martes, 1 de abril de 2014

Die Linke: Un paso más hacia la adaptación

Es cierto que el partido Die Linke sigue siendo hasta nueva orden la primera referencia política para las y los que se politizan hacia la izquierda en Alemania. En su programa, se encuentran no sólo una serie de reivindicaciones y proposiciones en interés de los asalariados, de los marginados, de las mujeres, de los jóvenes y de un desarrollo ecológicamente sostenible, sino también de la superación del capitalismo por un proyecto de sociedad socialista y democrática. Además, el partido parece haber superado la crisis que conocía entre los años 2011 y 2013 – en las últimas encuestas realizadas ha aumentado hasta el 11% de los votos y empieza ahora a acercarse a su mejor resultado, el de 2009, en el que obtuvo el 11,9% en las elecciones a nivel federal.

Pero también es cierto que el partido sufre desde su inicio – como ya su precursor, la antigua PDS/Linkspartei – una fuerte presión hacia la adaptación. En el estado federal de Brandemburgo, el pacto de gobierno en el que es socio menor del SPD le carga la corresponsabilidad de una política de gestión de la crisis capitalista en detrimento de los explotados y oprimidos.

En plena negociación con los democristianos para formar la nueva gran coalición con la CDU/CSU, el SPD había declarado públicamente que ya no excluiría más, en el futuro, formar una coalición con Die Linke. Desde entonces, la dirección del partido Die Linke se esfuerza en hacer proposiciones al SPD y a los Verdes en vista de las próximas elecciones federales en 2017 y a ofrecer pruebas de su seriedad y responsabilidad.

Para poder convertirse en un partido de gobierno a nivel federal, Die Linke debería eliminar puntos clave de su identidad y perfil político, lo que no será fácil. En primer lugar, tendría que aceptar las intervenciones de la Bundeswehr. En segundo lugar, tendría que aceptar los programas de austeridad impuesta a las poblaciones de los países económicamente más débiles en la Unión Europea, empezando por Grecia.

En tercer lugar debería también aceptar el “freno al endeudamiento” y la disciplina presupuestaria en Alemania, y por lo tanto medidas de privatización y austeridad y nuevos regalos a los bancos. Por último, tendría que demostrar su fidelidad a las instituciones estatales establecidas, al sistema parlamentario burgués y a su centro de gravedad divina: la propiedad privada de los millonarios y multimillonarios. Además, debería demostrar su capacidad para lograr marginar a las fuerzas decididamente anticapitalistas en su interior. En este sentido, a mediados de Febrero Die LInke, en su congreso preelectoral, ha dado indudablemente un paso adelante. Esto se aplica al contenido de su campaña electoral para las elecciones europeas así como para las elecciones de candidatos y candidatas de la lista para presentarse. Ya antes del congreso, con la votación de una comisión de unos 80 ó 90 miembros encargados de hacer las propuestas, tan sólo Tobias Pflüger, militante antimilitarista y miembro de la corriente Antikapitalische Linke-AKL, pudo imponerse con estrecho margen en el segundo puesto entre las seis primeras cabezas.

Nuestro camarada de la ISL (Internationale Sozialistische linke) Michael Aggelidis, miembro también de la AKL y por otra parte de SYRIZA Alemania, aunque aplaude calurosamente su discurso poniendo el acento en las movilizaciones de solidaridad internacional contra la troika, fue eliminado al no obtener más que un voto. Ya eran éstos malos presagios para el congreso.

En efecto, Gregor Gysi, el presidente del grupo parlamentario de Die Linke en el Bundestag, junto con los líderes de la corriente que cogobierna el partido, el Forum demokratischer Sozialismus (FdS) y los representantes de los grandes destacamentos del partido al este de Alemania había preparado bien su golpe. Ni Tobias Pflüger fue elegido, ni Sabine Wills, los dos bien conocidos por su actitud muy crítica con la UE y su integración en los movimientos extraparlamentarios. Encabezando la lista, entre los primeros puestos y con posibilidades no hay ningún miembro de la AKL, siendo el candidato más a la izquierda Fabio Demasi en el puesto 6, que es un colaborador de Sarah Wagenknecht y miembro de Sozialistische Linke (SL), una corriente bastante heterogénea con perfil reformista de izquierdas. Respecto al contenido, ha sido lo mismo que para el personal: las posiciones decididamente anticapitalistas que rechazan la aceptación del marco institucional de la UE han sido marginadas en el congreso. No se trataba tanto del programa electoral para las elecciones europeas en su conjunto – es un buen número de 80 páginas y contiene una serie de puntos muy aceptables junto a otros ambiguos o dudosos – pero sobre todo su preámbulo, cuyo texto había sido redactado por miembros del ala izquierda lafontainista, anticapitalista y reformista de izquierdas en la comisión responsable de preparar los documentos del congreso. Gregor Gysi y los suyos habían lanzado una polémica pública contra este preámbulo en los medios, haciendo campaña contra el “radicalismo desmesurado” del texto.

