martes, 20 de octubre de 2015

Apoyo y solidaridad con lxs 18 represaliadxs de Jódar

ANDALUCÍA DESDE ABAJO CON LOS 18 REPRESALIADXS EN JÓDAR (JAÉN)

El próximo 21 de octubre a las 9:30h de la mañana, 18 jornaleras y jornaleros de Jódar se enfrentan a un juicio político en la Audiencia Provincial de Jaén. Las peticiones de condena se elevan a 100 años de cárcel y 76000€ de multa por desórdenes públicos y atentado a la autoridad.
Los hechos se remontan a 2012 cuando las jornaleras y jornaleros de Jódar iniciaron un encierro en la casa de la cultura, tras quedarse fuera de la vendimia francesa y castellana. El encierro culminó con una Huelga General local el 4 de octubre, que fue un rotundo éxito y el desalojo por parte de la Guardia Civil al día siguiente.

Cada uno de los días que duró el encierro se desplazaba desde el encierro en la Casa de la Cultura una delegación hasta el Ayuntamiento para intentar tratar con el alcalde, José Luis Hidalgo (PSOE), o cualquier representante público las reivindicaciones del encierro, siendo siempre ignoradas.
El 27 de septiembre, frente a la reiterada negativa por parte de la administración local a atender sus demandas, acuden a la puerta del Ayuntamiento más de un centenar de jornaleras y jornaleros bloqueando el acceso pacíficamente al teniente alcalde Juan Ibarra, con la intención de que oyera sus propuestas. La respuesta de este servidor público fue ordenar a la policía municipal que le abrieran el paso a la fuerza.
Lo que iba a ser un juicio de faltas se convirtió, tras presentarse el Ayuntamiento como acusación, en un juicio penal y político, en el que el PSOE, intenta aplacar y amedrentar no solo a las 18 personas imputadas, sino a la lucha entera de un pueblo históricamente combativo como Jódar.

Desde la Andalucía Desde Abajo queremos mostrar todo nuestro apoyo y solidaridad para con las 18 jornaleras y jornaleros de Jodar y promovemos la concentración del próximo 21 de octubre frente a la Audiencia Provincial de Jaén. La dignidad del pueblo andaluz que tantas y tantas veces encarnan las y los jornaleros que se rebelan frente a la miseria que se les impone, debería despertar la solidaridad de todos y todas las andaluzas para que se unieran bajo una reivindicación histórica inaplazable: Reforma Agraria Ya.

ANDALUCÍA DESDE ABAJO ANTE EL DÍA DE LUCHA Y DIGNIDAD 22 DE OCTUBR

Un año y medio desde la mayor movilización del Estado Español, de llenar las calles de Madrid de 2 millones de personas gritando “¡Pan, trabajo, techo y dignidad. No a los recortes, vengan de donde vengan!” A un año y medio de ese hito de la movilización de las Marchas de la Dignidad del 22 de Marzo, las condiciones no han hecho más que empeorar ataque tras ataque. 
 
La situación internacional nos señala el constante acoso que ha sufrido el pueblo griego y la falsa ilusión creada en las instituciones, que nos demuestran que no es posible poner cara amable al capitalismo, que la única opción de cambio es la ruptura total. Hemos visto el colapso de la experiencia Syriza, aún cuando contaban con el apoyo reiterado de las clases populares al impago de la deuda y a la desobediencia a la troika. Jamás plantearon enfrentarse al sistema capitalista.

La violencia de los memorándums en la Europa de la troika va acompañada del apoyo masivo en el Europarlamento del TTIP que pretende dar una vuelta de tuerca más al expolio de los derechos laborales y sociales a las y la clase trabajadora europea. La crisis de los refugiad@s saca las vergüenzas a esta UE -fortaleza que alimenta los más profundos discursos racistas.

