miércoles, 18 de enero de 2012

Fraga: Un hombre de "este" Estado


Martes 17 de enero de 2012,

Miguel Romero

Hay días en los que los medios de comunicación lanzan conjuntamente, con rarísimas disonancias, un humo que te ensucia las manos, los oídos y los ojos. Más que de costumbre.

Hay noticias que invitan a apagar la radio. Es fácil imaginar lo que se escuchará a continuación: será indignante y la indignación se te quedará dentro, compartida sólo con amigos, sin poder convertirla en alguna forma de grito o acción colectiva, con un sabor amargo de derrota o de recuerdo de una derrota.

Pero no apagué la radio la mañana del lunes día 16 después de escuchar la noticia de la muerte de Fraga. Y lo que vino después, no por esperado, fue menos nauseabundo. El hombre que organizó odiosas campañas de difamación contra la memoria de torturados y asesinados por la dictadura, como Julián Grimau y Enrique Ruano; el modernizador del aparato de propaganda y encubrimiento del franquismo; el responsable político de las matanzas de Vitoria y Montejurra; el referente y aglutinador del “franquismo sociológico” en los primeros tiempos de la Transición; el autor de la reconversión del caciquismo gallego en un aparato de poder; el fundador de un partido que representa un éxito póstumo del “atado y bien atado” de la herencia franquista…En fin, este personaje odioso cuyo justo destino hubiera sido la condena por colaboración necesaria en los crímenes del franquismo, ha sido presentado por políticos y periodistas de los más variados perfiles del establishment como un “padre de la patria” al que sus excelsas virtudes disculpan sobradamente de lo que, finalmente, no fueron más que expresiones de su “carácter volcánico” (sic); un tipo además lleno de nobles sentimientos, amante del jamón ibérico y de la empanada de berberechos, experto jugador de dominó… En medio de esta porquería, terminó sonando digno el recuerdo de Carrillo a Grimau, envuelto eso sí en los tradicionales elogios de velatorio de la hermandad parlamentaria. Y destacó por lo ridículo una anécdota que contó Alfonso Guerra y que vale la pena resumir: el día de constitución del primer Parlamento “democrático”, Guerra vio venir por el pasillo de las Cortes a Fraga y pensó: “¡Este se me echa al cuello!”. Consciente de que su imagen quedaba poco aguerrida, se apresuró a añadir: “¡O yo me echo al cuello de él!”. Pero hete aquí que cuando se encontraron, Fraga le dijo: “Buenos días”. A lo que Guerra respondió: “Buenos días”. Y en ese instante mágico, esta figura emblemática del socialismo español concluyó: “Entonces pensé: ¡esto va a funcionar!”. Pues efectivamente, esto ha funcionado y de qué manera. Sin ir más lejos, el pasado 20-N.

Toda esta hagiografía funeraria no es en absoluto banal. La historia oficial sirve para ocultar la historia real. Fraga embalsamado desplaza al Fraga despiadado, vengativo especialmente con quienes combatían a su régimen. Uno de ellos, el psicoanalista Francisco Pereña, que fue militante del FLP, escribe en su último libro, Incongruencias, lo siguiente: “... me enteré de que Fraga Iribarne había escrito un editorial o comunicado, que nunca tuve ocasión de leer, en el periódico falangista Arriba, en el que no sólo me desmentía sino que me calumniaba por el uso que yo hacía sobre la falsa denuncia o el falso testimonio de mi tortura. Este personaje, al que se me puede permitir calificar de desvergonzado, no sólo negaba que yo hubiese sido torturado, sino que lo denunciaba por no sé qué consigna o estrategia de destrucción y calumnia mía a la policía española. La policía me había torturado con impunidad, impunidad consagrada y sancionada por un juez, y ahora encima un canalla me calumniaba en público por haber manifestado a un abogado que fui torturado. El odio a este señor, a Fraga Iribarne, representante genuino de la desfachatez y la desvergüenza franquistas, se instaló en mí de modo permanente como protesta contra ese ejercicio, en el que se empeñó Fraga Iribarne, por acallar los gritos que surgieran de algún corazón dolorido a fin de que no llegaran a oídos de nadie. El grito del paria, al que se refería Heinrich Heine, debía ahogarse en esa mudez. Esa era la tarea de ese siniestro personaje”.