Era sobre todo una frase en el texto el objetivo de esta campaña de denuncia, en la que la Unión Europea viene caracterizada como “poder neoliberal, militarista y en gran parte no democrático”. A pesar de que con estas caracterizaciones de la UE, el texto no aspira a un repliegue nacional, sino a la construcción de otra Europa diferente desde abajo, fue denunciado como “antieuropeo”. En el congreso fue eliminado el pasaje citado por una amplia mayoría, y sólo la AKL junto con otra pequeña corriente de izquierda (Sozialistischer Dialog) no aceptó fórmulas enlatadas de compromiso.

El ala izquierda consecuente se ha encontrado así en una posición aislada. Incluso algunos miembros de la AKL, sobre todo diputados y miembros de la dirección, habían apelado a la moderación sosteniendo que no hacia falta “exagerar” las divergencias, ya que no habría de todos modos una base sólida de posiciones comunes en el partido. En el congreso se debatió y votó contra la enmienda que buscaba reintroducir el pasaje. Parece que la Antikapitalische Linke sufrirá otro proceso de desafiliación tras haber perdido a compañeros en torno a Sarah Wagenknecht.

Si se estudia el programa electoral para las europeas en su conjunto así como las declaraciones públicas de los portavoces del partido y de su grupo en el Bundestag, se encuentra una ambigüedad característica: por una parte, las bases constitucionales de la UE de Maastricht y de Lisboa son rechazadas del todo como las políticas de los partidos mayoritarios en el Parlamento europeo y del Consejo europeo de los gobiernos así como de la Comisión europea y el BCE, por otra parte se acepta la UE como marco que puede servir para preservar la paz y organizar el proceso social y ecológico.

En lugar de comprometerse con nuevas instituciones europeas verdaderamente democráticas, construidas sobre la base de las movilizaciones y la autoorganización de las masas populares que conduzcan a una asamblea constituyente elegida de forma democrática y a la elaboración participativa de una Constitución Europea que se encargue de los intereses de los puebles, es la reforma de la UE lo que se propone. En el centro de las propuestas se encuentra la reivindicación de extender los derechos del parlamento europeo, lo que no difiere mucho de posiciones de la socialdemocracia de Martin Schulz. Es probable, o al menos posible, que nuestra línea llevada a cabo desde hace tiempo – la de reagrupar a las fuerzas anticapitalistas dentro y fuera del partido Die Linke para reflexionar juntos, elaborar y articular posiciones y llevar a cabo iniciativas conjuntas, así como también participar de forma unitaria en movilizaciones extraparlamentarias -podría concretarse próximamente. En Berlín, una nueva organización anticapitalista, la Neue antikapitalistische Organisation (NAO), acaba de ser creada, y también se ha iniciado un proceso para darle vida a nivel federal. La NAO ya se ha dirigido a la AKL solicitándole un encuentro para debatir la situación tras el primer congreso de Die Linke y hablar sobre eventuales iniciativas comunes, como por ejemplo la creación de un foro anticapitalista (Antikapitalistisches Forum) abierto a los interesados, sean o no miembros del partido.

Hay que decir que ya ha habido dimisiones de miembros del partido frustrados por los resultados de su último congreso. Por tanto, es urgente crear las estructuras que permitan evitar una pérdida desordenada de militantes proporcionándoles un nuevo marco para el compromiso político militante – si bien se es consciente del hecho de que Die Linke todavía no ha vivido su Agosto de 1914 y que no hay aún espacio para un nuevo partido a su izquierda.

