apelando a CC.OO. a continuar "negociando y presionando".

Precisamente, Ramos ha recordado que el próximo 19 de marzo se abordará la reforma de los convenios colectivos, por lo que "aún queda mucha cera" y "va a seguir habiendo la necesidad de las movilizaciones".

El secretario de la unión comarcal arousana de CC.OO. ha insistido en que "no hay que tirar la toalla". Así, ha rechazado la posibilidad de la "desmovilización sindical" y de que el Gobierno pretenda "vender esto como el fin de la lucha sindical". Su homólogo en Pontevedra ha asegurado que "las conquistas se consiguen en las movilizaciones, no en las negociaciones".

lunes, 31 de enero de 2011

Entrevista a Olivier Besancenot en Túnez: "A partir de ahora, sé que la revolución es posible".


Olivier Besancenot está en Túnez desde el martes para ver por sí mismo la revolución en curso en el país. Para el periódico en línea JDD.fr, el portavoz del NPA cuenta sus impresiones.

¿Cómo va esa estancia en Túnez?

Es algo que jamás había visto antes. Formo parte de una generación de revolucionarios que jamás ha vivido una revolución. Es la primera vez que veo un acontecimiento así, "auténtico".Estoy verdaderamente asombrado. Adoro esta efervescencia colectiva, es contagioso, entusiasmante. Mientras te estoy hablando, hay aún miles de ciudadanos en la calle, por grupos, centenares de jóvenes que cuentan los acontecimientos en Facebook y Twitter, sindicatos ultramovilizados para reclamar la dimisión del "nuevo" gobierno. Aquí, la revolución continúa.

¿Cuál es tu sentimiento ante este levantamiento popular?

La revolución es un proceso complejo, que avanza sobre la marcha y traza su propio camino. La revolución continúa pues la calle no tiene más que un objetivo: destituir este simulacro de gobierno. Actualmente, sigue siendo la oligarquía tunecina la que domina el país; la policía está en manos de los mismos, igual que el conjunto de los sectores económicos, y esto no conviene a nadie aquí. La idea de la oposición es poner en pie una asamblea constituyente para cambiar las instituciones y avanzar por un nuevo camino.

La revolución no sería pues una utopía. ¿Te da esto algunas ideas?

Si, estoy lleno de esperanzas, absolutamente (risas). Se a partir de ahora que la revolución es posible, está ahí, ante mis ojos. Además, ninguna revolución se parece a otra, no hay modelo. Cuando alguien quiere copiar, el asunto acaba a menudo muy mal… Estoy aquí para aprender, para comprender. Tomo notas en lo que concierne a la organización, la estructuración del movimiento. Es apasionante. Nosotros también tendríamos necesidad de una revolución social-democrática.

Te has reunido con una parte de la oposición. ¿La sientes dispuesta a tomar el poder?

No estoy aquí para hablar en nombre del pueblo tunecino -ha probado que no tenía necesidad de nadie para ello- pero una de las primeras cosas que me han dicho ha sido: "¡Es nuestra revolución y no queremos que nos la roben!". No se esperaban este contagio fuera de las fronteras.

¿Y tú?

Te responderé citando al realizador Ken Loach: "Las revoluciones son siempre contagiosas". ¡Lo que ocurrió ayer (martes, ndlr) en Egipto y desde hace unos días en Argelia es extremadamente importante!

¿Piensas ir a Egipto los próximos días?

No soy un globetrotter de la revolución (risas). Y tampoco estoy de peregrinación. He venido a Túnez a demanda de mis compañeros militantes, con quienes estaba en relación desde el comienzo del movimiento. Sencillamente nos habíamos puesto de acuerdo en que vendría a verles cuando tuviera sentido hacerlo. Tengo también contactos con los egipcios, por supuesto. Veremos sobre la marcha qué actitud tomar. Pero nuestro trabajo, en Francia, es luchar contra nuestro propio gobierno, nuestro propio imperialismo. No es la derecha la que va a hacerlo, está claro.

¿Y la izquierda?

