viernes, 29 de junio de 2012

La peste parda levanta la cabeza en esta Grecia en crisis terminal. ¿Hay alguien para detenerla?

Yorgos Mitralis

Desgraciadamente, las consecuencias de las elecciones del 17 de junio encuentran a la izquierda griega tan desamparada ante la amenaza neonazi como lo estaba antes del 6 de mayo. ¿La prueba? El éxito de Amanecer Dorado es presentado como una excepción, como un simple “punto negro” de una situación general por otra parte muy brillante. Es así como prácticamente todas las componentes de la izquierda griega (incluyendo Syriza) describen la situación como un simple ensamblaje de buenos y malos resultados, pretendiendo ignorar que tanto los “buenos” como los “malos” puntos (es decir la aparición y el desarrollo espectacular de los neonazis) forman parte de la misma situación global, que son interdependientes y que tienen un mismo denominador común, la crisis histórica de la sociedad griega, ¡que les condiciona a todos!

La consecuencia de este planteamiento superficial de la realidad social y política griega por la izquierda es que el fenómeno neonazi es asimilado a un … accidente histórico, a algo pasajero y finalmente a un hecho político de importancia secundaria si se le compara con dos grandes acontecimientos del presente: el enorme ascenso de Syriza y el hundimiento del bipartidismo tradicional griego. Sin embargo, los hechos son testarudos y se resisten a tales “análisis”. En primer lugar, está la actividad cotidiana de los neonazis, que se hace cada vez más temible, cada vez más agresiva, no limitándose ya a apuntar únicamente a los inmigrantes sino que se extiende ya a los militantes de izquierda e incluso a simples curiosos que se atreven a protestar. En lugar de sosegarse dado que tienen ya una fuerte representación parlamentaria (como lo preveían, más allá de alguna equivocación, varios dirigentes de izquierda), Amanecer Dorado pasa ahora al ataque, desaforado, multiplicando las provocaciones y los ataques en todo el país, y reivindicando públicamente su “derecho” a ¡golpear a quien quiera y cuando quiera!

Luego, están sobre todo las estadísticas, que son aún más terroríficas que los actos de los neonazis. Según estudios serios de los resultados de las últimas elecciones griegas, Amanecer Dorado es todo salvo un “fenómeno pasajero” y “va a constituir un polo poderoso así como un adversario bastante temible para la izquierda, en los próximos años” /1. Sin ninguna duda, afirmamos categórica e inmediatamente: los neonazis griegos no solo se establecen para mucho tiempo en el corazón del paisaje político griego, sino que constituyen ya, con Syriza, la segunda fuerza organizada y en plena expansión allí donde se va a jugar la suerte del país: en los grandes centros urbanos y entre la población más activa y dinámica...

Como subraya el autor del estudio, Christoforos Vernardakis, gran especialista de los partidos políticos y de los comportamientos de la opinión pública griega, “Amanecer Dorado constituye una formación coherente, cuyos resultados electorales presentan una estructura de clase pronunciada teniendo evidentemente una gran homogeneidad ideológica”. La consecuencia de ello es que Amanecer Dorado sea completamente diferente de su precursor, es decir del partido de extrema derecha LAOS, que era no solo “sistémico” en cuanto a sus decisiones políticas sino sobre todo interclasista en la composición de su clientela electoral, con una fuerte influencia en la alta y media burguesía. Según Vernardakis, “Amanecer Dorado presenta una influencia popular más ’pura’, que se ha expresado incluso en las elecciones de junio con una agenda ideológica más franca que en mayo. La geografía de Amanecer Dorado muestra que se trata de una formación que no será coyuntural en el sistema partidario”. Estas afirmaciones son corroboradas por el hecho de que el partido neonazi, cuyo resultado electoral nacional de casi el 7% de los votos, no ha variado sensiblemente entre las dos elecciones de mayo y junio, consigue resultados definitivamente elocuentes sobre todo en los barrios populares, las franjas de edad de 25-44 años, y entre los obreros no especializados y los trabajadores precarios (24,5%) así como entre los parados (12,2%). Pero esto no es todo. El análisis de los resultados electorales de Amanecer Dorado hace aparecer una realidad muy reveladora de las intenciones de la burguesía griega cuando atribuye al partido neonazi el 20,3% de los votos de los “patronos y empresarios”! ¡Más de 1 de cada 5 patronos y empresarios griegos vota ya (!) por los émulos de Hitler, por los que hacen públicamente apología de Auschwitz y degüellan en el metro de Atenas a inmigrantes sin defensa!

Estamos aquí ante una realidad espantosa y... muy prometedora para la continuación del drama griego. En efecto, un apoyo así patronal a los neonazis significa: a) que el dinero va ya a raudales a sus cajas, y b) que una parte apreciable de la burguesía griega (+20%) juega ya la carta del fascismo y de sus bandas armadas para contrarrestar el movimiento popular y su fuerza en ascenso que es Syriza. En suma, todo esto significa que se está ya muy lejos de las certezas ingenuas de las que da pruebas la izquierda griega, que persiste en subvalorar el peligro fascista cuando se limita a exorcizarlo con afirmaciones del tipo “el fascismo es algo totalmente extraño a los griegos” o “ahora que (los neonazis) están en el parlamento y los medios hablan de ellos, revelan su verdadera naturaleza y la gente va a comprender y darles la espalda...”