Manuel Kellner, miembro de la Internationale Sozialistische linke (ISL), una de las dos organizaciones de la IV Internacional en Alemania.
http://www.lcr-lagauche.org/die-lin...
Traducción de Tomás Martínez para Izquierda Anticapitalista

martes, 25 de marzo de 2014

El 22M no fue Huelga General pero lo vivimos así

Tomás Martínez, militante de Izquierda Anticapitalista-Andalucía
Estas notas deberían de ser tan sólo una simple aportación más de lo que con toda seguridad se ha escrito y aún tendrá que escribirse de análisis y balance de las ya históricas marchas de la dignidad que nos hicieron estremecer a muchos y muchas por las inundadas calles de Madrid. En el ambiente festivo que se respiraba ayer, también durante las semanas y días previos olía a huelga, algo no usual en una manifestación.
Y digo deben ser porque estoy convencido de que la movilización del 22 de Marzo debe caracterizarse no como un paso más en la respuesta al ataque sin frenos al que nos someten los gobiernos de la troika. No se trataba de una nueva manifestación de mareas ciudadanas o de una más de las muchas de CCOO y UGT para recordar que siguen vivos y todavía pueden sacar gente a la calle. Las marchas de la dignidad, con un formato inédito y un trabajo con meses de antelación, suponen un hito destacado.

Se mascaba la ilusión de una cita que iba a insuflarnos ánimos, de que estábamos ante una oportunidad de ver sacar músculo a muchas pulsiones sociales hastiadas de la inducida parálisis, ésta que niega la urgente necesidad de unificar a tantísimos sectores en lucha que se reproducen en todo el estado intentando no ahogarse en las arenas movedizas de una reforma laboral esclavista que no ofrece madera a la que agarrarse. Panrico y Coca-Cola son dos ejemplos que estuvieron bien presentes.

Una de las claves del éxito de la jornada ha sido la unidad de organizaciones clásicas y de los nuevos movimientos sociales. Rotundamente fue un día de clase en que golpeamos todas y todos a la vez, un dignísimo día lucha resultado del trabajo paciente en espacios muy plurales, con contradicciones y tensiones que había que resolver para avanzar. Así lo sentimos los componentes de columna andaluza entrando en la capital.

De alguna forma las marchas forman parte dentro del hilo de continuidad lógico que permitió mutar el espíritu indefinido del 15M en la génesis de la autoorganización de las mareas, que tomaron un decisivo impulso con la marcha minera que aunó solidaridades de todo el estado. Con todas las zancadillas posibles que preparó el apagón informativo, tampoco el despliegue represivo pudo evitar que varias columnas territoriales confluyeran en Atocha uniendo reivindicaciones, lemas y banderas.

Aunque las marchas de la dignidad empezaron a fraguarse tras el verano pasado para responder a las escandalosas cifras del paro, los lemas escogidos recogían el sentir de la amplia totalidad de colectivos que llevan enfrentándose contra la austeridad desde el inicio de la crisis (no al pago de la deuda, contra los gobiernos de la troika, pan, trabajo y techo). No obstante, es de constatar su orientación radical: ha sido ésta una movilización masiva en la que hemos estado cómodos la izquierda anticapitalista, sin necesidad de bloque crítico.

Es indudable la exhibición de fuerza que ha demostrado el SAT, sindicato en el camino de autoconstrucción que inició con las mediáticas marchas andaluzas de hace un par de veranos. La apuesta no ha salido en absoluto mal parada a Cañamero y Sánchez Gordillo, quienes han sabido leer el espacio sin voz en que quedaban arrinconadas muchas asambleas de parados a través de un discurso rebelde que casa muy poco con el reciente cierre de filas de apostar por la IU andaluza como fuerza transformadora.

La PAH y Stop Desahucios han sido protagonistas desde el inicio de estas marchas de la dignidad, precisamente cuando el derecho a la vivienda ha sido de los más peleados y reconocidos por la dignidad de quienes lo ven pisoteado y se han sumado a la pelea. Agrupándose en torno a un “apoyo crítico” que no ha contado finalmente con el reconocimiento oficial, ha impulsado también la jornada la CGT, que con Cobas y Solidaridad Obrera diferían en poner el acento en la exigencia de una huelga general.

