sábado, 4 de febrero de 2012

Ante la reforma anunciada por el gobierno de la ley de salud sexual y reproductiva e interrupción del embarazo


Viernes 3 de febrero de 2012,

MUJERES ANTE EL CONGRESO

Una vez más los intereses del patriarcado tienen voz y operan sin tapujos para someter a las mujeres con el cambio que propugna el gobierno, haciéndose eco de la misoginia tradicional de la Iglesia Católica y de sectores ultraconservadores.

Por todo ello, desde la Plataforma de Mujeres ante el Congreso

Denunciamos:

  • El cuestionamiento de la capacidad de las mujeres, y en particular las jóvenes, para tomar decisiones sobre su propia vida. Las mujeres son responsables para tomar decisiones sobre su maternidad.
  • La pretensión de que las menores de 18 años no puedan decidir en relación a la práctica de una interrupción voluntaria del embarazo, tal y como pueden hacer actualmente ante cualquier intervención sanitaria, tanto sobre su realización como sobre la información a dar a sus familiares, de la manera que recoge la Ley 41/2002 de Autonomía del Paciente suprimiendo la IVE del artículo 9.
  • La supresión de este derecho adquirido por las jóvenes de 16 a 18 años en la actual Ley 2/2010 podría acarrear graves consecuencias para ellas, ya que si una joven teme la reacción de su familia podría recurrir a practicarse un aborto clandestino, con los riesgos que implica.
  • El incumplimiento de la inclusión de la educación sexual con enfoque de género en los curriculums de enseñanza primaria y secundaria
  • El hecho de que desde los poderes públicos se financie a algunos sectores que vulneran los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres en detrimento o recorte de aquellas entidades que los promueven y garantizan.
  • La ausencia de una regulación de las responsabilidades de los centros sanitarios en relación a la IVE, así como la no regulación de la objeción de conciencia de sus profesionales. Ambas cuestiones pueden tener como resultado que determinados centros sanitarios públicos dejen de atender las IVEs por ausencia de personal dispuesto a hacerlo.
  • El que, con la excusa de las competencias sanitarias de las CCAA, se recorten derechos obstaculizando el acceso a la prestación de IVE, recibiendo las mujeres un trato desigualitario en relación al resto de las prestaciones de la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud según la CCAA en la que residamos.

Así mismo, seguimos en contra de la falta de reconocimiento del derecho a decidir de las mujeres en relación a su maternidad por parte de los poderes públicos. Por tanto, lejos de modificar la Ley para limitarla aún más, entendemos que el Gobierno debería ampliarla en los términos que venimos defendiendo desde hace varios años e insistimos en denunciar:

  • La criminalización que se hace del aborto voluntario al permanecer como delito regulado dentro del Código Penal, algo injustificado salvo cuando se realice contra la voluntad de la mujer o por imprudencia.
  • La falta de inclusión de los derechos sexuales y reproductivos en los estudios de medicina, enfermería y otras profesiones socio-sanitarias, que desarrollen acciones formativas que, desde el enfoque de género, capaciten para la práctica de la interrupción voluntaria del embarazo tanto quirúrgica como farmacológica, con el fin de normalizar y garantizar la preparación del conjunto de profesionales que la lleven a cabo.
  • La falta de equidad territorial y la ausencia de un protocolo común para todo el Sistema Nacional de Salud (SNS) que asegure la prestación efectiva de la interrupción voluntaria del embarazo en la red sanitaria pública, con posibilidades de acceso y proximidad similares en todos los territorios.

http://mujeresantecongreso.blogspot.com mujeresantecongreso@gmail.com

Reunión de organizaciones sindicales alternativas y de clase


Viernes 3 de febrero de 2012,

RESOLUCION: NO A LOS RECORTES. NO A LA REFORMA LABORAL UNIR LAS LUCHAS

Desde hace décadas y concretamente durante los últimos dos años venimos sufriendo un ataque sin precedentes contra los derechos laborales y sociales, el empleo ,los salarios, el recorte de los servicios públicos, todo ello a instancias de organismos financieros internacionales( FMI, BANCO MUNDIAL, etc ) y llevados adelante por gobiernos estatales, autonómicos, municipales, de diferentes partidos y signos, pero todos con el denominador común de hacernos pagar a nosotros la crisis del sistema capitalista que gira únicamente alrededor del beneficio de los bancos y grandes fortunas. Es un ataque global y así debe ser nuestra respuesta, global y unitaria.

