domingo, 12 de junio de 2016

Inicio de la campaña del 26-J con pegada simbólica de carteles en Plaza Nueva


Los compañeros Javier Castillo (portavoz de la candidatura y nº1 de las listas por Granada) y Alejandro García (sindicalista en el sector de la hostelería y candidato nº5) hablan al comienzo de la campaña electoral en Plaza Nueva. Tras esto, comenzamos con la pegada de carteles por diferentes calles y barrios de Granada.



Javier Castillo



Alejandro García

   Foto inicio de campaña

  Primera pegada de la campaña

Rueda de prensa presentación candidatura 26-J IZAR

El pasado miércoles 8 de junio en la sede de Izquierda Anticapitalista Revolucionaria de Granada, fue presentada la candidatura para las elecciones generales del 26-J de nuestra formación. La rueda de prensa corrió a cargo del portavoz de la campaña y nº1 por Granada, Javier Castillo y por la candidata nº 2, sindicalista y activista en Marea Verde, Susana Pedraza.


viernes, 10 de junio de 2016

Elecciones generales 26J, ¡¡VOTA IZAR!!: "SUS PACTOS PARA QUE NO CAMBIE NADA, LA LUCHA PARA CAMBIARLO TODO”

El próximo 26J tendrán lugar las nuevas elecciones generales. Las grandes opciones mediáticas son ya más que conocidas. Por un lado, el PP y el PSOE. Dos organizaciones que han llevado a cabo las políticas de austeridad más salvajes contra la clase trabajadora y la juventud desde el inicio de la crisis. Por otro lado, el recambio new look del PP: C's. Un toque más “moderno” pero que al fin y al cabo defiende los mismos intereses: los de los ricos. Y por último, UNIDOS PODEMOS, la confluencia entre PODMEOS e IU que aparece ante millones de personas como la alternativa para l@s que sufrimos las consecuencias de la crisis capitalista: l@s parad@s, l@s desahuciad@s, l@s jubilad@s, l@s trabajadorxs, l@s jóvenes...pero que sin embargo deja ya claro que no piensa enfrentarse a los intereses de los capitalistas tal y como lo venimos viendo en la derechización del propio programa que ya habla abiertamente de reformar el artículo 135.

Por lo tanto que nadie se llame a engaño. Estas elecciones tampoco cambiarán nuestras vidas. Es probable que los resultados de estos comicios no sean muy diferentes de los del 20 de diciembre. Unos diputados arriba o abajo, es más que probable que después del 26J volvamos a empezar el baile de los pactos. A ese juego hemos visto como todos están dispuestos a jugar por tal de acabar gobernando. Sólo falta determinar las combinaciones. La orientación ya la conocemos. Sea un gobierno más “light” o más “hard”, ninguna de las combinaciones posibles se enfrentará a las políticas de la Troika ni a los intereses de los capitalistas del Estado Español.

Para cambiar nuestras vidas no hay más remedio que enfrentarse a los intereses de los ricos. No es posible defender los servicios públicos sin negarse a pagar la deuda, de la misma forma que no es posible subir los salarios y defender el empleo digno sin enfrentarse a los intereses de la patronal. No se puede estar a dos bandas.

La comisión europea ya ha dicho que el próximo gobierno tiene que recortar otros 30 000 millones de euros. Quien acabe conformando gobierno ya tiene el primer encargo de la Troika. Quién piense que va a poder negociar mejoras de las condiciones de vida de la gente trabajadora con la Troika se equivoca. La demostración práctica más clara de esto ha sido el ejemplo griego. Cuando unos pretende negociar y no asume enfrentarse con las instituciones de las clases dominantes, entonces acaba llevando a cabo sus políticas. Eso es lo que está en juego el próximo 26J.

Desde nuestro punto de vista, no cambiaremos nuestras vidas con gobiernos que parezcan más “honestos” pero que sin embargo no asuman un programa que se enfrente a la propiedad y las riquezas de los responsables de esta crisis. La experiencia de Grecia y de Syriza es, de nuevo, en ese sentido muy clara, pasando de defender el no pago de la deuda a aplicar medidas drásticas de austeridad contra los y las trabajadores por tal de no enfrentarse a los que acumulan las riquezas dentro y fuera de Grecia. UNIDOS PODEMOS defiende esa misma perspectiva. Es más, tiene claro que si puede volverá a tender la mano a Pedro Sánchez y al PSOE para conformar gobierno como ya intentara hacerlo en las pasadas elecciones. A nadie se le escapa que de la mano del PSOE, el gobierno que salga no se enfrentará a la Troika ni a sus políticas de ajustes. Eso tiene que quedar claro.