Desgraciadamente, no ocurre así en absoluto. En efecto, todo indica que Amanecer Dorado está muy enraizado en la sociedad griega y sobre todo que la adhesión a sus prácticas y sus objetivos no es en absoluto accidental, epidérmica o pasajera. Por ejemplo, la recuperación de Amanecer Dorado tras un mal momento inmediatamente después de la selecciones del 6 de mayo, es debida no a un pretendido “sosegamiento” de sus prácticas, sino más bien a su decisión muy consciente de hacer pasar sus acciones a un nivel cualitativamente superior de violencia (degüellos cotidianos de los inmigrantes en público, provocación y hechos violentos del nº 2 de los neonazis contra dos diputadas de izquierda “en directo” en un programa de TV, agresiones contra militantes de izquierda y ataques contra locales de los partidos de izquierda, etc.). En suma, lo que ocurre cada día ante nuestros ojos, es exactamente lo contrario de lo que predican los votos piadosos de la izquierda griega: la violencia de Amanecer Dorado contra los inmigrantes y los militantes de izquierda, no solo no hace disminuir sino que... aumenta su influencia y su capacidad de atracción de un lado entre ciertas capas sociales de desheredados y del otro en la burguesía y patronal griegas. Aún provisional, la conclusión no es pues tan difícil: las dos fuerzas en ascenso del tablero político griego son las que se encuentran en sus dos extremos, en la extrema izquierda y la extrema derecha, Syriza y Amanecer Dorado. Es así como los resultados de las dos elecciones sucesivas griegas vienen a confirmar de forma estridente la tesis y la hipótesis de trabajo presentadas antes de las elecciones del 6 de mayo en nuestro texto “sesenta y siete años después del fin de la Segunda Guerra Mundial y el proceso de Nuremberg, nos encontramos en plena República de Weimar a la griega...” /2: una gran parte de esta sociedad griega arruinada tras dos años de políticas de austeridad bárbara, busca desesperadamente las soluciones radicales a sus problemas de supervivencia en los dos extremos del paisaje político griego.

Dicho esto, es completamente explicable que la razón profunda de la incapacidad de la izquierda griega para comprender el fenómeno Amanecer Dorado y de actuar contra él, resida en su incapacidad para comprender lo que está ocurriendo en lo más profundo de la propia sociedad griega. Es la razón de que el éxito electoral de los neonazis sea descrito únicamente como un simple “punto negro” en un cuadro generalmente positivo, sin que se comprenda que ese “punto negro” es un poco la otra cara de la medalla del éxito fulgurante de Syriza, y sobre todo sin que se comprenda que esos movimientos de péndulo de las masas desheredadas que van de un extremo al otro del tablero político van a continuar mientras la izquierda radical no transforme el actual período prerrevolucionario en período revolucionario... Pero, hay que confesar que hay ya un obstáculo enorme en el camino que lleva a este transcrecimento del período prerrevolucionario al revolucionario. Ese obstáculo se llama Amanecer Dorado y no es por casualidad que haya sido creado por entero (por los grandes medios, una fracción de la burguesía griega, personalidades de la derecha tradicional griega que califican a Amanecer Dorado como “organización hermana de Nueva Democracia”, etc) exactamente para … ¡constituirse en obstáculo al desarrollo del movimiento popular y para el ascenso de la izquierda radical griega! En palabras más sencillas, la izquierda griega debe dejar de exorcizar el mal neonazi con frases vacías del tipo “hay que aislar a los fascistas” y reemplazarlas lo más rápidamente posible por la problemática de la defensa de los inmigrantes y de su propia autodefensa frente a las bandas de criminales desencadenados de Amanecer Dorado.

Sin embargo, es preciso que esté claro que esta “autodefensa” no se improvisa, tanto más en la medida que la palabra misma de “autodefensa” sigue siendo una palabra tabú para la izquierda griega, una palabra que se obstina en no pronunciar. Objeciones del tipo “no vamos a ponernos a su nivel” o “hay que enfrentarse a los fascistas con armas políticas” no aguantan desde el momento en que la violencia neonazi se extiende cada día a nuevos barrios haciendo cada vez más difícil la vida normal de la gente y amenazando las actividades de los partidos y organizaciones de izquierdas. Aquí, ya no se trata de teorías abstractas sino de problemas muy concretos de la vida cotidiana de la gente que la izquierda griega debe reconocer, enfrentarse a ellos y resolver de forma unitaria lo más rápidamente posible. Si Amanecer Dorado llega a prohibirnos salir de nuestra casa, todo lo demás sera palabrería irresponsable de gente que se niega obstinadamente a mirar la realidad de frente...