La amenaza del Estado Islámico configura un escenario que Turquía aprovecha para atacar y criminalizar al pueblo kurdo y el estado sionista de Israel para continuar su política de exterminio de la diezmada población palestina. El estado español no es ajeno a esta militarización, con el despliegue de tropas de la OTAN en nuestras bases para la operación Trident Juncture, a la que el gobierno de Rajoy se presta voluntario.

En este 22 de Octubre Las Marchas de la dignidad llaman de nuevo a la movilización ante un panorama aciago nivel estatal e internacional que persistirá tras el ciclo electoral. A tomar las calles y recuperar la lucha como camino para devolver a las clases populares lo que les corresponde. Ante la situación de mayor desigualdad y ajustes que la crisis impone a l@s de abajo, la única respuesta debe ser la misma de siempre para quienes no nos conformamos con barnizar este sistema inhumano.

Con una convocatoria para recuperar y quedarnos con los pies en las calles, Andalucía Desde Abajo manifiesta:

-la urgente necesidad de recuperar la lucha y la voz legítima de la calle para imponer un programa de ruptura anticapitalista.

-la defensa, como desde nuestra primera aparición, de que las instituciones tienen un límite y que sólo con la autoorganización y la movilización sostenida se puede imponer y defender una política por y para las clases trabajadoras y la juventud.

Invitamos a toda organización, colectivo, movimiento social y persona a participar y movilizarse en las diferentes acciones que tendrán lugar en todos los territorios del estado. Llamamos como protagonistas a los sectores de trabajadoras y trabajadores en luchas y conflictos laborales para que doten de sentido un día de lucha que debe ser el primero de muchos, antes y después de las elecciones.

NI CON LA OTAN NI CON PUTIN. CONSTRUIR LA SOLIDARIDAD INTERNACIONALISTA CONTRA LAS GUERRAS IMPERIALISTAS

La intervención rusa en Siria evidencia las dificultades del imperialismo occidental de extraer beneficio estable de la crisis en Oriente Medio, de la relación con los aliados regionales en Turquía y Arabia Saudí, siempre más proclives a jugar un papel propio en la zona, en la gestión del problemático Estado islámico, combatido en los manifiestos pero tolerado si no financiado a la vista de los hechos.
El final de la hegemonía en el plano económico de Estados Unidos y los estados europeos se refleja en sus incertidumbres respecto a las estrategias bélicas. Así como la acrecentada potencia económica del capitalismo ruso y chino se refleja en su protagonismo en el plano militar. En particular, Putin intenta reconquistar el espacio que estuvo bajo su influencia en la Unión Soviética. Para esto está utilizando el mismo pretexto usado por la UE, la lucha contra el integrismo islámico, ya utilizado en su liquidación del independentismo checheno. Pero en los movimientos del gobierno ruso no están desde luego las preocupaciones humanitarias.
El papel de la izquierda frente a las guerras desencadenadas por los intereses y por las rivalidades entre las potencias capitalistas no puede reducirse a intentar individualizar cuál puede ser la menos mala de éstas. Aunque el movimiento de las y los trabajador@s, por su debilidad, no puede desarrollar en este momento un papel eficaz para detener los conflictos, la clase trabajadora y sus organizaciones deben oponerse en cualquier país a los imperialismos y denunciar los crímenes cometidos por los propios gobiernos para defender los intereses de los lobbies económicos.
Como izquierda anticapitalista e internacionalista, es nuestra tarea prioritaria combatir y oponernos firmemente a cualquier posibilidad de intervención militar en Siria, en la que los gobiernos europeos quisieran tener un papel protagonista, exigir la retirada de todos los contingentes militares españoles en el extranjero, la salida del estado español de la OTAN, el final de la cooperación militar, económica y política del estado español con Israel y la acogida de refugiad@s en nuestro país como prioridad de nuestra política exterior.
Izquierda Anticapitalista Revolucionaria IZAR denunciamos la hipocresía de la UE y sus gobiernos en el despliegue de musculatura y escenificación de la OTAN, una alianza cuyo único objetivo es rearmar a los estados para prepararlos para las guerras, así como la de Putin y sus obscenas maniobras de propaganda militar, con la excusa de resolver a las bravas el avance del Estado islámico en Siria y a la vez pretender así solucionar la crisis de los refugiad@s.
Nos oponemos y rechazamos firmemente la participación del gobierno español de esta cínica estrategia revestida de humanitaria al servicio único de los intereses de Estados Unidos, la UE y Turquía en Oriente Medio, poniendo una vez más las bases militares a disposición y arbitrio del imperialismo y sus guerras de “liberación”, que no es otra cosa que más ocupación y expolio de países y sus clases populares y trabajadoras.
Creemos que es tiempo de reforzar el mejor internacionalismo de clase cuando a la crisis capitalista y sus consecuencias se añade una crisis de la geopolítica hegemónica ante la que los diferentes imperialismos deciden mover sus fichas con el fin de que los privilegios del capital no asuman riesgos, y siguen siendo las y los trabajador@s, aquí y allí, en la UE y en Oriente Medio, quienes pagan con sus vidas.