Estamos obligados a que este 22 de Marzo suponga un punto y aparte en la serie de manifestaciones que se llevan sucediendo en los dos años de gobierno de Rajoy, especialmente desde el último paro general el 14 de Noviembre de 2012. Se trata de la primera gran movilización que parte desde la difícil y conflictiva coordinación de los sindicalismos minoritarios y nacionalistas, a pesar del papel central del sindicalismo andaluz, y suponen un auténtico pulso y tirón de orejas a las centrales mayoritarias.

Lo que cabe esperar ahora es poner sobre la mesa cuanto antes una nueva fecha de movilización, con las mismas características pero también más inclusiva, y que se elabore desde el conjunto de las organizaciones convocantes una hoja de ruta que sea capaz de afinar las reivindicaciones exigidas en los manifiestos. No podemos esperar por ver quién da el primer paso y toma la iniciativa, tenemos que incitar a un balance que urja a mantener las estructuras y elevar el nivel de respuesta.

El sindicalismo de concertación, que ciertamente no pasa por sus mejores momentos y sufre el descrédito que corroe a todas las patas del régimen, no ha podido moverse más torpemente y se ha puesto de lado a pesar del apoyo a última hora de la Cumbre Social. Hay que denunciar sin rodeos la provocación que supuso, no diré que insólita, la poco discreta reunión de Toxo y Méndez con Rajoy y los verdugos de la patronal para retomar el diálogo social. Cuánta rabia nos desató esa deplorable foto.

Muy a pesar de esto, no podemos dar la espalda a tantos sindicalistas combativos de CCOO y UGT y excluirlos de una próxima convocatoria así. Ellos y ellas, que renegaron del “pensionazo” y también del pacto de moderación salarial, han marchado con nuestras columnas y deberemos hacer con ellos y ellas que las próximas marchas de la dignidad tengan un sabor más certero a huelga general. Aún resuenan en nuestros oídos las voces de quienes sacamos a pasear nuestro orgullo de clase trabajadora desde distintas partes del estado, llegando a pie o en autobuses, confeccionando esta nueva fórmula de respuesta en nuestros espacios militantes. Volvimos a nuestras ciudades satisfechos de haber cumplido como dignos piquetes en este simulacro de paro general. Las personas que nos hemos quedado roncas podemos decir que allí estuvimos y que hicimos posible el 22M, y ni los medios ni las cargas policiales pudieron enterrarnos. Fueron las marchas de la dignidad las que enterraron a Suárez y pasaron otra página del cuento que ya no nos creemos.

Ahora toca ponerse manos a la obra y seguir la lenta construcción de una nueva cita de lucha. Hemos puesto una primera hilera de ladrillos que las y los anticapitalistas tenemos que cohesionar para seguir elevando la barricada. Sólo nos han dejado la calle para convertirla en trinchera. Hay que seguir levantando con impaciencia nuestras banderas de dignidad para acelerar el derrumbe de este sistema cuyo rumor oímos de lejos confundido entre la salvas de los antidisturbios cerca de Colón.

Adiós con respeto y sin admiración

Manuel Garí
Adolfo Suárez ha muerto. De nuevo nos encontramos con el relato mistificador de los vencedores. Con la cadencia ininterrumpida de loas a su figura, a la del rey y a la “ejemplar e incruenta” Transición los medios de comunicación y los voceros de todo el arco parlamentario no dejan de glosar la mentira imaginaria que se ha construido en torno a nuestro reciente pasado. Mi adiós comienza con respeto, el que tengo por todo ser humano conocido o desconocido, famoso o invisible. Pero sin admiración alguna en el caso del que fue presidente del gobierno español por mor de su Real Majestad.

Muchos de sus antiguos detractores, fueran de la derecha fraguista, de la UCD o de la oposición socialista (¿recuerdan el chascarrillo de Guerra sobre el tahúr del Misisipi?) e incluso del PCE lo elevan hoy al panteón de los hijos ilustres de la democracia. Y es lógico, tanto unos como otros tienen una visión común del pasado histórico reciente en el Estado español y no en vano juntos diseñaron la Constitución vigente.
 
