martes, 9 de septiembre de 2014

Entrevista a Alejandro García, delegado sindical de Mcdonald’s Granada por CCOO hostelería y militante de IA Granada

¿Cómo valoras los ataques de la patronal hacia los derechos en tu sector?

Los ataques sólo responden a la idea de la patronal de seguir ganando más dinero a costa de sus trabajadores/as. Si analizas los datos del sector, vemos rápidamente que la situación de crisis no es real. En el año 2013 la facturación de las empresas aumento un 4% y el número de empleados se redujo un 2.2%. En 2014, los datos existentes mejoran los del año pasado reduciendo nuevamente el número de empleados. Muchos de ellos, ya han hecho uso de las últimas reformas laborales pero siempre quieren más. Es cierto que los empresarios están metidos en una guerra de precios interna, pero eso es su responsabilidad y por supuesto no debemos permitir que la trasladen a nuestros salarios, vacaciones y festivos

Después del primer día de huelga ¿cuál está siendo la actitud de la patronal? ¿Ha habido alguna reunión?

El sector hostelero granadino hay una gran precariedad laboral, unos 15.000 trabajadores/as y aproximadamente 5000 empresas. A pesar de esta complicada situación el primer día de huelga ha sido un gran éxito y salimos muy reforzados y motivados para continuar las movilizaciones ya que la patronal parece ser que no se quiere dar por enterada.

El convenio de hostelería es un buen convenio al que además no se le puede aplicar algunos elementos de las últimas reformas laborales de los últimos años y de ahí el empeño por destruirlo. Su actitud, si cabe, es aún peor que al inicio de las negociaciones. La estrategia que están siguiendo es dilatar en el tiempo las negociaciones para llegar a 2015 e intentar pasar de este convenio de sector a uno para cada empresa.

Tras la huelga, la única reunión ha sido promovida por la Consejería de Vivienda y Turismo de la Junta de Andalucía. En ella, la patronal ratifico nuevamente su estrategia. Planteó que el marco de la reunión no era el apropiado y que hasta finales de septiembre no habría una nueva reunión de los empresarios para ver que decisiones tomaban.
En este sentido, me gustaría hacer una pequeña puntualización. En mi opinión, la Junta de Andalucía tiene una gran capacidad de intervención en el sector turístico al gestionar las subvenciones, inversiones y normativa turística. Es el momento de que tanto PSOE como IU se posicionen y demuestren cuales son los intereses que van a defender. Por parte de los sindicatos así se lo hicimos ver.

La lucha se anuncia larga. ¿Cómo estáis preparando la huelga del 10 y 11? ¿Estáis recibiendo apoyo?

Efectivamente, parece que la lucha va a ser larga. Tras la huelga del 29, decidimos suspender la convocatoria del día 4 por dos razones. En primer lugar, porque el balance que hicimos de la huelga del 29 es que hubiese sido mejor dos días de huelga para que el efecto de la misma se hubiese notado más sobre la calidad del servicio (habitaciones, comidas, atención al cliente, etc.). En segundo lugar, quisimos ofrecer un margen a la Consejería de Vivienda y Turismo para intentar plantear una resolución al conflicto.

A partir de aquí comienza la preparación de la jornada de dos días de huelga del 10 y 11. El esfuerzo que se va a intentar hacer es llegar a más centros de trabajo así como invitar a más trabajadores/as a solidarizarse con la huelga acudiendo a las manifestaciones y no yendo a los bares, restaurantes, pubs, discotecas, hoteles a consumir. Apoyo que ya recibimos en gran medida el pasado 29.

El día 8 también tenemos una asamblea de los trabajadores/as del sector para hacer un esfuerzo de convocatoria en los centros que ya se están sumando a la huelga e intentar sumar a otros nuevos.

¿Qué estrategia de lucha vais a llevar a cabo para intentar ganar este conflicto?

Lo primero que se va a hacer tras las jornadas de huelga es convocar una asamblea de balance de la misma para poder determinar cómo vamos a continuar con la defensa de nuestro

En mi opinión, creo que podemos hacer numerosas cosas para conseguir ganar este conflicto. En primer lugar, es necesario un compromiso claro con nuestras reivindicaciones. Por eso hay que defender la cláusula de ultraactividad, las vacaciones, los festivos y nuestros salarios y no ceder ante las muchas presiones que seguro nos van a llegar. Precisamente para no ceder a las mismas, es necesario que los trabajadores/as nos mantengamos unidos, intentemos tener más espacios de auto organización, impliquemos a más compañeros/as y decidamos colectivamente a cerca de nuestro convenio y el calendario de movilizaciones.

En cualquier caso, si este conflicto se va a largar y son necesarias nuevas convocatorias de huelga, creo que debemos recuperar un instrumento muy útil para la lucha de los trabajadores/as: crear una caja de resistencia. Esta caja, además de permitirnos hacer más días de huelga, también es la forma más eficaz en la que el resto de trabajadores pueden solidarizarse con nuestra lucha. Porque una victoria de los trabajadores/as de la hostelería de Granada, además de rechazar las políticas y reformas laborales que el capitalismo quiere imponernos con esta estafa de crisis, es una victoria para el conjunto de la clase trabajadora.

Por un convenio digno, movilicémonos.

¡Todos a la huelga!


convenio. 