Finalmente, lo que falta cruelmente a la izquierda griega para que pueda comprender, enfrentarse y combatir eficazmente la peste parda que está levantando la cabeza, es la memoria y la comprensión de lo que ocurrió en Alemania -pero también en Italia- en los años 20 y 30. Sin la experiencia y las lecciones de esa época, la izquierda griega está condenada a improvisar y a dar vueltas en redondo frente a unos neonazis que dan ya la impresión de avanzar siguiendo escrupulosamente las líneas directrices del manual original del nacionalsocialismo. Pues, hay que admitirlo, la situación actual de Grecia presenta ya similitudes crecientes con la de la Alemania de antes del fin de la República de Weimar y el ascenso de Hitler al poder. Parece increíble, pero, desgraciadamente, ¡es así! Entonces, mientras perdure la incomprensión del fenómeno Amanecer Dorado como producto de su época (de crisis económica, social y política terminal), ese “fenómeno” continuará sin problemas su fulgurante desarrollo. Así pues, atención: no estamos aún mas que en los comienzos de esta historia que promete pesadillas para el futuro si la izquierda griega continúa viendo en Amanecer Dorado un simple “anacronismo” pasajero condenado a desaparecer en cuanto la gente se de cuenta de su naturaleza reaccionaria y malsana. No, los neonazis griegos son mucho más que eso, pues constituyen ya un verdadero movimiento radical popular dotado de sus grupos paramilitares y que además goza del apoyo (político, mediático, financiero...) de una fracción muy importante de la burguesía griega.

La conclusión es voluntariamente alarmista. La izquierda griega debería haber hecho su autocrítica por haber dejado a la serpiente neonazi salir de su huevo. No lo ha hecho, y ahora continúa en la misma tónica suicida pretendiendo enfrentarse al mal exorcizándolo, como si se tratara de un simple... espíritu maligno y no una muy real fuerza material que intenta la destrucción del movimiento obrero por todos los medios. Hace solo 3 meses, decir que Amanecer Dorado podría obtener el 7% de los votos parecía una enormidad digna de un escenario de política ficción. ¿Quién osaría hoy excluir que ese mismo “escenario de política ficción” no nos reserve otras sorpresas, aún mayores y sobre todo más dolorosas?

 Atenas, 28/06/2012

Traducción: Faustino Eguberri para VIENTO SUR
Notas
1/ Ver artículo y cuadros de Christoforos Vernardakis en el diario Avgi del 24/06/2012
2/ http://www.cadtm.org/Soixante-sept-...

Condenamos el golpe de estado de la oligarquía paraguaya

Condenamos el golpe de Estado contra el Presidente electo en votación popular, Fernando Lugo y su sustitución por un gobierno de facto, mediante una maniobra parlamentaria, parodia de “juicio político” ejecutado en 24 horas y que ha burlado todas las normas democráticas y el más mínimo respeto al debido proceso.

Denunciamos esta agresión a la democracia de Paraguay por parte de la oligarquía latifundista: el 2% de la población propietaria del 80% de las tierras que se hacen representar en los partidos corruptos tradicionales y manejan a su antojo los poderes fácticos y medios de comunicación.

Denunciamos la complicidad imperialista, afincada de forma amenazadora en la base militar de Estigarribia y que defiende los intereses de transnacionales como Monsanto, máximo exponente del agronegocio, que el pasado año facturó en Paraguay 30 millones de dólares, libre de impuestos, en concepto de royalties por el uso de semillas trasgénicas de soja.

Saludamos la posición de los países del ALBA y UNASUR no reconociendo al presidente de facto Federico Franco y nos solidarizamos con la respuesta del pueblo paraguayo, que se ha echado a la calle a defender la democracia buscando una restitución. Animamos a los pueblos del mundo a movilizarse para respaldar la soberanía del pueblo paraguayo.

Por eso, hacemos un llamamiento a la solidaridad y a concentrarnos ante la embajada de Paraguay (Dr Fleming Número 3, 3er Piso 28036 Madrid metro Santiago Bernabeu linea 10), el miércoles 4 de Julio a las 20h, para mostrar nuestro apoyo a la resistencia de su pueblo.

Primeros firmantes:
Asamblea de Apoyo a Bolivia, Asociación de Solidaridad Bolivariana, Club de Amigos de la UNESCO de Madrid (CAUM), Colectivo 26 de Julio, Coordinadora Estatal de Solidaridad con Cuba, Iniciativa Comunista, Izquierda Anticapitalista, Izquierda Unida Comunidad de Madrid, Libres del Sur Argentina, Partido Comunista de España, Plataforma de Solidaridad con Colombia, SODePAZ, Unión de Juventudes Comunistas de España

jueves, 28 de junio de 2012

Manifiesto de apoyo a la lucha de la minería

Desde Izquierda Anticapitalista se ha promovido un manifiesto de apoyo a la lucha minera entre diferentes intelectuales y personalidades de la cultura, hasta el momento se han recogido, entre otras, las firmas del actor Willy Toledo, del escritor y dramaturgo Alfonso Sastre, de la periodista Olga Rodríguez y del filósofo y ensayista Santiago Alba Rico. En Asturies han firmado algunos como Guillermo Rendueles, Carlos Álvarez Novoa y Luis Felipe Capellín Corrada, entre otros.