Desde la pasada primavera, las huelgas y manifestaciones del pueblo griego han marcado el inicio de una fuerte movilización en toda Europa. Se han organizado jornadas de huelga general en el estado español, en Italia, Portugal.

En Francia un movimiento de huelgas y manifestaciones durante más de dos meses. Ha habido manifestaciones en Inglaterra, Irlanda y huelgas sectoriales.

En todas partes son los mismos ataques contra los trabajador@s , ataques contra las pensiones, planes de austeridad, destrucción de los servicios públicos, explosión de la precariedad y el paro y al mismo tiempo se intenta amordazar al sindicalismo de clase.

Con la ayuda de los gobiernos se vuelven a llenar las arcas de los bancos con inyecciones de dinero publico para garantizar o incluso aumentar sus beneficios.

Se hipoteca la vida de los estados mientras los directivos de los bancos se atiborran con dividendos, de regalos fiscales de todo tipo, de remuneraciones demenciales con fortunas que sobrepasan todo lo humanamente entendible .Es a ellos a quien les tocaría pagar la crisis y a nosotros imponerles nuestras exigencias sociales:

  1. Derogación de las reformas laborales y de las pensiones que han recortado nuestros derechos.
  2. Defensa de los servicios públicos y nuestra oposición a las privatizaciones y externalizaciones.
  3. Paralizar los desahucios y garantizar la vivienda de alquiler a precios accesibles para todas las personas.
  4. No al pago de la deuda y que la banca y los sectores estratégicos sean un sector publico.
  5. Redistribución de la riqueza y reparto de trabajo para crear empleo digno y mientras garantizar un ingreso adecuado para todas personas paradas.

Solo haciendo pagar esta crisis a quienes la generaron podremos salir de ella e impulsar la movilización general y unitaria en aquellos sitios donde estemos los sindicatos alternativos combativos, los trabajador@s de la enseñanza, los trabajador@s de la sanidad y los servicios públicos en general, las asambleas del 15-m , los movimientos contra los desahucios etc. solo así podremos empezar a darle un giro a esta situación de resistencia permanente. Esta batalla exige un agrupamiento, un polo sindical de clase, asambleario que luche por la unidad de todos los trabajador@s y que pueda unir a colectivos, movimientos sociales, así como a organizaciones políticas, trabajando de una manera honesta para conseguir escenarios de unidad basados en la potenciación de plataformas, asambleas, etc. Ser capaces de llegar a acuerdos en torno a las luchas concretas de superar diferencias y esto es mas fácil en momentos de intensificación de la lucha, solo entonces es posible vincular los diferentes sectores de trabajo incluyendo por supuesto a los trabajador@s emigrantes.

La importante experiencia de coordinación en los últimos meses en distintos lugares del estado muestra que este camino es necesario y posible. Ha llegado el momento de profundizar dicha experiencia para potenciar la movilización.

Solo desde la unidad y la lucha podremos parar la actual ofensiva contra los derechos laborales y sociales.

En este sentido apoyamos todos los sectores en lucha y sus movilizaciones.

Por eso planteamos en el mes de Marzo una jornada de movilización general.

  • Confederación Intersindical
  • Cobas
  • Intersindical Alternativa de Cataluña (IAC)
  • Corriente Sindical de Izquierdas (Asturias)
  • Intersindical de Aragón
  • Coordinadora Sindical de Madrid
  • Solidaridad Obrera
  • CSU. (Pensionistas y Jubilados)
  • Alternativa Sindical de Trabajadores (AST)
  • Movimiento Asambleario Trabajadores/as de la Sanidad (MATS) Madrid
  • Sindicato Asambleario de la Sanidad (SAS) Madrid
  • Comités para la Unidad Obrera (CUO)
  • Comisión Permanente de la Asamblea de Comités, Delegados y Trabajadores (ACDT) de Sevilla

La crisis capitalista y el deseo de democracia


Viernes 3 de febrero de 2012,

Rebelion

La política ha sido secuestrada por la economía, ante la que se inclinan los parlamentos, las instituciones, la cultura, el conocimiento y hasta el amor. El capitalismo ni siquiera en sus períodos de crecimiento puede generalizar la democracia como procedimiento de gestión y en períodos de crisis o de recesión, la democracia es el único procedimiento de gestión verdaderamente incompatible con el capitalismo. El movimiento 15 M, réplica sísmica de la primavera árabe, se inscribe en la misma falla tectónica de la crisis capitalista y revela la globalización de las respuestas frente a la globalidad de la agresión. Retenida lejos de los centros de decisión, despreciada o sobreexplotada en el mercado laboral, moldeada por hábitos homogéneos de consumo, la juventud ha acabado por convertirse (en Europa y en el mundo árabe) en una “clase social” transmediterránea que, por sus propias características materiales, no reconoce límites de edad.