Éxito de la huelga de hostelería el 29 de agosto

Los sindicatos cifran el seguimiento de la jornada de huelga del viernes 29 en un 75%, mientras que la patronal estima un 17%. Los paros, que coinciden con la celebración del Mundial de Basket, continuarán los días 10 y 11 de septiembre.

El pasado 29 de agosto el sector de hostelería se puso en hulega para protestar contra el convenio que propone la patronal en dicho sector. Como ya hemos podido ver en otro artículo del dossier, los ataques contra l@s trabajadorxs de hostelería están siendo muy duros. Algun@s huelguist@s hablaban incluso durante la manifestación de un retroceso de 30 años.

La jornada de huelga se inició con una asamblea de trabajadorxs en los sindicatos en la que se siguió informando de las razones para hacer huelga contra ese convenio y sobre el programa del día siguiente. Piquetes y manifestación para visibilizar al máximo el conflicto laboral y para apoyar a l@s trabajadorxs que por coacción del empresario de turno no pueden ejercer libremente su derecho a la huelga.

Es lo que se hizo en parte de madrugada y en algunos establecimientos como el Mcdonald’s estación de Granada en el que el personal de seguridad impidió en un primer momento la entrada al restaurante a una trabajadora miembro del comité de empresa de dicho Mcdonald’s y al delegado de la sección sindical. No pudieron entrar a informar ni a colgar un panfleto en el tablón sindical hasta que no llegó la polícia y se negociara con ésta la entrada. Este ejemplo muestra a las claras la presión que se ejerce hoy en día en la mayoría de las empresas sobre l@s trabajadorxs para evitar que se movilicen por sus derechos.

A la mañana siguiente los piquetes continuaron por todo el centro de Granada y centrándose esencialmente en los hoteles. La razón de centrarse sobretodo en el sector del hospedaje es debido a que en el sector de la restauración: bares y restaurantes es mucho más dificil que l@s compañer@s puedan ponerse en huelga con ciertas garantías ya que muchos no tienen ni siquiera un contrato. Esa es la cruda realidad. Y eso lo sabe todo el mundo. Es vox populi. Sin embargo la inspección del trabajo no deja de mirar hacia otro lado.  

De ahí las cifras tan diferentes en el seguimiento a la huelga en hoteles y en bares. Mientras que la mayoría de los bares seguían abiertos, la mayoría de los hoteles de la capital amanecían con un amplio seguimiento a dicha huelga con cifras de entre el 80% y 100% en hoteles como el NH

Victoria o el San Antón.

En cuanto a la manifestación que salió a las 12h desde el Triunfo, contó con más de 1000 personas en su inmensa mayoría trabajdorxs del sector.

Sin embargo, es evidente que esto no va a ser suficiente para hacer doblegar a la patronal. Es necesario seguir movilizados. Las fechas de huelga del 10 y 11 de septiembre son un primer paso. Pero es necesario desde ya tener una estrategia para después del 11.

Elementos como la unidad sindical, el reforzamiento de la autoorganización de l@s trabajadorxs mediante la celebración de asambleas de trabajadorxs, la convergencia con otros sectores en lucha son elementos centrales para ganar.

En primer lugar la unidad sindical. Aunque las organizaciones sindicales convocantes

de dicha huelga hayan sido CCOO y UGT, es imprescindible contar con todas aquellas organizaciones sindicales que estén implantadas en dicho sector y que quieran dar la pelea por un convenio digno. En ese sentido los pasos dados por el SAT y CGT de apoyar dicha convocatoria es un paso importante. Sin embargo es necesario defender marcos que permitan una mayor colaboración en la lucha.

En segundo lugar la autoorganización de l@s trabajadorxs. Las huelgas son importantes no solamente como herramienta de presión al patrón por la pérdida de dinero que le ocasiona, sino también por la autoorganización que puede generar. La construcción de una huelga son momentos en los que l@s trabajadorxs se organizan y debaten sobre estrategía: cómo desempeñar la movilización, qué pasos dar y en que momento, cómo amplificar la lucha... Todo este aprendizaje es mayor si quien piensa en todo eso son cada vez más trabajadorxs re-
unidos en asambleas y en comités de huelga. Es elemento es central. Al final de una huelga se gane o se pierda es muy importante lo que pueda quedar en términos de aumento de la conciencia política así como en términos de construcción de marcos de autoorganización. Las dínamicas de  asambleas deben permanecer inlcuso después de una huelga.

Por último la cuestión de la convergencia con otras luchas. A menudo hablamos de la necesidad de unificar las luchas como una consigna más. Sin embargo no es una consigna más. Es otro elemento central para ganar un conflicto. La presión hacia los de arriba es mayor cuando ven que las movilizaciones se solidarizan entre si coordinándose, apoyando sus acciones. El conflicto de la hostelería no escapa a dicha regla. Es necesario intentar coordinarse y visbilizar lazos con otros sectores en huelga. Por ejemplo con el sector de la ayuda a domicilio que previsiblemente inicie una huelga el próximo 15 de septiembre en Baza.

sábado, 30 de agosto de 2014

Gaza. El Vietnam israelí.