Además de estas firmas el manifiesto está abierto a los ciudadanos y ciudadanas anónimas que quieran dar su apoyo al mismo a través de la dirección de correo yoapoyoalamineria@gmail.com

El manifiesto y la lista completa de firmas puede verse aquí

Las cuencas mineras en Asturies buscan su efecto contagio

Daniel Mari Ripa/Diagonal
José Ángel Fernández Villa, líder desde 1979 del Sindicato de los Obreros Mineros de Asturias (SOMA-FITAG-UGT,) tras prender barricadas en días anteriores, se encara con un amedrentado policía: “Si tenemos que dar la batalla, vamos a dar la batalla. Llevo 60 años en primera línea de este negocio y no admito ni represión en la dictadura ni represión en la democracia”.

El dirigente del SOMA, organización que mantiene desde hace décadas una asfixiante red clientelar en las cuencas mineras asturianas, llegó a ser el asturiano más influyente dentro del PSOE estatal (miembro de su ejecutiva federal entre 1979 y 1993, 24 años diputado autonómico) y controló a su antojo el partido en Asturies, donde ponía y quitaba Presidentes autonómicos –como hizo cuando el actual presidente, Javier Fernández, apuado por Villa en el 2000 a la Secretaría General del PSOE. Es una de las paradojas de una movilización minera que se recrudeció cuando diez mineros del SOMA-UGT comenzaban un encierro en los pozos Candín y Santiago el pasado 28 de Mayo, en el que ya es el de mayor duración de la historia de Asturies.
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Estallaba una huelga indefinida con una virulencia que retrotrae a las movilizaciones obreras contra la reconversión industrial que hicieron arder Asturies durante la década de los 90, en lo que un documental de Canal+ (1997) denominó “El polvorín asturiano”. Las luchas de la Naval, Duro Felguera o Hunosa, con barricadas, voladores, encierros, acampadas, huelgas de hambres o quema de cajeros, se han mantenido desde entonces en el imaginario colectivo asturiano y un sindicato surgido de esas luchas, la Corriente Sindical de Izquierdas, es hoy mayoritario en empresas como Cajastur o en la Junta de Personal Funcionario del Principado de Asturies, mientras que Asturies, junto a Euskadi, encabeza las tasa de seguimiento de las huelgas generales en el Estado.

“Si luchamos como esos trabajadores, se pueden frenar recortes laborales”, explica Rubén Rosón, activista estudiantil y natural de la zona minera, una sentencia asumida por casi todos los asturianos, pero que en la práctica no ha servido para despertar a su juventud ante sus altas tasas de desempleo. Para Rubén Vega, profesor de Historia contemporánea en la Universidad de Oviedo y autor de un libro sobre la huelga minera del 62, parece “la última batalla que va a cerrar 100 años de historia de huelgas, un final romántico acorde con su historia, mientras que, por ejemplo, los profesores de Universidad vamos mansamente hacia el cementerio; son un revulsivo para toda la gente que quiere reaccionar y no sabe cómo”.
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Una reconversión dilatada en el tiempo
En plenas navidades de 1991, los líderes de la minería de SOMA-UGT y CCOO ya se habían encerrado en el Pozo Barredo. Doce días a 400 metros de profundidad para presionar al Gobierno de Felipe González. Esos trabajadores también, poco a poco y de forma más sutil, perdieron. La reconversión fue dilatada en el tiempo, en un proceso de desmantelamiento que ha durado 20 años. Las inversiones para la reindustrialización, dadas como contrapartida, nunca llegaron a ser una fuente de trabajo.

Por ejemplo, 13 empresas recibían hasta 30 millones de euros en fondos mineros para, a los pocos años, despedir a 844 de los trabajadores que habían contratado (PCA, 2012). De los 70.000 mineros que había en los ‘70 en Asturies hemos pasado a 4.000 (hay 7.000 en todo el Estado), aunque gran parte de la economía de esas zonas depende de la minería, lo que triplica los empleos indirectos. La sangría demográfica ha llegado en paralelo, con una pérdida de hasta un 25% de población en las zonas mineras de Asturies en las últimas tres décadas, proceso similar al vivido en Teruel.

Así no es extraño que las palabras ‘reconversión’ y ‘re-estructuración’ tengan escasa credibilidad: han servido de excusas para cerrar empresas públicas o, en su caso, privatizarlas, enriqueciendo a unos pocos y despidiendo a trabajadores, algo que para Adrián Redondo, miembro de la ejecutiva regional de CCOO, podría esconderse tras este conflicto minero. Para él, “a 10 años vista, el carbón seguirá siendo necesario, aún no hay alternativa, Alemania cuenta con 270.000 mineros y hay empresarios comprando aquí todas las minas que se cierran”. La principal diferencia es que en la minería privada astur-leonesa –encabezada por Victorino Alonso- las condiciones laborales de los nuevos trabajadores son mucho peores que las de sus ancestros y los trabajadores son a veces usados a modo de ‘chantaje’ contra el gobierno.