¡El PS tampoco hará nada! Te recuerdo que hasta hace algunos días, Ben Ali formaba parte de la Internacional socialista… Y no solo el gobierno actual ha apoyado el régimen de Ben Ali.

¿Qué piensan los tunecinos de la actitud de Francia?

¡Están muy cabreados!. Las excusas de Sarkozy son cuentos, nadie cree en ellas aquí. En cuanto a Michèle Alliot-Marie, se ha llevado la palma. ¡Al menos podría pedir excusas, ha habido muertos aquí! Yo les he explicado que el conjunto del pueblo francés no estaba detrás de su gobierno y no avalaba todos sus actos. He oído a los medios franceses fustigar el atentismo del gobierno, pero es bastante peor que eso, ¡es la complicidad activa, concreta, económica y financiera!

¿Demandan una ayuda de Francia, como ha propuesto Nicolas Sarkozy?

No tienen la intención de vivir en autarquía, es cierto, pero no esperan nada de las autoridades francesas. No pedirán nada, han sido decepcionados.

26/01/2011

Resolución de la Comisión Ejecutiva del Sindicato de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de C.C.O.O. de Sevilla.


¡NO ADMITÁIS NINGÚN RECORTE DE LAS PENSIONES!

Ante las noticias que circulan sobre un posible acuerdo en el terreno de la reforma de la Seguridad Social, que podría incluir reformas en el derecho a la jubilación, desde este Sindicato Provincial, y transmitiendo las inquietudes de muchos afiliados y afiliadas, sindicalistas y trabajadores, nos dirigimos a la Comisión Ejecutiva Confederal y a nuestro Secretario General, Ignacio Fernández Toxo, para pediros que, en ningún caso, lleguéis a un acuerdo que suponga recortes o rebajas en el derecho a la jubilación, conquista fundamental de los trabajadores y trabajadoras y del movimiento sindical.

Creemos que, cuando se ha entregado generosas ayudas a los banqueros, y cuando el gobierno mantiene la nefasta reforma laboral, que ha supuesto el mayor recorte en los derechos de los trabajadores desde la muerte del dictador Franco, nuestros sindicatos no pueden aceptar ni el retraso de la jubilación obligatoria a los 67 años, ni la congelación de las pensiones, ni el aumento de los periodos de carencias o de cómputo de las pensiones, medida que suponen una rebaja de las pensiones. Recordamos que nuestro país está a la cola de Europa en protección a las personas mayores, y que millones de pensionistas perciben menos de 500 euros mensuales de pensión.

Ignoramos cuáles son los contenidos de la negociación con el gobierno, el desarrollo de las negociaciones o las propuestas concretas que C.C.O.O. está defendiendo en las conversaciones con el gobierno. Creemos que el conjunto de la organización debe ser informado de estas cuestiones, y que un acuerdo de esta transcendencia debe ser objeto de las más amplia y democrática discusión dentro de nuestra organización. Del mismo modo, opinamos que no podéis admitir ningún recorte en el derecho a la negociación colectiva, arrancado por los trabajadores y trabajadoras de este país en la lucha contra el franquismo.

Sevilla, 20 de enero de 2011

Aprobada por unanimidad

miércoles, 26 de enero de 2011

JUEVES 27 ENERO: MANIFESTACIÓN CONTRA EL PENSIONAZO, LA REFORMA LABORAL Y EL PARO A LAS 19H DESDE LOS JARDINES DEL TRIUNFO.


LA PLATAFORMA CONTRA LA CRISIS Y POR LA HUELGA GENERAL DE GRANADA, denuncia una vez más, el sometimiento del Gobierno del Estado español, y del resto de países de la UE, a las órdenes de los Organismos que representan los intereses del gran capital financiero internacional; FMI, Banco Mundial, Banco Central Europeo, Banco de España, etc., jaleadas con entusiasmo por la Banca y la patronal estatales, mientras se ignoran sus efectos sobre la clase trabajadora y las clases populares.