Comunicado de Izquierda Anticapitalista

El pasado 8 de julio Israel lanzó la denominada operación “Margen Protector” contra Palestina. El falso detonante, según el gobierno israelí, fue el asesinato de tres colonos en las inmediaciones de la ocupada ciudad cisjordana de Hebrón. La acusación automática por parte de Israel a la organización Hamás, que nunca reconoció este acto y que posteriormente desmintió el propio gobierno israelí, suposo el inicio de la mayor acometida bélica contra Palestina desde la Segunda Intifada y una masacre sin precedentes en la sitiada y aislada Franja gazatí: 2141 personas asesinadas (más del 70% civiles según la ONU), 11.000 heridas, cientos de miles de personas desplazadas, destrucción masiva de infraestructuras básicas y barrios enteros convertidos en una alfombra de escombros. La razón de fondo de esta operación genocida contra el pueblo palestino estaba, sin embargo, en el pacto de unidad de las dos principales fuerzas palestinas (Fatah y Hamás) que acababan de ultimar un acuerdo de unidad nacional.

A pesar de estas terribles y dolorosas cifras y de la destrucción causada, Israel ha fracasado en Gaza en cuanto a sus objetivos políticos y militares, principalmente, por cinco motivos: 1) no ha logrado quebrar a la resistencia palestina, compuesta no solo por las milicias de Hamas, sino por diferentes facciones armadas de distinto color político que han operado de forma unitaria ante la agresión sionista, unidad esta también lograda entre la población palestina en su conjunto; 2) no ha conseguido romper el proceso de unidad entre la ANP y Hamas, quienes han sido interlocutores en las negociaciones para el alto el fuego y que ahora tiene una portavocía más clara en la que no solo figura la ANP; 3) no han podido destruir los túneles de la Franja, objetivo que Israel lanzaba como prioritario en sus medios de comunicación; 4) no han ampliado la zona bajo control israelí dentro de Gaza, otro de sus grandes objetivos mediáticos, y 5) su imagen internacional ha quedado seriamente dañada tal como muestran las impresionantes manifestaciones de solidaridad en las calles de todo el mundo y, sobre todo, el incremento de las acciones en el marco de la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel (el Movimiento BDS).

Desde Izquierda Anticapitalista queremos, por todo ello, mostrar nuestro más sincero respeto y nuestra más profunda solidaridad con el pueblo de Gaza y su resistencia, con todas las familias que han sufrido las acciones y asesinatos del ejército sionista, así como nuestro total apoyo en el camino a la reconstrucción de la Franja. Asimismo, celebramos junto al pueblo palestino la inapelable victoria en esta batalla, una victoria que va a dar aire durante un tiempo a la castigada población de Gaza con el levantamiento parcial del bloqueo, con el compromiso del cese de los ataques y con el aumento a 6 millas de la zona pesquera para la población gazatí (antes era sólo de 3). Si levantamos el foco y vemos las cifras de muertos y la destrucción causada, podríamos no entender la euforia que se ha desatado en los territorios ocupados de Cisjordania y en la Franja. Miles y miles de personas en las calles enseñándonos que en ese rincón del mundo no se resiste solo en las milicias. Sino que, sobre todo, sobrevivir es resistir.

Por su parte, el presidente israelí Netanyahu, en un juego de equilibrios internos para cohesionar las políticas belicistas y cohesionar a su divido país sumido en una profunda crisis, ha probado su propia medicina como otros mandatarios sionistas en el pasado. En el año 2006 frente a las milicias de Hezbollah; en las anteriores campañas “Plomo Fundido” del 2008-2009 o “Pilar Defensivo”, en el 2012, fue también ante la resistencia palestina. Además, Netanyahu ha experimentado un descenso drástico en los índices de popularidad que la misma prensa israelí estima han caído de un 80% a principios de la ofensiva al 37% en el día de ayer. En otro orden de cosas, cabe destacar el lamento de los sionistas moderados y de la izquierda israelí por el fracaso de la agresión que ensalza el rol de Hamás en detrimento del de Abbas y la ANP, que es quien para ellos debería ser el interlocutor "moderado" a fortalecer por Israel. La cara más que patriota y condescendiente con los crímenes de guerra israelíes se pone una vez más a la luz del día, independientemente del color político de sus protagonistas.

Desde Izquierda Anticapitalista queremos, finalmente, hacer un llamamiento a la sociedad civil internacionalista a sumarse en la lucha anticolonial que está teniendo lugar en Palestina. A derrocar el sistema de apartheid como en su día se logró en Sudáfrica. Y mientras la resistencia en Gaza se está convirtiendo en un Vietnam para el estado de Israel, la mejor arma que podemos empuñar aquí es la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones contra el estado de Israel. Por el fin de la ocupación, por el fin del apartheid y por el retorno de todas las refugiadas y los refugiados.

Viva la lucha del pueblo palestino. Viva la resistencia palestina. Abajo el proyecto sionista. ¡Unámonos mediante el BDS a la lucha internacionalista con Palestina!
Izquierda Anticapitalista
28 de agosto del 2014