Pero ¿cuál es entonces la alternativa si no nos conformamos con la política del mal menor? De nuevo no hay atajos. La única forma de lograr un reparto de las riquezas justo para la mayoría es enfrentándose a los privilegios de los capitalistas. Para llevar a cabo un programa así es necesaria la movilización y la lucha consciente de los que creamos las riquezas. Lo demás es volver a generar falsas ilusiones que se acabarán convirtiendo en futuras desilusiones y frustraciones. Las movilizaciones en Francia contra la reforma laboral muestran la fuerza de la clase trabajadora y de la juventud cuando deciden bloquear la producción mediante la huelga duradera. Esa ha sido y sigue siendo nuestra fuerza. Hay que construir desde ya esas futuras luchas contra los recortes que están por venir empezando por federar las que ya existen en los centros de trabajo, de estudio o en los barrios. Este es el mensaje que desde IZAR queremos trasladar en esta campaña. Votar las candidaturas de IZAR el próximo 26J es un primer paso para reforzar ese discurso. Porque mientras que los pactos entre UNIDOS PODEMOS y el PSOE no cambiarán nada, la lucha de la clase trabajadora y de la juventud puede cambiarlo todo.

El próximo 26J, ¡vota IZAR!

Ya puedes descargar la revista de IZAR del mes de junio.

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martes, 7 de junio de 2016

Editorial semanal de la corriente "Anticapitalisme & Révolution" del NPA francés sobre la situación actual del movimiento contra la Ley Trabajo.

Después de tres meses de lucha, ¡Hay que seguir !

Después de que la ley Trabajo pasara por el Senado, la derecha decidió golpear aún más fuerte y restablecer las 39h. También ha introducido el referéndum a propuesta del empleador : de ese modo, los patrones ya no tendrían ni que esconderse detrás de los sindicatos amarillos para poner en pie su chantaje. 

Esta empeoramiento de la ya existente regresión social es una razón de más para movilizarse contra el gobierno y su ley. En efecto, el gobierno trata ahora de aparecer como un « buen reformista » frente a una derecha más antisocial que nunca. Pero ¿quién ha permitido a los senadores votar esos empeoramientos? Pues el gobierno del Partido Socialista destruyendo el Código del trabajo. No nos dejaremos engañar : no queremos ningún empeoramiento social, queremos que la ley sea retirada en su totalidad. 

No hay nada bueno en esa ley. A algunos diputados les gustaría centrarlo todo en el artículo 2, que instaura la inversión de la jerarquía de las normas. Pero hay 54 artículos en esta ley, y ninguno merece la pena. Más que nunca, hay que movilizarse para imponer la retirada de la ley El Khomri. 

Frente al chantaje del gobierno : amplificar la huelga y los bloqueos para ganar.

Los ferroviarios tienen razón de ligar el rechazo a la ley Trabajo al rechazo por el decreto base (lucha de su sector) ya que las dos cosas son la cara de la misma moneda de la ofensiva de la patronal. En tres meses, la ley El Khomri se ha convertido en el símbolo de toda la política anti obrera llevada a cabo desde hace 4 años por el partido socialista en el poder. En ese sentido el gobierno no se llama a engaño y hace concesiones en el presupuesto de la investigación, en la remuneración de las horas extras de los camioneros o incluso mediante la prima concedida a los docentes. Todo eso con la idea de impedir la coagulación generalizada del descontento y para eso ha decidido tocar la partitura de la división. 

Pero desde esta semana y la huelga reconducible que se extiende en la SNCF (RENFE), que alcanza a día de hoy también a la RATP (metro y buses) y que se mantiene en las rafinerías, la movilización contra la ley Trabajo sigue siendo el telón de fondo de todo. Hasta el punto que a partir de ahora, no se le « perdona » ni una a los  huelguistas : los ferroviarios tienen que parar su huelga en solidaridad con las víctimas de las inundaciones, los asalariados y los jovenes movilizados deben dejar de lado todos sus bloqueos para no perjudicar la eurocopa. Pero les importamos muy poco a todos esos tertulianos a sueldo de la burguesía. Con 47 000 millones de euros en dividendos repartidos a los accionarios este año, ¿quiénes son los privilegiados, los parásitos, los derrochadores ? Están en el Eliseo, en Matignon, en los ministerios y en los consejos de administración de las empresas del CAC 40 (IBEX 35 de allí). 