Primero fue la ayuda estatal (de toda la sociedad) a las Entidades Financieras, para evitar la quiebra del sistema a la que ellas mismas nos habían conducido .Una vez saneadas y obteniendo nuevamente beneficios, viene la orden de ajustar el presupuesto para asegurarse el cobro de sus préstamos : reducción salarial a los funcionarios, congelación de las pensiones, y la de realizar reformas “imprescindibles”: Laboral, que abarata y facilita el despido ; del sistema público de pensiones, que, es seguro, supondrá reducción del importe de las pensiones sobre los derechos actuales. También se sube el IVA y los precios de servicios esenciales : electricidad, gas, combustibles , con su repercusión en cadena. Y está pendiente la reforma de la negociación colectiva, que erosionará el papel de los sindicatos con toda seguridad.

Medidas que, en conjunto, suponen un INADMISIBLE ATAQUE A LA CLASE TRABAJADORA Y A LAS CLASES POPULARES, que verán retroceder, por mucho tiempo, derechos conquistados con mucho sacrificio, mientras avanza la precarización de la vida y la pobreza.

A pesar de este atropello a la lógica y a la justicia, los mensajes que recibe la ciudadanía, uniformes y repetidos, van dirigidos a la aceptación resignada de una salida a la crisis dictada por los mismos dogmas capitalistas que la originaron, y a disuadir de todo pensamiento o acción críticos. Resulta paradójico ver a una mayoría ciudadana afectada por la crisis actuando con tal pasividad y despreocupación.

Pero necesitamos REACCIONAR Y ACTUAR. Los trabajadores y trabajadoras, la ciudadanía, no tenemos mas apoyo frente a esta agresión sin precedentes que el que podamos construir colectivamente.

Por eso, LA PLATAFORMA CONTRA LA CRISIS Y LA HUELGA GENERAL DE GRANADA, defiende, y practica, la constitución de MARCOS UNITARIOS DE RESITENCIA Y ACCION, en los que ; sindicatos, movimientos sociales, colectivos ciudadanos, partidos, etc., priorizando lo unitario, organice la lucha que debe ser SOSTENIDA EN EL TIEMPO, y para defender un programa de mínimos que recoja propuestas que vienen siendo formuladas desde distintos ámbitos y que podría ser suscrito por un amplio sector de la opinión pública. Todo ello, en la perspectiva de ir sumando fuerzas para convocar una NUEVA HUELGA GENERAL, movilización que hay que extender al resto de países de la UE, para confluir en una HUELGA GENERAL EUROPEA.

Sin olvidar, por supuesto, la presencia UNITARIA en los conflictos laborales concretos de ámbito local o provincial, para defender propuestas que rompan la lógica de la contrarreforma laboral, defiendan el mantenimiento de los puestos de trabajo y apoyen solidariamente a los trabajadores en conflicto y a sus representantes.

Una última reflexión para decir dos palabras sobre las dos reformas actualmente en marcha. La de las pensiones es innecesaria, en cuanto que el Sistema Público no tiene problema alguno, va destinada simplemente a rebajar el importe de las pensiones futuras, paso previo necesario para que la gente se plantee suscribir planes privados de pensiones, que es el verdadero objetivo desde que el Banco Mundial dio la orden en 1994. Los beneficiarios son, como siempre, la Banca , aseguradoras, etc. que gestionan esos planes. La otra reforma es la que busca la “bancarización” de las Cajas de Ahorro, previo saneamiento de éstas con dinero público (hasta 20.000 millones de euros), por supuesto, y posterior venta a la Banca, sobre todo a los grandes. Esta operación, junto a las fusiones que se vienen llevando a cabo, supondrá 25.000 puestos de trabajo desaparecidos, la gran mayoría prejubilados, y la pérdida de la ocasión de una Banca Pública gestionada con otros criterios. De esta operación también se beneficia la Banca, como no puede ser menos.

LA PLATAFORMA CONTRA LA CRISIS Y POR LA HUELGA GENERAL DE GRANADA, LLAMA A LA MOVILIZACIÓN A LOS CIUDADANOS Y CIUDADANAS DE GRANADA, POR QUE ¡!! COMPAÑEROS Y COMPAÑERAS, LA LUCHA UNITARIA CONTRA LA DICTADURA DEL CAPITAL FINANCIERO Y LOS GOBIERNOS COMPLICES, ES LA LUCHA POR NUESTRA DIGNIDAD ¡¡¡.