miércoles, 27 de agosto de 2014

HUELGA DE L@S TRABAJADORES DE LA HOSTELERÍA EN LA PROVINCIA DE GRANADA: COMUNICADO DE IZQUIERDA ANTICAPITALISTA GRANADA

A LA HUELGA EN EL SECTOR DE LA HOSTELERÍA.
NUESTROS DERECHOS VALEN MÁS QUE SUS PRIVILEGIOS

El ataque de la patronal de la hostelería a los salarios y derechos laborales de los y las empleadas del sector no es sino el enésimo ejemplo de cómo las reformas laborales de los últimos dos gobiernos son utilizadas para empobrecer a la clase trabajadora, mientras aumentan los beneficios de los capitalistas, so pretexto, dicen, de la mejora de la competitividad.
Mientras que el sector de la hostelería en la provincia de Granada ha experimentado un incremento en la facturación del 4% en el último año, dentro de una espiral de crecimiento que ha duplicado el número de camas desde el inicio de la crisis (2007), la propuesta de convenio que la patronal ha puesto sobre la mesa supone una reducción de la masa salarial de entorno al 30% Así es como uno de los pocos sectores económicos que no se ha visto a penas afectado por la crisis propone lo mismo que el resto: despidos y rebajas salariales. Es este el ejemplo claro que desnuda la verdadera lógica de las reformas de Rajoy y de Zapatero: hacer del empobrecimiento de los salarios la piedra angular de la recuperación económica.

Por los motivos aportados, Izquierda Anticapitalista apoyará la huelga que los sindicatos en el sector de la hostelería de la provincia de Granada han convocado para los días 29 de agosto, 4, 10 y 11 de septiembre. Se hace necesario que la gente trabajadora plante cara a los abusos de sus patronales y la huelga es el camino. Las recientes victorias de la huelga de los trabajadores de la recogida de basuras de Lugo y del hospital Provisa de Vigo vuelven a poner sobre la mesa la importancia de la auto-organización de las plantillas ante un ataque de la patronal y sobre todo un elemento pedagógico central: la patronal es la dueña de la máquina de hacer dinero, pero quien la pone a funcionar todos los días somos las trabajadoras y trabajadores. Por ello es de suma importancia, más allá de consignas, comprender la centralidad de uno de los lemas vitoreados frente a las patronales: “sin nosotros, no sóis nada”.

Las políticas económicas, que como la reforma laboral están diseñadas para hacer de nuestra miseria el mantenimiento del tren de vida de las clases privilegiadas, esas mismas políticas que han hecho del estado español líder en desnutrición infantil y en nivel de pobreza (21%) son políticas claramente criminales. Contra ellas hay que organizarse y unificar las luchas de la clase trabajadora. Contra ellas debemos enfrentar nuestras huelgas y contra ellas debemos levantarnos. ¡Todos los trabajadores del sector de la hostelería a la huelga contra la propuestas clasistas de la patronal!

viernes, 25 de julio de 2014

Resolución de OKDE-Spartakos de coyuntura política tras las elecciones

OKDE-Spartakos, organización de ANTARSYA, sección griega de la IV Internacional 

Polarización social y política
A pesar de las inevitables distorsiones con que se reflejan en las urnas las correlaciones sociales y fenómenos, las elecciones de Mayo señalan claramente la cada vez más agudizada polarización social entre capital y trabajo. Al mismo tiempo se consolida una geografía política con dos extremos hinchados cerca del 40%, la izquierda y la derecha, y un enfermizo e inestable centro. La polarización social no se traduce directamente en la política. Ciertamente la izquierda registra los mayores porcentajes de apoyo en los asalariados, los pequeños empresarios y desempleados, mientras el bloque gubernamental y principalmente Nueva Democracia, tienen la primacía en la burguesía, los empresarios, pero también un importante sector de las clases medias y bajas rurales.

Los barrios obreros y populares que tradicionalmente pertenecieron tradicionalmente a PASOK han pasado a SYRIZA. Las clases medias vienen en ruptura con el bloque del gobierno y el partido de izquierda se convierte por poco en el primero entre ellas. Los jóvenes y los parados de larga duración votan a la izquierda mientras los mayores, en quienes sobreviven todavía algunos vínculos con el sistema político anterior a la crisis, más hacia la derecha.

Sin embargo aparece por otra parte una polarización política incluso más marcada en las regiones obreras y populares: los porcentajes más elevados de la izquierda son correlativos con el apoyo más alto a Amanecer Dorado, y en un porcentaje menor a ANEL (Griegos Independientes, derecha nacionalista). Amanecer Dorado registra sus porcentajes más bajos en los asalariados y en los lugares de trabajo organizados, y los mayores en empresarios y hombres de negocios. Sin embargo concentra también a los jóvenes desempleados y a sectores populares, demostrando que consigue desviar el enfado y la desilusión de una parte de las clases populares en una dirección reaccionaria de odio al inmigrante, a la izquierda y en general al diferente o al más débil desde una perspectiva de clase.

La característica principal del paisaje político actual es la continua crisis del sistema político burgués, y principalmente la descomposición del bloque gubernamental. A lo largo de dos años el gobierno (incluida DIMAR, Izquierda Democrática) ha perdido más de 15 puntos. Esta crisis se condensa en particular en el PASOK, que celebra de manera cómica que bajo el nombre de El Olivo logró perder sólo un tercio de su fuerza.

El PASOK se ha derrumbado del 40% al 8% en 5 años debido a que precisamente se ha derrumbado su compromiso social concreto (siempre bajo el dominio de los intereses de clase del capital) en el que se apoyaba su poder durante décadas. La clase obrera lo abandonó masivamente, viendo ya que el PASOK no está dispuesto a hacer la mínima concesión a los trabajadores en relación con ND.