sábado, 17 de octubre de 2015

El próximo 22 de octubre el movimiento estudiantil vuelve a la huelga y vuelve a las calles.

El próximo 22 de octubre el movimiento estudiantil vuelve a la huelga y vuelve a  las calles. Tras muchos cursos seguidos de recortes en becas, de subidas de tasas año tras año, de la implantación progresiva de la LOMCE en los institutos y la amenaza permanente del 3+2 en las Universidades es el momento de decir basta.

La educación pública necesita, ahora más que nunca, un movimiento estudiantil sostenido y movilizado a nivel estatal para acabar de una vez por todas con todas estas reformas que tienen como objetivo fundamental echar a lxs estudiantes con menos recursos de las universidades, mientras degradan la enseñanza y la reducen a formar trabajadorxs precarixs.

Después de estudiar sabemos lo que nos espera: elegir entre paro o trabajo en condiciones de precariedad extrema. Los capitalistas están aprovechando la excusa de la crisis para aumentar sus beneficios a costa de precarizar los salarios de la juventud, evitando las contrataciones o haciendo contratos en prácticas, consiguiendo así trabajadorxs jóvenes, formadxs y gratuitxs. El 22 de octubre también tenemos que pedir un trabajo digno para lxs jóvenes.

La huelga del 22 de octubre coincide con la jornada de lucha a nivel estatal convocada por las Marchas de la Dignidad. En todas las ciudades del estado ese día se luchará por el trabajo, el pan, el techo y la Dignidad de las clases populares. El movimiento estudiantil también estará ahí, empujando junto al conjunto de la clase trabajadora, luchando contra el pago de la deuda, los recortes en servicios públicos, por el acceso a la vivienda…

Desde IZAR lucharemos porque, tanto el movimiento generado por las Marchas de la Dignidad como el movimiento estudiantil y juvenil, construya una huelga general. Una huelga general que nos permita poner en jaque a lxs que anteponen sus beneficios a nuestras vidas y que permita visibilizar de una vez por todas toda la miseria que el sistema capitalista impone a la clase trabajadora y a la juventud. 

EL 22 DE OCTUBRE HUELGA ESTUDIANTIL
NI LOMCE, NI 3+2, NI PRECARIEDAD
LA JUVENTUD EN LUCHA


viernes, 9 de octubre de 2015

ITALIA: ENTREVISTA A ANGELO CARDONE, DEL COLECTIVO GUEVARA.

¿Cuál es la situación actual de la lucha de clases en Italia?

En Italia cada vez se hace más duro el ataque a los derechos de los trabajador@s por parte de la patronal, favorecidas por el gobierno Renzi. Despidos, cierre o reestructuración de empresas, deslocalizaciones, etc. Los trabajador@s intentan responder, por desgracia sólo cuando son golpeados directamente, con luchas y piquetes delante de las fábricas, pero estas luchas se quedan aisladas y muchas veces concluyen con la derrota y la adopción de “contratos de solidaridad”, la aceptación de la disminución de salarios por las empresas para evitar despidos.

