jueves, 3 de febrero de 2011

Sancionados por manifestarse contra la Toma acusan a Subdelegación de "represión" y "persecución política".


03.02.11 - 18:05 -
Las 17 personas que han sido sancionadas por la Subdelegación del Gobierno de Granada por manifestarse el pasado 2 de enero contra la celebración de la Toma de Granada en la Plaza del Carmen han acusado este jueves al subdelegado, Antonio Cruz, de imponerles multas como parte de un "proceso de represión y persecución política" dirigida "contra el movimiento de protesta que pide el fin de una celebración xenófoba y militarista".

En rueda de prensa, los sancionados, que se han constituido en asamblea, han leído un manifiesto en el que han considerado "incomprensible" que la polémica en torno a la Toma "avivada" en las dos últimas ediciones "se presente en algunos medios como una disputa entre ultras de distinto signo, ignorando las razones y argumentos que aquí entran en disputa".

Creen que las multas "violan" sus "derechos elementales", en concreto el derecho a la libertad de expresión, porque la sanción se deriva, según consta en las notificaciones, por participar en los actos de protesta contra la celebración "provocando con su comportamiento reacciones en los grupos contrarios de ideología que se encontraban en la misma plaza".

"Esos grupos contrarios de ideología a los que alude la denuncia eran, ni más ni menos, que grupos neo-nazis y neo-fascistas, que como todos los años acudieron a la Plaza del Carmen a gritar sus consignas racistas y xenófobas, y que este año incluso portaban una pancarta en la que rezaba 'Por una nueva reconquista'", han censurado.

Promoción del "odio racista y xenófobo"
"Todos estos años, en los que cualquiera que se haya acercado a la Plaza del Carmen el 2 de enero habrá tenido constancia de que en lo que allí acontecía había, cuando menos, indicios de que se estuviera promoviendo el odio racista y xenófobo, no se ha tomado ninguna medida legal ni política para impedirlos. Tales actos están tipificados como delito en el Código Penal, concretamente en el artículo 150. ¿Dónde queda la responsabilidad del subdelegado del Gobierno y del Fiscal Superior de Andalucía?", se han preguntado.

Además, mantienen que ha habido asistentes a la protesta que han sido multados sin ni siquiera haber sido identificados en el acto, lo cual "podría hacer pensar en la existencia de una lista negra de granadinos por su tendencia política o ideológica que estaría en manos de las instancias cuyo cometido es establecer estas sanciones".

Según han confirmado fuentes de la Subdelegación del Gobierno, el día 2 de enero fueron sancionados administrativamente un total de 24 personas, las 17 que hoy han criticado estas multas y otras siete de ideología ultraderechista, todas por distintos motivos, desde alteración del orden público hasta exhibición de banderas preconstitucionales, pasando por manifestación ilícita

A la izquierda de la izquierda.


Granada hoy.

Colectivos sociales y sindicales se unen en la plataforma Llamamiento 2011 en la que participa la antigua portavoz de Izquierda Unida, Lola Ruiz, y que podría concurrir a las próximas municipales.


Colectivos sociales, vecinales y sindicales "desencantados" con el bipartidismo y "hartos" de que la crisis la paguen los más desfavorecidos. Este es el germen de una nueva plataforma de izquierdas denominada 'Llamamiento 2011', que no descarta presentarse a las próximas elecciones municipales.

En la plataforma ciudadana destaca el nombre de la ex portavoz de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Granada Lola Ruiz, que abandonó sus responsabilidades municipales por su desacuerdo con la dirección provincial de la formación.

Ruiz, sin embargo, no asistió a la presentación a los medios de comunicación de 'Llamamiento 2011' y, según explicó una de sus portavoces, Milagros García, no es la cabeza visible de este nuevo movimiento asambleario, sino que se ha incorporado a él "como una persona más". De hecho, según García, aún no se ha decidido si esta plataforma se presentará como formación política y tampoco si sería Ruiz la que encabezaría su lista. 'Llamamiento 2011', que se trata de una "iniciativa granadina para una convergencia política y electoral en ruptura con el capitalismo", pretende, según otro de sus portavoces, Cecilio Sánchez, agrupar a una "izquierda" que se siente "huérfana" y que pretende luchar contra la crisis en un momento en el que no son siquiera los gobiernos elegidos los que deciden qué medidas adoptar, "sino que son unos organismos internacionales que nadie conoce". Por ello, un grupo de personas comenzó a reunirse en asambleas hace unos meses para intentar encontrar sus "propias respuestas" ante la actual situación y decidió poner en marcha este "llamamiento". Cuando la "masa crítica" sea mayor, explicó Sánchez, la iniciativa decidirá si concurrir o no a los próximos comicios, "no como un fin en sí mismo, como hacen los actuales partidos políticos, sino como una herramienta". "Tenemos ideas de izquierdas, muy simples, pero a la vez concretas y fuertes", indicó el portavoz.