La mayor masa de votantes y ex miembros del PASOK, de modo inestable y con vagas aspiraciones, se mueven hacia la izquierda, aunque una parte disuelta política y socialmente gira a la extrema derecha. Nueva Democracia, por el contrario, alimenta principalmente a Amanecer Dorado, aunque también hay votantes que se mueven, con vacilaciones y ritmos más lentos, hacia la izquierda. Es la primera opción de la burguesía griega y de sus aliados europeos. Tiene una funcionalidad de clase más clara que el PASOK y es seguro que seguirá siendo el principal centro político del capital en el próximo período. Por esta razón, a pesar de la caída de 7 puntos, ND no se derrumba. Sus perspectivas a medio plazo son nefastas y la burguesía está obligada a buscar vehículos alternativos.

Las formas híbridas que imposibilitan incorporarse con claridad en los polos políticos se volatilizan. El hacha cayó esta vez sobre el oportunismo de DIMAR (Izquierda Democrática), que parece que traduce el mensaje electoral en que hay que girar a la derecha con la incorporación definitiva de su mayoría de centro-izquierda.

ANEL (Griegos Independientes, derecha nacionalista) sobreviven con gran dificultad, viendo al sector de la burguesía que los apoyaba volver a Nueva Democracia y su base popular ser arrastrada por Amanecer Dorado. El Río, a pesar de que registró un buen porcentaje, no consiguió su misión, que era convertirse en el tercer partido. El futuro del recién nacido proyecto de centro-izquierda neoliberal es más que incierto.

Un aspecto particular de la crisis política, de la crisis de los partidos burgueses y de la polarización social, es la victoria del minoritario Partido de la Igualdad, de la Paz y de la Amistad en Ródope y Xanthi y la toma de bastantes municipios por sus candidatos. La sumisión de la minoría de la región de Tracia a los partidos del poder, sobre todo al PASOK, ha estallado, y la cuestión de la minoría aparece de nuevo de forma explosiva en el mapa político. La represión histórica y sistemática que ejerce el estado griego sobre los grupos étnicos turcos, pomacos y gitanos de Tracia ya no puede quedar inadvertida, a pesar del ansioso esfuerzo de los medios de comunicación y del gobierno de silenciarlos y a pesar de la indiferencia de la izquierda parlamentaria. No es posible una intervención política sustancial en Tracia si se ignora lo que vota la población musulmana y sin posiciones claras en la defensa de sus derechos.

Está claro que el sistema no se desestabiliza a pesar de las declaraciones europeas y del gobierno de todo tipo en sentido contrario. La brecha que abrió la crisis y los grandes conflictos de clase, a pesar del relativo estancamiento de las luchas obreras y sociales en los últimos dos años, está lejos de haberse cerrado.

La situación política actual no puede resolverse sin grandes enfrentamientos políticos y sociales entre el bloque burgués de poder y el movimiento obrero y popular organizado. Por lo tanto, las premisas políticas de la estrategia ofensiva elegida por la izquierda anticapitalista y revolucionaria en el período después de la aplicación de los memorándums son válidas también hoy. En primer lugar sigue siendo una necesidad importante el desarrollo de un movimiento de derrocamiento y de levantamiento popular y obrero que derribe al gobierno de coalición Samaras-Venizelos, dando de hecho respuesta a las falsas ilusiones que alimenta el lema “El 25 votamos, el 26 se van”.

Fuerzas y límites de la izquierda
La victoria de SYRIZA en las pasadas elecciones europeas, pero también en bastantes municipios en la región del Ática, tiene una gran importancia simbólica, sobre todo porque desalienta a la burguesía e intensifica la crisis política. Al mismo tiempo, la rápida socialdemocratización de SYRIZA y el buen clima de encuentros con SEB (la patronal griega), a pesar de que muestran que una parte de la burguesía confiaría en SYRIZA, no son garantías suficientes para el capital.

A diferencia del PASOK de la década de los 80, SYRIZA no está en posición de controlar política y organizativamente los sindicatos, lo que la hace menos atrayente como posible herramienta de control de clase en manos de la burguesía. Y naturalmente, ésta no tiene ningún motivo de aceptarla mientras la presión de los movimientos siga siendo pequeña. El capital no dio la bienvenida al primer puesto de SYRIZA, y mucho menos a la reducción de la fuerza electoral del gobierno.

Sin embargo, ni las inmediatas consecuencias políticas ni la dinámica aparentemente subversiva del predominio de SYRIZA en las elecciones europeas deben subestimarse. En primer lugar, el gobierno no afronta problemas de estabilidad ya que dispone de bastantes diputados y con la posibilidad de ampliación gracias al grupo de los independientes. Aunque es un hecho sin precedentes que un gobierno sólo obtenga un tercio de los eurodiputados, el resultado de las elecciones no es tal como para crearle un problema de supervivencia. El 25 de Mayo votamos pero el 26 no se fueron: el lema central de campaña de SYRIZA fue más bien un chantaje electoral para concentrar todo el voto antigubernamental más que un proyecto real. El consuelo que busca Nueva Democracia en el hecho de que SYRIZA la adelantó sin aumento de votos ni porcentaje es de risa. Sin embargo, es cierto que no se conformó un flujo masivo hacia la izquierda, y en cualquier caso, el pequeño ascenso de este voto no se dirigió a SYRYZA, sino al KKE y a ANTARSYA.

La pérdida de confianza de las capas medias en los partidos del gobierno no va en bloque a la izquierda, sino que presenta características de fragmentación irregular, reforzando también a la extrema derecha y permitiendo la reconstrucción del centro. Por lo tanto el resultado de las elecciones no puede describirse como de “giro a la izquierda”.