Granada, 25 de Enero de 2010.

Récord de asistencia en la séptima manifestación contra Valcárcel en Murcia.


60.000 murcianos, según los sindicatos, salen a la calle en protesta por los recortes.

Público.

Más de 60.000 personas, según los sindicatos, participaron anoche bajo el frío y la lluvia en la séptima manifestación que transcurre por la Gran Vía de Murcia contra los recortes presupuestarios a los empleados autonómicos. Todos los convocantes coincidieron en que se trata de la marcha con mayor afluencia de las convocadas contra la decisión del Gobierno del conservador Ramón Luis Valcárcel. También es la primera que tiene lugar después de que el Ejecutivo murciano vinculara las protestas a la agresión sufrida por el consejero de Cultura, Pedro Alberto Cruz, diez días antes.

La marcha llegaba marcada por el rechazo del Tribunal Superior de Justicia de Murcia al recurso presentado por el Ejecutivo regional contra el recorrido previsto inicialmente. Este incluía pasar por delante de la casa de Valcárcel, contra la que algunos manifestantes lanzaron huevos en la protesta del 27 de diciembre pasado.

Ayer, la comitiva estuvo encabezada por dos ataúdes, a los que acompañaban un grupo de plañideras y miles de murcianos silenciosos vestidos de negro, con velas en las manos y al son del Réquiem de Mozart. No se registraron incidentes en ningún tramo del recorrido.

Con parados y estudiantes

Por primera vez desde el anuncio de los recortes, a la manifestación de los funcionarios se sumaron estudiantes, desem-pleados y miembros de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. Murcia registra un 24% de paro, y la tercera parte de los murcianos vive por debajo del umbral de la pobreza, según Cáritas.

Los manifestantes afinaron los lemas de protesta, ante la advertencia de la fiscalía de identificar y perseguir los mensajes injuriosos. Así, se pudieron escuhar gritos de: "Valcárcel, divino, trabaja de interino" o "Palacios, preciosa, recorta de otra cosa", dirigido este a la consejera de Sanidad. La marcha se retrasó media hora por la reunión de Valcárcel con los sindicatos convocantes. Ambas partes acordaron darse un plazo máximo de diez días para alcanzar un acuerdo.



lunes, 24 de enero de 2011

Resolución a la Comisión Ejecutiva de CCOO-A y a la Comisión Ejecutiva Confederal de CCOO.


Consejo de la Unión Provincial de CCOO de Granada

Resolución a la Comisión Ejecutiva de CCOO-A y a la Comisión Ejecutiva Confederal de CCOO, aprobada por unanimidad en el Consejo de la Unión Provincial de CCOO de Granada, reunido el día 14 de enero de 2011.

Estamos viviendo una situación histórica en la que de hecho lo que se está revisando son las reglas de juego que se pactaron en la transición, tanto en el ámbito social como en el laboral, y también el papel de los sindicatos de clase en nuestro país.Las decisiones que tomemos en estos momentos van a condicionar al futuro de Comisiones Obreras de forma trascendental y a largo plazo. Los aspectos mas institucionales de nuestra labor sindical en sus distintos ámbitos, desde el diálogo y la concertación social hasta la negociación colectiva, que durante estos años nos han permitido defender los derechos de trabajadores y trabajadoras y de la ciudadanía, están siendo puestos en cuestión tanto por el gobierno como por las organizaciones empresariales. No otro es el significado del incumplimiento de los acuerdos pactados y las decisiones unilaterales tomadas a lo largo de la crisis. El objetivo de las organizaciones empresariales es debilitar nuestra capacidad de defensa de derechos, y en eso coincide con la derecha mediática y política.