En este momento no existe un movimiento unitario de trabajador@s significativo, sobre todo por la responsabilidad de la dirección de la CGIL que desde hace muchos años tiene un comportamiento cómplice con la patronal y los gobiernos, y por la incapacidad de los trabajador@s de dotarse de dirección alternativa. Los sindicatos de base en conflicto (USB, Cobas) son minoritarios y no consiguen desencadenar dinámicas de lucha unitaria.

¿Cuáles son los ataques del gobierno de Renzi y la valoración que hace la izquierda anticapitalista?

Renzi es el que ha completado la transformación del Partido Democrático en sentido “hiperliberal”. Puede ser definido como el Tony Blair italiano. Su gobierno recorta en gasto de estado del bienestar y prepara nuevas reformas para disminuir las pensiones. Está desencadenando un ataque contra los empleados públicos, como los profesores con la reforma de la educación, llamada “Buena escuela”. Pero el ataque contra los trabajador@s públicos también es propagandístico, acusando a los funcionarios de absentismo, la indemnización por enfermedad y el derecho a huelga.
Además, una de las primeras medidas del gobierno Renzi fue la Jobs Act, una reforma laboral que completa el ataque de otros gobiernos a los derechos de los trabajador@s. Y convierte en permanente y “normales” las formas de trabajo flexible, los empleos precarios y mal pagados. Luego está el llamado “Plan casa”, que facilita los desahucios y criminaliza las ocupaciones de viviendas vacías.

La izquierda anticapitalista en Italia por desgracia está fragmentada en diversos grupos y organizaciones. Aunque es consciente de la gravedad de los ataques y muchos de sus militantes dirigen luchas, no consigue tener una respuesta adecuada a la situación.

¿Cuál es el origen del Colectivo Guevara y su trabajo e intervención política?

El Colectivo Guevara nace de la disolución de Sinistra Critica, por parte de un grupo de militantes que no compartió la política de apoyo a Syriza. El Colectivo Guevara está presente sobre todo en Puglia. Organizamos luchas con trabajadores inmigrantes (por ejemplo, gestionamos la ocupación de un inmueble con refugiados sin casa en Bari), trabajamos con la solidaridad internacionalista (hemos empezado desde hace un año un proyecto en la franja de Gaza) e intentamos apoyar las luchas de los trabajador@s en algunas fábricas y luchas medioambientales en nuestro territorio. Somos un grupo todavía pequeño pero trabajamos por la coordinación y unidad de los anticapitalistas.

¿Cuál es vuestra opinión sobre los nuevos proyectos de la izquierda europea, Syriza y Podemos?

En Italia muchas personas de izquierda han creído que Syriza en el gobierno podía de algún modo frenar la austeridad impuesta por la troika. Nosotros hemos intentado desde el principio alertar sobre esta situación. El caso griego se ha convertido en la enésima demostración de la incapacidad de los “reformistas” de ser de alguna utilidad para los trabajador@s, y de cómo éstos pueden convertirse en los mejores ejecutores de las políticas de las clases dominantes, como hace Tsipras con el memorándum. A nosotros nos parece que Podemos está siguiendo la misma vía que Syriza.

El rumbo de estas dos conocidas formaciones demuestra que no puede existir una política “anticapitalista” en coaliciones reformistas. Cuando los anticapitalistas optan por la unidad política con los reformistas están destinados a fracasar, porque aceptan esta unidad sobre el terreno de las instituciones burguesas, donde no tienen ningún margen de maniobra, y están condenados a no ser influyentes y a sembrar ilusiones, haciéndose responsables de las traiciones a la clase trabajadora de los reformistas.

Elecciones catalanas. El triple reto de una deseada ruptura social, nacional y democrática.

Àngel Pagès. Miembro de CUP-Crida Constituent. 