La responsabilidad política que tienen para el conjunto de la izquierda las direcciones de KKE y SYRIZA por retrasar la movilización social es enorme. El verano pasado el movimiento obrero tuvo la oportunidad, por medio de la intensificación de las luchas, de derribar al gobierno de coalición. La decisión de los profesores de ir a la huelga en Mayo, la ocupación de la ERT (radiotelevisión griega) por parte de los trabajadores, la segunda huelga de profesores y el estallido del movimiento antifascista tras el asesinato de Pablos Fyssas, que dio la oportunidad de vincular el antifascismo y la indignación obrera, crearon una mezcla social explosiva para Samaras y Venizelos. Sin embargo la opción por la espera electoral que ha tenido y tiene la dirección de SYRIZA, junto con la negativa a intensificar la lucha para que no se beneficie SYRIZA que sigue la dirección del KKE, permitieron a la burocracia sindical de GSEE y ADEDY debilitar las luchas. Las repetidas huelgas generales que necesitaba la ERT no llegaron, la respuesta obrera antifascista que necesitaba el movimiento no implicó a los sindicatos.

Por eso la polarización política es muy intensa pero aumenta a ritmos muy moderados en el último período. Esto muestra también los límites del entusiasmo que provoca en los trabajadores y oprimidos el componente dominante de la izquierda y su proyecto. SYRIZA fue votada en las elecciones europeas y en la región del Ática, es decir, en aquellos enfrentamientos electorales que se destacaban como más “centrados”, pero no arrastró a la gente con el lema “tres urnas, un voto”.

Aunque ganó en la región más grande, perdió 11 de 13 y en sólo dos se encontró en la segunda vuelta. Mientras allí ganó en muchos municipios, en otras partes su presencia en las elecciones municipales fue muy mediocre. Por supuesto este fenómeno guarda relación con la supervivencia de las relaciones comerciales con los gobiernos locales, que tomaron un nuevo impulso con la adjudicación de la gestión de la patronal.

A nivel local, el sistema político presenta mayores resistencias que a nivel estatal. Pero esto no basta para explicar la asimetría de los resultados electorales de SYRIZA. Está claro que el voto a SYRIZA es para una gran parte de las clases populares que la apoyan un voto del mal menor, y no mucho más que una herramienta para hacer que caiga el gobierno.

Las expectativas son reducidas y el voto no se traduce en una militancia activa como sucedía en el período anterior a las elecciones. La misma persona que elige a SYRIZA para el gobierno del país puede que en las regiones, en su ciudad, su sindicato o asociación estudiantil apoye o se movilice por el KKE o por la izquierda anticapitalista. Esto significa que el apoyo de la clase obrera y de los oprimidos a SYRIZA no está cerrado con llave, la conciencia todavía es fluida y cambiante y las posibilidades para la izquierda anticapitalista todavía son muy grandes.

El KKE parece satisfecho con la pequeña recuperación parcial de los votos perdidos en Junio de 2012 (del 4,5% sube al 6%, pero muy por detrás del 8’5% de Mayo de 2012) y la conquista de 4 municipios. El aguante relativo del KKE, a pesar del derrotismo, sectarismo y política aislacionista de su dirección, muestra que sigue teniendo importantes raíces populares. Si se cuentan los muy bajos resultados en las regionales, donde la presión de SYRIZA era mucho menor, el optimismo no parece justificado.

En cualquier caso, la izquierda ha sido capaz de controlar dos regiones y bastantes municipios. Esto acarreará de todas formas grandes presiones de adaptación política a través de la gestión a nivel local. La izquierda anticapitalista, conservando el derecho a apoyar cualquier medida progresista adoptada por los gobiernos de izquierda municipales o regionales, y aunque en muchas ocasiones pidió el voto crítico para la izquierda reformista en la segunda vuelta, no tomará responsabilidad política ni se comprometerá a priori con ninguna alcaldía.

Amanecer Dorado
El ascenso de Amanecer Dorado como tercer partido, aunque esperado y conocido por las encuestas en los últimos años, es un fenómeno que necesita un tratamiento radical e inmediato. La corriente neonazi es ya profunda en la sociedad, expresando la ira y venganza de los sectores que ven que su fuerza económica se destruye y sus vínculos con el poder y representaciones políticas tradicionales se reducen, pero sus tradiciones conservadoras y situación individualizada no les permite girar a la izquierda.

Sociológicamente Amanecer Dorado representa una alianza de empresarios de todos los niveles con desempleados arruinados. Pone énfasis más en las edades medias y en ese sector de la juventud que abandona la educación primaria y permanece fuera de la universidad en los barrios populares más que en los ricos. Desde este punto de vista es el agente del capital en los sectores pequeño-burgueses y populares.

Está claro que las persecuciones que se vio obligado a poner en marcha el gobierno contra los nazis, a pesar de que fueron un duro golpe para Amanecer Dorado, no son suficientes por sí solas para poner freno al peligro fascista. La estrategia del “arco constitucional o democrático”, es decir, el compromiso con el gobierno, estado y la policía, que alimentaron y protegieron sistemáticamente a los nazis, es un profundo error en el que ha caído SYRIZA. Además de ser una falsa ilusión, este pacto no sólo ata a la izquierda al carro de la legalidad burguesa y la neutraliza políticamente, transformándola en la cola de la derecha y la socialdemocracia, sino que en última instancia favorece a los propios nazis permitiendo que aparezcan como los únicos frente a todo el sistema político.