Lamentablemente las actuaciones del Gobierno también facilitan ese objetivo. El lugar que ocupa Comisiones Obreras, ganado tanto durante el franquismo como en la transición democrática, y posteriormente en los años de nuestro desarrollo como primera organización sindical de este país, está ahora en peligro, por cuanto supone un freno y al escenario de salida de la crisis que los poderes económicos han diseñado y al que los poderes políticos se han rendido. Tenemos por tanto que defender nuestro lugar de la única forma posible: con el apoyo de la clase trabajadora y con la lucha sindical en los centros de trabajo y en la calle. Pero a muchos de los cuadros, delegados y delegadas de Comisiones Obreras, nos parece que las decisiones que se están tomando desde que en mayo de 2010 el Gobierno decidiera un giro radical en sus políticas, no están siendo las mas adecuadas en su manejo de los tiempos, y que no se está teniendo suficientemente en cuenta la opinión de los cuadros sindicales mas cercanos a los trabajadores y trabajadoras, que vamos viendo como éstos se distancian progresivamente de nuestra organización. Durante los meses de preparación de la huelga general del 29 de septiembre pudimos constatar, en las convocatorias de asambleas en los centros de trabajo y en las reuniones con la sociedad civil, algo que corrobora lo que vivimos en nuestras relaciones cotidianas, tanto personales como sindicales: las críticas a los sindicatos de clase han calado en el conjunto de la ciudadanía, que considera que estomas actuando con excesiva pasividad ante la crisis.

Desde entonces, no hemos sido capaces de mantener la movilización y la tensión, pese a que el Gobierno no ha cedido ni un ápice en sus planteamientos. La energía que conseguimos generar en ese momento en nuestra organización y en el mundo del trabajo se ha ido diluyendo. No se trata de buscar culpables sino de analizar los errores para intentar corregirlos, porque el problema no está localizado sino que afecta al conjunto de la organización, que parece haber perdido tono muscular en todas sus estructuras y no estamos haciendo el trabajo necesario para recuperarlo. Entendemos que en este momento era necesario convocar otra huelga, después de haberla anunciado y cuando el Gobierno sigue manteniendo sus planteamientos como inamovibles, no solo en los contenidos de la reforma de pensiones sino en su decisión de legislar a fecha fija haya o no acuerdo. La sensación que está dando es que nos plegamos a intereses partidistas, que nuestras “amenazas” de movilización son poco creíbles, y que realmente no tenemos capacidad de lucha. Esa situación pone en bandeja no solo a este Gobierno sino los próximos que vengan, la posibilidad de obviar nuestro papel como legítimos representantes de los intereses de trabajadores y trabajadoras. Nos está ahogando quizá un exceso de “responsabilidad”, de miedo a exacerbar el conflicto social y a su repercusión en la grave crisis que sufre nuestro país. Pero en el escenario actual, con los distintos actores (gobierno, partidos, empresarios) jugando solo a sacar ventaja, no podemos erigirnos en salvadores de la paz social porque nos estamos suicidando, y el debilitamiento de Comisiones Obreras sería un desastre para los trabajadores.

Somos conscientes de la enorme complejidad del momento y de los riesgos inherentes a las decisiones que tomemos, pero consideramos que el mayor peligro proviene de que perdamos la capacidad de liderazgo y movilización del conjunto de los trabajadores y por tanto la de intervenir con efectividad en el conflicto social actualmente abierto. Percibimos en nuestra actividad sindical que la distancia que nos está separando de nuestra base social se va agrandando, mientras sufren las agresiones a sus derechos y nos ven en las mesas de negociación sin ningún avance. No es un problema de “explicación”, no se trata de que vayamos a contarlo a los centros de trabajo, ni a la sociedad civil; simplemente ya han dejado de querer escucharnos, y no acuden a nuestras convocatorias de asambleas y reuniones.Y nos preocupa que este análisis, compartido en el día a día de la actividad sindical por tantos sindicalistas de base y cuadros medios, no cale hacia los órganos de dirección. Algo está fallando en nuestra organización cuando tantas personas tenemos la sensación de que no se escucha lo que nos parece un clamor, cuando se percibe una disociación entre las bases y la dirección, situación que va desmotivando progresivamente a cada vez mas sindicalistas, que empezamos a sentirnos peones de un juego en que no se cuenta con nuestra opinión, en lugar de miembros de un sindicato de masas, socio político y de clase.