Lo que hay que conseguir es no dejar solos a los que ya están en huelga, y seguir con la movilización para extenderla. Hay que ayudar a superar las dudas, convencer, hacer de cada uno y de cada una unos militantes del movimiento. Hay que preparar la jornada de huelga del 14 de junio y la manifestación estatal en París pero hasta entonces, sobretodo hay que desarrollar, reforzar las huelgas en las empresas y en el sector público. Éste será el próximo blanco si la ley El Khomri es adoptada. Nunca estuvimos tan cerca de la victoria. 

Se trata ahora de apoyarse en la jornada de huelga interprofesional del 14 de junio como si fuese un trampolín hacía un endurecimiento de la huelga. Eso implica que por supuesto nos movilicemos de manera masiva el 14 de junio pero también que consigamos convencer de que hay que forzar el pulso reconduciendo la huelga a partir del 15. 

El rechazo a la ley trabajo debe permitir hacer converger todas las luchas.

Defendamos también todas las reivindicaciones que puedan contribuir a generalizar el movimiento en el conjunto de los asalariados : prohibición de los despidos, reparto del trabajo entre todos y todas, aumento homogéneo de todos los salarios de 500 euros. Para aquellos y aquellas que están hartos de esta sociedad, basada en los beneficios y en la explotación, y también hartos de los que la defienden, es hora de empezar a hablar de otra forma de gobernar y de hacer funcionar la sociedad. Una forma que permita, por fin, que se respeten las libertades democráticas y que ponga en pie un gobierno cuyo objetivo sea satisfacer las necesidades de la mayoría, un gobierno de los trabajadores al servicio de los trabakadores. Valls, Hollande, Gattaz pueden irse, podemos hacer funcionar la sociedad sin ellos. Ellos tienen los millones pero nosostros somos millones.

miércoles, 1 de junio de 2016

CUANDO DECIMOS HUELGA GENERAL, DECIMOS FRANCIA CONTRA LA LOI TRAVAIL

La movilización en Francia se encuentra en una fase crucial. Desde la huelga del 29 de marzo, la respuesta de la clase trabajadora y la juventud no ha hecho más que intensificarse, dejando la pelota en el tejado de Hollande-Valls, por si todavía no les había quedado claro. El gobierno minimizó esta primera respuesta de los sindicatos, con una CGT reacia a convocar un paro estatal que fue frenando y retrasando hasta que fue imposible, y le estalló la Nuit Debout en el corazón de París. Si en marzo fue el movimiento estudiantil quien llevaba la iniciativa, ahora la presión se ha trasladado a las refinerías y centrales nucleares.