La brecha se abre. La crisis del régimen se manifiesta a escala estatal y de manera significativa en el marco del ‘procés’ catalán. El carácter específico de la situación sociopolítica que se vive en Catalunya se ha verificado tras las elecciones del 27S. Una convocatoria de marcado carácter plebiscitario, tras los ataques sistemáticos del aparato político-judicial del régimen (prohibición de cualquier acto de soberanía propugnado desde las instituciones y plataformas cívicas de diverso signo), ha caracterizado unas elecciones que reflejan una transformación del mapa político y de algunos de sus actores más relevantes.

La victoria por mayoría absoluta de las opciones que incorporan la reivindicación independentista en sus programas es una realidad incontestable en clave parlamentaria. Junts pel Sí –coalición nucleada alrededor de la derecha convergente, ERC, diversos colectivos escindidos del  socialismo y personalidades de la llamada sociedad civil- se constituye como fuerza hegemónica tras las elecciones. En el otro extremo del independentismo se refuerza una formación de carácter marcadamente anticapitalista como es la CUP-Crida Constituent. Esta opción, al mismo tiempo, se estructura en base a una red municipalista muy enraizada en el país y recibe el apoyo de la mayoría de grupos de la izquierda anticapitalista, del conjunto de la izquierda independentista y de sectores destacados del activismo social, cultural y sindical más disidente y comprometido.

Asistimos además a una reconfiguración del mapa electoral que, al mismo tiempo, visibiliza una escisión del doble eje de país y social. En términos más precisos, la situación refleja las paradojas, las dificultades y las contradicciones que presupone la articulación de un modelo de construcción política que ahonde en las intersecciones entre la cuestión nacional y la lucha de clases, sus formas y expresiones concretas en un marco nacional y el efecto de este en el marco de la crisis del régimen.

La correlación de fuerzas resultante de estos comicios plantea otro elemento a considerar. Se percibe una escisión político-cultural en lo relativo a los referentes políticos y partidarios y en todo el espectro parlamentario. Este elemento está íntimamente relacionado a la incapacidad de la izquierda reformista catalana de incidir en la disputa de la hegemonía a la derecha convergente. Una izquierda inhabilitada para promover un modelo de país al margen de una mera alternancia bipolar como la que ha presidido la política catalana desde los años ochenta.

Estas elecciones describen una doble cosmovisión de la política catalana basada en un reduccionismo que, de una parte, vincula lo nacional a la derecha y lo social a la izquierda y, de otro lado, la problemàtica que conlleva la acentuación de los denominados ‘marcos mentales catalán y español” y sus antagonismos en clave identitaria.

La clave ‘española’ del 27S tiene pués su correlación interna y los resultados de Ciutadans (con la carga de anticatalanismo y de populismo que conlleva), el declive del PP y del PSC-PSOE o el pinchazo del experimento de la confluencia entre Podemos, ICV y EUIA, son datos a añadir a este complejo mapa de la política mutante en Catalunya.

Desde una perspectiva anticapitalista hay que redundar en “el factor CUP”. A la vista de las diversas experiencias de construcción y de representación del anticapitalismo de combate (intersante también en clave de estado español y europea), habrá que tener una consideración muy especial por lo que representa este espacio en ascenso, por su vinculación a las luchas de classe, democráticas y a favor de las diversas soberanías que configuran un todo emancipador (ecología, feminismo, derechos sociales, creación de espacios liberados, nuevas institucionalidades en el mundo local). La CUP y, significativamente, la CUP-Crida Constituent define un terreno de ruptura, un espacio dinámico de organización desde abajo, un marco de confluencias y de radicalidad, una apuesta para acabar de una vez por todas con el maniqueismo y la rémora de los tiempos de la escisión entre ‘lo nacional’ y lo ‘social’.