Una estocada para ‘calmar a los mercados’
FUEGO. Corte de carreteras en Asturias / FOTO: Mercedes Menéndez Mariano Rajoy clavó la puntilla al sector de la minería el pasado 30 de diciembre de 2011. Con el objetivo de “calmar a los mercados” incluía el Plan del Carbón 2006-2012 entre los recortes fulgurantes de su -ya histórico- primer Consejo de Ministros, adelantando seis años la fecha que la Unión Europea y el Gobierno español habían fijado como tope para la recepción de ayudas públicas para el carbón. La inversión para la minería pasará de 703 a 253 millones de euros, lo que implicará en la práctica el cierre. Los trabajadores alertan, además, de que deberían de introducirse modificaciones técnicas en las centrales térmicas para la combustión del carbón importado (con diferente temperatura de combustión), lo que implicaría nuevas y multimillonarias inversiones. Según ellos, el desmantelamiento es mucho más costoso que su mantenimiento. Según ellos, el desmantelamiento es mucho más costoso que su mantenimiento. De hecho, la propia Endesa en Andorra (Teruel) ha mejorado recientemente las instalaciones para asegurar 20 años más de funcionamiento, explica Marco Negredo, trabajador de la minería en esa comarca. Explica que, en todo caso, para el mundo rural, “es necesario el apoyo en la defensa de su sostenibilidad económica”. Primero, pan.

Luces y sombras de la minería
La combustión de CO2 es una de las principales causas del efecto invernadero. Oviedo es una de las ciudades más contaminadas del Estado, a causa de la combustión del carbón, y la térmica de Aboño (Xixón) está entre las 100 industrias más contaminantes de Europa. Sin embargo, traer carbón de fuera del Estado, antaño más económico (aunque actualmente, según sindicatos y patronal, menos rentable que el estatal), no soluciona el problema. La soberanía energética, al igual que la alimentaria, debiera basarse en redes de proximidad en la producción de energía, reducir nuestro consumo hasta los recursos existentes y sustituir en el medio plazo las centrales nucleares y las térmicas. Pero las térmicas españolas están quemando en la actualidad un 80% de carbón importado y un 20% estatal, lo que nos da un margen temporal de actuación. Sugiere Eduardo Menéndez, miembro de Ecoloxistas n’Acción de Asturies, que “si priorizamos nuestros carbones con respecto a los de importación, la producción de las cuencas no tiene que sufrir un recorte drástico, a la vez que se han de debatir alternativas viables a las zonas mineras”.
Aunque la minería no es el único sector subvencionado por las administraciones (la Casa de Alba, por ejemplo, recibe cerca de 4 millones en ayudas agrícolas)], la utilización de los fondos mineros, ese maná que debía de ayudar a generar un nuevo tejido industrial para cuando llegase el cierre de los pozos, ha sido objeto de profundas críticas, tanto en Teruel, como León o Asturies. Subvenciones para los planes de formación profesional, gestionadas por sindicatos y empresas afines, mantenían a jóvenes asturianos ‘formándose’ eternamente para un trabajo que sólo llegaría en Madrid. Obras públicas en ciudades que no tenían ni una mina. Autovías infrautilizadas, polideportivos a medio hacer, residencias de estudiantes sin estudiantes u hoteles sin turistas, todo ello con dudosa utilidad para la reactivación económica.

La complicidad era compartida: partidos políticos, sindicatos (CCOO y UGT) y empresarios recibían dinero por igual. Pero no todo el dinero llegó a las comarcas mineras. Asturies sólo tiene acabadas las obras correspondientes al 8% de los fondos mineros, y al menos el 50% o no tenían destino o estaban sin adjudicar (LNE, 2011). El presidente del Montepío (la mutualidad minera gestionada por los sindicatos y dirigida por SOMA-UGT) está envuelto en acusaciones de corrupción y los negocios hosteleros e inmobiliarios de esta mutualidad han estado en el ojo del huracán, mientras el SOMA “sigue manteniendo una tremenda red de influencias y poder en las cuencas, acrecentado por la falta de dinamismo económico de ese territorio”, sentencia Vega. Pero sin ellos la situación sería mucho peor: “evitaron un deterioro social más profundo en las Cuencas mineras -como sí sucedió en Estados Unidos- y no son el foco de exclusión social y criminalidad de los 90, lo que es un mérito de los mineros y sus sindicatos”. El problema es que “no son un plan de futuro sino que sólo anestesian y palían”, continúa Vega. Así, no es extraño que el propio 15-M de Mieres (Asturies)] haya reclamado una auditoría de esas subvenciones y responsabilidades a los gobiernos del PSOE y PP acerca de ellas.

