sábado, 9 de julio de 2016
viernes, 8 de julio de 2016
Izquierda Anticapitalista Revolucionaria (IZAR) ante los resultados electorales del 26J
Las
elecciones del 26 de junio nos dejan un escenario en cuanto a
posibilidad de formar gobierno muy similar a las del 20 de diciembre.
Las dos cuestiones más llamativas de este nuevo escenario electoral
son, por una parte la recomposición del PP que aumenta 700.000 votos
y 14 escaños respecto a las pasadas elecciones; y por otra parte,
tras las expectativas de “sorpasso” generadas durante la campaña,
un PSOE que pierde 125.000 votos y 5 escaños pero que consigue
mantener a una distancia suficiente a Unidos Podemos que pierde
1.100.000 votos y no consigue aumentar sus escaños.
El
Régimen sobrevive al ciclo electoral
El
miedo a unas terceras elecciones ha movilizado el voto útil de los
conservadores hacia el PP. Además una parte de lxs votantes que
confiaron en Ciudadanos, tras el pacto de gobierno con el PSOE
durante estos últimos meses, han vuelto al Partido Popular. Este
auge del ala conservadora del Régimen responde más bien a una
cuestión coyuntural, muy marcada por los últimos seis meses de
puesta en escena de las cuatro organizaciones principales.
Por
su parte, el PSOE liderado por Pedro Sánchez, a pesar de seguir
perdiendo votos y escaños sale reforzado tras haber evitado el tan
anunciado “sorpasso”. Unidos Podemos ha acentuado aún más el
acercamiento al PSOE y el viraje hacia la derecha en términos
políticos y programáticos durante estas últimas elecciones. El
hecho de que Pablo Iglesias planteará abiertamente que “el enemigo
es el PP y no el PSOE”, que “Zapatero ha sido el mejor presidente
de la democracia” o Teresa Rodríguez declarando, pocos días antes
del 26 de junio, que las bases de la OTAN de Rota y de Morón
deberían generar “trabajo y no solo ruido”, visibilizan que una
parte del electorado de Unidos Podemos ha preferido el PSOE original
a la copia o directamente han renunciado a votar, engrosando la
abstención.
Por
otra parte, Unidos Podemos ha utilizado los “Ayuntamientos del
cambio” como ejemplos de su buena gestión de las instituciones.
Hay que señalar que del más de millón de votos pérdidos, 200.000
votos menos vienen de seis de las ciudades llamadas “del cambio”,
concretamente: Madrid, Barcelona, Cádiz, Zaragoza, A Coruña y
Valencia. Esto no muestra un gran desgaste de Podemos en estas
ciudades pero sí que refleja que la gestión no es capaz de mantener
una base votante estable, no solo por los límites de estos
Ayuntamientos en cuestiones como el caso de los manteros o el
enfrentamiento a lxs trabajadorxs de TMB en Barcelona, sino que la
hipótesis de gestión tiene límites muy marcados a la hora de hacer
políticas que favorezcan verdaderamente a las clases populares.
Por
último, no hay que olvidar que Unidos Podemos ha defraudado a una
buena parte de la masa votante histórica de Izquierda Unida. El
abandono de la crítica a la OTAN ha tenido un peso específico, así
como la presencia del exJEMAD Julio Rodríguez, que finalmente no
entra como diputado por Almería (iba cabeza de lista), cuando en el
20D Podemos se quedó al borde del segundo diputado por esta
provincia. La gota que colmó el vaso fue la prohibición de las
banderas republicanas en los mítines de UP, negando por tanto la
reivindicación republicana.
Estas
últimas elecciones vuelven a demostrar que el desgaste del Régimen
y del PSOE no vendrá exclusivamente por la política institucional y
mediática. La base votante fiel al PSOE está muy arraigada en
ciertas comunidades y su desgaste vendrá por una agudización de la
lucha de clases, de la movilización y de las luchas que se vayan
dando. Frente a los sectores internos de Unidos Podemos que sitúan
y simplifican el problema en la coalición Podemos-IU o los que
plantean que generar una relación de fuerzas en las calles nos tiene
que servir para abordar la institución con más fuerza en las
próximas elecciones en unos pocos años, nosotrxs pensamos que la
autoorganización de la clase trabajadora y la juventud no tiene que
ser un ariete para ganar unas elecciones sino que esa
autoorganización tiene una fuerza en sí misma y se está
demostrando de manera clara tras la lucha de más tres meses que está
protagonizando la clase trabajadora y la juventud francesa. Las
instituciones tienen que estar al servicio de la lucha y la
movilización y no al contrario.
