sábado, 10 de diciembre de 2011

Los profesores de Blas Infante (San Fernando, Cádiz) se concentran por los recortes.

La situación es preocupante y las últimas decisiones tomadas por otros países ante la crisis ha echo saltar las alarmas en todos los sectores, especialmente en los servicios públicos. Algo que no calman los continuos mensajes del nuevo presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, sobre las dificultades que pasará el país y los ajustes que se tienen que realizar de forma necesaria para encauzar el camino ante la recesión económica.

Ante todo este panorama y debido en que algunas Comunidades Autónomas ya se han tomado algún tipo de resolución que afecta de forma directa a la educación, la plantilla del IES Blas Infante reunida en asamblea ha decidido movilizarse a favor de la educación pública y en contra de los «recortes en servicios sociales que se están insinuando y efectuando en otras comunidades, amén de solidarizarse con los compañeros directamente afectados en la actualidad».

Así lo han anunciado los propios profesores del Blas Infante que se convierten en los primeros que se movilizarán en la ciudad a pesar que desde el PP ya se ha dicho que una de la materias en las que se apostará será precisamente en la educación.

El miércoles de la semana que viene y aprovechando la hora del recreo, a las 12.30 horas, efectuará una concentración en las puertas de su instituto (Barriada Blas Infante), que contará incluso con la lectura de un comunicado por parte del profesorado en lo que precisamente se expondrá la apuesta de los docentes por una Educación de primera y por mantener todos sus servicios.


Comunicado de la Asamblea del IES Blas Infante. 07/12/11


Reunida en Asamblea, la plantilla del IES Blas Infante ha decidido dar un paso adelante y mostrar públicamente su repulsa ante los acontecimientos que están teniendo lugar y los que se anuncian.


Nuestra intención a través de este acto es la de defender la escuela y la educación públicas. Creemos que ante a la política de recortes que se anuncia y que se está practicando ya en otras comunidades solo caben la crítica constructiva, la propuesta y la oposición. No son recortes sino más inversión lo que necesita la educación, ya que sólo a través de una educación pública y de calidad se podrá salir de la crisis en la que nos han metido los poderes políticos y financieros. La educación iguala y este debe ser el objetivo de un Estado que se dice “social, democrático y de derecho” .


No puede ser que la crisis la paguen los de abajo, no puede utilizarse la crisis como excusa para realizar recortes en servicios sociales como la sanidad y la educación. Decimos NO a la mercantilización de la educación y al desvío de fondos públicos hacia el beneficio privado. El dinero público para la escuela pública.


No puede ser que la crisis la paguen los de abajo, no puede utilizarse la crisis como excusa para retroceder en conquistas sociales como las pensiones o la edad de jubilación ni para recortar derechos laborales. Decimos NO a los decretazos que recortan sueldos y derechos sociolaborales. NO a la demagogia: el trabajo fijo no es un privilegio, es un derecho; tod@s deberíamos gozar de la misma situación. No caigamos en la trampa de igualar a la baja, exijamos que se iguale a la alta.


Sirva este comunicado para mostrar nuestra solidaridad con los compañeros y compañeras que ya están sufriendo esta situación y con el alumnado presente y sobre todo futuro que, si no la defendemos y exigimos su mejora, se encontrarán con una escuela pública marginal y sin recursos.

Es hora de plantearse en serio, fuera de debates partidistas, una apuesta clara, segura y rotunda por la escuela pública en la que la comunidad educativa tenga mucho que decir y no sea sólo, como hasta ahora, un sujeto pasivo.


Sirva este comunicado como acicate para la apertura de un proceso de debate y movilización también en Andalucía; proceso que no se contente con defender lo que tenemos sino que busque y consiga la mejora de la educación pública, garantía de una sociedad menos desigual e injusta.


El BCE, el ‘lobby’ de la banca.


Vicenç Navarro
Catedrático de Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra
Ilustración de Mikel Jaso

Para qué sirve un banco central? Una de las actividades que un Banco Central realiza en un país es imprimir dinero para, entre otras cosas, comprar la deuda pública de su Estado y con ello bajar los intereses que tenga que pagar su Estado para poder vender sus bonos públicos. De esta manera, cuando los mercados financieros quieren especular sobre el precio de tales bonos públicos (promoviendo en los medios de información, con ayuda de las agencias de calificación de riesgos como Standard & Poor’s, que los estados no podrán pagar los intereses de tales bonos, forzándoles a pagar unos intereses muy altos para poder vender sus bonos –lo que se llama prima de riesgo–), entonces el banco central hace funcionar sus imprentas y produce moneda con la cual comprar su deuda pública, defendiéndola frente a la especulación. Esto es lo que hace un banco central digno de su nombre. Ni que decir tiene que hay también riesgos en imprimir mucho dinero, porque, cuando hay mucha moneda, puede incrementarse la inflación. Pero la inflación en la eurozona no es un problema. Antes al contrario, es demasiado baja, dificultando el crecimiento económico, que es el mayor problema de esta comunidad monetaria.

El problema con la deuda pública de los países de la eurozona es que sus bancos centrales no pueden imprimir dinero ni tampoco pueden comprar su deuda pública. Los estados están totalmente desprotegidos. De ahí que todos (desde Grecia hasta Alemania) tienen o tendrán problemas con su deuda pública. El único banco central que puede imprimir dinero es el Banco Central Europeo (BCE). Pero el problema con este es que no actúa como un banco central, es decir, no compra los bonos públicos de los estados miembros, ni tampoco presta dinero a los estados. El famoso artículo 123 de su reglamento lo dice muy claro. El BCE no podrá comprar deuda pública de los estados. Estos no pueden hacer nada frente a la especulación de los mercados financieros.

Los que sí pueden pedir prestado dinero al BCE son los bancos privados, y lo pueden conseguir a unos intereses bajísimos, al 1,25%. En cambio, los estados tienen que pedir prestado dinero a los bancos, pagando unos intereses elevadísimos, incluso del 7%, como es el caso de Italia (en España es el 6,5%). Este arreglo es una bonanza para los bancos privados. Consiguen dinero fácilmente del BCE y con ello compran bonos públicos que les producen una rentabilidad del 6% o del 7% de lo que compran. El BCE actúa de esta manera, privilegiando a los bancos privados sobre los estados, transformándole en un lobby de la banca.

Como consecuencia de esta situación, los estados se tienen que endeudar más y más y deben mucho dinero a los bancos privados. Y ahí está la raíz del mal llamado problema de la deuda pública, que es incluso más acentuada en aquellos países como Grecia, Portugal, Irlanda, España e Italia, que habiendo estado gobernados por las derechas por la mayoría del periodo posterior a la II Guerra Mundial, tienen estados muy pobres (sus ingresos al Estado son muy bajos: España, por ejemplo, sólo representa un 34% del PIB, frente al 44% en el promedio de la UE-15 o el 52% en el caso de Suecia), resultado de unas políticas fiscales muy regresivas y de un enorme fraude fiscal (en España se calcula que alcanza unos 65.000 millones de euros).

La deuda pública de estos estados ha ido creciendo, no porque su gasto público haya ido creciendo (como los autores neoliberales erróneamente indican), sino porque han cambiado de banco. En lugar de conseguir dinero de su propio banco central, ahora tienen que pedir prestado dinero a los bancos privados. En realidad, si pudieran pedir prestado dinero al BCE a unos intereses de 1,25% (como los bancos privados), no habría ningún problema con su deuda pública. (Ver Ellen Brown, The European Central Bank withholds relief while Rome Burns). Y ahí está la raíz del problema. Se ha diseñado un sistema en la eurozona en el que los estados dependen de la banca privada para conseguir dinero. Y esta es una realidad que el lector raramente leerá en la prensa financiera o económica.

Los bancos se forran a costa del endeudamiento de los estados. Un círculo virtuoso para la banca. Pero la situación es incluso peor que la ya descrita, pues el BCE, al romper con el espíritu del famoso artículo 123, comprando deuda pública a estados como España e Italia, ha puesto como condición que los salarios y la protección social disminuyan, acentuando la necesidad de privatizar el Estado del bienestar, tanto sus transferencias públicas como las pensiones, así como los servicios públicos como la sanidad.

Estas condiciones están escritas en una carta, no conocida por el público, que el entonces gobernador del BCE, Jean-Claude Trichet, y el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, escribieron al presidente Zapatero condicionando la compra de bonos públicos del Estado español a la toma de tales medidas por parte del Estado español.