Éste es un pequeño retazo de la historia real de Fraga Iribarne. Una historia, como tantas otras, amputada de la memoria colectiva, al servicio de un rasgo constituyente de la España franquista que forma parte del legado transmitido por la Transición y que el propio Pereña define así: “Este país quedó desposeído de mala conciencia”. Y añade: “No hay aberración social mayor”. Ante cualquier riesgo que turbe la conformidad establecida sobre el dogma de que la historia ha funcionado de la mejor, y en realidad única, manera posible, se produce inmediatamente un movimiento de consenso reactivo que restablece el orden. Aquí también, "no hay alternativa".

Gregorio Peces Barba, que exhibe cuando le conviene su condición de amigo de Enrique Ruano, ha pasado de puntillas sobre su memoria en el elogio fúnebre a Fraga Iribarne. El recuerdo hubiera estropeado la peana en la que le coloca como “hombre de Estado”. Espléndida definición. Está perfecta así, en singular, sancionando la equivalencia entre el Estado del franquismo y el Estado de la Transición: Fraga pudo servir sin mayores contradicciones y en puestos de alta responsabilidad a esos dos Estados precisamente porque tienen fundamentos comunes, porque el Estado “democrático” nació contaminado del barro y la sangre de la dictadura.

“Un demócrata” canta el coro plañidero. Y es que en el discurso del poder “hombre de Estado” y “demócrata” son términos equivalentes. Cuánta razón lleva Jacques Rancière cuando en una entrevista en Público (15/01/2011) reclama la necesidad de repensar “completamente lo que democracia, en el sentido fuerte del término, significa”. Y añade: “La democracia no es una forma de Estado. Es la realidad de un poder del pueblo que no puede coincidir jamás con una forma de Estado”. El lenguaje del 15-M viene a decir lo mismo a ras de tierra: “Lo llaman democracia y no lo es”. Hace tiempo que no lo escuchamos masivamente. La exaltación póstuma de Fraga nos recuerda hasta qué punto es necesario volver a ocupar las calles que deberían ser nuestras.

El odio es un sentimiento inquietante, incluso cuando está justificado. Aún con esa inquietud, odio a Manuel Fraga Iribarne. Mientras han estado y estén en el poder esa gente, esos “hombres (y mujeres) de Estado” que se han unido en “comunión democrática” en homenaje a uno de los suyos, nuestros muertos no descansarán en paz.

Miguel Romero es editor de VIENTO SUR

P.D: He escrito esta nota recordando a Enrique Ruano, amigo y camarada, sinónimos en aquellos tiempos.

lunes, 16 de enero de 2012

Inspección sanciona a McDonalds Estación por discriminación laboral a un trabajador


CCOO, que interpuso la denuncia, dice que la situación de represión continúa

R. G. / Granada |

La secretaria general del sindicato provincial de Comercio, Hostelería y Turismo de CCOO de Granada, Elvira Martínez, dio a conocer ayer en rueda de prensa la resolución emitida por la Inspección de Trabajo, que a raíz de una denuncia interpuesta por el sindicato ha levantado acta de infracción muy grave en el centro de trabajo McDonalds Estación, por existencia de discriminación en la relación laboral de los trabajadores con la franquiciada.

A pesar de esta resolución, Martínez aseguró que la discriminación laboral y el acoso sindical al que están siendo sometidos los trabajadores afiliados a CCOO y miembros de la sección sindical, no ha cesado durante todo este tiempo, pese a los intentos de diálogo que ha habido entre los representantes de los trabajadores y Mc Donalds España. Precisamente la próxima semana (18 de enero) se celebra un juicio por despido discriminatorio contra un trabajador de McDonalds Estación en el Juzgado de lo Social Número 5 de Granada, que CCOO espera se resuelva favorablemente al demandante con la nulidad de dicho despido.

La situación de represión continua contra miembros de CCOO, los despidos improcedentes y las cláusulas abusivas de algunos contratos fueron denunciados ante la Inspección de Trabajo por este trabajador el pasado 27 de septiembre, tres días más tarde fue despedido de forma improcedente.

Los trabajadores reclaman igualdad real para toda la plantilla en lo que a oportunidades de formación y rotación de puestos se refiere para que todos ellos, sin excepción alguna, puedan optar a una mejora de su categoría profesional.