Según Rubén Quirante, este movimiento se basa en cuatro puntos: la no profesionalización de la política, rechazando el "clientelismo y la corrupción"; una "ruptura" con el sistema capitalista, ya que es "la única manera de salir de la crisis"; el compromiso de no llegar a acuerdos con aquellas organizaciones políticas que apliquen o apoyen "medidas neoliberales"; y una apuesta por incorporar las políticas de igualdad entre hombres y mujeres e incluir a las personas inmigrantes.

Los integrantes de este movimiento animaron ayer a la ciudadanía granadina a asistir a la próxima asamblea que celebrarán el 5 de febrero en la Facultad de Ciencias a las 10:30 horas para conocer sus propuestas y animarse a cambiar la realidad política que se vive actualmente.

miércoles, 2 de febrero de 2011

SE TRATA DE UNA CONVERGENCIA "POLÍTICA Y ELECTORAL" EN GRANADA CAPITAL.



‘Llamamiento 2011′ se presenta sin Lola Ruiz y sin concretar si acudirá a las Elecciones.

Miércoles, 02/02/11 12:09.
Granada digital.

“Llamamiento 2011”, la iniciativa granadina “para una convergencia política y electoral en ruptura con el capitalismo”, se ha presentado en las inmediaciones del Ayuntamiento de Granada sin concretar si concurrirá a las Elecciones Municipales de 2011 y sin la presencia del principal ‘gancho’ que la organización había utilizado para garantizarse la presencia de los medios, Lola Ruiz, ex portavoz de IU en el Consistorio.

Tres miembros han explicado a los periodistas las razones que han llevado a constituirse como un “movimiento asambleario” que trata de reunir una respuesta desde una “izquierda política y electoral” a lo que sucede en el ámbito local, regional y nacional, ya que los ciudadanos “se sienten huérfanos de esa necesidad y no encuentran sitio donde cobijarse”, ha explicado Cecilio Sánchez, uno de los portavoces.

‘Llamamiento 2011′ nació hace unos meses a través e un grupo de personas “agrupadas en torno a la izquierda, con unas ideas simples, concretas y muy fuertes”, ha añadido Sánchez, que no ha concretado que esta organización concurra a las elecciones municipales, pese a su lema: “Es una cosa que tendremos que decidir en cuanto sumemos el mayor número de personas, hará falta más masa crítica y si vemos la necesitad y tiene un objetivo serio y real utilizaremos las elecciones como una herramienta más”.

Por su parte, Rubén Quirante, otro de los portavoces, ha señalado que la organización está compuesta por gente de la calle, sindicalistas, estudiantes y ciudadanos que se reúnen en torno a un proyecto. Para ello ha pedido la participación en la asamblea que celebrarán el próximo 5 de febrero en la Facultad de Ciencias.

Sobre la ausencia de Lola Ruiz y si ésta encabezaría una lista electoral en caso de que se determine, Quirante ha señalado que “es una más de las personas que forman parte de este colectivo” y que aún no está resuelto quién lideraría la candidatura a las elecciones: “No hemos dado ese paso de pensar si tuviésemos una candidatura y quién la encabezaría”.

Surge en Granada una nueva alternativa política de izquierdas bajo el lema ‘Llamamiento 2011’.


Posible novedad en las próximas elecciones.

Una plataforma de vecinos se congrega en la Plaza del Carmen para recoger firmas y poder presentar su candidatura.

Ideal Granada.