Siete sindicatos franceses, con CGT a la cabeza, llamaron la semana pasada a redoblar las protestas en un momento en que el ejecutivo se muestra dividido entre ceder en algún punto, como el artículo 2, el de los acuerdos de empresa, o mostrarse inflexible, opinión del sector de Valls que amenaza con presentar su dimisión. A día de hoy importantes sectores estratégicos de la economía francesa están en pie de guerra. Los sindicatos ya no consideran interlocutor válido al primer ministro y solicitan ser recibidos por el presidente Hollande.
El estado de emergencia se lo está poniendo en bandeja la movilización que clama en las calles galas que la Loi travail no es reformable y la hay que tumbar. Hace ya 3 meses se iniciaron las movilizaciones contra esta reforma laboral que cambia las condiciones de trabajo existentes hasta la fecha y el ejecutivo se ha mostrado impertérrito. Sin embargo los sondeos son claros: más del 60% de las y los franceses apoyan las protestas y hasta un 70% están en contra de la ley. Día a día, semana y semana, estudiantes y trabajador@s no dicen otra cosa.
El gobierno, al darse cuenta de que no contaba con el apoyo necesario para aprobar la medida por la negativa de un grupo de 40 diputados socialistas rebeldes, decidió adoptar la ley sin votación en la Asamblea Nacional, por decreto, a primeros de mayo. Es entonces cuando una nueva ola de protestas y paros recrudecen la presión contra Valls, que fue instado a negociar por el ala izquierda del PS y por ecologistas y Front de Gauche. Con la última jornada del 26 de mayo ya han sido 8 los días de lucha estatal.
Desde el 9 de marzo las manifestaciones, las huelgas y las ocupaciones de plazas y edificios públicos se multiplicaron en toda Francia. El gobierno respondió con represión desde el primer minuto al estallido social contra jóvenes estudiantes que bloqueaban institutos y facultades, y echó mano del estado de emergencia para prohibir arbitrariamente manifestaciones. Para la juventud esta Loi travail es una losa sobre su futuro que viene a precarizar aún más sus condiciones de trabajo con contratos más flexibles y facilitando el despido.
Cuando la jornada de huelga del 29 de marzo tocaba a su fin con una Francia paralizada, la mecha de toda la indignación se concentró en la Place de la Republique parisina y la juventud que no quiso volver a su casa se puso de pie. Las similitudes con el 15M del estado español son casualidades teniendo en cuenta que el caso del movimiento en Sol inició un ciclo de luchas desde la derrota de un pacto sindical con el gobierno (el “pensionazo” de Zapatero) y en cambio en París se inserta en plena respuesta de clase.
Si bien la Nuit debout ha presentado una estética y folklores quincemayistas de acampada y uso del espacio público para las asambleas, ni los sindicatos ni las organizaciones políticas han sido estigmatizados y la convergencia de luchas fue protagonista desde el primer momento. Las y los trabajador@s de Correos y del ferrocarril han encontrado apoyo a sus luchas de los jóvenes, cuyas movilizaciones se estaban apagando. Los carteros del 92 marcharon arropados por la Nuit Debout. La consigna de la huelga general ha estado presente.
Estas dos semanas de mayo anteriores a la jornada del 26 casi medio millón de frances@s salió a la calle para hacer frente a la soberbia de su gobierno. Los violentos casos de represión de la policía antidisturbios volvieron a repetirse contra trabajador@s y jóvenes, lo que no hizo más que radicalizar la resistencia. La combatividad de la movilización se ha incrementado con el bloqueo y la huelga de 7 de las 8 refinerías del país, además de bloqueos en puertos y líneas férreas en puntos tan importantes como Marsella, Toulouse, Rennes y Nantes.
Las y los trabajador@s de los puertos de Marsella y Le Havre se unieron a las movilizaciones de cara al día 26 y los paros se han extendido posteriormente al sector eléctrico, el aéreo y las nucleares. Es en este momento cuando la contestación toca su punto álgido, pues la pugna se centró la semana pasada en los centros neurálgicos de producción y distribución de energía, básicos para el funcionamiento de un país. Más del 20% de las gasolineras de Francia registraron ya escasez de combustible.
La primera central nuclear que paralizó su funcionamiento el miércoles fue Nogent-Sur-Seine, al noreste, cuyos trabajadores votaron parar por completo el reactor. El resto de centrales, de las que sale el 75% de la energía eléctrica, repitieron lo mismo horas después, acciones coordinadas y supervisadas siempre por la CGT. Una muestra de que la situación pone en alerta a Hollande-Valls fue el reconocimiento por el secretario de transportes de que se ha recurrido a reservas, algo que ocurrió con la fuerte movilización contra la reforma de las pensiones de Sarkozy.
Impresiona ante este plano de luchas y huelgas reconvertibles la capacidad de movilización del sindicalismo francés en muchos sectores económicos, sobre todo el público, seguramente no sin la presión de FO, Solidaries y otros sobre la CGT, cuyo posición inicial era la de contemporizar la negociación con Valls. Los hechos han tumbado esa opción, descartada por el momento. Las bases indudablemente juegan un papel importante para no caer en la mesa de negociación con la eliminación previa de algunas partes, que es el objetivo de Philippe Martínez, el secretario general de CGT.
Este fin de semana ha habido contactos telefónicos entre la dirección de la CGT y el gobierno pero sin producirse ningún acercamiento de posturas, lo cual sería completamente deshonesto con toda la clase trabajadora gala en pie, sino más bien al contrario: han advertido que continuarán la movilización con una campaña de paros para presionar al gobierno. Éste no tiene en la cabeza sucumbir, aunque encontrarnos el escenario de marcha atrás del primer ministro Alain Juppé en los 90 no es descabellado.
De esta forma se han formalizado para esta misma una cascada de convocatorias de paros en el transporte público. La inauguraron ayer martes por la tarde en los ferrocarriles de la SNCF, para presionar en la negociación de sus condiciones internas añadidas al rechazo a la Loi travail, lo cual supone un paro medio generalizado de los transportes y pone el foco en la caótica situación causada por la inflexibilidad del gobierno, que más bien se atrinchera no ignorando que el apoyo a la retirada de la Ley El-Khomri crece.
Los descalificativos y ataques abiertos por Valls también han venido por parte de la patronal: el presidente de la MEDEF ha llamado a la CGT “terroristas” y hasta 7 patronales han difundido un comunicado en el que alertan al gobierno de que la situación ya es insostenible. Sin embargo el pulso sindical quiere ir aún más lejos y ha fechado la próxima cita de lucha estatal para el 14 de junio, una vez comenzada la Eurocopa, que tienen, según parece, la intención de boicotear. Con este panorama abierto, cualquier movimiento de recule del gobierno puede ser interpretado como victoria, pero no cabría caer en esa trampa.
Para evitar esta tentación, la juventud y el sindicalismo más combativos desde el principio han sostenido la consigna “Ni enmendable ni negociable. Retirada de la Loi travail”. Para ello la única gasolina es la huelga general, no basta ya solo un día sino enganchar uno con otro, y sirve remitirse a las pruebas de estos 3 meses: cuanto más avanza la contestación social, más se arrincona y ladra el poder político y económico y más se empodera nuestra clase.
Ganar es posible porque el contraataque coge nuevo impulso y el enfado se materializa en huelgas que se popularizan fácilmente. Es cierto lo que se pudo leer en una pancarta de que “Todo el mundo odia ya al PS”. La confrontación de clase ha crecido en todo el país y nadie se puede poner de perfil. La ley todavía no está aprobada y junio y julio pueden ser unos meses decisivos que arrinconen este ataque de destrucción masiva de derechos laborales junto al Contrato de Primer Empleo.
No obstante están los límites de las direcciones sindicales. La CGT quiere acabar con la Loi travail, ¿pero también con las condiciones de trabajo estructurales de la masa asalariada? Por eso es tan importante el empuje desde abajo, la autoorganización y la convergencia obrero-estudiantil. Con la aprobación o derrota de la Ley El-Khomri están en juego también muchas reivindicaciones básicas como el aumento salarial, el tiempo de trabajo, las pensiones, etc. Una vez que ha caído un bolo pueden ir otros detrás según la fuerza contenida en el embite.
En tiempos de asaltos a los cielos institucionales conviene recordar cómo la herramienta con la que la burguesía se echa a temblar sigue siendo hoy, por mucho que a esos nuevos teóricos de la ciencia política les pese, en Francia y en todas partes, la autoorganización de la clase trabajadora y la puesta en marcha de la huelga general para convencernos de que somos quienes mantenemos a la sociedad en funcionamiento y l@s capaces de desenchufarla. ¿Es que acaso el movimiento obrero se había ido? Quizás es que nunca se fue. Y tampoco en el estado español.