La
izquierda revolucionaria y anticapitalista el 26 de junio
Desde
IZAR intentamos construir una alternativa unitaria anticapitalista y
de ruptura para estas elecciones, lamentablemente las diferentes
organizaciones que interpelamos desde No Hay Tiempo Que Perder no
compartieron esta orientación. Decidimos así lanzar una candidatura
como IZAR en las provincias donde tuvimos posibilidades para ello.
IZAR ha tenido presencia en
estas elecciones en las ciudades de Almería, Granada y Málaga,
obteniendo casi 900 votos entre las tres provincias. Nuestro objetivo
en ningún momento se enmarcó en ganar una gran base votante sino en
entrar en la discusión del 26 de junio con una candidatura que
defendiera un programa de ruptura en un contexto de auge de las
alternativas reformistas. En efecto, esta candidatura ha sido útil
para entrar en esa discusión y poder plantear nuestro discurso y
nuestro programa también en el escenario electoral. Nos lanzamos a
la campaña con el lema: “sus pactos para que no cambie nada, la
lucha para cambiarlo todo” y consideramos que sigue siendo un lema
acertado, no solo después del escenario electoral sino también
durante la propia campaña. Consideramos aún más acertado este lema
y más idónea la campaña que hemos llevado a cabo después de que
Pablo Iglesias haya dicho “esa idiotez que decíamos cuando éramos
de extrema izquierda de que las cosas se cambian en la calle y no en
las instituciones es mentira”. En ese sentido, la candidatura nos
ha servido para aprovechar el hecho de que durante el periodo de
campaña amplios sectores de la población está mucho más atenta a
la política y eso permite entrar a debatir con sectores muchos más
amplios. A su vez, el auge de la lucha en Francia ha sido uno de los
ejes centrales de nuestra campaña como un buen ejemplo de que la
clase trabajadora y la juventud autoorganizada sigue viva y está
dispuesta a luchar por mejorar sus condiciones de vida.
Gobierne
quien gobierne después del verano, lo que está claro es que nos
esperan políticas de recortes al servicio de la troika y de los
capitalistas del estado español. Los numerosos anuncios hechos por
parte de las instituciones europeas no dejan lugar a dudas: el
próximo gobierno tendrá como encargo aplicar políticas en contra
de la clase trabajadora y de la juventud. Por nuestra parte, hacemos
desde ya un llamamiento a todas las fuerzas políticas, sociales y
sindicales a construir una fuerte movilización que nos permita
enfrentarnos a dichas políticas. La unidad de acción es en ese
sentido un elemento esencial para deshacer en la calle, lo que el
próximo gobierno pretenda hacer mediante las instituciones. La única
oposición viable y útil para defender nuestras condiciones de vida
sigue siendo la oposición en la calle, en los centros de estudio y
de trabajo mediante la movilización y las huelgas. Probablemente
siga la movilización en septiembre en Francia. No sería una mala
idea sumarnos desde el estado español a dicha cita.
jueves, 7 de julio de 2016
lunes, 4 de julio de 2016
COMUNICADO DE ANTARSYA EN EL ANIVERSARIO DEL REFERÉNDUM DE TSIPRAS EL 5J
El
ÓXI del pueblo sigue aquí y vencerá
Se cumple un año de referéndum del 5 de julio, un momento
culminante de la lucha de clases en Grecia que se selló con la
victoria aplastante del 61,3% a favor del ÓXI, contra del acuerdo
con la troika. Ni la feroz campaña terrorista de todos los poderes
dominantes de la UE y de los partidos políticos burgueses de Nueva
Democracia, PASOK, El Río, etc., ni las amenazas con el Grexit, ni
la patronal que amenazaba con despidos, los banqueros que cerraban
los bancos, los papagayos de los medios de comunicación que
sembraban el miedo, ni la subversión del gobierno, lograron asustar
y hacer retroceder la voluntad de la gente.