Continua leyendo pinchando aquí

jueves, 2 de febrero de 2012

Perder salario para seguir perdiendo empleo y credibilidad


Miércoles 1ro de febrero de 2012,

Un acuerdo firmado con nocturnidad

Como viene siendo habitual, el Consejo Confederal ha aprobado el acuerdo con UGT y la patronal, a espaldas de la afiliación, sin ningún mecanismo de participación por parte de la misma. Una afiliación que lamentablemente nos hemos vuelto a enterar por la prensa. Como viene ocurriendo en las negociaciones de estos años, y tal como ocurrió con el regresivo y desmovilizador acuerdo de pensiones, el secretismo y la ausencia de debate entre la afiliación de CCOO, ha consolidado un modelo sindical burocrático en el que los afiliados somos meros espectadores de las negociaciones con la patronal y los gobiernos.

Un duro ataque a los salarios

Volvemos a decir que no hay responsabilidades compartidas en la crisis y que, por tanto, no hay razones para que la salida a la crisis se realice sobre las espaldas de los trabajadores. Los salarios ya vienen perdiendo participación en la renta nacional desde hace años. Su moderación e incluso retroceso son la principal causa del endeudamiento privado en este país. No se puede consentir que los salarios aparezcan como nueva moneda de cambio:

  • A la pérdida de poder adquisitivo, que no “moderación salarial” como dice la dirección del sindicato, pues éstos subirán por debajo de la inflación, hay que añadir la subida del IRPF y otras que previsiblemente vendrán en Abril como aumentos en los recortes y tasas, pero también la subida del IVA, especialmente lesiva para las gentes trabajadoras. Vergonzoso el acuerdo firmado para que las excesivas subidas del petróleo no computen para calcular el IPC a la hora de subir los salarios.
  • Las contrapartidas que se han hecho públicas son verdaderamente cantos de sirena, un escándalo que la dirección sindical defienda lo indefendible, ya que no hay mecanismos para controlar los precios y menos moderar los beneficios.
  • Las contrapartidas encubiertas son mantener la actual estructura de la negociación colectiva a través de convenios sectoriales y provinciales (pero descafeinada al quedar muchas materias sujetas a descuelgue y al ámbito de negociación de empresa ). Un nuevo acuerdo sin movilización y debate, que de hecho vuelve a legitimar la imposible paz social (no respetada en ningún ámbito por una patronal envalentonada) no impedirá ni la reforma laboral del PP ni una nueva reforma de la Negociación Colectiva cuando lo crean conveniente frente a un desarme teórico, político y organizativo de la clase trabajadora a la que está colaborando nuestra dirección.

Tropezar tres veces con la misma piedra

Desde el 2009, la moderación salarial en las grandes empresas (en SEAT por ejemplo), no solo no ha servido para evitar la destrucción de empleo sino que ha propiciado la congelación y la bajada de salarios en las pequeñas y medianas empresas, profundizando a su vez la crisis. Desde el inicio de la crisis, el diálogo social sólo ha servido para aceptar sacrificios (pacto de pensiones) y favorecer la pasividad sindical y social, incluso fracturar a la clase, ya que el pacto de pensiones era muy lesivo para los jóvenes. Tenemos que recordar que el acuerdo de pensiones del 2011, en contra de los cantos de la dirección que afirmaba que iban a frenar los ataques, a pesar de los durísimos recortes aceptados por CC.OO, no impidió que el Gobierno de ZP intentara modificar la Negociación Colectiva. Fue la irrupción del 15-M y el propio agotamiento del Gobierno quienes lo impidieron.

De retroceso en retroceso

Este acuerdo ha recibido las significativas alabanzas del gobierno. Además deja carta blanca para que los convenios vigentes sean incumplidos por la patronal. Plantea un serio revés a la lucha contra los recortes en el sector público, ya que imposibilita enfrentar de manera unificada la lucha contra la austeridad en el sector público y en la empresa privada. Por último, nos desarma frente a las nuevas agresiones del Gobierno, ya que avala la política de austeridad del PP y su discurso de responsabilidades y costes compartidos de la crisis. Con este acuerdo la dirección de nuestro sindicato renuncia a encabezar la resistencia necesaria frente a lo que está por llegar. Significativo ha sido el silencio sindical ante las medidas adoptadas por el consejo de ministros del día 30-D.

No nos representan

Hay una guerra social declarada contra los trabajadores donde la afiliación de CCOO debe jugar un papel imprescindible. Toca organizarnos dentro del sindicato pero también tendiendo una mano con todos aquellos sectores que quieren luchar en este escenario. Con gentes de otras fuerzas sindicales rompiendo el estéril y cainita sectarismo sindical. Con gente no sindicada, algunas de ellas por razonables prejuicios sindicales pero que necesitan de nuestra experiencia y nuestra capacidad de organización. La dirección se ha convertido en una rémora y no nos representa. Necesitamos aunar esfuerzos en el día a día bajo otro discurso:

  • Luchando contra los argumentos a favor del acuerdo, que lo amparan con el discurso de que estamos en una situación excepcional, donde hay que compartir los costes de la crisis equitativamente.
  • Estos dirigentes , no representan a tod@s aquell@s, que se la están jugando en las empresas, ni a l@s jóvenes que pelean en las calles y plazas. Los militantes de CCOO nos tenemos que organizar con todos estos sectores y con la izquierda más combativa.
  • Esta dirección se representan a sí misma, más preocupada por mantener la respetabilidad del estado y las instituciones y sus propios sillones. Necesitamos conocernos, reunirnos, debatir junt@s y tener prácticas que ayuden a avanzar a los y las trabajadoras con una línea más combativa. Éste es nuestro tiempo y empieza ahora.

30/01/2012


Sindicalistas de CC.OO. que forman parte de Izquierda Anticapitalista

miércoles, 1 de febrero de 2012

También los belgas se cruzan de brazos


Miércoles 1ro de febrero de 2012,

Sébastien Brulez, Le Courrier

Traducido para Rebelión por Susana Merino

Esto no sucedía desde 1993, una huelga general encabezada por las tres organizaciones sindicales ha frenado a Bélgica.

La respuesta de los sindicatos a las medidas de austeridad forjadas por el nuevo gobierno no se hizo esperar. Frente a los recortes de alrededor de los 12.000 millones previstos por la coalición de socialistas, demócrata-cristianos y derecha liberal, muchos han sido los trabajadores belgas que ayer se cruzaron de brazos bloqueando la actividad económica del país.

Si hasta ahora se ha ahorrado a Bélgica la austeridad que gangrena los países de la zona euro, ha sido probablemente porque durante más de 500 días el país se había frenado a causa de otra crisis, la institucional. Al salir fuertemente dividida de las elecciones legislativas de 2010 (ampliamente ganadas por el partido socialista en Valonia y por la derecha nacionalista en Flandes), la rutina de las actividades belgas fueron manejadas durante un año y medio por el gobierno saliente.

Aprobado en dos días

Pero apenas concluido el acuerdo gubernamental a finales de noviembre de 2011, las cosas se precipitaron. El ejecutivo dirigido por el social-demócrata Elio Di Rupo presentó su presupuesto, anunciando "la necesidad de economizar 11.000 millones de euros” La principal decisión que provocó esta movilización ha sido el aumento de la edad de la jubilación. Pero también se ha debido a que hacía apenas dos días que las medidas anunciadas habían sido aprobadas por el Parlamento casi a puertas cerradas. "En Bélgica la concertación social entre el gobierno, los patronos y las organizaciones sindicales ha sido históricamente muy importante. Y el gobierno, empujado también por la Unión Europea, ha soslayado a los sindicatos” explica Bruno Bairand, del Grupo de Investigación para la búsqueda de una estrategia económica alternativa (Gresea).

Por otra parte ha sido el comisario europeo de Asuntos Económicos, Oli Rehn, quién llamó al orden al gobierno de Di Rupo calificando su presupuesto de “demasiado optimista” requiriéndole entre 1.200 y 2.000 millones de euros de nuevos esfuerzos presupuestarios suplementarios. El nuevo gobierno decidió entonces congelar temporalmente gastos por importe de 1.000 millones de euros hasta el próximo control presupuestario previsto para febrero. “Todo parece indicar que, en los meses próximos, se tomarán aún otras medidas” estima el señor Bauraind.

Una movilización creciente

A partir de entonces, el 2 de diciembre los sindicatos convocaron a una manifestación nacional en Bruselas, que reunió a unas 80.000 personas (50.000 según la policía). Luego se produjo la huelga de los funcionarios públicos del 22 de diciembre, que paralizó el subterráneo, los trenes, los autobuses y la administración de las principales ciudades del país. Pero a pesar de las movilizaciones el diálogo no se ha restablecido. A mediados de enero Elio di Rupo acusó a las organizaciones sindicales de conducir a los ciudadanos al abismo. Mientras tanto no cesan de crisparse las relaciones entre la FGTB (Federación General del Trabajo de Bélgica, históricamente vinculada al PS) y el Partido socialista.

“Lo interesante es que en la historia de las grandes huelgas belgas siempre se produjo la división entre los gobiernos de derecha y las organizaciones sindicales progresistas. Y hoy uno se encuentra con un gobierno de coalición dirigido por un socialista y organizaciones sindicales que se manifiestan contra ese gobierno. Esto es nuevo y demuestra que en la columna socialista no se sigue con la misma amplitud de onda” analiza el investigador del Gsea.

El término es débil. En un editorial del 26 de enero titulado “Somos militantes de un sindicato de izquierda a no confundir con el PS” afirma Sergio, maestro y militante del FGTB que ha venido a participar en un piquete frente a una escuela comunal. Para él como para sus colegas las medidas sobre la prejubilación son las más difíciles de aceptar. Pero no solamente esas, “Para los jóvenes será también cada vez más duro. Y también entre los trabajadores activos, muchos apoyan la huelga pero no participan en la movilización porque no se pueden permitir perder una jornada de trabajo si quieren llegar a fin de mes”, agrega Dominique, maestro y militante sindical.

Jean-Mar Durrieux, presidente de la Central general de los servicios públicos (CGSP) en la región de Mons-Borinage (sección electoral de Elio Di Rupo) denuncia que según él “existe falta de concertación, precipitación en la toma de medidas e ignorancia total de los expedientes por parte de los negociadores gubernamentales”.

Pacto fiscal europeo

Las negociaciones se desarrollan también en el nivel europeo y fue justamente ayer cuando Bruselas acogió la cumbre informal de jefes de Estado y de Gobierno de la UE. Los Estados miembros discutieron allí sobre empleo y crecimiento, pero también sobre el nuevo tratado de gobernanza fiscal. Ironías de la suerte, con la huelga de los trabajadores belgas, algunas delegaciones debieron desviar sus vuelos y aterrizar en la base militar de Beauvechain ubicada a unos treinta kilómetros de Bruselas para ser inmediatamente trasladadas, escoltadas por la policía a la sede del Consejo Europeo.

Los gobiernos nacionales invocan a menudo los requerimientos de Europa como una fatalidad y un corsé que les impide llevar a cabo políticas alternativas. Bruno Bauraind atempera: “es necesario tocar en dos niveles cuando se habla de la UE. Está claro que los países miembros tienen cada vez menos márgenes de maniobra y que cada vez se otorgan más poderes a la Comisión en el control de los presupuestos estatales. Pero no hay que olvidar que Europa está formada por Estados-naciones, que son los ministros de finanzas de los diferentes países los que negocian entre ellos para definir las políticas presupuestarias de la Unión. Es fácil echar la culpa a la UE aunque esta esté formada por esos mismos Estados-naciones”.

Jubilados y desocupados en la mira

“Una huelga por nada”, sindicatos “irresponsables”, “infierno de los usuarios”. Luego de la masiva movilización del 2 de diciembre en Bruselas, todos los medios se pusieron en marcha para hacer tragar a la población la píldora de las medidas “injustas pero indispensables”. El gobierno insiste y juega con las palabras: se trata de “rigor” y no de austeridad.

En resumen la edad mínima para jubilarse aumentará seis meses a partir de 2013 y luego seis meses al año hasta llegar a la de 62 en 2016 en el sector privado y en el régimen general de la función pública. El tiempo activo mínimo aumentará progresivamente a cuarenta años en el período hasta 2015. La edad mínima para acceder a una prejubilación pasa de los 56 a los 60 años, con un mínimo de 40 años de actividad (en lugar de 38) el monto de la jubilación se calculará a partir de las remuneraciones de los diez últimos años de actividad (contra los cinco últimos años en la mayoría de los casos).

Se ha salvado la indexación automática de los salarios. Se trata de una particularidad belga que permite indexar anualmente los salarios de acuerdo con la inflación (3,65% en enero). El acuerdo del gobierno no prevé ponerla en tela de juicio pera nada es seguro en el mediano plazo. La semana pasada los “expertos” del Fondo Monetario Internacional llamaron al país a volver a considerar este sistema estimando que el país se halla ya en recesión.

En lo referente a los jóvenes, el período de espera (el período que sigue a la terminación de los estudios) antes de poder acceder a los subsidios por desempleo pasa de seis o nueve meses (según la edad) a 12 meses con controles de búsqueda activa de trabajo cada cuatro meses. Este pedido de inserción queda sin embargo limitado a tres años. Los trabajadores sin empleo se enfrentarán a una regresividad más rápida de los subsidios por desempleo (a excepción de los tres primeros meses) y un control todavía más estricto.

Como señala Bruno Bauraind “mientras que las medidas que van a afectar a la población, a los jóvenes, a los subsidios por desempleo, etc. son medidas precisas, las destinadas a hacer pagar impuestos al capital permanecen indefinidas”. Y en casos como por ejemplo la ley sobre intereses teóricos, que permite a las grandes empresas como Arcelor-Mittal no pagar casi impuestos, solo será tímidamente reformada.

Huelga verdaderamente general

“Esta huelga general ha sido realmente un éxito” podía declarar después del mediodía Claude Rolin, secretario general de la central cristiana CSC, la más grande del país. Los ferroviarios, los primeros que entraron en acción, paralizaron la noche del domingo al lunes toda la red ferroviaria belga, incluidos los trenes internacionales de alta velocidad Thalys y Eurostar que unen Bruselas con París, Amsterdam, Colonia y Londres. Al amanecer ya no circulaban ningún subterráneo ni ningún autobús en Bruselas. Y en el interior del país los transportes eran mínimos.

Los obreros del puerto de Anvers, uno de los más importantes de Europa, también decidieron unirse a la huelga. El aeropuerto de Charleroi, en el que operan la mayor parte de las compañías “low-cost”, como Rynair, estaba cerrado, así como muchas escuelas y administraciones.

En el ámbito privado la huelga fue “muy acatada” por la gran distribución y la industria especialmente siderúrgica, automovilística y petroquímica, según el sindicato socialista FGTB. Los huelguistas organizaron además bloqueos en rutas y autopistas, principalmente en la entrada de las zonas industriales, con el objeto de paralizar las fábricas que se mantenían activas. Medios, correo, policía, cárceles y venta de alimentos fueron afectados en menor medida.

Fuente: http://www.lecourrier.ch/node/95496

Filtraciones. Envida Rajoy

Miércoles 1ro de febrero de 2012,

Miguel Romero

Aprovechando la feliz casualidad de contar con un micrófono abierto a su lado, Rajoy se ha vanagloriado de que la dureza de la reforma laboral que prepara le “va a costar una huelga general”. Esto de los “micrófonos abiertos” está convirtiéndose en un recurso prioritario para las “filtraciones fabricadas”, cuya función es difundir intenciones de las que no hay que dar cuenta formalmente, pero sirven para calibrar las reacciones no tanto de sus interlocutores directos, como de los medios y de la “opinión pública”; habría que añadir “y de las fuerzas parlamentarias”, pero en estos momentos a Rajoy eso le tiene sin cuidado.

Hay dos aspectos de la puesta en escena que merecen destacarse. En primer lugar, la “filtración” se produce en un organismo, el Consejo Europeo, y ante unos políticos, los presidentes de gobierno de la UE, que toman como una condecoración hacer frente a una o más huelgas generales, y mostrar que son inmunes ante ellas. Precisamente, la reunión del Consejo ha coincidido con la primera huelga general en Bélgica en cerca de veinte años. Los sindicatos convocantes la consideran un éxito en términos de participación. No hay por qué dudarlo, pero sus resultados políticos están bastante menos claros; no parece que el gobierno belga vaya a mover una coma de su plan de “austeridad”. Aunque volveré sobre este tema más tarde, llama la atención que las “alternativas” que según la prensa plantean los sindicatos convocantes son “los eurobonos o medidas a favor de una fiscalidad más justa”. Si ha sido así, hacen falta muchas ganas de luchar para ir a una huelga general por semejantes objetivos.

Esos son los destinarios “externos” de la “filtración”. Pero los “internos” son más significativos y, sin duda, Rajoy pensaba fundamentalmente en ellos como receptores del mensaje. La “filtración” constituye, por una parte, un desafío a los sindicatos mayoritarios a escala estatal, CC OO y UGT, supuestos convocantes de esa huelga general; por otra parte, lanza un mensaje de dureza y firmeza ante lo que viene, dirigido a toda la sociedad española, destinado a convencer a priori de que una huelga general estaría “condenada al fracaso”; en fin, busca movilizar a la base electoral del PP contra esa supuesta huelga (y no olvidemos que el PP ha sido el 20-N y de lejos el partido mayoritario entre los “obreros cualificados y no cualificado”. Público, 27/1/2012). En el lenguaje del mus, Rajoy ha envidado. Es muy importante saber con qué cartas juega y cómo responderle. Lo que pide el cuerpo es reclamar la convocatoria de una huelga general. Sería una forma de mostrar una más que legítima indignación, pero en mi opinión no resuelve ninguno de los problemas presentes.

El primer problema es que Rajoy ha lanzado este envite sabiendo que lleva mejores cartas, que tiene todas las de ganar: es decir, que es improbable que CC OO y UGT se atrevan a convocar una huelga general, y si lo hicieran, sería también improbable que tuviera éxito, y aunque tuviera éxito en cuanto a un seguimiento mayoritario, el gobierno está convencido de que podría mantener su política sin cambios sustanciales, como hicieran su antecesor y sus cofrades de otros países europeos.

¿Cómo hemos llegado a esta situación tan extremadamente negativa para la movilización y la resistencia social? Sin duda, un factor fundamental es el tremendo peso de la crisis: más de cinco millones de parados, una generalizada inseguridad de quienes tienen empleo en que lo mantendrán en el futuro inmediato, más de once millones de personas, un cuarto de la población, en situación de pobreza o de riesgo de caer en ella… todos estos hechos bien conocidos generan a la vez miedo e indignación; en la medida en que la indignación no encuentra expresión política, generan sobre todo miedo y también indiferencia ante los problemas colectivos. Otro factor de primer orden, también conocido y debatido en la izquierda alternativa, es la política de los sindicatos mayoritarios, y particularmente cómo tiraron a la basura las posibilidades, modestas pero reales, de la huelga general del 29 de septiembre del 2010. La trayectoria que siguieron estos sindicatos, desde el absurdo triunfalismo previo a la huelga, proclamando hacia afuera que “en España todas las huelgas generales conseguían sus objetivos”, a la desconfianza que mostraban hacia dentro sobre las posibilidades de la huelga, que obstaculizó la movilización de sus propios afiliados; siguiendo con la incapacidad de hacer frente a la ofensiva polìtico-mediática sobre el “fracaso de la huelga” y culminando con el pacto sobre la reforma de las pensiones, suponen una desautorización política radical del sindicalismo mayoritario; éste fue, por otra parte, uno de los motores del 15-M. Lo que ha ocurrido después confirma esta situación y la alianza de intereses entre CC OO e IU no la desmiente. Por si esto fuera poco, en todo el proceso de negociaciones en curso con el gobierno y la patronal, estas direcciones sindicales han aparecido amedrentadas, entregadas, confirmando ante las y los trabajadores que “lo peor está por venir” y que lo único que se puede lograrse es, si acaso, lo menos malo del mal menor. Ésta es una de las razones principales por las que Rajoy puede mostrarse tan sobrado sobre la remota posibilidad de una huelga general.

Pero hay un problema más, especialmente complejo: las dudas sobre la utilidad de las huelgas generales como respuestas a la políticas de “ajuste”, dudas que existen legítimamente en sectores de la izquierda alternativa. En todo caso es mejor tener dudas que convertir la huelga general en el remedio de todos los males. En la realidad, y en el imaginario, de la izquierda, la huelga general tenía entre sus características básicas: ser una demostración de la capacidad del movimiento obrero para detener el funcionamiento de la economía; un desafío político que recogía una amplia solidaridad de la mayoría de la población y creaba un serio conflicto de legitimidad al gobierno de turno; y una acción autoorganizada por las organizaciones de trabajadores, empleando generalizadamente diversas organizaciones de base (piquetes, comités, coordinadoras de sectores y movimientos sociales…).