Un tanto semejante ha ocurrido con Italia. ¿Por qué hacen tal petición en su carta? En teoría, esta reducción de los salarios y de la protección social se exige para aumentar la competitividad de la economía española y salir así de la recesión. Este es el argumento neoliberal hoy en boga. Es fácil de demostrar que este argumento carece de credibilidad. Suecia es el país con salarios más elevados y con mayor protección social, y su tasa de crecimiento económico es de un 5,6%, uno de los más elevados de la Unión Europea. La explicación real es que, por una parte, el descenso de los salarios aumenta el endeudamiento de la población (lo cual es bueno para la banca) y, por otra, la privatización de las transferencias y de los servicios del Estado del bienestar son la generalización de la deseada privatización de las pensiones públicas y la privatización de la sanidad, el sueño de la banca y de las compañías aseguradoras. Y lo están consiguiendo.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Los gases de Tahrir y la realpolitik

Jueves 8 de diciembre de 2011,

Olga Rodríguez

En la calle Mohamed Mahmoud de El Cairo se pueden encontrar aún cascotes de los gases lacrimógenos estadounidenses lanzados por la policía egipcia hace poco más de una semana.

“Combined Systems”, se lee en su carcasa. Es el nombre de la empresa fabricante, situada en Pennsylvania.

Varias personas sufren aún los efectos de la inhalación de esta sustancia: ronquera, tos, dolores de cabeza y problemas estomacales. Los médicos han diagnosticado incluso varios episodios de ataques pasajeros de epilepsia.

El gas de Estados Unidos llegó a provocar desvanecimientos y asfixia a los manifestantes que no llevaban máscaras adecuadas.

Durante más de 48 horas la atmósfera de Tahrir y alrededores estuvo envuelta por una nube tóxica que causaba picor en los ojos y en la piel incluso en zonas muy alejadas de la “zona cero”, lo que hizo sospechar que se tratara de una sustancia más nociva que el habitual gas CS.

El olor invadió buena parte del centro de esta capital egipcia. Las denuncias de organizaciones en defensa de los derechos humanos, de manifestantes y activistas, se multiplicaron.

Pero a pesar de los testimonios, las imágenes y los partes médicos, un portavoz del Departamento de Estado estadounidense afirmó lo siguiente: “No hemos visto ninguna prueba concreta de que las autoridades egipcias estuvieran haciendo un uso incorrecto del gas lacrimógeno”.

Tan solo unos días después del ataque contra Tahrir, cinco trabajadores del puerto de Suez -una zona industrial con un importante movimiento obrero combativo- denunciaron la llegada en barco de otras 7 toneladas de gas lacrimógeno procedentes de la empresa estadounidense Combined Systems.

Los empleados, arriesgando su puesto de trabajo y exponiéndose a castigos mayores, se negaron a firmar los documentos necesarios para admitir la entrada a territorio egipcio de dicho cargamento, por temor a que fuera empleado de nuevo contra población civil.

Horas después las autoridades egipcias se encargaron de rescatar las 7 toneladas de gas.

Los trabajadores de Suez aseguraron que estaba prevista la llegada de un segundo cargamento de 14 toneladas de gas, lo que elevaba la cifra total a 21 toneladas.

Varios movimientos sociales y activistas lamentaron que “las bombas de gas son definitivamente más importante que importar trigo para hacer pan”.

Amnistía Internacional pide a EE.UU. que no venda gas a Egipto

Este miércoles Amnistía Internacional se ha sumado a las críticas a Estados Unidos en un contundente informe en el que acusa a Washington de haber transferido munición de forma repetida a Egipto “a pesar de la violenta campaña de represión de las fuerzas de seguridad contra manifestantes” en los últimos meses en este país.

La ONG ha confirmado la llegada de un cargamento el pasado 26 de noviembre, dirigido al Ministerio del Interior -institución de la que depende la policía- con al menos 7 toneladas de “munición fumígena” que incluye sustancias químicas irritantes y gas lacrimógeno.

También ha comprobado que el pasado 8 de abril, Combined Systems envió 21 toneladas de munición desde el puerto estadounidense de Wilmington hasta el puerto egipcio de Suez, mientras que el 8 de agosto realizó otro envío de 17,9 toneladas de munición desde Nueva York con destino a Port Said.

Según la base de datos sobre comercio de mercancías PIERS, ambos cargamentos llevaban el código de producto usado para balas, cartuchos y proyectiles, aunque el último también se describía como “munición fumígena”.

De aquellos polvos vienen estos lodos

La colaboración militar entre Estados Unidos y Egipto se remonta a tiempo atrás. Los actores internacionales con intereses en Oriente Medio siempre han sido conscientes del papel fundamental que el país árabe representa en la región.

Ya en 1914 el ministro de exteriores británico, Lord Curzon, admitía que “el bienestar y la integridad de Egipto son necesarias para la paz y la seguridad del Imperio británico, que siempre mantendrá un interés británico esencial en sus relaciones especiales con Egipto”. (1)

Tras la Segunda Guerra Mundial, cuando el liderazgo mundial pasó de Londres y París a Washington, el secretario de Estado estadounidense John Foster Dulles buscó el modo de mantener a Egipto fuera de la órbita de influencia de la URSS en el marco de la Guerra Fría.

Washington quería un Egipto cómplice y sumiso, dispuesto a aceptar la presencia británica en el canal de Suez, alejado de Moscú e incapaz de hacer frente a un Israel que representaba una amenaza a la soberanía de los territorios árabes, tras la ocupación de Palestina.

Pero se negó a aportar ayuda militar al Ejército egipcio, por temor a que ésta la empleara contra Israel.

Aprovechando el marco de la Guerra Fría, el presidente egipcio Gamal Abdel Nasser encontró apoyo económico y militar en la URSS y China, y se erigió como uno de los tres grandes países no alienados, junto con la Yugoslavia de Tito y la India de Nehru.

Tiempo después el secretario de Estado estadounidense de John F Kennedy, Robert Komer, admitiría lo siguiente:

“Nosotros mismos habíamos contribuido a eta situación por nuestra política a mediados de los años cincuenta con respecto a Nasser. Giró hacia Moscú como reacción a la política británica y estadounidense y no queríamos cometer la misma equivocación otra vez”. (2)

Con la llegada al poder del presidente egipcio Anuar El Sadat, Washington encontró el interlocutor que estaba esperando y supo ofrecer al mandatario un trato privilegiado que allanó el camino hacia una alianza mayor, no solo con Estados Unidos, sino con Israel.

“Tenemos interés en ver el éxito de la política de Sadat. A largo plazo, esperamos desarrollar una relación con Egipto que se mantenga más allá de Sadat”, afirmó en octubre de 1975 el secretario de Estado estadounidense Henry Kissinger. (3)

Sus palabras representan el inicio de una relación de amistad entre El Cairo y Washington que se consolidaría con el tiempo.

Los acuerdos de paz de 1979 entre El Cairo y Tel Aviv completaron el resto y abrieron una nueva era de colaboración que dura hasta hoy.

El gobierno egipcio se ganó la expulsión provisional de la Liga Árabe y el rechazo de importantes sectores de la población. Sadat fue asesinado en 1981.

Su sucesor, Hosni Mubarak, lejos de rechazar sus pasos, consolidó la nueva dinámica de alianzas con Estados Unidos e Israel.

De ese modo Washington envió una ayuda anual al Ejército egipcio de 1.300 millones de dólares, que se mantiene hasta hoy, y levantó el embargo de armas.

De aquellos polvos vienen estos lodos. O mejor sería decir, estos gases, estas armas.

El genuino carácter de las revueltas en Egipto es indudable; pero también es evidente que los actores con influencia en la región intentan reconducir los levantamientos a favor de sus propios intereses.

La llegada de más toneladas de munición y gases lacrimógenos estadounidenses habla por sí sola.

Notas:

(1).- Keneth Love: “Suez, The twice-fought war”, 1969

(2).- Robert Komer, “Memorandum for the Record”, noviembre, 1963

(3).-Lloyd C. Gardner, “The road to Tahrir Square”, 2011

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Santiago Carrillo: otra vuelta a la “Tuerka”.


Martes 6 de diciembre de 2011,

Pepe Gutiérrez Alvarez

Si hubiese sido inglés, la Corona habría nombrado Lord a Santiago Carrillo (Oviedo, 1915), seguramente en la misma ceremonia que Fraga Iribarne, por cierto, ambos grandes protagonistas de "Últimos testigos: Fraga Iribarne - Carrillo, comunista" (1) es una obra cinematográfica formada por dos documentales diferentes basados en un mismo concepto, realizados sobre y con la participación de los que los autores señalan como los dos líderes políticos más significativos de la segunda mitad del siglo XX: Manuel Fraga y Santiago Carrillo. Estas presuntas “vidas paralelas” sin embargo, pierden cualquier similitud a finales de los años sesenta, tiempo en el que Fraga culmina su proyecto de reconstruir el partido conservador de Canovas del Castillo que se alterna con el partido liberal de Maura, lugar que ocupará el PSOE en un diseño bipartidista y social casi perfecto. En este diseño, el PCE pasa de ser “el Partido” a rozar la marginalidad, y a la clase obrera se le asigna un lugar en el servicio, en franco retroceso, con una capacidad de respuesta incluso inferior al que lo pudo tocar en aquellos lejanos tiempos en los que Rey no gobernaba pero mandaba… Desde este lugar en el reparto, Carrillo cuenta al menos con el respeto de la élite política agradecida, y se le permite figurar como el “comunista” en entrevistas que ya no son como lo las que escenificaron en los años setenta, cuando desde TVE se planificaron diversos encuentros que, en realidad, resultaron ser juicios en los que Carrillo tuvo una y otra vez que justificar su oscuro pasado estaliniano respondiendo a las preguntas (de comisarios del orden establecido como Bernard Henri-Levy, Fernando Arrabal), etc. Ahora Carrillo es muy libre de seleccionar sus entrevistas, no le abre la puerta a cualquier historiador, y cuando va a una entrevista esta claro que no tendrá enfrente a nadie que le apriete las turcas. Eso está claro en la parte de “Últimos testigos”, como lo está en la entrevista que le hace Pablo Iglesias Turrión en el programa de “La Tuerka”.

De esta manera, sin debate posible, Carrillo puede hablar como un testigo privilegiado, como un anciano de salud envidiable y dictaminar las cosas a su gusto al tiempo que la cronología sufre curiosos saltos. Él sabe lo que tiene que decir, no le faltan lo que se dice tablas, nunca ha tenido problemas de desparpajos, y baste como muestra la anécdota que cuenta Pelai Pagès, reconocido como historiador de la revolución española, del POUM y biógrafo de Andreu Nin (2). Hace unos cuantos años, Pelai se vio obligado a cenar con Carrillo como parte de las funciones de un Foro sobre la Transición organizado por la revista valenciana por Eliseu Climent desde la revista catalanista El Temps. En medio de la cena, salió a relucir Ramón Mercader, al parecer sin mala intención, pero faltó tiempo para que Carrillo saliera al paso para declarar que ya él había denunciado estas cosas en su tiempo. Lo mismo ocurre en las entrevistas citadas.

Así por ejemplo, Carrillo habla de su fase como líder de las juventudes socialistas, las mismas que desde la segunda mitad de 1933 se sitúan en la avanzada de un proceso de radicalización motivado por la frustración reformadora del primer bienio republicano, y por el ascenso del nazismo, lo que en España se traduce en el de la CEDA, un partido que se proclamaba dispuesto a seguir el camino de Hitler, o sea acabar con el movimiento obrero. Esta corriente aparece como contraria a la derecha socialista que en Alemania ha optado por regir la alianza obrera con los comunistas (totalmente enloquecidos por el virus estaliniano, afirmaban que la socialdemocracia era el enemigo principal, y que la victoria de los nazis sería el prólogo de la suya propia), y se habían dejado llevar al matadero. Esa radicalización es internacional, y se orienta hacia las posiciones de Trotsky al que reconocen todavía como el compañero de Lenin, pero sobre todo como el gran defensor del frente único obrero contra el fascismo…En esta época, las JJSS cortejaron a Trotsky y al “trotskismo”, y hasta bien entrado 1936, insisten en que los comunistas que han formado el POUM (3) se integren en el PSOE para ganar la mayoría para el marxismo. Carrillo pues, combatió con los “trotskistas” en esta batalla, participó con ellos en las luchas de octubre del 34, y mantuvo una relación fraternal, sobre todo con Maurín y con Wilebaldo Solano. Todo cambió tras su viaje a Moscú, donde todo le pareció perfecto.

Encuentro muy curiosa la pervivencia de este Santiago Carrillo que habla de la revolución, como la conquista del poder por la “democracia obrera” (términos que solamente figuraban en el programa del POUM), del imaginario socialista, y que esto no lo relacione como sería de recibo, con los problemas tácticos y estratégicos de un proceso revolucionario abierto, de la importancia de unificar la mayoría trabajadora y de pactar con los sectores de la clase media…Identifica la revolución con su liderazgo y con la Rusia soviética que le recibe como un personaje relevante. Lo cuenta Claudín en su biografía, los anfitriones saben de las “veleidades trotskistas” del invitado, pero no se equivocan cuando confían en que va cambiar. Se le ofrece liderar la unificación de las juventudes bajo la égida de la Internacional Comunista cuyo VII Congreso se presenta como una propuesta revolucionaria en la que la unificación proletaria es condición previa para liderar la “democracia”….Esta no será la interpretación que se dará después, ni en la Francia de la no-intervención ni en la España del Frente Popular, sin embargo, Carrillo sigue hablando de una revolución, aunque se olvida que para el Komintern y para el PCE los que querían hacer la “revolución social” eran aquellos que , liza y llanamente, "hacían el juego a los enemigos de la República".

Esta claro que Carrillo se sintió deslumbrado en su visita a la URSS, por el protagonismo que le reconocen, y por la oportunidad de liderar unas juventudes que serían determinantes en la metamorfosis del PCE. No fue el único, ni mucho menos. Algo parecido sucedió en la izquierda del PSOE, y en otros partidos socialistas, aunque también los hubo que se mantuvieron en la idea de que estaban en la misma revolución que en Octubre de 1934, y que se opusieron a la estalinización. Hasta ahí, se trata de una explicación personal que encaja con el viento que sopla en la época. Otra cosa es cuando habla del “putsch” de mayo del 37 como lo que llevó a crear que los “trotskistas” (4) estaban relacionas con la “Quinta Columna”, punto sobre el que Iglesias Turrión suelta casi una invitación, y sobre el que en otra programa de “La Tuerka” (el dedicado a la “batalla de Madrid”), Mirtha Núñez llega a decir que en el fondo fue un dilema entre centralización y enemigos de la centralización, entre los que defendían un ejército popular y los que defendían las milicias, y cita al POUM. Uno tiene la impresión de que Mirtha no ha leído mucho sobre esta historia, y desde luego que desconoce que el POUM defendió desde el primer día el modelo del Ejército Rojo de 1919-1921.

Otra nota curiosa son las declaraciones de Carrillo –aparentemente con el visto bueno de Iglesias Turrión- según la cual “Tierra y Libertad” presenta al ejército que liquida las “comunas de Aragón” como si se tratase del ejército franquista. No sé que películas vieron, pero entre las muchas objeciones que se le hicieron a la película, no recuerdo que se empleara esta. En todo caso, la campaña de linchamiento y persecución del POUM y del fantasma “trotskista” fue algo totalmente inclasificable, lo más sucio e indigno de todo el historia de la resistencia contra la contrarrevolución militar-fascista. En cierta ocasión, Teresa Pámies escribió que Ramón Mercader no podía ser considerado como un Dillinger, una matización a la que se le podía dar la vuelta: Dillinger nunca habló en nombre del socialismo. No pisoteó un ideal.

Pero volviendo a Carrillo. Desde su regreso de la URSS este tuvo que dejar claro que no le quedaba el menor vestigio de “trotskismo”. Desde que ingresó en el PCE en noviembre de 1936, Carrillo fue insistiendo desde las diversas tribunas en esta equiparación de trotskismo=Quinta Columna, y ahí están los documentos. Lo de Mayo del 37 vino a “confirmar” lo que ya venían diciendo desde que a finales de 1936, Stalin dictó que el “trotskismo” ya no era una corriente del movimiento obrero sino un grupo de infiltrados al servicio de Hitler (o de las potencias imperialistas en el curso del pacto con la Alemania nazi). Pero no cabía esperar otra cosa de alguien que no afronta su responsabilidad como lo han hecho honestamente muchos comunistas que entonces no supieron ver los hechos, como haría sin ir más lejos Lise London o Miguel Núñez en sus respectivas memorias. Carrillo pasa un montó de páginas, ignora las acusaciones contra él vertida por autores como Paul Preston que no es ni “revisionista” y mucho menos “trotskista”, y para colmo, declara que si alguien tuvo una responsabilidad ese fue su camarada Segundo Serrano Poncela, al que él mismo destituyó. Driblando los hechos, nos encontramos que nuestro hombre se dio cuenta de todo…!en 1956¡ Cuenta que se entero gracias a las revelaciones de Arthur London, el autor de “La confesión”. Curiosamente, en una reseña firmada –creo- por Federico Melchor en un “Mundo Obrero” de finales de los años sesenta, se hacía una defensa de London argumentando que acusaciones contra él eran falsa, o sea que no era “trotskista” ni del POUM, lo que para buen entendedor significa:”Sí lo hubiera sido…”

Y es que la historia no termina aquí. Dialogar con la vida y milagros de Santiago Carrillo con piel de casi centenario es hacerlo de muchas cosas más: de Trilla, Monzón, Quiñones, de los “maquis”, de la Transición, etcétera, etcétera, por lo que se puede decir que4 a pesar de su amplitud, estas entrevistas no llegan a resultar ni un “trailer”. En el debate sobre Madrid de “La Tuerka”, Pablo se pregunta, un tanto ingenuamente, sobre la extraña vigencia de este debate Es un debate que atraviesa el siglo, y que atraviesa todo el historial del “comunismo” en 1989, sin resistencia digna de mención. Llegó un momento en el que mucha gente se preguntó si la burocracia moldeada por el estalinismo había acabado también con el ideal socialista. Hoy está claro que no, pero también lo está que dicho ideal comience a caminar en una nueva lucha, se hace imprescindible ajustar las cuentas con el estalinismo en todas sus vertientes: nunca más. Que nunca más un “secretario general” llegue a tener los poderes que llegó a manejar alguien como Santiago Carrillo. En el documental de Martín Cuenca, se ve al comienzo una gentío extraordinario de militantes que gritan exaltados, “! Aquí, aquí se ve la fuerza del PCE¡”. A continuación, sale Carrillo hablando desde una tribuna diciendo, Nosotros no tenemos dinero para la campaña pero os tenemos a vosotros…Lo tenían, disciplinado, entregados, creyentes, sin apenas formación política, dispuestos a creer que “el Partido” por el que se habían jugado tantas cosas, estaba en buenas manos.

Estaban muy equivocados.

Notas

(1) Últimos testigos: Fraga Iribarne - Carrillo, comunista. Dirección: José Luís López-Linares (Fraga Iribarne) y Manuel Martín Cuenca (Carrillo, comunista) País: España. Año: 2008. Duración: 163 min. Género: Documental. Intervenciones: Manuel Fraga, Santiago Carrillo. Guión: Manuel Millán Mesure, Ignacio Gutiérrez-Solana y Manuel Martín Cuenca. Producción: Álvaro Longo ría. Música: Anat. Simonías. Fotografía: Feo Delgado, Miguel Sales, Javier Serrano y Rafael de la USS. Montaje: Sergio Deustua y Ángel Hernández. Estreno en España: 8 Mayo 2009.

(2) Pelai es un historiador y un investigador cuya producción sobre estos temas es ampliamente reconocida. Acaba de publicar una edición ampliada de la vida de Nin, Andreu Nin, una vida al servicio de la clase obrera (Laertes, Barcelona, 20010), y de participar en una obra colectiva, Barbarie fascista y revolución social (Salvador Trallero Editorial, Seriñena, 2011), y anteriormente había dedicado un amplio volumen a la revolución en Cataluña…Anoto estos detalles porque sí nos atenemos a ciertos autores, parece ser que el único historiador que han investigado el hecho revolucionario en España fuese Burnett Bolloten.

(3) Poca gente saben que en el proyecto de “unificación marxista” iniciado después de Octubre de 1934 figuraban socialistas caballeristas, juventudes socialistas, y comunistas, tantos oficiales como disidentes (BOC, ICE), amén de otros grupos, y que en un principio, no hubo problemas en los principios programáticos: todos aceptaban que la revolución que se forjaba en España era la revolución socialista, que debería abarcar a todas las tendencias obreras en un proyecto de hegemonía y de alianza con las clases medias radicalizadas…

(4) En el debate sobre Madrid se dice que Trotsky preconizaba el “entrismo del POUM” en el PSOE, lo cual es un disparate. Primero, era la izquierda socialista la que invitaba a los “trotskistas” a ingresar en el PSOE, segundo, Trotsky preconizó esta línea para la ICE, no para el POUM. En cuanto al concepto “trotskista”, durante la guerra se llega a emplear de una manera tan abusiva que alcanza el absurdo total, luego se aplicó cualquier disidente del propio PCE. Para Stalin, el “trotskismo” era un comodín que le sirvió para controlar cualquier discrepancia. El POUM no estaba de acuerdo con Trotsky, pero si lo estaba en la idea de la revolución permanente y en la crear una democracia socialista en la URSS.

Marcha en Madrid contra la Constitución monárquica.

Miércoles 7 de diciembre de 2011,

Público

Alrededor de 2.000 personas marcharon por el centro de Madrid para mostrar su rechazo la Constitución monárquica de 1978 y su apuesta por la III República. La reforma exprés del texto constitucional para limitar el déficit público y el presunto desvío de fondos públicos de Iñaki Urdangarin, el yerno del rey, acapararon buena parte de las consignas de los manifestantes, que exigieron la derogación de un texto que, denuncian, "no sirve para resolver los problemas de la mayoría". No es la primera vez que organizaciones de izquierda y republicanas se manifiestan en el aniversario de la Carta Magna. La primera vez que lo hicieron fue en 2003.

En el transcurso de la marcha podían leerse pancartas como "El rey no da golpe desde el 23-F" o "Los borbones a las elecciones". Además, consignas como "¡Urdangarin, a la cárcel con Botín!" o "¡La Constitución es puro cinismo! ¿Dónde está la vivienda, dónde el trabajo digno?" fueron de las más coreadas.

La marcha acabó en la Puerta del Sol, donde, tras la lectura del manifiesto, los asistentes cantaron una versión renovada del Himno de Riego.

Por una Sanidad 100% pública: No a la privatización.


Martes 6 de diciembre de 2011,

Comunicado de Izquierda Anticapitalista

Los últimos acontecimientos relacionados con la sanidad y la política sanitaria que los gobiernos autonómicos del PP y CiU están aplicando suponen un ataque sin precedentes contra este servicio público básico:

  • Privatización de la gestión de varios hospitales públicos y anuncio de nuevas planes en el mismo sentido para los restantes dispositivos sanitarios públicos de la Comunidad de Castilla La Mancha.
  • Reducción de camas hospitalarias, centros de salud y plantillas de personal sanitario públicos en Catalunya
  • Negativa por parte de los responsables de la Comunidad Autónoma de la Rioja a atender a los pacientes de la Comunidad Autónoma Vasca que por razones de proximidad geográfica llevaba atendiendo de manera habitual desde siempre.
  • La retirada del derecho a la asistencia sanitaria a algunos colectivos de parados/as de larga duración y de persona migrantes por parte de los Gobiernos de Galicia, Murcia y Baleares.

Estas medidas ponen de manifiesto el agresivo avance de la ofensiva privatizadora y de desmantelamiento de los servicios públicos y de los dispositivos del estado social que los gobiernos de la derecha, con el PP y CiU a la cabeza, están desencadenando y que se va acentuar de manera muy importante con toda seguridad a partir de que el PP tome formalmente posesión del Gobierno del Estado , siguiendo a rajatabla las normas dictadas desde las bancos y los grupos poseedores del gran capital en la UE.

Desde Izquierda Anticapitalista llamamos a todos los ciudadanos y organizaciones interesados en defender los servicios públicos a la movilización y la lucha a todos los niveles para defender estos derechos y construir un amplio frente unitario de defensa de los servicios públicos y en contra de las políticas neoliberales liquidadoras y antisociales que los gobiernos de la derecha neoliberal están aplicando en nuestro país y en el resto de Europa.

VIDEO FORUM IA Granada: "Una jornada particular" de E. Scola


El próximo lunes 12 de diciembre a las 21h en el pub Entresuelo (plz San Agustín) IA Granada les invita a la proyección de la pelíucla "Una jornada particular" (1977) dirigida por E. Scola y protagonizada por S. Loren y M. Mastroianni.


La película transcurre el 6 de mayo de 1938, Hitler visita Roma. Es un día de fiesta para la Italia fascista, que se vuelca en el recibimiento. En una casa de vecinos sólo quedan la portera, un ama de casa, Antonietta, y Gabriele, que teme a la policía por algún motivo desconocido. Al margen de la celebración política, Antonietta y Gabriele establecen una relación afectiva muy especial, que les permite evadirse durante unas horas de la tristeza y monotonía de su vida cotidiana