Más allá de la desesperación
Sin minas no hay futuro en las cuencas mineras. Lo saben los mineros, sus representantes políticos y toda la población. Esta certeza, unido a una fuerte solidaridad obrera y organización sindical, favoreció una mayor virulencia en las luchas, a pesar de lo cual han contado con un apoyo y simpatía generalizada entre la población.

Por su parte, el agravamiento de la crisis y la seguridad de que el PP no hará ninguna concesión –frente a la influencia que sí tenían los sindicatos mineros sobre el PSOE-, han transformado un conflicto laboral en un conflicto social. Rajoy sabe que ceder en una sola paralización de los recortes, alentará otras luchas similares. De las 3.100 enmiendas presentadas a los presupuestos, sólo aprobó 3. Redondo explica este proceso, “el dinero del recorte de la minería no es nada con lo de Bankia, pero si ceden aquí, tendrán que hacerlo en otros sectores: el PP sabe que hay un pulso de clase detrás”. Los mineros sienten un posible punto y final, por lo que, para Vega, “hay un fuerte componente de desesperación y frustración”, que explica su contundencia. El historiador recuerda que la posición del gobierno se enmarca en “una estrategia de liquidación de los sindicatos, para lo que todavía hay que batir a los sindicatos mineros”. Tatcher lo hizo en los ’80 tras la huelga minera de 9 meses y sobre ello asentó su victoria neoliberal.
Este escenario ha ocasionado la ruptura con la estrategia sindical habitual, que recomendaba negociar y movilizarse antes de tomar medidas más agresivas, desbordándose en cierto sentido la protesta. Vega explica que existe una combinación peculiar, “una fortaleza sindical enorme y una dinámica de base que no controlan totalmente: no podrían llamar a la desmovilización aunque quisieran y la movilización más radical –barricadas, enfrentamientos con la policía- tiene un componente autónomo muy importante”, lo que explica también la implicación de una generación muy joven –e inexperta- en las protestas.

Confluencia con otras luchas
Contraponer a la movilización minera frente a otros tipos de luchas, como la del 15-M, es un error. Son respuestas ante la crisis y los planes de ajuste de trabajadores de diferentes perfiles y sectores, y por eso permiten un aprendizaje mutuo. Los mineros, han demostrado, para Adrián Redondo, que siguen siendo “una vanguardia obrera que genera imitación y solidaridad”. Han traído la lucha laboral clásica al primer plano y puede ayudar a que activistas de otros sectores reinterpreten estas formas de resistencia desde sus experiencias particulares. En Asturies, ese ‘contagio’ es precisamente lo que ha comenzado a ocurrir. El 4 de junio, tras ocho días de movilizaciones mineras, los 8.000 trabajadores del transporte de viajeros y mercancías iniciaban otra huelga indefinida que, tras cinco días, logró que una de las dos patronales del transporte diera su brazo a torcer y mantuviese el convenio colectivo. 16 sindicalistas de Thyssen, una de las mayores empresas asturianas, se encerraban el pasado 13 de Junio en su fábrica de Mieres, mimetizando a los mineros de los pozos. A los tres días, la empresa cedía en sus reivindicaciones de realizar un ERE que afectaría a 181 trabajadores. La marea verde educativa convocaba actos que finalizaban en la Acampada minera frente a la Delegación del Gobierno en Uviéu, mientras que un minoritario grupo de interinos se lanzaba a la huelga general indefinida.

Anonymous, por su parte, ha filtrado los documentos de las reuniones de la patronal del carbón. Finalmente, la huelga general en las comarcas mineras ha sido exitosa –paro total y 50.000 manifestantes en Langreo, 15.000 en León y 3.000 en Andorra-. Frente a la amplia –y favorable- cobertura mediática sobre las movilizaciones mineras dentro de Asturies, la censura comunicativa en el Estado ha sido la norma. Mientras medios de comunicación de medio mundo las incluían en su portada, la prensa estatal obviaba este tema, intentando evitar la extensión de las luchas.

Pero frente a la idealización de la mitología minera, alerta Emilio León, sindicalista de la Corriente Sindical de Izquierdas, “la violencia también es asumible para el sistema, que ha vivido durante años con quemas de cajeros de bancos. La pugna no es sólo por la represión sino por la depresión, por no ver salida”. En la medida en que estas reivindicaciones sepan confluir en demandas y movimientos de carácter más amplio, como demandaba el 15-M de Uviéu,] la lucha contra los planes de ajuste puede alcanzar nuevos estadios. Para Redondo el objetivo es “unir estas movilizaciones con la gran industria asturiana, porque hay caldo de cultivo”. Pide que recordemos que “los mineros eran los precarios del s. XIX y a base de movilización y lucha son ahora la vanguardia”. Se pregunta, “¿pasará lo mismo con los trabajadores de sectores como las nuevas tecnologías en el XXI?”.

miércoles, 27 de junio de 2012

Viernes 29 de junio, a partir de las 21h en el Pub Black Jack en la Plaza Einstein: Barril solidario con la lucha de los mineros. Todos los fondos irán directos a la caja de resistencia.