Una acción de este tipo seguiría siendo hoy eficaz socialmente y temible políticamente para gobernantes y mercados. Pero las huelgas generales que se están desarrollando en Europa no responden, en general, a estas características. En la mayoría de los casos son simplemente jornadas de acción; sometidas a crecientes reglamentos estatales de “servicios mínimos” y defensa del “derecho al trabajo”; en las que no hay lugar para la población trabajadora sin empleo y en la pobreza; protagonizadas por los aparatos sindicales y sin espacio para la participación de organizaciones sociales y políticas solidarias con la huelga; con objetivos genéricos y ambiguos, con muy escasa capacidad de movilización y destinados a poder vender luego que se ha conseguido “algo”; en fin, sin insertarse en procesos de movilización a medio plazo, que incluirían la posibilidad de prolongar la huelga general más de un día. Estas huelgas generales no hacen daño a los poderes establecidos. Rajoy está pensando en ellas cuando lanza su envite.

Por eso es un problema fundamental para la izquierda cómo recuperar el sentido original de la huelga general. El camino que parece más razonable es precisamente construir alternativas, darles la vuelta a esas características negativas enunciadas en el párrafo anterior: en especial, la inserción de las huelgas en procesos de movilización a medio plazo, la extensión social de la movilización dotándola de bases territoriales en los barrios y la desobediencia civil frente a reglamentaciones que buscan amputar a las luchas de sus medios legítimos. Por otra parte, la acumulación de experiencias de extensión y solidaridad con luchas concretas y la ampliación del repertorio de acciones pueden ayudar a encontrar nuevas herramientas adecuadas a las características de la actual crisis capitalista. En este sentido, la referencia es el 15-M, aunque empieza a ser inquietante que esa referencia, más allá de las asambleas de barrios que permanecen activas, sea cada vez más un rito, un recuerdo y una esperanza, pero no una experiencia en la calle.

Mientras tanto, si finalmente los recortes de derechos y de condiciones de vida de la mayoría de la población le costaran a Rajoy una huelga general, habría que dedicar los mejores esfuerzos para que saliera lo mejor posible y, sobre todo, vista la experiencia del 29-S, para darle vías de continuidad. Pero en la mejor de las hipótesis, éste sería solamente un paso hasta lograr que Rajoy, o quien venga, se cuide mucho de presumir de rompehuelgas. Y si lo hace, lo pague.

Miguel Romero es editor de VIENTO SUR

Cinco detenidos en Madrid tras una acción del movimiento 'Yo no pago'


Centenares de personas se han colado en el metro para denunciar los recortes sociales.

"Yo no pago ni su crisis ni su deuda". Al grito de esta consigna, unas doscientas personas se han manifestado hoy por el centro de Madrid, y medio centenar ha conseguido colarse en el metro.

El acto de desobediencia civil ha sido convocado por el movimiento #YoNoPago con el objetivo de denunciar tanto los precios del transporte como los recortes sociales ante la crisis.

Aunque los manifestantes no han logrado colarse en la estación de la Puerta del Sol, tal y como estaba previsto, debido a la elevada presencia policial, finalmente sí lo han conseguido en la parada de Tirso de Molina, desde donde medio centenar se ha dirigido en metro hasta Gran Vía, informa Anna Flotats.

Desde allí han bajado a pie por la calle Montera, donde han sido cercados y retenidos por agentes de la policía. Disuelta la manifestación, el saldo ha sido de cinco personas detenidas por "resistencia a la autoridad y desobediencia", según han confirmado desde la Jefatura Superior de Policía, y ningún herido.

Desde la comisión legal de la Acampada Sol, sin embargo, elevan el número de detenidos hasta nueve.

En Montera se han producido algunos momentos de tensión, cuando los agentes han comenzado a separar a algunos de los manifestantes para identificarlos, informa Luis Gimenez.

La acción se ha convocado simultáneamente en Madrid, Barcelona, Valencia, Sevilla y Bilbao.

"Yo no pago los recortes sociales"

Se trata del segundo intento de la iniciativa 'Yo no pago', que ya se saldó en Madrid el pasado 15 de enero con una carga policial dentro de la parada de la Puerta del Sol y cuatro detenidos.

Este movimiento, inspirado en otro similar de origen griego, se ha servido de las redes sociales para difundir sus convocatorias, con un perfil en Facebook que ya suma más de 12.000 seguidores.