lunes, 23 de enero de 2012

Clamor en el País Valencià por la escuela pública

Público

"14 años en barracones. 32 años en un aulario prefabricado. 9 años esperando la construcción de un centro. ¡Y ahora ni un euro!". Esta pancarta representa el crudo escenario de la educación pública valenciana. Pertenece al Instituto de Secundaria de Camp de Túria, que acoge 800 alumnos de seis pueblos de la provincia de Valencia. Fernando, el profesor de Inglés, sujeta el cartelón con gesto grave: "nos quedan 700 euros en el banco, debemos la calefacción y ya nos la cortaron hace unos días".

Su testimonio se repite por la larga cola de las manifestaciones que ayer recorrieron el centro de Valencia y Alicante en contra de los recortes en Educación. Las cifras de los organizadores, la Plataforma en Defensa de l’Ensenyament Públic, otorgan un elevada magnitud al enfado: 120.000 en Valencia y 60.000 en Alicante. "Estamos hartos, los recortes son brutales", señaló María José Navarro, portavoz de la plataforma, desde la cabecera de la marcha. Cortes de luz y agua, niños con mantas en las aulas porque no se paga la climatización, cierre de comedores... La lista de agravios a la escuela pública es casi tan extensa como la de los acreedores que hacen cola a la puerta de la Generalitat. Sólo los impagos al sistema educativo alcanzan los 60 millones.

"Es una situación de colapso. Cerca de 500 centros concertados están al borde del cierre porque el Consell no abona sus deudas", se lamenta Miguel Ángel Vera, portavoz de CCOO. Mientras, el Ejecutivo de Alberto Fabra, continúa mostrando la punta de la tijera. Este verano, ya se produjo un primer recorte de 151,1 millones a la enseñanza pública. La semana pasada, se dio un nuevo tajo de 80 millones al complemento de los sexenios y de 25 millones a la plantilla de interinos. Además, Fabra decretó que los interinos que superen los 15 días de baja percibirán sólo el 75% de su salario.

Contra la corrupción

"Menos corrupción y más educación". Este fue uno de los lemas más coreados en una manifestación que se desarrolló sin incidentes y en un tono festivo. Muchas pancartas se refirieron a los casos de corrupción que han dejado la política valenciana a la altura de las alcantarillas. Gürtel, Brugal, Caso Fabra, Emarsa, Urdangarín... eran algunas de las palabras más pronunciadas como en una especie de oración de la podredumbre. "Cambio bolso de Vuitton por un ordenador y proyector de 3º de la ESO", rezaba un cartel en alusión a los bolsos de lujo que, presuntamente, recibió la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, de la trama Gürtel.

Algunos asistentes añadían el matiz del despilfarro de los grandes eventos: "Para ruina, pulse F1". Y junto a este emblema, otro de marcado carácter patriótico: "Chorizos valencianos, los mejores". Por último, estaban quienes, pese a tanto hachazo, se inclinaban por una ardorosa reivindicación del acero: "Señor Fabra, ¿para cuándo quiere dar a conocer los recortes de los funcionarios de Cristo? Cardenales, obispos, curas, monjas... ¡Los estamos esperando!".


Para ver el video pincha aquí.

Izquierda Anticapitalista de Burgos se manifiesta en defensa de la sanidad pública

Esta mañana, Izquierda Anticapitalista de Burgos se ha manifestado para defender la sanidad pública. Según el comunicado que han repartido, en el nuevo hospital se han privatizado 14 servivios en los que trabajan más de 350 trabajadores/as. Se permite, de este modo, la entrada en el "negocio" de la salud a la empresa privada y a la banca, lo que dará como resultado un servicio sanitario más deficiente y costoso, que será realizado por trabajadores con peores condiciones laborales.

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Así mismo han ocupado el hall del hospital para exigir que no sea demolido ni se especule con el suelo como parece que va a ocurrir, y que sus instalaciones sean destinadas a usos sociales, siempre bajo el control público.

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"Es especialmente en esta recesión sin precedentes (cuando más ataques estamos recibiendo las trabajadoras, los trabajadores y las capas populares), cuando hemos de salir a las calles a defender lo nuestro, lo público".