Hace 50 años, cuando los mineros dijeron “No”…Y en Munich se reunía la oposición liberal

Pepe Gutiérrez-Álvarez
A muchos de los que ya andan con la jubilación, la lucha de la minería nos ha devuelto la memoria de 1962, cuando la “huelgona” en Asturias en una España en la que –se decía- no se movía una mosca sin la autorización del Caudillo. Aunque para algunos la historia se había detenido, en realidad estaban pasando muchas cosas, y mucha más que iban a cambiar. Sobre todo después de aquel 1962, cuando en los pequeños “corrillos” de los trabajadores se hablaba de las huelgas de Asturias. Una huelga de ahora, no como aquella de los tranvías de 1952 que resultó ser como el último coletazo del movimiento obrero destruido a sangre y fuego.

Los que no quieran leer estudios socioeconómicos sobre la miseria en la que sobrevivían las clases populares, no tienen más que revisar algunas películas, por supuesto las de Bardem y Berlanga. Pero también la de autores clasificados como adictos, o al menos no sospechosos. Así al vuelo, recomendaría dos, Hay un camino a la derecha (1953) de Rovira Beleta, y especialmente, Mi tío Jacinto (1956), porque la dirigió Ladislao Vajda con Pablito Calvo, y que acababan de hacer una de las películas más emblemáticas del nacional-catolicismo: Marcelino, pan y vino (1953), escrita por José Mª Sánchez Silva, hijo de un periodista anarquista, y más tarde autor del guió de Franco, ecce homo…Desde el cine, también ser percibían otras cosas, por supuesto que habían otros mundos con libertades y con más justicia, pero también otra cosas, a saber que algunos “adictos” como Nieves Conde dirigía películas inconformistas.

Era una época emigraciones masivas desde el Sur, por la miseria claro está. Pero también por la falta de expectativas de cambio, también es un momento de tránsito de la “autarquía” .al Plan de Estabilización que acabaría enganchando el país en el furgón de cola del “milagro europeo”. Se impone el desarrollismo en algunas zonas, y emerge una nueva clase trabajadora que mediante las horas extras, el destajo y el pluriempleo, comienza a superar el círculo, y aparece una juventud que aguarda, según da nota una novela de Paco Candel.

España era un país que no había por donde cogerlo, la vergüenza. Se trataba de sacar pecho con el fútbol, pero por más que el Madrid realizaba prodigio, la selección nacional trufada de glorias extranjeras, daba más vergüenza que otra cosa. Las fanfarronadas del régimen sobre las “grandezas” de España eran objetos de crueles ironías, singularmente entre los obreros más conscientes. El cine también fue un buen espejo de este contraste entre la España oficial y la realidad. De ahí que se pueda afirmar con seguridad que las mejores películas antifranquistas se realizaron bajo el franquismo: El verdugo, Plácido, Calle Mayor, La caza, Viridiana…No hay que decir que, en la medida en que crecía el horizonte moral y cultural de las nuevas generaciones, el régimen se hacía cada vez más insoportable. De ahí también que, primero de una manera lenta, luego de forma inexorable, su base social real y/o supuesta comenzó a distanciarse. Sería desde esta base de donde surgiría una nueva oposición espoleadas con huelgas como la de los mineros, la creación de las comisiones Obreras, el impulso del FLP cuyos debates conectaba con las inquietudes de la izquierda más avanzada de Europa. Los empresarios, que hasta entonces habían gozado de años felices –así lo proclamó uno de sus portavoces-, comenzaron a darse cuenta que aquel del Vertical le estaba pasando el tiempo.

En 1962, mientras que millares de mineros jóvenes fueron a una huelga general que en principio, no había convocado nadie ni fue, tampoco, encabezada por ninguna sigla. Seguramente desde el hoy resulta difícil apreciar lo que significó aquel gesto colectivo que suscitó una profunda corriente de solidaridad entre la gente obrera por más que muchos creyeran que “contra esta gente no se puede hacer nada” no hay que decir que la gesta resucitaba una memoria, incluso entre los que carecían de ella, como era mi caso. A muchísimos jóvenes criados en la inopia bajo el franquismo, aquella corriente nos llegó a través de los veteranos que hablaban a la hora de entrar, plegar o almorzar. Con sus métodos de todos a una, de unir la mina con el pueblo, hombres y mujeres, los mineros estaban comenzando una nueva fase de lucha consciente. Sus protagonistas ya eran los del 34, eran jóvenes a los que la guerra y el “maquis” les quedaban muy atrás por más que eran sus herederos. Aquella fue también la primera vez que algunos sentimos la palabra “intelectuales” referida a los que habían firmado un manifiesto de solidaridad con los mineros, un manifiesto que dignifica a sus autores.