Tomás Martínez Peña, Izquierda Anticapitalista Revolucionaria Almería (IZAR- Almería)




ENTREVISTA A ARMELLE PERTUS, PORTAVOZ DEL NPA PARA LAS PRESIDENCIALES DE 2017

Entrevista Con Armelle Pertus, profesora en Gennevilliers y portavoz del NPA. La conferencia nacional (CN) del NPA reunida a finales de marzo decidió presentar la candidatura de Philippe Poutou a las elecciones presidenciales de 2017, y para llevar a cabo una campaña colectiva ella fue designada como portavoz junto a Olivier Besancenot y Chistine Poupin.
1-¿En qué la campaña que viene será diferente de la de 2012?
Lo será por una razón muy simple: en 2012 Hollande pasaba por ser el que iba a pasar página de la política reaccionaria de Sarkozy. Desde entonces las ilusiones han desaparecido, pues el gobierno no ha tenido más que un único objetivo: proteger a la patronal en detrimento de l@s trabajador@s. En 2012 el eslogan del Front de Gauche de “Revolución por las urnas” parecía más creíble que nuestro programa de lucha, pero de nuevo no se resiste más tiempo a los hechos: Tsipras y Syriza – la “izquierda de la izquierda” en el poder en Grecia – son los arquitectos de un plan de austeridad peor que el que habían conocido l@s trabajador@s y al juventud de este país. Han arruinado las falsas esperanzas que habían creado, según las cuales sería posible satisfacer las reivindicaciones obreras y populares sin enfrentarse a los capitalistas.
No podemos saber hoy cuál será el resultado del movimiento actual contra la Ley del trabajo: la situación sigue siendo ampliamente abierta. Sea cual sea, abordamos la futura campaña presidencial en un contexto de movilización de nuestro campo social. El “todos juntos” y la huelga reconducible no son ya un dulce sueño, sino un objetivo compartido entre quienes se han puesto en huelga, se han manifestado y han ocupado las plazas y teatros desde el 9 de marzo.
2-¿Por qué l@s revolucionari@s no pueden más que llevar a cabo una campaña electoral en total independencia de las fuerzas llamadas “reformistas”?
En estos últimos cuatro años, en los sectores tanto público como privado, han sido much@s l@s trabajador@s que han luchado. Estas manifestaciones o explosiones de rabia a veces han provocado una amplia solidaridad, como cuando el episodio de la camisa arrancada en Air France, pero todas se quedaron aisladas. La izquierda reformista y sus sucursales en las direcciones sindicales no han tomado ninguna iniciativa para reagruparlas, ni siquiera al nivel de un sector. Un ejemplo: el gobierno atacó frontalmente a mi sector con la reforma de los horarios escolares, luego cuestionando la educación obligatoria y finalmente la reforma de los colegios. A nivel nacional el sindicato no trató de crear una correlación de fuerzas que permitiera la retirada de estas reformas.
Ya se trate de Mélenchon y de su “Francia insumisa”, del llamamiento de las “cien” personalidades para una alternativa de izquierda o incluso del PCF (Partido comunista), todos buscan sacar provecho del movimiento actual para da vida a la “verdadera izquierda” en 2017. Para nosotr@s no es concebible escribir un programa electoral común, llevar a cabo una campaña política con organizaciones cuyos dirigentes están más preocupados por sillones institucionales que por la preparación de la huelga general. En el parlamento, casi la totalidad de ell@s ni siquiera ha sido capaz de oponerse a la intensificación de las intervenciones militares y al estado de emergencia.
3-En un contexto marcado por la movilización, ¿no es aplazarla preparar una candidatura a las elecciones presidenciales?
El sentido del voto no cambiará la vida, al menos la de nuestro campo social, Si fuera el caso, las elecciones estarían prohibidas. Pero en las elecciones presidenciales, en un periodo de tiempo muy concentrado y a una escala de atracción de millones de personas, podemos intentar popularizar un programa de emergencia para el mundo del trabajo y la juventud. Un programa de reivindicaciones que plantee necesariamente la cuestión de cómo imponer las medidas: las luchas y el enfrentamiento del poder de los capitalistas.
La lucha contra la Ley del trabajo ha revelado otros muchos más enfados que los partidos burgueses sueñan con enterrar antes de 2017. Hace falta una candidatura para hacer escuchar estas humillaciones y esta sed de dignidad. Diremos en las elecciones lo que diremos hoy: contra la Ley del trabajo y contra su mundo, tenemos que luchar tod@s junt@s.
4-Tanto en las movilizaciones como durante las campañas electorales, defendemos la idea de un mayo-junio del 36 o de un mayo del 68 “que vaya hasta el final”, ¿qué quiere decir esto?
Esto significa que la transformación radical de la sociedad no puede venir más que de una movilización de una amplitud excepcional, a través de la cual nuestra clase se organizará para imponer su control sobre la economía y la sociedad. Es una forma de evocar la revolución: lo que Trotsky decía que “había empezado” en junio de 1936, lo que temía De Gaulle cuando preparaba sus tanques en Alemania a finales de mayo de 1968.
La revolución social es el único horizonte para revertir esta sociedad capitalista basada en la explotación de la mayoría de nosotr@s por una minoría de parásitos que obtienen sus beneficios de nuestro trabajo. Los únicos capaces de decidir qué, cómo y para qué necesidades quieren producir son las y los propi@s trabajador@s. Y son precisamente las huelgas, las asambleas generales, las manifestaciones las que nos unen a cada un@ de nosotr@s, parando el trabajo y rompiendo la rutina impuesta para tomar confianza en nuestra fuerza colectiva.
Nuestro papel es el de participar en la construcción de un partido revolucionario ampliamente implantado, cuyos militantes sean suficientemente reconocidos para poder ayudar a que la movilización “vaya hasta el final” sin dejarla en las manos de los que no tienen otra idea que organizar una nuevas elecciones.