Para ver el video de la acción pincha aquí.

Comunicado IA Granada: Solidaridad contra los abusos laborales a los trabajadores de McDonald´s Estación Granada


Junto a la estación de autobuses en Granada se sitúa una de las numerosas franquicias que McDonald´s tiene en el Estado Español. El 80% de los restaurantes de esta famosa marca comercial son franquicias. Estas franquicias se basan en unos contratos que la propia compañía obliga a firmar a los franquiciados con numerosísimas cláusulas que garantizan a la compañía unos ingresos importantes a cambio de explotar la marca comercial de McDonald´s.

Entre esas cláusulas no se encuentra la política laboral de las distintas franquicias. Hace poco tiempo la compañía ha lanzado una campaña publicitaria sobre la buena situación laboral que existe en sus centros de trabajo. Pero la realidad es bien diferente. A la compañía le importa muy poco el cumplimiento de los derechos laborales y sindicales de las diferentes franquicias. Sin ir más lejos en este centro de trabajo junto a la estación de autobuses la empresaria ha estado actuando a sus anchas robando, despidiendo y acosando a sus trabajadores durante más de 20 años sin ningún problema.

La cosa cambia cuando algunos trabajadores deciden defender sus derechos y la aplicación del convenio sin tener miedo a los abusos empresariales y sacar a la luz pública la imagen de McDonald´s relacionada con la situación real de los trabajadores en esta empresa que nada tiene que ver con sus campañas promocionales.

En ese centro de trabajo continúan los despidos y la discriminación sindical a miembros y simpatizantes de CC.OO. y la promoción por parte de la dirección de la empresa de sindicatos amarillos que sólo responden a los intereses patronales.

Desde Izquierda Anticapitalista queremos solidarizarnos y mostrar nuestro total apoyo a los trabajadores de McDonald´s Estación Granada, así como ofrecer nuestro apoyo en la campaña de movilizaciones y denuncia pública que están desarrollando.

NO A LOS PACTOS SOCIALES. Manifiesto de veteranos sindicalistas de CCOO

Los firmantes del presente escrito, veteranos sindicalistas cofundadores de CC OO, venimos expresando nuestros desacuerdos con la política de concertación que desde varias décadas vienen practicando nuestros dirigentes, junto con los de UGT, la patronal y los gobiernos de turno, lo mismo del PSOE, del PP, como en Catalunya de CiU y antes el Tripartito.

Esta política de pactos, de contrarreformas, ha llevado a los trabajadores a la bancarrota arruinando a cuantas mejoras de libertad sindical y de bienes materiales habían arrancado éstos al fascismo de la dictadura franquista, con elevadísimos costes y sacrificios de toda índole. En la primavera de 2011, estos firmantes promovieron la recogida de firmas masivas en un documento donde se señalaban las más importantes de las reivindicaciones mermadas y perdidas; nuestro escrito de queja fue entregado al titular de la Secretaría General de la CONC sin que a día de hoy se haya tenido en cuenta.

No solo persiste lo que decíamos en aquél escrito, hasta en el plano internacional se ha abandonado la solidaridad internacionalista y se llega a la paranoia de apoyar la invasión imperialista a Libia. Hoy nos encontramos en un escenario interno aún más caótico, inmerso en la vorágine de recortes sociales y subidas de impuestos colocados por la plutocracia del PP y de CiU en Catalunya. Padecemos 5 millones de parados (700.000 de Catalunya), congelaciones salariales generales, de las pensiones, paro del 50% en la juventud, y una sanidad cada vez más insuficiente que sitúa a los enfermos en largas listas de espera, dándose casos de fallecimiento por escasa asistencia médica. Es en este contexto terrorífico en el que la derecha oligárquica catalana y española está reimponiendo recortes sobre lo que ha quedado de los recortes anteriores del PSOE.

Para profundizar en ello se sitúa una nueva reforma laboral de lo que les quedó pendiente por suprimir en las últimas reformas, sobretodo de la de 2010; en concreto para acabar con la negociación colectiva, para facilitar la desestructuración definitiva de la organicidad, y dar vía libre a la impunidad del sindicalismo amarillo. Las reformas anteriores no crearon empleo, sino más paro, porque esas responden, como la que nos presentan ahora, a los intereses de la oligarquía imperialista de la UE (Unión Europea) y del FMI (Fondo Monetario Internacional).

Las medidas últimas aprobadas por el Gobierno del PP, anticipadas en Catalunya por CiU, no dan ninguna esperanza a reactivar la economía del país. Los ingresos económicos para el futuro los confían a una política tributaria orientada en exclusiva sobre la población asalariada y sobre la fiscalidad; contra los pensionistas con un crecimiento del 1% frente a la pérdida del IPC del 2,4%, sin ninguna medida para gravar a las grandes fortunas y, como lo hizo anteriormente Zapatero, con el objetivo central del abaratamiento del precio de la fuerza de trabajo.

Hasta ahora la dirección sindical de CC OO se ha limitado a la elaboración de un extenso documento de análisis de dichas recortes para, junto con la UGT, ponerse a negociar con la patronal la nueva reforma laboral, sin una actuación de firmeza al rechazo para ir a la movilización. CC OO no puede adoptar una actitud contemplativa esperando que el Gobierno lo imponga por decreto porque eso supone la aceptación encubierta, que es lo mismo que persigue la CEOE.

Nosotros, como afiliados, como veteranos sindicalistas cofundadores de esta organización sindical, exigimos el rompimiento formal de la política de concertación que ha arruinado al sindicalismo de clase que le dio prestigio a las CC OO que nosotros regentábamos. Exigimos, sin ninguna dilación, la convocatoria de una HUELGA GENERAL mediante el llamamiento para ello a todas las fuerzas sindicales y políticas de izquierdas, a fin de echar para tras este cúmulo de agresión que estamos recibiendo.

Nos dirigimos a todos los trabajadores y trabajadoras, a los cargos sindicales de empresa y a todas las estructuras de las distintas organizaciones sindicales, tanto de ramos como territoriales para que apoyen la acción.

Los firmantes: Luís Romero Hueste, construcción; Juan Navarro García, madera; Esteban Cerdán Francés, metal; Francisco Liñán Muñoz, construcción; Ramiro Perea Cazorla, madera; Enrique Crusat de Abaria, energía; Adrián Risquez García, transporte; Pedro Cuadrado Asensio, metal; Julián Méndez Rodríguez, madera; Luís Ballesteros Ballesteros, construcción; Antonio López Martínez, energía; Mauricio Santacruz Mora, química; Manuel Blanco Sánchez, metal; Manuel González Fernández, metal; Francisco Cano Muñoz, construcción; Miguel Guerrero Sánchez, energía.

Barcelona, 11 de Enero de 2012.

jueves, 19 de enero de 2012

Trabajadores de Mc Donalds apoyan al compañero despedido en el juicio por despido discriminatorio


18-01-2012. Trabajadores de Mc Donalds Estación se han concentrado junto a representantes del sindicato de Comercio, Hostelería y Turismo de CCOO de Granada en el Juzgado de los Social Número 5 de la capital, donde se ha celebrado el juicio por despido discriminatorio de un trabajador de Mc Donalds Estación en este centro de trabajo.

La secretaria general del sindicato provincial de Comercio, Hostelería y Turismo de CCOO de Granada, Elvira Martínez, ha manifestado que esperamos una resolución favorable al demandante con la nulidad de dicho despido.

Precisamente en este sentido, ha explicado la representante sindical, ya se ha pronunciado la Inspección de Trabajo que ha levantado acta de infracción muy grave en el centro de trabajo McDonalds Estación, por existencia de discriminación en la relación laboral de los trabajadores con la franquiciada.

El despido de este trabajador tuvo lugar el pasado 27 de septiembre, después de que denunciara ante la Inspección, la represión continua practicada contra trabajadores afiliados a CCOO y miembros de la sección sindical, los despidos improcedentes que han tenido lugar en los últimos meses y las clausulas abusivas de algunos contratos.

miércoles, 18 de enero de 2012

Comunicado de Izquierda Anticapitalista Granada: No a los despidos en la UGR.


Que la universidad pública está en peligro es algo que a nadie escapa ya. La mercantilización de la educación está siendo acompañada de un empeoramiento de los servicios y de las condiciones de miles de trabajadores relacionados con la universidad, condiciones que han ido mermándose durante años: externalización de servicios, reducción de plantillas, fragmentación de puestos de trabajo...

La crisis está sirviendo de coartada perfecta para ahondar en estas reformas y, de la mano del nuevo gobierno, las peores revisiones se confirman. En la UGR se anuncian medidas que podrán dejar sin trabajo a entre 300 y 500 personas. Aludiendo a la eficiencia y la urgencia de la situación (como si la clase trabajadora no supiera lo dramática que es) y la necesidad de estos ajustes para asegurar los demás puestos de trabajo, se ataca a los sectores laborales más débiles de la universidad: personal de sustitución, profesorado temporal, trabajadorxs del capitulo VI.

Se repite la historia, y nos quieren hacer creer que una parte del trabajo ha de ser destruido para mantener el resto: es decir, que hemos de aceptar los despidos para vivir mejor, antes, ahora y siempre. Y todo ello lo hacen por nosotrxs, por los trabajadores a los que echan a la calle. ¿Podemos hablar de hipocresía o simplemente de cinismo?

Desde Izquierda Anticapitalista Granada estamos radicalmente en contra de los despidos como solución a la crisis. Así mismo, rechazamos todas las medidas impulsadas desde la Universidad tendentes a una privatización de ésta.
Esta crisis, la creada por la patronal y los banqueros, no estamos dispuestxs a pagarla. Y frente a esto, creemos que la movilización es el único camino.

¡¡¡No a los despidos en la UGR!!!

Fraga o la España de los vencedores

Martes 17 de enero de 2012,

Pepe Gutiérrez-Álverez

Resultan perfectamente comprensibles los improperios que desde la izquierda militante se hacen contra Fraga. Primero por sus implicación en primer grado en al tardofranquismo, por su papel delictivo en diversos casos (el “rapado” a las compañeras de los mineros en huelga, los asesinatos legales de Julián Grimau, Enrique Ruano, Salvador Puig Antich, de los obreros anónimos de Vitoria en marzo de 1976, de Pedro María Martínez (27 años), Francisco Aznar (17 años) Romual Barroso (19 años), José Castillo (32 años), Bienvenido Pereda (30 años), en el asesinato de Montejurra…Segundo porque a pesar de este historial delictivo, Fraga acaba de morir casi elevado a los altares. Con el partido que creó gobernando con mayoría absoluta, con la clase que representó casi tan feliz como lo fue –según confesión propia- bajo el franquismo, y con una izquierda domesticada que le besa la mano. Además, ha llegado hasta esta gloria sin haber adjurado de su pasado franquista, haciéndolo no solamente como un punto de orgullo personal sino también como parte de un legado que es justificado por su partido. Su actuación –su coherencia al fin y al cabo-, contrasta con todas genuflexiones realizadas desde la izquierda institucional, la misma izquierda que lideró el movimiento que hizo totalmente el proyecto del gobierno Arias-Fraga, cuyo “espíritu” quedó expresado en una frase que bien podía poner en su lápida: “se reforma lo que se quiere mantener”. Visto en perspectiva, la victoria del Fraga político todo-terreno no podía ser más abrumadora.

Esta victoria lo es ante todo de la impunidad. Pensemos por un momento si, por la magia de la ficción, Fraga hubiera emigrado de niño a Cuba, y hubiera acabado como Fidel y en el papel de éste hubiera perpetrado solamente una parte de sus fechorías. ¿Qué pasaría?, pues sería comparado con Hitler como Sadam Hussein, y hasta los periódicos más moderados nos recordarían con detalles el horror de los hechos. Pero Fraga es uno de esos personajes “fuera de toda sospecha”, a los que asiste siempre la razón de Estado. Ha sido desde esa garantía de impunidad que pudo seguir justificando a su manera el franquismo. O sea, como una suerte de “cirugía”, como un un régimen intermedio necesario ya que, a la postre, permitió una crear una amplia clase media y finalmente una democracia orgánica del capital, o sea una democracia en la que4 las libertades quedan supeditadas al fin supremo del orden y de la propiedad privada, ese bien que según su mentor intelectual Canovas del Castillo, les venía a los propietarios directamente de Dios. Dios, el Ser Único ante el cual Fraga se declaró dispuesto a pedir perdón (también a su confesor, pero es posible que este, a la manera de Rouco, lo hubiera arreglado todo con unos cuantos avemaría).

Semejante victoria no estaba cantada, ni mucho menos. En el tiempo que sigue a la caída del gobierno Arias, Fraga tuvo que actuar como resistente. Su plan era evolucionar desde el partido único y hacer unas reformas litada al bipartidismo. Por eso declaró siempre que le preguntaron que no iba a legalizar a los comunistas, y recuerdo que en una de sus apariciones programadas en TVE (un método que aprendió de su colega portugués Caetano, el sucesor de Salazar). Contaba que había visitado la universidad de Berkeley en 1964, poco antes de la famosa revuelta. Le había invitado su amigo el rector, y mientras paseaba con éste pudo ver como unos melenudos habían desplegado una parada de libros con el Che, Trotsky, Marcuse, etc. Él, que venía de España le preguntó como era que permitía algo así, y la respuesta fue que buen, que así se desahogaban, etc. Al poco tiempo a su amigo rector le estalló la revuelta contra la guerra del Vietnam, la universidad fue ocupada…Por lo tanto, él no iba a consentir semejante “libertinaje”. Sin embargo, fue bajo su mandato cuando comenzó a privilegiar cierta legalidad al PSOE Y la UGT, y no se dejó engañar por el lenguaje socialista-socialista de Felipe, estas cosas ya estaban pactadas al más acto nivel. Sin embargo, trató la legalización del PCE de “golpe de Estado”, lo cual puede comprenderse desde el momento en que Fraga consideraba que el Estado sino era suyo –como las calles-, sí era de los suyos. Lo habían conquistado a sangre y fuego cuando el ejército africanista ocupó su propio país.

Sin embargo, Fraga era un “animal político”, y se adaptó a las circunstancias. Se trataba de mantener al máximo la continuidad del Estado, y con ese propósito siguió jugando su papel. No hay que decir que en el momento del redactado de la constitución, fue el paladín de la continuidad, el pi9rtavoz de la pistola inasible que permanecía en la mesa del redactado junto con una advertencia. Fue expresada de manera meridiana por Carlos Ferrer Salat, presidente de la CEOE, y fue recogido en el programa sobre la Transición dirigido por la señora Prego. Venía decir: No se pasen ustedes de la raya, no nos obligue otra vez a hacer lo que ya hicimos en 1936. Ese mensaje fue recibido de manera que se llegó hasta allí, a una Constitución en la que, entre otras cosas, consagra al monarca como Jefe del Ejército está por encima de la soberanía popular. La misma que Fraga esgrime cuando alguien cuestiona la unidad de España. En esos momentos, Fraga solía sacar a colación su escopeta con los cañones recortados, detalle que sin lugar a dudas era perfectamente percibido en los cuarteles.. La inefable Rosa Montero nos dice que, al fin de cuentas, aquel Fraga que nos daba miedo (y para ilustrarlo simplemente retrata a un señor un tanto fanfarrón), tuvo la virtud de “comerse a los caníbales”. Es la misma historia; gracias a Dios que nos permitieron al menos esta democracia, que integraron a los del “bunker”. En este cuadro, las libertades son tanto más valiosas en cuanto es una cuenta que debemos, que pagaron ellos. Existen muchas razones para que aquí no tengamos –además- la desdicha de un partido como el que lidera Joseph Anglada en Cataluña. Aquí la dictadura se descompuso por las movilizaciones en la calle, y la derecha aprendió que era mucho mejor recular para mejor saltar. El discurso franquista al desnudo carece de la coherencia que le da el PP, que lo integra debidamente adaptado. Además, como sucede con CiU en Cataluña, una derecha inteligente sabe sacar partido a su extrema derecha. Le permite visualizar más su “centrismo”, y le permite asimilar algunas de sus propuestas orientándola de una manera más “civilizada”.

Lo que sigue después no suele ser enfocado, pero su importancia no es precisamente menor. El Fraga derrotado por Suárez consigue dar el “sorpasso” a la UCD y erigir al Partido Popular en el partido de “centro derecha”; esto del lenguaje es una de las claves de nuestro tiempo, Fraga no solamente era el líder del “centro derecha”, también era un “antitotalitario”. Esto sucede después del 23-F, y se inserta en un proceso histórico en el que la derecha no puede impedir que el PSOE capitalice todo la gran mayoría del capital electoral antifranquista, de “la izquierda2, pero si puede imponer que el PSOE abandone –simbólicamente- el marxismo, y que gobierne, no según el programa electoral que había presentado, sino según le permite la derecha. Esa es la síntesis del nuevo Práxedes Mateo Sagasti del “remake” de la Restauración: hacemos lo que la derecha no puede hacer, imponen todas las medidas contra las que habían protestado enérgicamente antes como oposición (en la moción de censura contra Suárez, momento en el que Felipe dijo cosas como la siguiente; “una política económica que provoca más paro nunca puede ser una buena política”). En lo fundamental, todo seguía bien atado, y aunque Fraga no podía ser Canovas del Castillo, lo iba a crear. Serían sus principales discípulos.

Hay otra parte de la historia que no aparece en los análisis. Es la del perfecto matrimonio entre la “España nacional” nacida del cruce entre Franco y Eisenhower, y la llamada “revolución conservadora”, los dos pilares del PP. Este punto está poco estudiado, pero nos lleva al Fraga más internacional, al amigo del Pentágono que justifica las dictaduras “amigas” de Chile y Argentina, que publica dos hermosos artículos a mayor gloria del “apartheid” en Sudáfrica en “El País” a raíz de una visita a invitación del gobierno de Pretoria a finales de los ochenta. De aquella época recuerdo una entrevista suya en la TVE en la que el señor –en plan Triletareal- proclamaba que ahora se trataba de hacer lo mismo que había hecho la Internacional Comunista, y(se refería naturalmente a la de Stalin, más concretamente a la segunda mitad de los años treinta. Hablaba de una contrarrevolución mundial “liberal”. De una internacional conservadora dispuesta a llegar hasta el final. Con unos fines claros –el dominio absoluto del capitalismo, el ultracapitalismo como diría Mandel-, con unos medios –dominando ideológicamente, acaparando los medios de comunicación, con intelectuales “comprometidos” pero con ellos como Vargas Llosa, llevando su hegemonía cultural la última ermita-,, y para ello, no se detenían en medios. Donde fuese necesario, lo harían con la guerra, y donde no lo fuese, utilizarían la zanahoria. No dijo exactamente eso, pero era lo que venía a decir.

Este Fraga neoliberal es posiblemente más inquietante que el ministro de Franco, al que entonces todos podíamos identificar. Por cierto, antes de la revolución portuguesa se creía que la historia soplaba totalmente a su favor. También lo creía ahora, pero al igual que entonces, ya se han abierto unas cuantas brechas. Esperemos que en algún aniversario de su muerte, esta victoria de los suyos no sea más que el prólogo de las victorias necesarias para los de abajo. Visto desde el ahora, la historia desprende la siguiente lección: nadie podrá negar que al lado de líderes de la izquierda como Felipe o Carrillo, Fraga mantuvo una coherencia de la que los otros carecieron. Que dicha coherencia fuera la de un fascista reinsertado como “demócrata” liberal de toda la vida, no es más que una evidencia más de nuestras derrotas. Su muerte al menos debería animarnos a darle la vuelta a la historia oficial, y a luchar por la otra historia, la de las víctimas, reiterando todas las veces que sean necesarias los nombres que se nos quieren ocultar: Grimau, Palomares, Enrique Ruano, Salvador Puig Antich, Vitoria, etcétera, etcétera, etcétera.