Las próximas elecciones municipales en Granada podrían contar con una alternativa política basada en la izquierda. A las diez y media de la mañana, una veintena de personas se congregaba en la Plaza del Carmen para anunciar públicamente su constitución y la intención de recoger firmas para poder optar a una candidatura en las elecciones del mes de mayo.
No son ni uno, ni tampoco dos, sino tres los representantes de esta particular plataforma de vecinos, que aseguran esta iniciativa granadina “lucha por la convergencia política y electoral en ruptura con el capitalismo”. Milagros García, una de las integrantes de esta unión, explica que es necesario la colaboración de la sociedad para hacer frente a una situación de crisis mundial, en la que la izquierda política, sindical y social "no parece haber sido capaz de encontrar respuestas eficaces".
Además, han dado a conocer los objetivos básicos con los nace esta alternativa política, como son el compromiso con la regeneración política y la no profesionalización; el planteamiento de una candidatura en ruptura con el sistema capitalista; la negativa de llegar a pactos con el gobierno que lleven a cabo políticas neoliberales; y el enfrentamiento a la crisis incorporando las políticas de igualdad entre hombres y mujeres y de inclusión de las personas inmigrantes.

martes, 1 de febrero de 2011

Por una ruptura con el capitalismo.










Un grupo de ciudadanos presenta este miércoles un llamamiento para una convergencia política y electoral en ruptura con el capitalismo






REDACCCIÓN La opinión de Granada. Un grupo de ciudadanos y ciudadanas de Granada presentarán el miércoles 2 de febrero a las 10:30 horas en la Plaza del Carmen de Granada el "llamamiento 2011", iniciativa granadina para una convergencia política y electoral en ruptura con el capitalismo.

Este llamamiento es fruto de varias asambleas celebradas en los últimos meses en las que han participado unas 60 ó 70 personas que han confluido en la necesidad de hacer este llamamiento.

Acudirán a la presentación: Milagros García Pastor, Cecilio Sánchez Hita, Remedios Garrido Garrido, Rubén Quirante Román, Lola Ruiz Doménech y Adrián Mora González, informa la organización en un comunicado.

Las revoluciones están en marcha en Egipto y Túnez.


Declaración del Buró de la Cuarta Internacional

“El rasgo característico más indiscutible de las revoluciones es la intervención directa de las masas en los acontecimientos históricos. En tiempos normales, el Estado, sea monárquico o democrático, está por encima de la nación; la historia corre a cargo de los especialistas de este oficio: los monarcas, los ministros, los burócratas, los parlamentarios, los periodistas. Pero en los momentos decisivos, cuando el orden establecido se hace insoportable para las masas, estas rompen las barreras que las separan de la palestra política, (…). La historia de las revoluciones es para nosotros, por encima de todo, la historia de la irrupción violenta de las masas en el gobierno de sus propios destinos." León Trotsky, Prólogo de Historia de la Revolución Rusa

Tal como ocurre con cualquier revolución, la situación cambia cada hora. Cualquier análisis será superado indudablemente por los eventos que ocurran en las próximas horas o días. Pero ya podemos decir que los pueblos tunecino y egipcio están escribiendo las primeras páginas de las revoluciones del siglo 21. Están causando conmoción en el mundo árabe, desde Argel hasta Ramala, desde Ammán hasta Saná en Yemen. Dentro de las condiciones históricas particulares de esta sociedad, estas revoluciones surgen de la crisis que está sacudiendo al sistema capitalista mundial. Las “rebeliones de pobres” se combinan con una movilización inmensa por la democracia. Los efectos de la crisis económica mundial, junto con la opresión de las dictaduras, están convirtiendo a estos países, en la situación actual, en los eslabones débiles de la dominación imperialista. Están creando las condiciones para el comienzo de procesos de revoluciones sociales y democráticas.

Manifestaciones, huelgas, mítines masivos, comités de autodefensa, movilizaciones de sindicatos, de asociaciones civiles y de todas las clases populares; “aquellos de abajo” y “aquellos del medio” que se pasan hacia la insurrección, “aquellos de arriba que ya no pueden gobernar como antes”, convergencia entre partidos de la oposición radical contra el sistema, estos son todos ingredientes para una situación prerrevolucionaria o revolucionaria que hoy está ya a punto de estallar.

Hoy le toca el turno a Egipto ver a cientos de miles de trabajadores, jóvenes y desempleados hacerle frente a la dictadura de Mubarak.

En Túnez, una dictadura sangrienta fue talada. Era el foco del odio de una sociedad entera; de las clases populares y, en particular, de la juventud. Tenía que desbaratarse el régimen de Ben Alí, su represión y corrupción, un sistema apoyado por todas las potencias imperialistas, Francia, Estados Unidos, la Unión Europea.

Es este mismo movimiento el que se extiende hoy por Egipto.

Existen, por supuesto, diferencias históricas entre ambos países. Egipto es el país más poblado del mundo árabe. Tiene un lugar geoestratégico decisivo en Oriente Medio. Las estructuras del Estado, las instituciones y el rol del Ejército son distintos allí. Pero es el mismo movimiento básico el que afecta a ambos países.