La fuerza electoral de Amanecer Dorado subraya lo apremiante de la intensificación de la acción antifascista. Por otra parte, los éxitos del movimiento antifascista no permitieron obtener a la amenaza neonazi mayores dimensiones. Amanecer Dorado fue obligado a una campaña preelectoral con lemas muy pulidos y referencias racistas relativamente limitadas. No estaba en situación de hacer masivas concentraciones ni de sacar batallones a la calle. Su agresividad, más allá de algunos incidentes contra ANTARSYA, fue también limitada.

Sin el gran movimiento antifascista desencadenado el pasado otoño es muy probable que los porcentajes de Amanecer Dorado fueran todavía superiores y eventualmente los nazis hubieran alcanzado sus principales objetivos electorales, que eran alcanzar las dos cifras en las elecciones europeas y pasar a la segunda vuelta en las elecciones municipales en Atenas. Al fascismo no se le hace frente ni con apelaciones desde el gobierno a la “justicia” ni con adulaciones a los votantes de Amanecer Dorado, que no pueden ser llamados por el desconocimiento de la naturaleza asesina de su organización. Se necesita un frente unitario de todas las organizaciones obreras y de la acción de todas las organizaciones de izquierda, amplias y combativas asambleas antifascistas en cada lugar de trabajo y barrio y una movilización de masas con una sistemática propaganda política en todos los niveles. La izquierda anticapitalista, que en muchas ocasiones mostró muy buenos reflejos, sin embargo sigue cargando con rigideces y subestima en cierta manera la tarea de la lucha antifascista. Es necesario protagonizar un nuevo ciclo de asambleas, campañas y manifestaciones, que tienen que retomarse de inmediato.

ANTARSYA y la izquierda anticapitalista
ANTARSYA dio la batalla de las elecciones desde una posición difícil. La primera razón era externa a ella: la tendencia de los trabajadores a votar el mal menor, SYRIZA, para hacer caer al gobierno, opción que atraía el voto no sólo en las elecciones europeas sino en las otras dos urnas. Pero la segunda razón era interna y tenía que ver con el mal ambiente y la división interna que predominaba en sus filas. Básicamente la ruptura que abrió nuestro proceso de concurrencia electoral, un debate de carácter estratégico, no se ha cerrado antes ni después de las elecciones.

Independientemente de todos los otros factores, ANTARSYA participó en solitario como fuerza soberana en las elecciones con un importante sector favorable a ello pero también con organizaciones enteras disconformes, algo que indudablemente no podía no tener consecuencias.

A esto habría que añadir el hecho de que en el período anterior ANTARSYA planteó de manera insuficiente y en muchas ocasiones erradamente el programa anticapitalista de transición que es necesario en las condiciones de la crisis. La aislada y repetida mención al tema de la UE y el euro, independientemente de la importancia política que tiene la oposición a estos mecanismos capitalistas e imperialistas internacionales, muy confusa programáticamente, se comprobó que no es atrayente.

La ausencia de consignas directas como el aumento de los salarios y la prohibición de los despidos por una parte, y de exigencias que colocan la cuestión del poder por otra, no se compensan con un mayor énfasis en la salida del euro y de la UE. El lema “el poder y la riqueza en manos de los trabajadores” entró sólo en el último cartel y después de las insistentes protestas de OKDE-Spartakos. El control obrero, nudo fundamental en campañas anteriores, esta vez se quedó en la sombra.

La izquierda anticapitalista no puede esperar un lema mágico que lleve a la gente a su lado. Pero por el contrario puede impulsar con claridad e insistencia todos los ejes del programa de transición y del proyecto revolucionario, principalmente en un período en el que la clase obrera busca respuestas conjuntas.

Sin embargo en las elecciones regionales, al igual que en bastantes municipios, las fuerzas de ANTARSYA, en colaboración en algunas ocasiones con otras organizaciones revolucionarias y anticapitalistas, tuvieron un resultado muy positivo: el 2,4% y aproximadamente 130.000 votos en las regionales (30.000 más que en 2010) es un claro indicio del reconocimiento estatal y el alcance que tiene una corriente anticapitalista por primera vez en Grecia. Parece que la clase obrera no guarda resentimiento alguno a ANTARSYA por no haber ido de la mano de SYRIZA en las elecciones de Junio de 2012. A pesar de la disgregación de fuerzas, la desgana de un sector de ANYARSYA a movilizarse y el retraso en el arranque de la campaña electoral, la experiencia ha sido positiva debido al contacto con los trabajadores, los desempleados y sectores populares y el diálogo político con ellos.

Comprobamos que la imagen que tienen amplios sectores de la clase obrera de ANTARSYA, como fuerza honestamente combativa, solidaria en las luchas de los trabajadores y antisistema, es positiva y el proyecto político revolucionario es mucho más conocido que en el pasado.

Por desgracia la batalla de las municipales, a pesar de que en algunas ocasiones traía los mejores resultados, no se llevó a cabo de forma unitaria. Cada organización sacaba su propia lista con personas que en algunos casos no tenían ninguna relación con ANTARSYA. El nombre de la organización se utilizó de manera unilateral y abusiva. En las ciudades de Giannina y en Patra los candidatos de ANTARSYA no sólo apoyaron sino que también entraron en papeletas rivales.