MOVILIZACIONES EN McDONALD´S ESTACIÓN GRANADA


Tras dos meses de reuniones en una mesa de diálogo a raíz del conflicto laboral surgido en McDonald´s Estación sólo se han resuelto algunos de los asuntos que motivaron dicho conflicto. El acuerdo firmado nos ha costado varios años de trabajo, lucha y conflictos y afecta a cuestiones del convenio colectivo que no se aplicaban en nuestra empresa (Categorías profesionales, jornada de trabajo, horas complementarias,…). Aunque dicho acuerdo y su firma son cuestiones muy importantes, la dirección de la empresa ha dejado en el olvido pese a nuestra continúa insistencia el resto de reivindicaciones, no menos importantes, que nos llevaron a la sección sindical de CC.OO. a este conflicto laboral. Esta es la razón por la que vamos a continuar con las movilizaciones en los próximos meses para defender nuestros derechos y nuestros puestos de trabajo. Las reivindicaciones que tenemos son las siguientes:

1. Readmisión de todos los despedidos. En estas últimas semanas se han producido nuevos despidos.

2. Cese de la discriminación sindical e Igualdad real para toda la plantilla, en lo que a oportunidades de formación, promoción interna y rotación de puestos se refiere:

3.- Dimisión inmediata de los miembros de la lista independiente y celebración de elecciones sin intromisión de la franquiciada.

Por estas razones os convocamos a todos a las movilizaciones que vamos a realizar en las próximas semanas:

Concentración Juicio de Jorge 18 de Enero de 2012 a las 10 de la mañana en los juzgados de la caleta.

Sección Sindical CC.OO. McDonald´s Estación Granada

Izquierda Anticapitalista condena la carga policial llevada a cabo el pasado jueves dentro de la Universidad de Cádiz.




En los últimos días hemos podido comprobar de manera brutal como empieza en la ciudad de Cádiz los “fastos” por el bicentenario de la Constitución de 1812.

El desalojo sin previo aviso del edificio Valcárcel Recuperado y la carga policial de los antidisturbios en los pasillos de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cádiz nos muestran a las claras el papel del Estado represor al servicio de la especulación inmobiliaria y el recorte de libertades.

La intervención de los antidisturbios, que trajo como consecuencia lesiones entre los miembros de la asamblea de Valcárcel y la detención de uno de ellos, se produjo en la misma puerta del Aula Magna de la Facultad, pese a que ni el Rector autorizó la entrada ni se estaba cometiendo delito alguno en el marco de una protesta pacífica con motivo de una conferencia sobre libertades y derechos en la que participaba el juez de la Audiencia Nacional Grande Marlaska, conocido por prohibir manifestaciones e imputar a políticos y periodistas por "injurias contra la corona". La denuncia formal realizada por las autoridades académicas ante el allanamiento policial, pone en evidencia la ilegalidad de un hecho que debe hacer saltar todas las alarmas y sienta un mal precedente. Es por ello, que invitamos a la Universidad de Cádiz a pasar de la protesta a la denuncia legal para que un acto deliberado de represión y brutalidad, un atentado tan lamentable contra la libertad de expresión, no pueda repetirse. El desalojo de Valcárcel condena al edificio de nuevo a la sinrazón del abandono y la especulación inmobiliaria.

Frente a estos lamentables episodios, Izquierda Anticapitalista se solidariza con l@s represaliad@s y exige la libre absolución de tod@s los encausados en relación a la defensa del proyecto de Valcárcel Recuperado, así como el esclarecimiento y depuración de responsabilidades por la brutal e ilegal carga policial de ayer en Filosofía y Letras.

NO A LA REPRESIÓN DE LOS MOVIMIENTOS SOCIALES
NO A LA BRUTALIDAD E IMPUNIDAD POLICIAL
NO TENEMOS MIEDO

Cádiz, 13 de enero de 2012

lunes, 9 de enero de 2012

“El inicio del inicio” de los ataques del PP. Declaración de IA


Lunes 9 de enero de 2012,

La crisis mundial iniciada en 2008 ha planteado una disyuntiva clara a todos los gobiernos occidentales: o dejar que se hunda la banca o dejar que se hunda el país. La decisión de todos ellos, fueran de derechas o de “izquierdas”, ha sido salvar a la banca al precio que fuera. Tras su victoria electoral el PP ha dado una nueva vuelta de tuerca en la misma dirección, adoptando de manera inmediata medidas que suponen una reducción brutal del poder adquisitivo de la clase asalariada y haciendo recaer el coste de la crisis sobre el 99% de la ciudadanía, tal como dice la gente indignada de los EEUU.

El prólogo de la regresión social más brutal que, si no lo impedimos en las calles, las plazas y las empresas, habrá conocido este país desde la Guerra Civil, consiste en una batería de recortes calculada en 8.900 millones, que supone amplias reducciones salariales y de personal en la Administración; modificaciones fiscales, con las cuales se pretende recaudar otros 6.200 millones y una actuación múltiple en el sistema financiero, con provisión de 100.000 millones en avales para el sistema bancario y la creación del Banco Malo; una nueva Reforma Laboral está también esperando. Un análisis detallado de todas estas medidas se ha incluido como anexo tras esta Declaración.

Pretenden hacernos pagar la factura de la crisis a todo el mundo, salvo a las grandes fortunas financieras y empresariales que, al modo de los estamentos privilegiados de pasados siglos de la historia, apenas pagan impuestos. Un grupo reducido de banqueros y grandes capitalistas, si no hacemos que cambien las cosas, van a ser los grandes beneficiarios de esta crisis, acrecentando sus fortunas hasta límites insospechados, convirtiéndose en déspotas políticos, acabando incluso con esta democracia formal y dejándonos al resto en una situación que tendrá poco que envidiar a la de la depauperada y desprotegida clase obrera del siglo XIX.

Ante esta situación, la disposición claudicante de las direcciones sindicales mayoritarias- que ha trascendido en la prensa estos días -a aceptar aumentos salariales inferiores a la subida del IPC, a que las empresas puedan convertir a su antojo contratos fijos en contratos temporales y que los empresarios puedan imponer medidas de precarización suplementarias hace pensar que las direcciones de CCOO y UGT se han situado en una vía suicida ante la debacle social y económica que viviremos en los próximos meses y años. Justo en el momento en que se agudiza la lucha de clases y en la que es fundamental contar con instrumentos potentes para organizar el combate. Por ello, los y las sindicalistas honestas de esas centrales deberían rebelarse contra unas orientaciones que convierten a los grandes sindicatos en cómplices del saqueo que las derechas y la burguesía están orquestando.

La lucha es el único camino posible ante ataques de tal magnitud. Sólo mediante una movilización lo más unitaria posible, intensa y sostenida en el tiempo podemos poner freno a esta barbarie y a la desvergüenza y prepotencia de banqueros y grandes empresarios. Será preciso volver a las calles y a las plazas y también, cueste lo que cueste, extender el movimiento a las fábricas y centros de trabajo; será necesario recurrir a las huelgas y a cualquier forma de lucha que sirva para fortalecer y darle duración a la resistencia. No lo podremos hacer todo en un día, pero hay que decir bien alto y claro ya: ¡Hasta aquí hemos llegado!

Izquierda Anticapitalista 8-1-12

Anexo

Las medidas detalladas

  • La primera de las medidas consistirá en una inicial batería de recortes. Se calcula en 8.900 millones de gasto público. Consistirá en:
    • La reducción de las estructuras administrativas de segundo escalón, subsecretarías y direcciones generales, con recortes de gasto del 20%.
    • La disminución de las subvenciones a partidos políticos en un 20% (aproximadamente unos 30 millones de euros) y a sindicatos y patronal en el mismo porcentaje (55 millones de ahorro).
    • En el empleo público, se congelan los salarios del funcionariado y se amplía su jornada laboral a 37,5 horas, lo cual redobla el sacrificio en este colectivo ya golpeado reiteradamente. Se congela la plantilla, con una tasa nula de reposición de las bajas, salvo en el personal docente, hospitales y centros de salud, fuerzas armadas y cuerpos de seguridad del Estado, inspección tributaria y laboral, donde se sustituirá el 10% de las bajas. Un clarísimo ataque a los servicios públicos y a la calidad del servicio y de las condiciones laborales de estos y estas profesionales.
    • La renta de emancipación de 210 euros se congela: no habrá nuevos beneficiarios de esta paga, y los beneficiarios actuales la mantendrán sujetos a los límites de cuatro años de percepción y edad máxima de 30 años. Esta tibia medida para la emancipación juvenil al retirarse la sufrirán los colectivos juveniles más humildes.
    • Se aplica una moratoria de un año en la incorporación de nuevos beneficiarios al sistema de dependencia, en la categoría de dependencia moderada. El pilar de la atención a la dependencia sin haber nacido del todo sigue siendo abortado, posiblemente con el propósito de hacer de esta actividad un negocio plenamente privado.
    • Se retrasa la ampliación impuesta por la UE del permiso de paternidad.
    • Se congela el salario mínimo interprofesional.
  • Se modifican aspectos del régimen fiscal, y se prevé que con ello se recaudarán 6.200 millones de euros más:
    • Se implanta un incremento temporal del Impuesto sobre la Renta(IRPF). Tendrá un carácter, sorprendentemente, progresivo. El primer tramo tendrá un gravamen adicional del 0,75%; de ahí salta a un 2%, el siguiente el 3%, luego el 4%, el 5%, el 6% y hasta el 7% a partir de los 300.000 euros de base liquidable, en lo que llaman, sarcásticamente, un “recargo de solidaridad”. La subida del IRPF a los rendimientos del trabajo aprobada por el Gobierno el día 30 de diciembre afectará, sobre todo, a las clases medias, en retroceso en la estructura social, que aportarán en torno a dos tercios del nuevo esfuerzo recaudatorio. De haber algún tipo de solidaridad, el cambio fiscal debiera haberse orientado a perseguir el fraude fiscal (por el que se podrían haber recaudado 30.000 millones, tal y como afirma GESTHA) y del que está en mayor parte a cargo del empresariado y las grandes fortunas, haber hecho iniciativas que bloqueasen o gravasen al 100% las transacciones con paraísos fiscales (que disponen entre una cuarta y una tercera parte del capital internacional), o contra figuras como las SICAV, o, mejor aún, el Impuesto de sociedades. El incremento de los impuestos, aunque sea progresivo y directo, si luego no se destina a inversiones y gastos favorables a las necesidades de la mayoría, no se puede respaldar.
    • El IRPF recupera la deducción por la compra de la vivienda que había eliminado el anterior gobierno, y mantiene el IVA reducido para la compra de inmuebles. Esta medida no sólo será ineficaz en medio de la crisis vigente, sino también injusta por lo regresivo de la misma, y por desincentivar el alquiler, así como su estímulo a continuar una burbuja que ya pinchó hace cuatro años.
    • En materia de vivienda también se incrementa el Impuesto de Bienes Inmuebles, afectando al 50% de los inmuebles de mayor valor, vistos municipio a municipio, lo cual comporta que no afectará a ricos que viven en municipios muy ricos y sí afectará a clases medias que viven en municipios bastante menos ricos.
    • En cuanto a las rentas de capital, el recargo impositivo va desde los dos puntos extra en el primer tramo, cuatro puntos a partir de 6.000 euros y hasta seis puntos en la base liquidable a partir de 24.000 euros. Siendo también una modificación progresiva, queda lejos la referencia de equiparar el gravamen, cuanto menos, de las rentas del capital respecto a las del trabajo.
    • Parece que también próximamente, aparte de éstas, se modificará al alza el IVA, según anunció Cristóbal Montoro,
  • Se apunta a una actuación múltiple en el sistema financiero.
    • Se ha provisto 100.000 millones de avales para el sistema bancario.
    • Se va a conformar un Banco Malo que reunirá, a costa del erario público mediante un préstamo concedido de Bruselas, que podría superar los 100.000 o incluso ascender a 175.000 millones de Euros, activos tóxicos de la banca. En este caso se prevé que sea sólo el suelo. A cambio, la banca tendrá que provisionar una pérdida de valor del 50% del suelo, algo posiblemente ajustado a la realidad, y tan sólo de un 20% de sus inmuebles, algo claramente muy por encima de lo que valen. El banco malo es una iniciativa de socialización de pérdidas, que por artificios no se sumará al déficit público pero que nada podrá impedirse para que aumente el volumen de la deuda pública del Estado.
  • Como bien sabemos, hay una Reforma Laboral sobre negociación en la recámara del nuevo gobierno. Aunque su agenda de contenidos no se conoce con detalle, podría repercutir en el mayor peso para los convenios de empresa frente a los estatales, –a pesar de los acuerdos sectoriales en contrario - la desaparición progresiva de los provinciales y la simplificación de contratos. Nada descarta que el nuevo gobierno quiera seguir erosionando los derechos de indemnización por despido y que tenga en el punto de mira las prestaciones por desempleo, si no ahora, sí en un plazo no muy lejano.

110.000 personas dan un gran paso que acerca a los presos a casa


Lunes 9 de enero de 2012,

Gara

Una colosal marea inundó ayer el centro de Bilbo para exigir a los ejecutivos de Madrid y París que respeten los «derechos más elementales» de las personas presas y exiliadas a consecuencia del conflicto político que vive Euskal Herria. Todas las previsiones de Egin Dezagun Bidea se desbordaron convirtiendo la movilización -al menos 110.000 participantes según los cálculos de GARA- en la más numerosa de las que se recuerdan en más de una década.

Tardará mucho tiempo en olvidarse la estampa vista y vivida ayer a la tarde en las calles de Bilbo, desbordadas por una colosal marea de ciudadanos vascos y personas venidas de otros lugares del mundo dispuestas a reivindicar el respeto de los derechos más elementales de los represaliados políticos.

En la intervención final, Jon Garai -en nombre de las 15.000 personas y centenares de agentes que impulsaron la iniciativa Egin Dezagun Bidea- fue meridianamente claro: «Ya no hay excusas. No caben más demoras. A partir de mañana, la sociedad vasca no espera otro escenario que no sea aquel en el que desaparezcan las crueles medidas de excepción que se aplican a los presos vascos, cerrando así una etapa gris, para abrir la puerta a un nuevo tiempo que nos lleve a una situación de libertad y de derechos para todas y todos, a una situación de paz definitiva sin presos ni exiliados».

Era uno de los mensajes transmitidos al final de la multitudinaria marcha desde la balconada de la Casa Consistorial bilbaína, a las decenas de miles de personas que se agolpaban en su entorno y a las otras decenas de miles que ocupaban el trayecto desde La Casilla y las calles adyacentes, inundando el centro del Botxo al grito de «Euskal presoak etxera».

Hora y media antes de la hora fijada para el inicio de la marcha, todo aventuraba a que la movilización de ayer iba a ser colosal, tal y como los propios organizadores habían ido anunciando en los días previos. A Bilbo habían llegado desde la mañana miles de personas dispuestas a participar en la manifestación y con el paso del tiempo esa previsión se materializó e incluso se desbordó aunque controlada por una eficiente organización de Egin Dezagun Bidea.

Los miles y miles de mujeres y hombres dispuestos a sumarse a la marcha se vieron sorprendidos por el imponente despliegue de la Ertzaintza, con decenas de furgonetas y agentes pertrechados con material antidisturbios. No sucedió nada, a pesar de que en algunos instantes los policías a las órdenes de Rodolfo Ares llevaron a cabo algunas maniobras provocadoras.

Cinco hileras interminables

El objetivo de los reunidos era otro y así quedó demostrado. Los primeros, los familiares de los cientos de represaliados políticos que dejaron sus visitas por la geografía carcelaria española y francesa para estar al frente de la manifestación en cinco interminables hileras que hacían estremecer a muchos de quienes les vieron pasar, mientras otros aplaudían y comenzaban a corear el repetido «Euskal presoak etxera».

Al comenzar a enfilar la calle Autonomía desde su confluencia con Gordoniz, tan solo se percibía entre la marea humana el ulular de los furgones de la Brigada Móvil de la Ertzaintza y unos metros detrás siete vehículos de la iniciativa Miretxin Gidariak, que se encargan semana tras semana de acercar a los familiares y amigos de los presos a las visitas.

Las cinco hileras de familiares, con igual número de quinqués a la cabeza, comenzaban la tortuosa marcha por una de las principales arterias de la capital vizcaína atestada. A los pocos minutos, cuando aún no se veía la pancarta de cabeza, miles de personas organizaron instintivamente columnas de manifestantes evitando la saturación. Cámaras y fotógrafos de prensa trasladaban la sensación de que no había elemento óptico capaz de captar a la muchedumbre. Quienes también optaron por la huida del recorrido a la altura de Alameda Rekalde fueron los vehículos policiales, lo que fue saludado por muchos al dejar un poco más de espacio vital que ocupar.

La pancarta de la convocatoria con el lema «Eskubide guztiekin euskal presoak Euskal Herrira. Repatriate all Basque Prisoners» seguía a los cientos de familiares, portada por los cantantes Fermin Muguruza e Ines Osinaga, la bertsolari Alaia Martín, el actor Gotzon Sánchez, la exjugadora del Athletic Eba Ferreira, Idoia Muruaga, compañera de Igor Angulo, preso muerto en la cárcel de Cuenca, los exprisioneros vascos Joxe Mari Sagardui, Sotero Etxandi y Manu Ugartemendia, y el irlandés y diputado de Sinn Féin Pat Sheehan, y los miembros de Egin Dezagun Bidea Nagore García y Jon Garai.

Detrás, una amplia representación política, sindical e institucional con Maribi Ugarteburu, Txelui Moreno, Pernando Barrena, Rufi Etxeberria y Tasio Erkizia, de la izquierda abertzale; Pello Urizar, Unai Ziarreta y Maiorga Ramírez, de EA; Patxi Zabaleta, Rebeka Ubera y Dani Maeztu, de Aralar; Oskar Matute, de Alternatiba; Mertxe Colina, de AB; Joxe Iriarte Bikila, de Gorripidea; carlistas de EKA... No faltaron diputados y senadores de Amaiur como Xabier Mikel Errekondo, Iñaki Antigüedad, Sabino Cuadra, Urko Aiartza y Alberto Unamunzaga, junto al diputado general de Gipuzkoa, Martin Garitano.

Desde Catalunya llegaron delegaciones de ERC, con su diputado en Madrid Joan Tardà y la responsable de Relaciones Internacionales, Elisabet Nebreda; y de SI, con su presidente, Toni Strubell, y su secretario general, Uriel Bertran, al frente. Además, comités de solidaridad con la causa vasca desde Madrid, Aragón, Asturias, Castilla, Galicia y el Estado francés acudieron a la capital vizcaína, siendo saludada su llegada en comitiva.

También estaban Txiki Muñoz, secretario general de ELA, encabezando la delegación de esta central, mientras Ainhoa Etxaide lo hacía en la de LAB, departiendo con representantes de otros sindicatos como STEE-EILAS, Hiru, ESK y EHNE, o el integrante de CCOO Jesús Uzkudun, con la amplísima nómina de personas de la cultura, la educación o el deporte que apoyaban la convocatoria de ayer.

A lo largo de la marcha no dejaron de corearse consignas como «Presoak kalera amnistia osoa», «Errefuxiatuek Euskadin bizi behar dute», «Independentzia» o «Euskal presoak etxera», siendo visibles las pancartas en las que se recordaba la situación de los prisioneros enfermos.

La dimensión de la manifestación fue aún más nítida al llegar la cabeza a Zabalburu y encontrarse con que la plaza y las calles aledañas estaban colapsadas, situación que se mantuvo hasta que la comitiva de familiares alcanzó el Ayuntamiento. No cabía un alfiler y Beñat Zarrabeitia, emocionado, pidió a los asistentes que tratasen de ocupar el mayor espacio posible para que las decenas de miles que venían por detrás pudiesen moverse.

Dos estremecedores irrintzis dieron paso a la bertsolari Alaia Martín y a la intervención de Jon Garai e Inés Osinaga, en nombre de Egin Dezagun Bidea, que pidieron en principio un aplauso para el sacrificio de los familiares de los represaliados, al no haber acudido a las cárceles a visitarles para estar en Bilbo, y a todos los que hicieron realidad el lema de «colosal». «Mayoría abrumadora»

Garai subrayó que quedaba de manifiesto que hay una «mayoría abrumadora de un pueblo que reclama el respeto a los derechos más elementales de las personas vascas que a consecuencia del conflicto político que a día de hoy sigue sin resolverse se encuentran presas o exiliadas». También, añadió Osinaga, que piden a los gobiernos español y francés que den pasos en la resolución del conflicto, primero respetando los derechos más elementales de los represaliados políticos.

«Que pongan fin a esta política penitenciaria anclada en criterios de venganza y represión» y que se aborde «de manera positiva el proceso para una solución definitiva al conflicto, abriendo las puertas al regreso de todas y todos los presos y exiliados vascos».

Tras esta última movilización sin precedentes, desde Egin Dezagun Bidea insistieron en que los responsables de Madrid y París deben dar pasos. Los primeros, enumeró la cantante de Gose, terminar con la política de dispersión y traer a Euskal Herria «a los presos vascos con todos sus derechos».

Asimismo, reiteraron la exigencia mayoritaria de que se derogue la doctrina 197/2006 y con ella desaparezca la cadena perpetúa con la que se castiga a decenas de prisioneros. Además, exigieron la inmediata puesta en libertad de los presos que padecen enfermedades graves o incurables y la excarcelación de quienes han cumplido las dos terceras partes o las tres cuartas partes de la condena, y en el caso del Estado francés que se aplique la libertad condicional.

«Sabemos que el camino será fructífero, pero también será largo y requerirá de grandes esfuerzos y amplios compromisos», confesaron. «Hoy aquí hemos marcado un hito -resaltaron-, que sin duda nos refuerza y nos da un fuerte impulso para seguir recorriendo esta senda. Es por ello que debemos seguir trabajando a partir de mañana en pueblos, barrios y ciudades, generando nuevas situaciones que hagan cambiar las cosas».

Una jornada festiva y reivindicativa entristecida por la muerte repetina de un manifestante de Orereta

Bilbo vivió ayer una jornada festiva y reivindicativa en defensa de los derechos de los represaliados políticos vascos, que supuso el colofón a meses de trabajo en pueblos y ciudades de Euskal Herria. Un bonito broche final a una campaña repleta de compromiso que se vio empañada por la muerte repentina a primera hora de la noche de un vecino de Errenteria, Fausto Ansa, que había acudido a la marcha de Egin Dezagun Bidea y que se sintió indispuesto cuando se dirigía a coger el autobús en el parque Etxebarria para retornar a su domicilio. Desde la organización se solidarizaron con la familia y sus allegados. La aglomeración en los accesos a Bilbo era patente ya desde media mañana. Así, a las 11.30 se registraban potentes colas en el peaje de la A-8 de Iurreta, donde confluían quienes acudían a la manifestación y quienes regresaban a casa tras las vacaciones navideñas. Además, justo a la salida la Ertzaintza tenía instalado un control y aparentemente apuntaba las matrículas de todos los vehículos que pasaban, además de hacer parar a algunos de ellos. Más cerca de la capital, en el túnel de Malmasín también se registraban fuertes retenciones.

Por lo demás, no hacía falta llegar hasta Bilbo para constatar las muestras de apoyo a los presos. Así, en todos los túneles de la parte vizcaína de esta A-8 había pancartas con un mismo lema: «Amnistia, askatasuna».

El ambiente en el Casco Viejo para el mediodía aventuraba una gran movilización social y los establecimientos hosteleros estaban a rebosar, creándose colas en muchos restaurantes del Casco Viejo, Indautxu, Bilbao la Vieja y San Francisco para comer un menú. Algunos se vieron obligados a comer un bocadillo o unos pintxos.

Desde Zazpi Katu Gaztetxea trataron de poner su granito de arena, organizando una kalejira y una posterior marcha hasta La Casilla. También lo hicieron los numerosos ciudadanos de Aragón, Països Catalans, Andalucía, Galicia, Madrid y Asturias, que fueron recibidos con aplausos en la misma calle Autonomía, como el apoyo que recabaron los solidarios con los presos que realizaron un gran mural en la pared de la estación de Abando y los que encendieron bengalas en el puente del Ayuntamiento.

Tampoco faltó espacio para la reivindicación a la altura de la sede del BBVA, en la Plaza Circular, donde se reivindicó la readmisión de un trabajador despedido por motivos políticos en esa entidad, la solidaridad con el joven gasteiztarra Ekaitz Samaniego o la vuelta de los presos navarros a su tierra.

Fue una jornada y una movilización en la que el mundo de la música, de la cultura en general, aportó lo suyo con las dos canciones interpretadas por el incombustible Fermin Muguruza -``Gora Herria’’ y ``Hator, hator’’-, acompañado de Iñigo Muruguza, Xabi Solano, DZ (Zigor) y Jon Tron, con las que hicieron bailar a las decenas de miles de personas que marchaban aún por las calles de Bilbo o presenciaban el acto final en la Plaza Ernesto Erkoreka, a la vez que reivindicaban la vuelta de presos y exiliados, de hombres y mujeres represaliados por motivos del conflicto político que vive el país, a Euskal Herria, a sus casas, junto a los suyos.

Miércoles 11 de enero a las 21h en el Pub Entresuelo. Video Forum de IA: "El Ejército del crimen" de R.Guédiguian.

El miércoles 11 de enero a las 21h en el Pub Entresuelo, Izquierda Anticapitalista Granada proyectará la película francesa "El ejército del crimen" de R. Guédiguian.

La pélicula basada en hechos reales transcurre en París de 1941 a 1944. El poeta obrero Missak Manouchian encabeza un heterogéneo grupo (conocido bajo el nombre FTP-MOI) de inmigrantes comunistas que entran en un combate clandestino contra la ocupación nazi. Missak Manouchian es en un primer momento reticente a la idea de matar. Las circunstancias le llevarán a transgredir su ética. Las informaciones sobre sus acciones, que incluyen el asesinato de un general de las SS, terminan por llegar a Berlín. Siguiendo órdenes de la Gestapo, la policía francesa y los colaboracionistas asediarán a Manouchian y a sus compañeros de la Resistencia.