Las masas tunecinas ya no podían soportar un sistema económico –“un buen alumno de la economía mundial”, según el Sr. Strauss-Kahn— que las hacía morir de hambre. El aumento general de los precios de los alimentos básicos, un desempleo de casi 30 por ciento y cientos de miles de personas jóvenes entrenadas, cualificadas y sin trabajo crearon terreno fértil para el desarrollo de una revuelta social que, combinada con la crisis política, llevó a una revolución.

Entre 2006 y 2008, hubo aumentos dramáticos de los precios de los productos esenciales, incluidos el arroz, el trigo y el maíz. El precio del arroz se triplicó en cinco años, de aproximadamente $600 la tonelada en 2003 a más de $1800 la tonelada para mayo de 2008.

El aumento reciente del precio del trigo se evidencia con un salto de un 32 por ciento reportado durante la segunda mitad de 2010 en el índice combinado de los precios de los alimentos. La gran alza en los precios del azúcar, de los cereales y de las semillas oleaginosas llevó a niveles récord los precios de los alimentos a nivel mundial, excediendo los de 2008, lo cual causó revueltas en todo el mundo. Al mismo tiempo, el FMI y la OMC están exigiendo levantar todas las barreras arancelarias y cesar todos los subsidios de alimentos. La reciente alza especulativa de los precios de los alimentos intensificó el desarrollo mundial de la hambruna a una escala nunca antes vista, la cual está golpeando a una serie de países en África y el mundo árabe.

Egipto también ha sentido los efectos del aumento general de los precios de los alimentos. La economía no crea suficientes empleos para aliviar las necesidades de la población. Las políticas neoliberales que se han implementado desde 2000 han agravado las desigualdades y empobrecido a millones de familias. Cerca de 40 por ciento de los 80 millones de egipcios siguen viviendo con menos de dos dólares por día, y 90 por ciento de los desempleados son menores de 30 años.

Otro asunto extraordinario es que la federación sindical nacional –dirigida por miembros del gobierno—ha retirado en parte su apoyo al gobierno en las dos semanas desde que se produjo la insurrección tunecina. Querían que se controlaran los precios, un aumento de salarios y un sistema de distribución de alimentos subsidiado; al no ser capaz el pueblo de obtener las necesidades básicas, tales como el té o el aceite. Que los líderes sindicales exijan esto no tiene precedentes porque han sido defensores ciegos del neoliberalismo. Ese es el impacto de los eventos tunecinos.

En Túnez, esta revolución tiene raíces profundas. El movimiento social actual es el resultado de un ciclo de movilizaciones y movimientos que sacan su fuerza de la historia de las luchas del pueblo tunecino y sus organizaciones, particularmente muchas asociaciones que luchan por los derechos humanos y las libertades democráticas, y los sindicatos, como son muchos sectores de la Unión General Tunecina del Trabajo (UGTT).

Recordamos la lucha en 1999 de ciertas figuras por la libertad de expresión y de viajar, el movimiento de 2000 de los estudiantes de escuela superior, las movilizaciones de 2001 contra la guerra en Irak, la segunda Intifada en 2002-2003, las huelgas y las manifestaciones de 2008 en Gafsa, Ben Guerdane en junio de 2010 y Sidi Mouzid, que para finales de 2010 abrió el camino para la revolución.

Se trata de un movimiento histórico, que comenzó con esta combinación de revuelta social y del derrocamiento de una dictadura, pero que hoy busca llegar más allá. Se trata de una revolución democrática radical que tiene exigencias sociales anticapitalistas.

Ben Alí tuvo que huir, pero la esencia de su sistema gansteril permaneció. La fuerza de la movilización ha obligado a los otrora partidarios de Ben Alí a abandonar gradualmente el gobierno, pero, mientras escribimos esta declaración, el Primer Ministro es Ghannouchi, partidario de Ben Alí.

Y la revolución quiere llegar más allá: “¡RCD, fuera!”, “Ghannouchi, fuera!”, detrás de estas exigencias, es el sistema político en su totalidad, todas las instituciones, todo el aparato represivo el que debiera ser erradicado. Es necesario acabar con todo el sistema de Ben Alí y establecer todos los derechos y las libertades democráticas: el derecho a la libre expresión, el derecho a huelga, el derecho a manifestarse, el pluralismo de asociaciones, sindicatos y partidos.

¡A abolir la presidencia e instalar un gobierno revolucionario provisional!