El estremecedor ÓXI de la clase trabajadora, de la juventud y del
pueblo abrió una profunda brecha de clase, dejó enmudecidos a
nuestros enemigos y falsos amigos y se convirtió en una fuente de
inspiración y solidaridad en todo el planeta. Colocó en el centro
de la disputa política una amplia exigencia popular para otro
programa con el eje en los derechos y necesidades obreras y
populares.
Nada
ha acabado. El ÓXI de la clase trabajadora permanece
El gobierno Syriza-ANEL convirtió aquel ÓXI popular en un
vergonzoso SÍ a todo, con una humillante voltereta hacia atrás de
dimensiones históricas. Contra la voluntad de una abrumadora mayoría
lo firmó y voto a favor con todo el bloque de los memorándums un
tercero, incluso todavía peor que los dos anteriores: liquidación
de la Seguridad Social y las pensiones, intensificación de recortes
e impuestos, una nueva ronda de privatizaciones, etc., a lo que se
añade el acuerdo contra los refugiados de la UE-Turquía, del que
fue precursor. Hoy constituye la opción preferente de los
prestamistas y el capital para el avance en esta política salvaje.
¡Y lo peor está por venir!
Frente a esta “segunda evaluación” de la troika tras la
aprobación de la reforma de las pensiones sigue un terrorífico
paquete de medidas de reformas laborales análogas a la ley que ha
sacado a las calles a las y los trabajador@s franceses. Despidos
sectoriales, abolición de los derechos de huelga, más beneficios
fiscales para los empresarios, derogación del 13º y 14º salario
también en el sector público y otras medidas similares están en el
orden del día, teniendo como objetivo la completa liquidación del
movimiento obrero con un golpe también al derecho a la lucha.
Con la revisión constitucional el gobierno de Tsipras persigue un
blindaje reaccionario mayor del sistema: ¡convertir los memorándums
en orden constitucional! Con esto los altos mandos del gobierno no
sólo intentan convencer de que no hay alternativa más allá de la
aplicación “ordenada” de los memorándums, sino también
presentan la “exitosa historia” de la izquierda pragmática que
cree en el “desarrollo justo” de la economía. Intentan
embellecer la barbarie social que producen los memorándums y
proyectan la “visión” de un nuevo desarrollo capitalista
equitativo basado en salarios de 300 euros, empleos flexibles
generalizados, la eliminación de los bienes sociales, el
autoritarismo y la selva laboral.
Los protagonistas de la batalla del ÓXI, la única fuerza que puede
hacer que los viejos y nuevos memorándums del gobierno, el capital,
la UE y el FMI se queden en el papel, están todavía aquí. Contra
la complacencia, contra el derrotismo, nada ha acabado, la lucha
sigue en pie. Desde la sanidad y la educación hasta los puertos y
transportes, desde las movilizaciones al lado de los refugiados hasta
la lucha contra los fascistas de Amanecer Dorado, desde los
agricultores hasta la juventud que no quiere ser conejillo de indias
de la miseria. Todas las resistencias señalan que un nuevo ciclo de
movilización, incluso de mayor enfrentamiento, puede lograr poner el
sello de las clases populares y trabajadoras al desarrollo de los
acontecimientos.
De forma unitaria en el camino de la ruptura y el derrocamiento
Hace un año las clases dominantes en Europa y Grecia amenazaban con
el Grexit. Hoy su crisis, todavía irresuelta, se extiende por todo
el continente de forma paralelamente a la rabia de las y los
trabajador@s y la juventud. El movimiento obrero y juvenil en
Francia, el referéndum en Gran Bretaña, la crisis en la
conformación de gobierno en el estado español muestran que el
descontento popular y la resistencia tocan el corazón de la UE y de
los grandes estados capitalistas.
Para que la prevalezca la dinámica de l@s de abajo y no la
frustración, para que se haga justicia con ese ÓXI, para continuar
nuestras luchas hasta la victoria, necesitamos superar las falsas
ilusiones que cultivó Syriza. La continuidad en el funcionamiento
del estado y la búsqueda de una gestión alternativa en los marcos
del capitalismo se ha demostrado no sólo un camino sin salida sino
la incorporación, legitimación e impulso del ataque antipopular. No
existe a la vez política buena para los prestamistas y para el
pueblo, para el capital y para las y los trabajador@s al mismo
tiempo.
No existen posibilidades de “renegociación” y de “reforma”
dentro de la UE, sólo la ruptura y la desvinculación de los
memorándums, del racismo y de las intervenciones imperialistas
pueden abrir vías para otra política. No bastan los frentes
antimemorándum poco profundos, es necesario conectar con la lucha
para abolir los memorándums con el objetivo de revertir los ataques
del capitalismo y poner las bases de una sociedad socialista. El
“gobierno de izquierda” ha tratado de derribar este ataque dentro
de los marcos del sistema y de la UE de la troika, lo que se ha
demostrado ilusorio.
Lo que se necesita es un movimiento que no dude en llevar el
conflicto social con la clase dominante hasta el final, hasta su
derribo, hasta alcanzar el poder y lograr el gobierno de las y los
trabajador@s, basado en el poder de la clase obrera, la juventud y el
pueblo.
Al mismo tiempo necesitamos otra izquierda que lidere todas las
batallas. Por la intensificación y coordinación de las luchas desde
abajo, contra la burocracia sindical, por la construcción de un
frente amplio de lucha con el objetivo de derribar todas las medidas
de los memorándums viejos y nuevos, del gobierno de Syriza-ANEL y
los anteriores de Nueva Democracia y PASOK. Necesitamos fortalecer el
polo de la izquierda anticapitalista, la participación unitaria en
todas las líneas sociales y políticas combativas que caminen y
abran vías que tengan como brújula los intereses obreros y
populares.
ANTARSYA jugó el papel de vanguardia, unitario y propulsor en la
batalla del referéndum hace un año. Contra las retractaciones de la
dirección de Syriza y al abstención de la dirección del KKE, las
fuerzas políticas que conforman ANTARSYA en los centros de trabajo y
en los barrios llevaron a cabo iniciativas para una acción común
con toda la gente de izquierdas a favor del ÓXI, elevando el
porcentaje en los barrios obreros de Atenas B y de las grandes
ciudades hasta el 82%.
Ayudó a la victoria de un triple ÓXI: en contra del acuerdo, de la
UE y la política del gobierno y llevó a cabo una campaña
proyectando las demandas anticapitalistas de cancelación de la
deuda, nacionalización de los bancos, ruptura con el euro y la UE y
el control obrero. Mostró en la práctica el papel crucial que puede
desempeñar la izquierda anticapitalista y por eso se ganó al estima
de miles de activistas y militantes que dieron la batalla por el ÓXI.
Un año después ANTARSYA se dirige a cada trabajador y trabajadora,
a cada compañer@ de la izquierda que lucha contra las medidas y el
gobierno en caída libre de Syriza. Junto a los nuevos combates y en
el largo debate de la construcción de una izquierda que no se quede
a mitad de camino.
En el aniversario del referéndum estaremos de nuevo en Syntagma para
demostrar que la fuerza de las y los trabaador@s no se ha detenido.
Mientras Tsipras se adhiere a los Hollande-Valls, nosotr@s estamos
junto a las y los herman@s de Francia por un mundo sin explotación
ni opresión. ¡Todos y todas a las calles, a la primera línea e un
fuerte movimiento de resistencia y derrocamiento! ¡Que el pueblo
tome en sus manos el mundo que le pertenece!
sábado, 2 de julio de 2016
Zaragoza: victoria de la lucha de los trabajadores de AUZSA.
Entrevistamos en esta ocasión a Javier Uruen miembro del comité de empresa en AUZSA por CCOO y Secretario de la Sección Sindical en la actualidad.
Me
comentaste que el origen del conflicto se remonta a hace un par de
años. ¿Qué sucedió en aquel momento? ¿Cuáles eran las
pretensiones de la empresa?
El
conflicto que ahora termina, tras 123 días de huelga indefinida,
tiene su origen en el cambio de contrata del autobús urbano, en el
año 2013, entonces, TUZSA paso a llamarse AUZSA. Esta huelga ha sido
responsabilidad directa de la Reforma laboral y los recortes en el
servicio del autobús urbano que realizo el Equipo de gobierno
Municipal de entonces (PSOE) coincidiendo con la implantación de la
línea 1 del Tranvía. AUZSA, aprovecho para hacer dos EREs un
despido colectivo de 153 trabajadores, un laudo arbitral que le
permitía bajar el salario a los trabajadores en un 4,3% y la
desaparición de la antigüedad desde aquel momento, siendo los
trabajadores y las trabajadoras las víctimas de la reforma laboral,
al incumplir la empresa el convenio pactado con sus trabajadores,
pero presentándonos ante la sociedad Zaragozana como los
responsables de lo que luego se consideraría la huelga más larga
del transporte urbano.
Nos gustaría saber también la respuesta por parte de la plantilla y
el papel que han jugado las diferentes organizaciones sindicales en
el centro de trabajo.
La
respuesta de los compañeros, no ha podido ser mejor, desde el primer
día hasta el último, el seguimiento ha rondado entre el 95% y 98%
en conductores y el 100% en talleres, con la excepción de oficinas
que no hubo seguimiento alguno por parte de ese colectivo. La unidad
sindical es evidente que ha sido un factor clave en el éxito de esta
huelga, aunque siempre hay fricciones, mas producto de las presiones
Federales que de las secciones sindicales, pero teniendo claro cuál
es el objetivo esta cosas se superan con buena voluntad y cierta
dosis de generosidad.
Nos interesa saber especialmente como habéis organizado esta huelga
y los elementos que han permitido mantenerla durante tanto tiempo y
hacerla victoriosa.
Está
claro que el éxito de esta huelga es atribuible a que la maquinaria
sindical y reivindicativa en esta empresa está muy bien engrasada
pues no ha habido año que no hayamos tenido movilizaciones, la
anterior a esta fue conseguir que los 153 despedidos por el ERE de
2013 volvieran a entrar de nuevo esos compañeros que fueron a la
calle. Pero en cualquier caso, este conflicto o cualesquiera que uno
comience, el éxito está en no dejar que la llama se apague, las
movilizaciones y las asambleas hay que hacerlas a diario, el parte de
"guerra" hay que darlo a diario y si hace falta dos veces
pues mejor que una, movilizaciones, marchas, concentraciones, notas
de prensa, encierros, rondas con partidos políticos, hay que
mantener el interés no solo de la plantilla sino de la sociedad,
pues mientras se esté hablando de ello, el conflicto sigue vivo y
mientras siga vivo puedes vencer.
¿Cuántos días ha durado la huelga? ¿Cuáles son los
elementos del acuerdo?
123
días, salvo una tregua de 15 días en que los paros estuvieron
suspendidos que no desconvocados y permitió llegar al acuerdo de
convenio que entre otros aspectos contempla: Una subida salarial del
4% hasta 2019, 0,50% para 2016, 0,75% 2017, 1,25% para 2018, y 1,75%
2019. Además un cláusula de revisión salarial para el caso que el
IPC acumulado superase ese 4% la diferencia siempre al alza
repercutiría actualizando las tablas. Además se recupera la
antigüedad que se dejó de percibir por el laudo, aseos en los
finales de línea, contratos temporales a indefinidos, tasa de
reposición de trabajadores en taller, mínimo del 60%, nuevos
cuadros de marchas con festivos mejor repartidos, solicitudes de
festivos a través de Internet, dándole mayor transparencia, etc.
¿Qué valoración general haces de estos años de conflicto y qué
conclusiones les podrías transmitir al resto de trabajadores?
La
tibieza sindical en la lucha obrera no es posible, nuestra conciencia
de clase nos obliga a estar y actuar contundentemente
contra todo ataque que suponga la pérdida de derechos, de forma
consecuente y sin excusas, de lo contrario esta vieja lucha de clases
la tendremos perdida.
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