La perspectiva anticapitalista e internacionalista, en el caso de la CUP, aumenta día a día y configura la mejor notícia de estas elecciones pero, más importante todavía, nos indica que es posible construir escenarios y organitzaciones amplias de ruptura, lejos del populismo telepolítico de unos o de las versiones estéticamente renovadas del reformismo de siempre.

Sin duda la CUP-CC tiene ante si numerósos retos comenzando por la necesaria coherencia con un programa que apuesta por impulsar un proceso constituyente de masas y que al mismo tiempo deberá mantener a tono una propuesta necesariamente antagónica con el modelo y los actores que mantienen la hegemonía en Catalunya. Ese reto no es solo el de la CUP-CC. Es y debe ser el del conjunto del movimiento real de cambio y de ruptura. En Catalunya el combate es de clase y nacional o no será.


CON SYRIZA GANA LA TROIKA. TOCA RECONSTRUIR EL “NO HASTA EL FINAL”

Nunca una victoria electoral de l@s ubicados nominalmente en la izquierda alternativa había pasado tan inadvertida para el trabajador medio griego como la alcanzada por Tsipras el domingo 20 de Septiembre. Un estudiante anticapitalista en el barrio de Exarchia había dicho que en estas elecciones se votaba entre anacondas, caimanes y cocodrilos, que al final sí o sí ganaban los reptiles. Merkel, Juncker y Draghi están de enhorabuena porque Syriza ya no es un quebradero de cabeza para su proyecto.
El desengaño llevaba el nombre impreso de “No hay alternativa” y se transformó en un nuevo parlamento abrumadoramente pro-memorándum. La papiroflexia de Syriza para plegarse a los dictados de la troika sin fisuras demarca unos límites y envía el demoledor mensaje a la clase trabajadora de que no es posible romper el molde cuadrado sistémico con un círculo decididamente anticapitalista. Por eso esta vez el establishment no ha hecho campaña porque no había sobresalto posible.
Una mayoría social confusa vuelve a arrojar los mismos dados
El vergonzoso mensaje del presidente saliente en campaña fue que con Syriza serían minimizados los daños del acuerdo con la UE, al tiempo que el líder conservador Meimerakis le tendía la mano y le daba la bienvenida a la cordura. Era muy normal que a uno se le quitaran las ganas de votar tras escucharlo decir no descartar un pacto con el PASOK, al que ofreció el mismo domingo entrar en el gobierno. Comprensible si el aval para enfrentarse a la austeridad ha sido papel mojado hasta 2 veces en 7 meses.
La desorientación y el profundo hastío llevaron a una abstención histórica que empañó un renovado pero a la vez desganado apoyo de los sectores populares a Syriza, muchos de éstos agarrados a una oferta conocida aunque muy deslucida frente al retorno de la pareja PASOK-Nueva Democracia, las viejas fuerzas del régimen. La alternativa para el votante medio de izquierdas a Syriza era votar de nuevo a Syriza, o bien el caos de arriesgarse a experimentar, algo que esta vez tampoco tocaba.
La consecuencia inmediata de esta alta abstención es el reforzamiento de Amanecer Dorado, que apenas pierde votos y se presentaban como los “verdaderos enemigos de la troika”. La consolidación parlamentaria de un partido abiertamente nazi en uno de los países de Europa que se enfrentó al fascismo en el siglo XX es aterradora. El dato no fue puesto en consideración lo suficiente en los análisis post-electorales nacionales, pues en los últimos meses el perfil de Amanecer Dorado ha sido bajo.
El dato verdaderamente alarmante es que en estas elecciones una amplia mayoría del voto del desempleo, tanto juvenil como adulto, fue recogido por los nazis. Y se revela por primera vez como el partido más votado por los griegos que aún no han cumplido ni 25 años. Saben que un caladero de votos es la juventud sin futuro a la que Tsipras ha dado de lado en menos de un año. No en vano Kasidiaris cree que con el apoyo de muchachos patriotas podrán gobernar una Grecia soberana en 10 años. Temblemos.
Pero hay que señalar cómo la apreciable pérdida de apoyo en votos de Syriza-ANEL con la gestión de la negociación-capitulación, ha sido frenada por el centro político, a su vez agradecido por hacerse imprescindible: si bien El Río aún no puede tutear a Syriza y se despeina, el denostado PASOK, que se veía aplastado y recurrió a una fiel a la línea Papandreu para evitar una catástrofe, coge vigor y recupera un pequeño nicho de votos. El viejo tanque dinástico resucita gracias a la fuerza que nació para acabar con él. Y el bonus es la entrada de Unión de centristas, que se cuela por carambola.
Ingenuidad o ausencia de perspectiva real puede achacarse a tant@s que confiaban en que el decepcionante Tsipras podría verse corregido por la colleja coherente de Unidad Popular, los fieles al programa de Salónica, en el que Varoukakis firmó tajante que el futuro gobierno de izquierdas no pondría en discusión los tratados ni la estabilidad de la Eurozona. Ni Lafazanis ni Lapavitsas, que se abstuvieron con el rescate y se divorciaron de Syriza hace sólo un mes, podrán ser la oposición de repliegue nacional.
El KKE mantiene su apoyo y vuelve a presentarse con las cartas marcadas: su falta de compromiso en hacer oposición a las leyes del capitalismo con iniciativas concretas. El no querer señalarse en el referéndum no sorprendió a la izquierda. Aunque dispuesto a demostrar su gran potencial militante, renuncia obstinadamente a convertirse en un importante activo en el bloque de fuerzas antimemorándum, rechazando cualquier emplazamiento, ya sea de Unidad Popular o de Antarsya, a mancharse las manos.
La coalición Antarsya-EEK ha sido la única fuerza en el muy plural mapa electoral que ha aumentado su influencia numérica en términos absolutos. Un 0,85% digno, el segundo mejor resultado histórico para la izquierda extraparlamentaria, que refleja al menos que se han hecho los deberes en la lucha de clases, contra los viejos y el nuevo memorándum. La tarea por delante es ardua: verse conminada en el nuevo ciclo a una enésima vez a la unidad electoral y no perder el lugar natural de lucha.
Syriza gana el gobierno y cierra el círculo de colaboración de clase
La reciente entronización de Tsipras en el salón de palacio de la troika es al mismo tiempo el suicidio asistido de la formación Syriza como opción electoral en el combate contra las políticas de austeridad. No sólo no se pone en cuestión el nudo gordiano a pesar del impulso al Comité de la verdad sobre la deuda pública griega, sino que se camina sin airbag en la dirección contraria. La victoria de este Septiembre cierra por completo la hebilla: de la colaboración de clases a ser de la clase contraria.
La izquierda anticapitalista europea tiene una responsabilidad en su condescendencia con Syriza. La gravedad del peso del resultado para nuestra clase es de calado. No estamos ante un nuevo reformismo que ha sufrido un grave traspiés en el ejercicio del poder, sino que debemos hacer frente a un perfecto y asimilado gestor del capitalismo más violento. Es evidente que el mejor alumno de Merkel ha sido Tsipras, reeducado hasta lograr que Grecia votara sin dar miedo a la prima de riesgo.
El resultado de las urnas no puede enmascarar lo irresoluble de la maraña política para el país, la propia Syriza como formación y la clase dominante. El día después de estas elecciones no inicia una estabilización mayor del sistema ni el inicio de otro período, sino que la digestión de la crisis capitalista en Grecia está muy lejos de acabarse. La novedad es que no habrá por primera vez desde el rescate de Papandreu oposición antimemorándum real en el parlamento.
Por mucha satisfacción de las élites políticas y económicas dominantes, el resultante cocido electoral ni consolida la gobernabilidad ni asegura paz y tranquilidad a Syriza, que debe darse ya amortizada como fuerza de cambio, en la urgente aplicación de las medidas. Tampoco impone calma dentro del partido, pues el sector del exministro Tsakalotos, el de “los 53”, hace guardia y prohíbe alargar este trance promemorándum al conjunto de la legislatura, aunque es totalmente descartable otra ruptura.
Una proporción significativa - cuyos resortes y motivos sería interesante analizar - del escaso desgaste de Syriza ha nutrido bien a la izquierda anticapitalista, que estaría en buenas condiciones de recoger las manzanas una vez desenmascarado el presidente si el proceso de politización hubiese sido otro. Unidad Popular es la gran derrotada de esta cita a pesar de hacer un buen roto moral a Tsipras de 155 mil votos. La pulverización de la veintena de diputados de la Plataforma de Izquierda debe abrir una reflexión a quienes se aferran a la hipótesis del “poder popular” combinado.
En su reciente análisis, Unidad Popular decepciona profundamente al atribuir sus 0 parlamentarios a la dificultad de convencer a los votantes de que el regreso al dracma era opción imprescindible para enfrentarse a la troika. Han buscado un espacio a la izquierda de la dirección del sector del antiguo Synaspismós donde no era posible construirlo, sobre todo sin apostatar de su apoyo sin fisuras a Syriza hasta una semana después de la firma del memorándum. La “salida ordenada de la zona euro” señala precisamente sus terribles contradicciones.
En la práctica se ha resuelto que las dos caras del reformismo griego se han negado y se niegan a asumir la única hoja de ruta encaminada para romper con la troika y sus chantajes, la de la vía abrupta y única posible, con las instituciones capitalistas, las internacionales pero también las griegas: salida unilateral y favorable a nuestra clase con nacionalización y control de l@s trabajador@s de la banca, expropiación de los grandes capitales, suspensión del pago de la deuda y prohibición de los despidos, todo sobre la cresta de un proceso de movilización sostenida que la imponga.
Ante el escenario que abre el abrazo de Tsipras y Kamenos no hay tiempo para lamerse las heridas. Con la movilización conscientemente frenada y un reformismo entregado al neoliberalismo más feroz, legitimada por primera vez la austeridad con la fuerza de quienes decían que iban a combatirla, Tsipras redobla la aplicación de las medidas de los que eran antes sus enemigos. Ni el gobierno de Enero ni mucho menos éste será el de las y los trabajador@s. No debe haber ni un centímetro de margen, ni un segundo de descanso, para hacer ver que la fuerza obrera helena respira después del 20S.
Porque el gobierno entrante llega con una soga bajo el brazo y con un plan de nuevo saqueo a costa de las pensiones, las jubilaciones, nueva reforma laboral, aumentos en el sistema impositivo, suspensión de los subsidios, privatizaciones de los puertos, aeropuertos, ferrocarriles y eléctricas y oleada de despidos masivos, en definitiva una declaración total de guerra de clase en este tercer memorándum que no admite paños calientes por parte de las y los trabajador@s en Grecia.
No podemos permitirnos que el movimiento obrero caiga ahora en la desmoralización. Ante la oleada de privatizaciones y despidos que se avecinan no se puede dejar que el gobierno Syriza-ANEL arramble con la clase trabajadora y que el campo abonado se convierta en carnaza para el fascismo. Desde antes de constituirse el nuevo gobierno hay que llamar a reconstruir el “NO hasta el final” a toda la izquierda sindical, política y social antimemorándum. Hay que ganar la calle desde la primera hora de mañana.
L@s revolucionari@s debemos estar desde el minuto cero con el caldo hirviendo de las luchas obreras de aquellos trabajadores que no se resignan a ver privatizado el puerto de El Pireo, con los comités que se autoorganizaron para volver a emitir desde la Radio televisión pública y no aceptan el gestor nombrado por Tsipras, con las organizaciones estudiantiles que acaban de anunciar “guerra abierta” a la subida de tasas y al lado de todos los golpeados por este gobierno capitalista. El sistema sigue siendo inestable en Grecia y la correlación de fuerzas puede cambiar. Segur que tomba…