Adolfo Suárez fue un político franquista con olfato para ver que las lágrimas del “españoles, Franco ha muerto” de Arias Navarro no contagiaban al pueblo ni suponían un aval para el futuro de los intereses del capital y la derecha españoles. Y tuvo ambición, sí. La ambición personal de ser una pieza clave en el tránsito entre el franquismo sin Franco y la monarquía designada por Franco. Y tuvo arrojo y valentía, sí. Y también astucia y rapidez para tomar decisiones en las que engañó a sus conmilitones pero también a sus opositores. Nadie le puede negar que sirviera con esas dotes a sus apetencias políticas personales (llegar a ser presidente, tal como él mismo declaró) y a los de los estamentos económicos y políticos a los que servía. Suárez fue absolutamente funcional durante unos años decisivos para los intereses de los Borbones, la Banca, la patronal y la Iglesia Católica.

Les ayudó a convertir lo que en los años 1975, 1976 y 1977 parecía, en palabras del recién llegado al país Ernesto Ekaitzer, una “primavera revolucionaria” en lo que luego no fue sino el otoño de las esperanzas democráticas y sociales del movimiento obrero del Estado español y de la resistencia catalana y vasca. Suárez no lo hizo sólo, contó la inestimable ayuda de quienes pasaron de la ruptura democrática a la aceptación de los límites democráticos sin solución de continuidad, explicación, ni razón: Carrillo y González fundamentalmente. Buen trabajo Suárez.

Y tuvo suficiente inteligencia y arrojo, como la tuvieron Gutiérrez Mellado y Santiago Carrillo, para permanecer en pie ante el golpismo. Sabían que con ello no iban a parar a Tejero pero sí dar una indicación fuera del hemiciclo que les rendiría réditos después. Calcularon bien, apostaron, pero los tres perdieron a corto plazo, para ganar a largo ya que los tres han sido colocados en el relato oficial en el podio democrático.

En todas partes y sirviendo a los más diversos proyectos pueden encontrarse individuos con características similares a las de Adolfo Suárez González, pero solo cuajan históricamente cuando efectivamente fuerzas sociales muy poderosas en el caso de la derecha o millones de personas en el caso de los proyectos emancipadores le identifican como portavoz y garante de sus aspiraciones.

Para los de arriba la cosa es fácil, tal como hemos comprobado con las figuras de Suárez, Aznar o Rajoy: se delega en el líder y se le abandonará en caso necesario para sustituirlo por otro; la cosa funciona como en los consejos de administración con el Consejero Delegado. Para las gentes de abajo no porque tal como planteó Miguel Romero el pasado 2 de agosto en su artículo Desvío al líder: “ningún líder puede sustituir a un programa en el que la mayoría social reconozca y comparta la diversidad de demandas insatisfechas que hacen posible la constitución de un campo social antagonista frente al poder establecido. Un campo social que en el Estado español, no está de más repetirlo de nuevo, tiene que articularse de forma igualitaria entre realidades nacionales diversas”.

Suárez fue una pieza clave en la legitimación transformista del franquismo político, en la adquisición de un traje democrático de la oligarquía económica y en la quiebra de la fortaleza del movimiento de masas antifranquistas. Y también, por tanto, en la derrota de quienes alentábamos las esperanzas de una “primavera revolucionaria”, sus grandes derrotados. ¿Debemos olvidar esto para sumarnos al coro de loas? Jamás, sería contribuir a perder la memoria y con ella la posibilidad de una nueva primavera para movimientos esperanzadores como el del 22 M.

¡ Libertad sin cargos de las personas detenidas el 22-M ! ¡Contra la criminalización de la protesta social !

Ayer 22 de marzo, mientras centenares de miles de personas de Madrid y de todo el Estado estaban a punto de concluir la manifestación y el acto central convocado por las Marchas de la Dignidad y los cortejos discurrían todavía por el Paseo de Recoletos, la policía que acordonaba la sede del PP cargó contra las personas concentradas en Colón.

La policía cargó a pesar de que el acto estaba legalizado y de que aún no había concluido. La excusa, el lanzamiento de varios petardos a los pies del cordón policial por varios encapuchados ajenos a la manifestación y, posiblemente, compañeros de quienes realizaban las cargas. A continuación varias dotaciones policiales estacionadas en la calle Jorge Juan interceptaron la manifestación, partiéndola en dos.

Culminó así la estrategia de provocaciones y de criminalización de las Marchas de la Dignidad puesta en pié por el PP a través del Presidente de la Comunidad de Madrid (llamando nazis a los convocantes de las Marchas), del Ministerio del Interior (reteniendo ilegalmente autobuses y coches en las carreteras de acceso a Madrid) y de la delegada del gobierno (justificando el despliegue de 2000 policías ante una movilización convocada por “la izquierda más radical “).

Así, los medios de comunicación de masas al servicio del sistema han podido extenderse complacidos en descripciones de los enfrentamientos de radicales violentos con la policía, de los disturbios, del número de policías heridos y de la cantidad de personas detenidas. Por supuesto casi ninguna palabra han dicho sobre el éxito de una movilización histórica (la mayor con diferencia de cuantas se han convocado al margen de la triada PSOE- CCOO-UGT), el calado de sus reivindicaciones y exigencias o el impacto de la movilización a pesar del bloqueo informativo de estos mismos medios de desinformación.

Desde Izquierda Anticapitalista denunciamos esta estrategia de criminalización totalmente antidemocrática que persigue evitar la masividad de las movilizaciones, en particular de aquéllas convocadas al margen de las direcciones de CCOO y UGT, identificando en los medios de comunicación y en el imaginario popular tales protestas con violencia y disturbios. Exigimos igualmente la inmediata puesta en libertad sin cargos de todas las personas detenidas y la dimisión de la delegada del gobierno en Madrid.
Izquierda Anticapitalista
Madrid, 23 de Marzo de 2014.

viernes, 14 de marzo de 2014

Marchas de la Dignidad : Tod@s a Madrid el 22 de marzo

Comunicado de Izquierda Anticapitalista
Desde el 1 hasta el 22 de marzo, miles de personas están marchando por todo el estado contra el pago de la deuda, por los derechos sociales y contra la represión. Culminará así una iniciativa de acción que pretende movilizar a centenares de miles de personas y ser un aldabonazo en la conciencia de millones más, con un mensaje claro : no te lamentes, movilízate. Las Marchas pretenden también visibilizar el drama del paro, de los desahucios, de la emigración juvenil, de los despidos… intentando incorporar a la acción a los diferentes sectores en lucha. La iniciativa persigue además dar un protagonismo especial a las diferentes redes de acción y denuncia de las personas paradas.

Puestas en funcionamiento por diferentes organizaciones de la izquierda sindical, PAHs de varios territorios y diversas redes de acción contra el paro,y apoyadas desde su inicio por distintas organizaciones políticas, entre las que se encuentra Izquierda Anticapitalista, y sociales, las marchas se han ido extendiendo, ampliando su apoyo y, de manera autoorganizada, se han ido construyendo redes locales, comarcales y provinciales que están extendiendo y amplificando la iniciativa, de tal forma que, a día de hoy, todo el espectro político a la izquierda del PSOE apoya la iniciativa, junto a la totalidad del sindicalismo alternativo, mareas y diferentes espacios unitarios. Solamente las confederaciones de CCOO y UGT, a pesar del apoyo simbólico de la Cumbre Social, y diferentes sindicatos corporativos, se han mantenido al margen de la iniciativa. Las Marchas permanecerán en Madrid hasta el martes 25 de marzo realizando durante ese tiempo diferentes acciones en la capital del estado y el día 22 a las 17 h. tendrá lugar la manifestación central que partirá de Atocha y terminará en la Pza. de Colón. Elaborar un plan de lucha sostenido en las asambleas que habrá tras el 22 en Madrid debe ser un objetivo fundamental también.

Ante la parálisis del sindicalismo de concertación, las Marchas se han convertido en la principal iniciativa de acción estatal del curso. Trabajar para que sean un éxito es una obligación para todas las personas comprometidas en cambiar de base la sociedad.

13 de marzo de 2014
www.anticapitalistas.org

jueves, 13 de marzo de 2014

Domingo 16 de marzo: Únete a la Columna Sur de las Marchas de la Dignidad

El próximo domingo 16 de marzo toda aquella persona que quiera unirse a la Columna Sur de las Marchas de la Dignidad 22M, que salió de Granada el 28 de febrero, podrá hacerlo.
 
Se fletará un autobús gratuito que saldrá y volverá a Granada el mismo día.
 
El autobús saldrá a las 4.30h. de la madrugada de la Rotonda de la Encina (La Chana).
 
Llegará a Madrilejos a las 7.30h. Desde allí, se realizará la etapa del día a pie, de Madrilejos hasta Villacañas, de aproximadamente 20 kilómetros. Durante esta etapa se confluirá con la Columna Andaluza.
 
Toda aquella persona que a partir del domingo quiera permanecer en la marcha hasta Madrid podrá hacerlo.
 
¡Ni un desahucio más!
¡No al pago de la deuda!

"Intenté que no siguiesen pegando a uno de los marineros y me dieron a mi con la porra"


Montse Prado terminó este martes en urgencias tras ser agredida por la policía durante la manifestación de los trabajadores del cerco. "Me dijeron que les daba igual que fuésemos diputados, que tenían que hacer su trabajo y aplicar el protocolo".
"Intenté que no siguiesen pegando a uno de los marineros y me dieron a mi con la porra"Santiago de Compostela, 15.40 de la tarde,"nos acercamos a hablar con los marineros y encontramos que estaba habiendo una carga policial desproporcionada y brutal" cuenta Montse Prado, diputada por el BNG en el Parlamento de Galicia.

Se iba a reiniciar el pleno a las 16.00 y varios diputados querían saber qué es lo que estaba pasando. "Nosotros estamos representando al pueblo y no podemos reiniciar una sesión sin dar respuesta a los manifestantes", afirma la diputada. "Fuimos empujados, zarandeados y arrinconados tanto el portavoz nacional, como los diputados o los alcaldes que también se manifestaban contra el canon de Sogama, una empresa pública de basuras". Prado afirma que los policías, al conocer la noticia de que se acercaban los marineros del cerco que querían tener una reunión con el Gobierno, "montaron una especie de barricadas para no dejarles acercarse al Parlamento, quieren separarlo del pueblo".

"Podemos vivir del mar y estamos pasando hambre""Cuando llegamos estaban cargando, cogiendo a la gente y en especial a un marinero que estaba en el suelo y lo estaban tratando muy mal, se estaba quejando" afirma Prado. "Nos acercamos a decirles que no podían tratar así a los manifestantes, que sólo pedía para trabajar y para comer, no estaban pidiendo sobres como hacen otros. Me dijeron que me sacase de ahí, que les daba igual que fuésemos diputados, que ellos tenían que hacer su trabajo y aplicar el protocolo". "Como no hice caso, sacó la porra y me dio en las piernas" relata la representante, quien dice que lo que más le preocupaba era cómo estaban tratando a la gente "con un exceso de brutalidad, de violencia tremendo cuando ellos ya están viviendo un calvario por no tener todo el trabajo que deberían".

Montse Prado terminó en urgencias porque tenía contusiones en las dos piernas y una rodilla hinchada. Desde el servicio hospitalario trasladaron el parte a los juzgados porque quieren denunciar la situación "no tanto por una diputada, como es mi caso, sino por como se está actuando con el pueblo"

Según Prado, lo único que hace el PP es mandar a las "fuerzas de represión" en lugar de solucionar el problema. "Cuando el sabio señala a la luna, el necio mira el dedo, pues el Partido Popular quiere que la sociedad gallega mire para el dedo mientras están desmantelando el país y dejando a la gente sin trabajo", decía la diputada que recuerda que los marineros gritaban "podemos vivir del mar y estamos pasando hambre".

"Fuimos zarandeados, empujados y arrinconados por los antidisturbios"Eva Solla, diputada por AGE, afirma que tanto su coalición como el BNG pidieron "una cuestión de orden para solicitar que se suspendiese el pleno hasta no llegar a un acuerdo o se diese alguna solución" afirma, "lo que no es de recibo es que mientras en la calle la policía está cargando contra la gente que se está manifestando dentro sigamos debatiendo como si no pasase nada, era despreciable, por eso abandonamos el pleno y nos fuimos con los marineros" afirma Solla, que reitera que personalmente le pareció "un insulto"que el Gobierno siguiese "sin recibir a esas personas ni resolver el problema".

Este martes los marineros también intentaron hablar con el Gobierno gallego, pero el PP afirmó "que no tenían nada que hablar con ellos" y los dejó en la sala mientras 1.500 trabajadores más protestaban en la calle. Menos de 24 horas después, la Xunta ha informado de que serían recibidos por Alfonso Rueda, vicepresidente y conselleiro de Presidencia, y por Rosa Quintana, conselleira do Medio Rural e do Mar, quien hace poco calificaba a los trabajadores de "vándalos". Por no retirar este calificativo, los trabajadores abandonaron la reunión.