Deshacerse de la dictadura y de todas las actividades que buscan proteger el poder de las clases dominantes significa hoy iniciar un proceso de elecciones libres para una Asamblea Constituyente. Este proceso debe tener sus bases en la organización de comités y consejos populares y de coordinación que han surgido del proceso actual, si es que no ha de ser confiscado por un nuevo régimen oligárquico.

En ese proceso, los anticapitalistas defenderán las exigencias clave de un programa que rompa con la lógica imperialista y capitalista: satisfacer las necesidades vitales de las clases populares –pan, salarios, empleos; reorganización de la economía a base de las necesidades sociales fundamentales—servicios públicos gratis y adecuados, escuelas, salud, derechos de las mujeres, reforma agraria radical, socialización de los bancos y de los sectores clave de la economía, ampliación de la protección social para el desempleo, salud y retiro, cancelación de la deuda, soberanía nacional y popular. Este es el programa de un gobierno democrático que estaría al servicio de los obreros y la población.

Al mismo tiempo, ya sea para organizar la defensa de los distritos, para sacar de la administración estatal o de las grandes compañías a los líderes de la RCD, o para reorganizar la distribución de los artículos de alimento, los trabajadores y los jóvenes están organizando sus asambleas y comités propios. Los sectores más combativos y los más radicales deben apoyar, estimular, organizar y coordinar todas estas estructuras de autoorganización. Son algo sobre lo cual hay que construir para establecer un poder democrático de las clases populares.

Para el momento en que escribimos esta declaración, Egipto está en un estado de insurrección. A pesar de la represión sangrienta, se desarrollan oleadas de movilizaciones de masas. Cientos de miles de manifestantes están en las calles del El Cairo, Alejandría y Suez. La sede del dominante PND y símbolos del régimen han sido atacados. El odio hacia el sistema de Mubarak, el rechazo total a la corrupción y el llamado a que se satisfagan las exigencias sociales vitales contra las alzas de los precios han dado pie a y han alimentado la movilización de todas las clases populares. El régimen está vacilando. El liderato del Ejército, apoyado por Estados Unidos, ha intentado un “golpe autogestionado” al poner a Omar Suleiman, cabeza de los servicios secretos y pilar del régimen actual, al lado de Mubarak como vicepresidente. El Ejército está bajo mucha presión. Se han observado escenas de confraternización entre el pueblo y los soldados, pero, ante la determinación de los egipcios, el liderato del Ejército también podría optar por la confrontación y la represión violenta. La exigencia de las millones de personas en las calles no puede estar más clara: Mubarak debe irse, pero es toda la dictadura, todo el aparato represivo el que hay que derrumbar y ser sustituido con un proceso democrático con todos los derechos y las libertades. El llamado a un día de movilizaciones el 1ro de febrero es el próximo paso.

En Egipto también es necesario acabar con la dictadura y fundar un proceso democrático con todos los derechos y las libertades democráticas fundamentales.

El movimiento actual es el más importante desde las revueltas del pan de 1977, pero aquí nuevamente tiene raíces profundas.

Mubarak ha mantenido un régimen dictatorial durante los pasados 30 años, con el cual ha encarcelado y asesinado a sus oponentes, suprimiendo cualquier expresión independiente del movimiento social y de la oposición política. La farsa electoral de noviembre de 2010, controlada en su totalidad por el PND (el cual ganó más del 80 por ciento de los puestos), es el ejemplo más reciente. Durante los últimos años, ha habido movimientos huelgarios importantes -- particularmente de los trabajadores textiles de El-Mahalla—, huelgas generales y manifestaciones y protestas de diferentes categorías sociales, grandes movilizaciones antiimperialistas en 2004 contra la ocupación militar de Irak y Afganistán, los cuales han marcado el rechazo y el aislamiento de un régimen sostenido solo por Estados Unidos y la Unión Europea.

Egipto es, junto con Israel y Arabia Saudita, uno de los tres pilares de la política imperialista en la región. Estados Unidos, Israel y Europa harán todo lo que esté a su alcance para evitar que Egipto escape de su zona de influencia y para oponerse a un desarrollo revolucionario de las protestas.

La revolución tunecina ha encendido al mundo árabe. También es, para toda una generación, su primera revolución. Todo puede cambiar hoy con el levantamiento del pueblo egipcio. La movilización tendrá indudablemente sus repercusiones a través de la región, particularmente al alentar a los palestinos, a pesar de la vergonzosa declaración de Mahmoud Abbas.

Tenemos que construir una pared de solidaridad alrededor de los procesos revolucionarios que se desarrollan en Túnez y Egipto, apoyado por la solidaridad activa con las movilizaciones que se están dando por todo el mundo árabe. No podemos ignorar la posibilidad de golpes fuertes por parte del aparato represivo de Ben Alí, o las amenazas de su amigo Khadaffi. Asimismo, si el régimen opta por la confrontación, los líderes del Ejército podrían desatar una represión sangrienta.

Ante la profundización del proceso revolucionario, las potencias de Occidente y las clases dominantes tratarán de retomar el control quebrando esta inmensa esperanza.

Los pueblos tunecino y egipcio deben poder contar con la totalidad del movimiento obrero internacional, con la totalidad del movimiento por la justicia global. En los sindicatos, las asociaciones, los partidos de izquierda, debemos apoyar las luchas de estos pueblos y la revuelta que relampaguea por todo el mundo árabe.

¡Que vivan las revoluciones tunicina y egipcia!

¡Solidaridad con las luchas del mundo árabe!


Buró de la Cuarta Internacional

8:00 p.m., 30 de enero de 2011

CC.OO. de Pontevedra y Vilagarcía de Arousa se desmarcan del pacto social por considerarlo "desequilibrado".


Las comisiones ejecutivas de las uniones comarcales de Comisiones Obreras en Pontevedra y en Vilagarcía de Arousa han manifestado su "desacuerdo" con los términos del pacto económico y social negociado entre las direcciones de CC.OO., UGT, la CEOE y el Gobierno. Argumentan que se trata de un documento "desequilibrado" en el que "priman más los recortes que los nuevos derechos" y que "no reúne las condiciones mínimas para ser aceptado".

Al respecto, los secretarios generales de CC.OO. en Pontevedra y Arousa, Xosé Luis García Pedrosa y Fernando Ramos, respectivamente, han sido los primeros en expresar abiertamente la disconformidad de ambas agrupaciones con el ánimo de "abrir un debate público", tal y como ha señalado García Pedrosa.

"No hay una rebelión", ha precisado Ramos, al considerar que son "tan de CC.OO. como los que deciden que hay que firmar el acuerdo". La decisión de ambas ejecutivas "no tiene por qué tener consecuencias" y surge con ánimo de "reforzar nuestro sindicato", ha añadido.

Para Fernando Ramos, el preacuerdo de pensiones que este martes ratificará en Madrid el consejo confederal de su sindicato resulta "insuficiente y limitado", al tiempo que ha acusado al Gobierno de "chantajear" a la parte sindical y a la clase trabajadora.

Críticas al PSOE, al PP y a la banca

El representante de CC.OO. en la comarca arousana se ha referido al PSOE como "el enemigo" y ha criticado al PP por actuar, a su juicio, de una manera "calculadamente hipócrita". También ha acusado a la banca y los grandes grupos económicos de "potenciar" esta reforma en beneficio de la contratación de fondos de pensiones privados.

Ramos y García Pedrosa han coincidido en que "no era necesario" modificar ahora el sistema de pensiones por las presiones internas y tanto de la Unión Europea como de los mercados financieros. "Las pensiones en España siempre fueron un plato muy apetecible por el volumen de dinero que mueven", ha criticado el dirigente de CC.OO. en Pontevedra.

Pulso al gobierno

Aunque ha admitido que el pacto social conlleva "cosas positivas" que mejoran la situación de los adscritos al régimen agrario, las mujeres con hijos y los becarios, García Pedrosa ha censurado la reducción de las pensiones, con lo que "se pierde más de lo que se gana". Por ello, los dirigentes sindicales de Pontevedra y Arousa son partidarios de "seguir echándole un pulso al Gobierno", ha explicado Fernando Ramos, apelando a CC.OO. a continuar "negociando y presionando".

Precisamente, Ramos ha recordado que el próximo 19 de marzo se abordará la reforma de los convenios colectivos, por lo que "aún queda mucha cera" y "va a seguir habiendo la necesidad de las movilizaciones".

El secretario de la unión comarcal arousana de CC.OO. ha insistido en que "no hay que tirar la toalla". Así, ha rechazado la posibilidad de la "desmovilización sindical" y de que el Gobierno pretenda "vender esto como el fin de la lucha sindical". Su homólogo en Pontevedra ha asegurado que "las conquistas se consiguen en las movilizaciones, no en las negociaciones".