La lucha por el cabeza de lista, aparte de que tenía como consecuencia última el que la mayoría aplastante de los elegidos perteneciera a una organización concreta, derivó muchas veces en que la mitad de ANTARSYA no apoyaba en la práctica al candidato local. Pero lo más problemático de todo es que en muchas ocasiones compañeros y componentes de ANTARSYA participaron en las listas de SYRIZA (en Mitilene).

Sin embargo el resultado de las elecciones municipales, especialmente en la región del Ática, es positivo. Pero en las europeas ANTARSYA no pudo retener más que una pequeña cantidad del voto de las elecciones regionales, hecho que no se explica simplemente por la existencia de muchas más papeletas. Un 0,72% no es un buen resultado, a pesar de la mejoría en relación con las europeas anteriores y las de Junio de 2012.

Es un objetivo para la izquierda anticapitalista el cómo conseguir convencer a los militantes que están con ANTARSYA en las luchas que apoyen nuestro proyecto también en las elecciones, donde en gran medida optan por el “voto útil” a SYRIZA. La estabilización de la influencia política de ANTARSYA en todos los niveles es un problema real que no se ha solucionado. No obstante, el resultado no es tal como para poner en discusión el futuro y la utilidad de un frente independiente de la izquierda anticapitalista.

http://okde.org/keimena/okde_310514.pdf
Traducción de Tomás Martínez para Izquierda Anticapitalista

miércoles, 23 de julio de 2014

Israel. Hacia el fascismo

Michel Warschawski | Viento Sur

[Michel Warschawski (Estrasburgo, 1949) es periodista y militante pacifista de la extrema izquierda israelí, así como cofundador y presidente del Centro de Información Alternativa (http://www.alternativenews.org) de Jerusalén.]

Durante los últimos 45 años he participado en muy numerosas manifestaciones, desde pequeñas concentraciones de algunos irreductibles a manifestaciones de masas en las que éramos más de 100 000; manifestaciones tranquilas, incluso festivas y manifestaciones en las que éramos atacados por grupos de derechas, o incluso por la gente que pasaba. Me han dado golpes, y los he devuelto, y me ha ocurrido, sobre todo cuando tenía responsabilidades, estar nervioso. Pero no recuerdo haber tenido miedo.

Movilizado -de hecho detenido en la prisión militar por haberme negado a unirme a mi unidad que debía ir a Líbano- no participé, en 1983, en la manifestación en la que fue asesinado Emile Grunzweig. Por el contrario fui responsable del servicio de orden de la manifestación que, un mes más tarde, atravesaba Jerusalén para conmemorar ese asesinato. En ella conocimos la hostilidad y la brutalidad de la gente con la que nos cruzábamos, pero allí tampoco tuve miedo, consciente de que esa hostilidad de una parte de la gente que pasaba no superaría una cierta línea roja, que sin embargo había sido cruzada un mes antes.

Esta vez he tenido miedo.
Hace unos días, éramos unos centenares quienes nos manifestábamos en el centro de la ciudad de Jerusalén contra la agresión a Gaza, convocados por “Combatientes por la paz”. A una treintena de metros, y separados por un impresionante cordón policial, algunas decenas de fascistas eructan su odio así como consignas racistas. Nosotros somos varios centenares y ellos solo algunas decenas y sin embargo me dan miedo: en el momento de la dispersión, aún protegidos por la policía, vuelvo a casa pegado a las paredes para no ser identificado como uno de esos izquierdistas que aborrecen.

De vuelta a casa, intento identificar ese miedo que nos preocupa, pues estoy lejos de ser el único que lo siente. Me doy cuenta de que Israel en 2014 no es ya solo un estado colonial que ocupa y reprime a los palestinos, sino también un estado fascista, con un enemigo interior contra el que hay odio.

La violencia colonial ha pasado a un grado superior, como ha mostrado el asesinato de Muhammad Abu Khdeir, quemado vivo (sic) por tres colonos; a esta barbarie se añade el odio hacia esos israelíes que precisamente se niegan a odiar al "otro". Si, durante generaciones, el sentimiento de un “nosotros” israelíes transcendía los debates políticos y -salvo algunas raras excepciones, como los asesinatos de Emile Grunzweig o luego Yitshak Rabin- impedían que las divergencias degeneraran en violencia criminal, hemos entrado en un período nuevo, un nuevo Israel.

Esto no es producto de un día, e igual que el asesinato del Primer Ministro en 1995 fue precedido de una campaña de odio y de deslegitimación dirigida en particular por Benjamin Netanyahu, la violencia actual es el resultado de una fascistización del discurso político y de los actos que engendra: son innumerables ya las concentraciones de pacifistas y anticolonialistas israelíes atacadas por los matones de derechas.

Los militantes tienen cada vez más miedo y dudan en expresarse o manifestarse, y ¿qué es el fascismo sino sembrar el terror para desarmar a quienes considera como ilegítimos?

Sobre un trasfondo de racismo laxo y asumido, de una nueva legislación discriminatoria hacia la minoría palestina de Israel, y de un discurso político belicista formateado por la ideología del choque de las civilizaciones, el estado hebreo está hundiéndose en el fascismo.

20/07/2014
http://www.lcr-lagauche.org/israel-...
Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR