lunes, 15 de febrero de 2016

Crónica del acto de IZAR Burgos: NO DEBEMOS, NO PAGAMOS, ¿QUÉ HACER ANTE LA DEUDA?

El pasado 13 de febrero desde IZAR Burgos organizamos una charla-debate para poner sobre la mesa la cuestión de la deuda pública.
Contamos con la presencia de Julio Millan economista y sindicalista estudiantil en Granada que nos explico esta cuestión: de donde viene y qué opciones hay frente a ella.
Tenemos en el centro del debate político la austeridad y los recortes pero se ha ido invisibilizando la cuestión de la deuda como eje dentro de este debate; creemos que es de vital importancia recuperarlo ya que tiene un carácter entendible para toda la población y a la vez choca de frente con la lógica del sistema de privatizar los beneficios y socializar las perdidas. La historia nos muestra grandes ejemplos de que el no pago de la deuda es posible como sucedió en Argentina; pero además creemos que esta consigna debe ir acompañada de un análisis más global de la economía exigiendo la nacionalización de la banca y que el crédito tenga un fin social; poniendo las vidas de las personas en el centro de nuestras preocupaciones y de las políticas.
Pero esta lucha no puede ser una medida de gestión del gobierno, sabemos que sin la movilización en las calles no pondremos en jaque al sistema financiero, debemos superar la ilusión electoral como herramienta de cambio y caminar hacia la construcción una herramienta política de ruptura, por eso desde IZAR junto con otras organizaciones y personas del estado estamos inmersas en la creación de No Hay Tiempo Que Perder (NHTQP)  https://sintiempo28n.wordpress.com/ y animamos a la participación y al debate dentro de esta iniciativa.

domingo, 14 de febrero de 2016

País Valencià: la corrupción, hijo legítimo del capitalismo.

La última macrooperación llevada a cabo por la Fiscalía Anticorrupción contra dirigentes del Partido Popular valenciano (la Operación Taula) y las redadas en el ayuntamiento de Valencia y otros organismos provinciales, han terminado con 24 arrestados y 29 imputados destapando nuevos casos de corrupción en el seno del partido.

El Partido “serio” y renovado, que apostaba por el cambio y la estabilidad, del que hablaba Rajoy durante la última campaña electoral, vuelve a mostrarnos su verdadera cara, desde luego alejada de esa imagen “honrada y decente” que nos vendían en las generales: una nueva trama de corrupción en la que se encuentran implicados casi todos los miembros del PP valenciano que incluye, entre otros delitos, una red ilegal de cobro de comisiones a cambio de contratos públicos o financiación irregular del partido. En una mañana, 24 detenidos, entre ellos el expresidente de la corporación provincial, el exvicepresidente, secretarios, diputados y algunos exalcades; y 29 imputados, investigados todos ellos por presuntos delitos de prevaricación, malversación, tráfico de influencias, cohecho y blanqueo de dinero.

Los casos de corrupción destapados en los últimos años en el seno del PP Valenciano nos sirven como ejemplo para poner sobre la mesa algunas de las principales contradicciones de este sistema.

Desde el comienzo de la crisis económica en 2007, las y los trabajadores de este país no hemos dejado de sufrir sus efectos: despidos masivos, recortes en los servicios públicos y en las ayudas sociales, así como el empeoramiento continuo de nuestras condiciones de trabajo y la disminución constante de los derechos. Al mismo tiempo, las grandes empresas, como Telefónica o el Banco Santander, han aumentado, en estos años, sus beneficios más que nunca.

Por otro lado, miembros y dirigentes del Partido Popular (y representantes de los ciudadanos en instituciones como el parlamento, la diputación o el ayuntamiento), implicados en los numerosos casos de corrupción masiva investigados en la última década (casos Imelsa, Gürtel, Brugal, Rabassa, Cooperación, Emarsa, Nóos, Fabra…), se han embolsado entre 2008 y 2013, por medio del robo y el saqueo a los ciudadanos, 12.500 millones de euros. Los mismos que permiten, con sus leyes y reformas, a las grandes empresas despedir sin miramientos ni indemnizaciones a sus trabajadores y que aplican las medidas de austeridad impuestas por la Troika escondiéndose tras el argumento de la crisis, son los que utilizan el dinero público para fines personales, no pagan sus impuestos o crean redes de clientelismo y, todo ello, con el único propósito de mantener sus privilegios.

Aquí tenemos la otra cara de la misma moneda. La crisis que llevamos años padeciendo y pagando los y las trabajadoras tiene unos culpables, y son los mismos que están llenándose los bolsillos y multiplicando sus beneficios y sus fortunas a nuestra costa. Tanto las grandes empresas y multinacionales, por un lado, que están trasladando sus plantas a otros países para reducir los costes de la producción mientras aumentan aún más sus beneficios, cerrando por el camino todas las fábricas locales y contribuyendo al desmantelamiento industrial de las comarcas (como es el caso de Bosal, entre otras) y a la precarización de los puestos de trabajo; como los gobiernos neoliberales, antisociales y corruptos que llevan años saqueando el País Valencià e imponiendo recortes y austeridad a los trabajadores, tienen claro cuál es su papel en la lucha de clases y seguirán haciendo lo necesario para no perder sus privilegios.

Por ello es necesaria e imprescindible la organización consciente de los y las trabajadoras, aquellos que luchamos día a día por sobrevivir y llegar a fin de mes, para lograr revertir esta situación. La solidaridad y el apoyo ante los despidos y los recortes, son nuestra única arma para frenar sus ataques, así como exigir la detención y el encarcelamiento de todos los implicados en casos de corrupción y la devolución del dinero robado. No podemos seguir permitiendo que nos roben con impunidad desde las instituciones, que empeoren aún más nuestras condiciones de trabajo o que dificulten cada día el acceso a servicios como la educación o la sanidad, mientras ellos continúan libres, sin cargos y aumentando sus beneficios a nuestra costa.


viernes, 12 de febrero de 2016

Solidaridad con la lucha de los trabajadores de la TMB de Barcelona y de AUZSA de Zaragoza en lucha por sus derechos laborales y sus condiciones de vida.

Comunicado de Izquierda Anticapitalista Revolucionaria (IZAR).

Los trabajadores de la TMB de Barcelona siguen movilizados. Después de las jornadas de lucha de los días 2 y 3 de febrero, los trabajadores de bus y metro prevén nuevas movilizaciones. Los del metro han convocado huelga para los días 22 y 24 de febrero coincidiendo con el Mobile World Congress (MWC), mientras que los de autobuses realizarán paros repartidos entre el 15 y el 19 de febrero. Si bien el personal de autobuses parece haber llegado a un preacuerdo con la empresa, el del metro sigue a día de hoy con las negociaciones en punto muerto.
Las movilizaciones pretenden desbloquear la negociación del convenio colectivo que venció el pasado 31 de diciembre a la vez que exigen acabar con la precariedad (poner fin a la contratación parcial o temporal), un aumento salarial del 1,5% (en tan sólo un año, los sueldos de la dirección se han visto elevados en 1’42 millones de euros, mientras que la masa salarial descendía en torno a los 3 millones durante el mismo periodo) y la remunicipalización del sector.

Por otro lado, los trabajadores de los autobuses urbanos de Zaragoza (AUZSA) en lucha por su convenio colectivo, llevan más de 50 días de huelga. El respaldo a la huelga ha sido masivo y ha tenido un gran impacto en la ciudad (un descenso de un 15% de viajeros o lo que es lo mismo de casi 1,2 millones de usuarios menos en diciembre). Los trabajadores movilizados están determinados a seguir en lucha por la defensa de sus salarios y de sus condiciones laborales.

Desde IZAR nos solidarizamos con ambas luchas. Pensamos que la movilización y la autoorganización de los trabajadores sigue siendo la mejor forma de defender sus intereses de clase. Ambos conflictos laborales se están dando en dos localidades en los que gobiernan candidaturas denominadas del cambio. Sin embargo, a día de hoy las actuaciones de dichas corporaciones municipales no están siendo de apoyo a los trabajadores en lucha. Por un lado Ada Colau, alcaldesa de Barcelona, ha tenido unas declaraciones que van claramente en contra del personal de la TMB afirmando que la huelga es incompatible con la mesa de negociación, mientras que Manuel Simarro, coordinador de la alcaldía y miembro de Barcelona en Comú, ha planteado en la práctica que los trabajadores mentían, y que querían aprovecharse del nuevo ayuntamiento para tener una posición ventajosa de cara a negociar el nuevo convenio. En cuanto al conflicto laboral de los trabajadores de los autobuses urbanos de Zaragoza, el ayuntamiento de dicha ciudad con Pedro Santisteve (alcalde de Zaragoza, Zaragoza en Común) a la cabeza, sigue sin llevar a cabo la remunicipalización del servicio que había defendido durante la campaña electoral e insiste en que este conflicto se soluciona precisamente “desligándolo de toda remunicipalización” a la vez que ensalza la “evidente neutralidad” de la corporación municipal en dicho conflicto.

Desde IZAR nos ponemos a disposición de ambas luchas para apoyarlas en función de nuestra capacidad.

jueves, 11 de febrero de 2016

Manifestación. Por la absolución de los titiriteros y la libertad de expresión. Manifestación, 13 de febrero a las 12h.


LOS LÍMITES DEL GOBIERNO DE “IZQUIERDAS” EN PORTUGAL

Han transcurrido 3 meses de las elecciones portuguesas que generaron un empantanamiento político al perder la mayoría absoluta el bloque conservador PSD-CDS que había continuado los mandatos de la troika del rescate firmado por el socialista José Sócrates. Passos Coelho fue tumbado en el parlamento y António Costa consiguió a duras penas articular a primeros de noviembre un acuerdo cuatripartito de izquierdas para un cambio de rumbo sin cuestionar los compromisos con el capitalismo.

El nuevo gobierno suponía un hito histórico porque por primera vez en Portugal las izquierdas radicales, en una pugna en hacerse con la mayoría, se sentaban a hablar con el PS. Sin embargo la clave de esta apuesta por un pacto de gobernabilidad ha sido el ascenso del Bloco de Esquerda, fuerza amplia con sectores radicales pero cuya dirección es abiertamente socialdemócrata. Sus 19 escaños casi triplicaron lo resultados anteriores y superaron por primera vez a los del Partido Comunista portugués PCP, más a la izquierda y fiel a la ortodoxia. La mima noche electoral el Bloco ofreció su apoyo a un gobierno de izquierda.
Desde el primer momento la troika y los poderes empresariales del país pusieron la presión y la lupa y exigieron estabilidad, pero sus incertidumbres van cayendo lentamente. Las líneas rojas tanto del Bloco de Esquerda como del PCP fueron desapareciendo a medida que la dirección socialista tendía la mano con una única condición: no estaría al frente de un gobierno de ruptura con la UE, el euro y el cumplimiento del déficit. El compromiso con el pago de la deuda nunca se puso sobre la mesa.

Ante esa oferta, los comunistas tuvieron que aparcar su propuesta de referéndum para salir del euro y el Bloco olvidar cualquier intento de reestructuración, algo que ya provocaba sarpullidos para la izquierda anticapitalista que nos escandalizamos al ver su voto a favor en el parlamento portugués en 2011 al rescate griego. Sin entrar en el gobierno, junto a los verdes, el programa de gobierno ha aliviado recortes a un ritmo del 20% en pensiones, salarios de funcionarios y tasas, y dejó la puerta abierta a una subida del salario mínimo, que ha sido mucho menor de lo que los apoyos pedían.

El difícil equilibrio y fragilidad es vendido como un éxito total por el PS, al lograr acercar a sus posiciones a sus socios radicales. Mientras la Comisión europea ha exigido estas semanas una mayor reducción y empieza a perder los nervios, el ejecutivo se enfrentó a finales de enero a una huelga de funcionarios convocada por el sindicato comunista, que pide volver a las 35 horas semanales. El Bloco es quien menos sufre la concertación y parece no considerar contradictorio que no se reviertan las privatizaciones y que sólo se frenen o ralenticen. Los comunistas en cambio creen que no se completará la legislatura.

Impulso del CSE a las movilizaciones estudiantiles en el Conservatorio Superior de Granada



En el Conservatorio Superior de Música de Granada se ha vuelto a reavivar la reacción estudiantil. En este caso, el detonante fue un escape de gasóleo en la maquinaria de la calefacción que obligó al cierre cautelar del centro, con la consiguiente pérdida de horas lectivas y de estudio. El incidente ha servido para reanudar las recurrentes reivindicaciones sobre una serie de asuntos que afectan a las enseñanzas de régimen especial desde hace bastante tiempo. Y es que, al margen de la hiriente precariedad material de los centros y su equipamiento, la cuestión de fondo es la falta de consideración que los estudios de artes escénicas tienen en el marco normativo y presupuestario.

La educación artística siempre ha sido considerada una hermana menor o bastarda de las demás materias del currículo. Lastrada por innumerables prejuicios negativos que hunden sus raíces bastante atrás, ha sido relegada en todas leyes educativas, convirtiéndose en una cuestión incómoda de gestionar. En el estado español siempre ha tenido un estatus cuando menos confuso.

En el caso específico de la educación musical superior, la problemática actual que afecta al alumnado tiene dos principales planos, ambos consecuencia del desamparo institucional y de la falta de consideración social y política: la falta de recursos y el limbo legal de las titulaciones.

Desde los años 80 la política educativa en Andalucía en materia de educación musical se ha caracterizado por la creación de una red de conservatorios amplia pero absolutamente infradotada. Incluso en fechas recientes se han seguido creando centros superiores cuando las condiciones de los existentes eran más que precarias. Esta errática gestión ha acostumbrado al alumnado andaluz a soportar condiciones materiales de estudio indignas de un estudio orientado al profesionalismo y la excelencia.

El segundo gran problema es la falta de una verdadera homologación de las enseñanzas artísticas al marco universitario al que están destinadas a incorporarse. Los conservatorios superior viven en la permanente contradicción de pertenecer el Espacio Europeo de Educación Superior y al mismo tiempo tener los mecanismos de gestión y funcionamiento de un instituto de secundaria. Las titulaciones superiores que se expiden no tienen un reconocimiento fuera de nuestras fronteras equivalente a cualquier grado del plan Bolonia, y su estatus legal lleva ya varios años sin despejarse ni solucionarse.

La crisis de identidad de la educación artística superior y, sobre todo, su aislamiento respecto de la universidad, afecta gravemente al alumnado, puesto que lo deja desconectado del colectivo de estudiantes y merma su capacidad de respuesta. Este hecho y la idiosincrasia especial de estos estudios hace que sea más complicada la lucha estudiantil.

Así las cosas, saludamos que se haya reavivado la contestación con la celebración de varias asambleas de alumnos. El CSE está aportando su larga experiencia de lucha en las movilizaciones para que, más allá de la solución de los problemas materiales más urgentes, se constituya un núcleo activo en la reivindicación de todos estos aspectos de fondo que se han agravado notablemente en la coyuntura de recortes que venimos padeciendo.

A medio plazo, las actividades artísticas y creativas en general son algunos de los nichos laborales de más valor añadido, a la par que menos sensibles a la mecanización y deslocalización. Cultura y ciencia deberían ser prioridades de cualquier gobierno con amplitud de miras, incluso aunque sólo sea por razones puramente económicas. Si no hay cambios en los modelos productivos, la situación geopolítica del sur de Europa nos condena a una larga fase de precariedad laboral. Y si hay algo que tenemos que cultivar en nuestro estado, antes de que el deterioro sea irreversible, son la políticas educativas de calidad en actividades donde el talento humano está en primera línea.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Francia: La Poste de - Neuilly-sur-Seine (92) : una victoria sin paliativos … ¿que anuncia nuevas victorias?

La huelga en Correos de Neuilly intervino en un contexto particular. La dirección intentó concentrar varias reorganizaciones en el mismo momento, en concreto a finales de año. Lo hacía sabiendo que era difícil para l@s carter@s ponerse en huelga en ese momento, siendo noviembre y diciembre el periodo denominado de los “calendarios” para l@s carter@s. Un “calendario” que el cartero puede vender a los usuarios durante el mes de diciembre y que permite compensar el décimo tercer mes que ya no existe en La Poste (Correos). La dirección intentó golpear fuerte.

Para eso, se apoyó en la CFDT (sindicato ligado tradicionalmente al PS) que le ayudó a poner en funcionamiento la reorganización rechazando votar una evaluación independiente de la carga de trabajo durante una reunión del Comité de higiene, de seguridad y de las condiciones del trabajo (CHSCT). Después de que ese órgano se reuniese, el equipo militante de SUD se hizo con una carta muy instructiva entre la dirección de la oficina y el responsable del correo de la CFDT del departamento del 92. Un intercambio de mails que no dejan lugar a la más mínima ambigüedad sobre la connivencia entre ese “sindicato” y la empresa. El director escribía al secretario del departamento del 92: “El señor Deprost quiere ser la persona que gestione la evaluación independiente en el CHSCT… espero que no vaya a querer rehacer el mundo...me temo lo peor...me ha pedido todos los documentos y las fechas de los plenarios !!! Esto promete… si lo tengo a él y a Quirante (1), mal vamos… Buenas noches”. A lo que el secretario del departamento del 92 del CFDT le contestó dócilmente: “En ningún caso Serge Deprost será experto en el CHSCT de Neuilly. Ya hay suficientes posibilidades de que Quirante nos reviente, sin que añadamos más leña al fuego.”

La puesta en funcionamiento de la reorganización, prevista el 2 de noviembre, obligó a los agentes a reaccionar. Ya no había elección: o se aceptaba el desplazamiento de los repartos motorizados (servicio de reparto del correo a las empresas) a La Defensa, o se aceptaba la supresión de 7 repartos en bicis (servicio de reparto a los domicilios) y la puesta en funcionamiento de una auto sustitucion (2) estructural los lunes, martes y sábados además de una tarea de clasificación suplementaria de cartas (3) toda la semana, o había que ponerse en huelga. El movimiento de huelga empezó el jueves 29 de octubre de 2015, ha permanecido mayoritario hasta la vuelta al trabajo el miércoles 20 de enero de 2016.

Una huelga puede conllevar otras.
Durante esos 82 días, los huelguistas han llevado a cabo una política de extensión de la huelga en el conjunto del departamento (92). Esa extensión se ha hecho alrededor de reivindicaciones locales, la conservación de un pago de las horas extra más favorable y el rechazo a la imposición de dichas horas extras. Las oficinas de Clichy, Puteaux y Chatenay usaron la huelga “reconducible” (los propios huelguistas en asambleas deciden cada día si siguen en huelga o no) durante más de una semana y obtuvieron satisfacción sobre sus reivindicaciones locales, así como sobre el aplazamiento hasta 2016 de los problemas ligados a las horas extras. Varias jornadas de huelga puntuales también fueron apoyadas mayoritariamente en Asnières, Malakoff, Courbevoie, La Garenne-Colombes y Nanterre. Esos dos aspectos se combinaron con dos convocatorias de huelga en dicho departamento, que tuvieron un seguimiento masivo. La dirección tuvo por tanto que hacer frente, desde mediados de noviembre hasta mediados de diciembre, a una movilización continua en todo el departamento. Una vez más, es la confirmación de que lo que más teme la empresa, es que las oficinas se unan y golpeen todas juntas en una misma dirección, defendiendo al mismo tiempo sus propias reivindicaciones.

El papel de las intervenciones públicas y de los lazos entre trabajadores.
Como durante las huelgas de 2009 y 2014, los carteros y las carteras de los Hauts-de-Seine (departamento del 92) han demostrado que no conocen las “fronteras”. Así pues, la visita a la oficina de París 15, un poco antes de la distribución de la propaganda electoral, ha demostrado que las intervenciones públicas en el centro de trabajo pueden dar confianza en la fuerza que representan los carteros, lo cual ha permitido salir del aislamiento en el que la dirección quería que permaneciéramos y en el cual algunos sindicalistas se dejan encerrar. Esos lazos son una verdadera válvula de escape. Demuestran que los asalariados no están solos replanteándose algunos problemas, y en este caso, que en función de la correlación de fuerzas, Correos (La Poste) aplica las directivas de manera totalmente diferente. En los Hauts-de-Seine, por ejemplo, por miedo a una extensión, el reparto de la propaganda electoral ha sido remunerado, mientras que en París, los carteros tuvieron que repartirla gratuitamente.

Una de las particularidades de esta huelga, es la forma que ha tomado la política de extensión, yendo hasta a Saint-Germain-en-Laye en las Yvelines. De nuevo ahí, la clave fue una intervención pública común entre SUD del 92 y CGT del 78 en esa oficina que acababa de padecer una reorganización extremadamente violenta. Es la primera vez que una huelga entre diferentes oficinas, en dos departamentos y con dos sindicatos diferentes, es llevada a cabo de manera tan conjunta. Hemos pasado de la simples acciones de coordinación o las simples declaraciones puntuales, para explorar la posibilidad de una dirección común, a pesar de la distancia. Durante esos 11 días de huelga en Saint-Germain, esto se escenificó mediante la presencia de huelguistas de Neuilly para ayudar a los compañeros de los Yvelines a dejar de trabajar, pero también mediante la celebración de al menos dos verdaderas Asambleas Generales de trabajadores conjuntas (una en las Yvelines y otra en los Hauts-de-Seine) o mediante la organización de una primera fiesta de apoyo en la que participaron, aunque de manera un poco limitada, carteros de los dos departamentos.

Otra particularidad: los huelguistas han logrado contrarrestar de manera gradual a favor suyo la contratación de carteros cuyo objetivo era romper la huelga de Neuilly. La política llevada a cabo en dirección a esos trabajadores, durante las intervenciones públicas en pleno centro de trabajo, ha acabado por dar sus frutos. Pasaron de un desinterés total, a empezar a escuchar de manera educada hasta acabar participando en las Asambleas Generales cuando se retomó el trabajo el pasado 20 de enero.

Una estrategia que ha permitido ganar.
Al final, esa estrategia ha permitido conseguir una victoria muy clara para los carteros de Neuilly. Los desplazamientos forzosos han sido anulados, dos repartos suplementarios han sido aprobados, el lunes es el único día de auto sustitución, la tarea de clasificación suplementaria de cartas  ha sido retirada, un sábado de cada dos se mantiene. La dirección incluso ha dado marcha atrás en el despido de un compañero que tuvo problemas con su jefe de equipo. Hemos por tanto conseguido hacer la demostración de que la lucha sirve para algo, pero sobretodo, de que una orientación “lucha de clases” en las huelgas (caja de resistencia, Asambleas Generales diarias, comités de huelga, extensión y convergencia, rechazo de las supresiones de empleos…) permite alcanzar victorias.

(1) Gaël Quirante, secretario departamental del sindicato SUD Poste 92.
(2) La direccion decia que habia dias fuertes y otros flojos en terminos de tráfico de correo. Eso les lleva a imaginar una organización del trabajo que permite asumir la misma carga de trabajo con menos carteros pero con el mismo salario practicando la auto sustitución.
(3) El cartero clasifica toda la semana el correo correspondiente a las jornadas de auto sustitución.