No fue por casualidad que ahora hace 50 años, al mismo tiempo que resurgiera el movimiento obrero desde Asturias con sus ecos en todas partes, también apareciera la primera plataforma de políticos profesionales dispuesta recoger los frutos políticos del final del régimen. 1962 fue por lo tanto también el año del llamado “contubernio de Munich”, contra el que el régimen echo naturalmente pestes, pero contra el que no empleó sus torturadores como sí lo hacía con anarquistas y comunistas. A la reunión asistió Ignacio Fernández de Castro, uno de los líderes del FLP, pero lo hizo a título informativo, y es que desde la resistencia no se apreciaban estos montajes

La reunión de Munich ha sido magnificada por diarios como “El País” que dedicó portada a su conmemoración. En dicha conmemoración se subrayaba el carácter conciliador, y la firma de un documento que pedía las mismas libertades que gozaba Europa. Eran personajes del exilio que participaba en la política de “presionar” a las cancillerías, como lo haría un patético Indalecio Prieto que, a pesar de su proverbial sagacidad parlamentaria, creía que los Estados Unidos luchaban por la libertad. Foster Dulles le tuvo que recordar que ellos luchaban por sus intereses, y aquel entonces, nadie los podía garantizar mejor que Franco. Una respuesta que también le podía haber dado Churchill de estar vivo. También se dirá que Munich fue u8n antecedente del Pacto de Transición, lo cual conviene matizar. No hay que decir que los problemas en 1962 eran muy diferentes para los trabajadores que para los políticos “liberales”. Además, había una pregunta básica por medio, una pregunta similar aquella que se hicieron los ratones, ¿Quién le ponía el cascabel al gato? El cascabel se lo acabó poniendo la clase trabajadora liderando la lucha de una mayoría que se movilizó en fábricas, barrios, universidades…Lo de la Transición fue un fruto envenenado. Cuando la patronal y los reformistas del franquismo ahora cobijado bajo el manto del monarca, dijeron, Vale, hasta aquí hemos llegado”. Reconocemos que hay que legalizar las conquistas de la calle, pero si no queréis provocar al Ejército, tendréis que aceptar el cambio dentro de un orden o sea a nuestra manera. O sea una componenda…

Luego, los políticos profesionales hicieron su carrera, y los mineros volvieron a la mina o al paro. Ahora les quieren quitar hasta las minas, lo quieren quitar todo, ya se sabe, esta vida es un valle de Lágrimas pero finalmente seremos recompensados en el cielo. El círculo de la historia comienza otra vez. Cabrá esperar que desde entonces, hayamos aprendido lo suficiente.
A veces, cuando me cuenta lo difícil que es organizar una lucha, una movilización, pienso que entonces, digo yo, lo debía de ser un poco más.

El golpe paraguayo responde a los intereses de las multinacionales estadounidenses

Pepe Mejía/Público
El golpe en Paraguay –dejemos los eufemismos a los responsables del gobierno de Rajoy– se venía fraguando desde hace mucho tiempo entre la derecha caciquil paraguaya y los intereses de las multinacionales de la agroalimentación estadounidenses.

En 2011, Estados Unidos –que controla por acuerdos a través de la USAID al poder judicial y a la policía– logró instalar un centro de operaciones en la zona norte, cercana a Curuguaty, donde no han cesado las persecuciones al movimiento campesino con el pretexto de combatir al EPP, grupo guerrillero del que nunca se ha comprobado la existencia. Es la misma región de interés de Cargill y Monsanto, que hoy impulsan un golpe de Estado para instaurar un gobierno a la medida de sus necesidades.

Fernando Lugo, el presidente que puso un freno a sesenta años del partido Colorado, el principal sostén de la dictadura de Stroessner, nunca tuvo un apoyo social para hacer frente a la arremetida de la derecha y la ultraderecha, que siempre estuvieron conspirando con su destitución. Pero la derecha paraguaya, con su principal muñidor, el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA) del golpista Federico Franco –y mejor dicho, la ultraderecha fascistoide– ha tenido y sigue teniendo unos aliados permanentes: Estados Unidos y las grandes empresas de la agroalimentación. Cargill y Monsanto han tenido un papel determinante. Como dice el economista paraguayo Méndez Grimaldi:
“El 85 por ciento de las tierras, unas 30 millones de hectáreas, está en manos del 2 por ciento de propietarios”.

El 21 de octubre de 2011, el Ministerio de Agricultura y Ganadería, dirigido por el liberal Enzo Cardozo, liberó ilegalmente la semilla de algodón transgénico Bollgard BT de la compañía norteamericana de biotecnología Monsanto, para su siembra comercial en Paraguay. Las protestas campesinas y de organizaciones ambientalistas no se dejaron esperar. El gen de este algodón está mezclado con el gen del Bacillus Thurigensis, una bacteria tóxica que mata a algunas plagas del algodón, como las larvas del picudo, un coleóptero que oviposita en el capullo del textil. El Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas, SENAVE, otra institución del Estado paraguayo, dirigido por Miguel Lovera, no inscribió dicha semilla transgénica en los registros de cultivos, por carecer de los dictámenes del Ministerio de Salud y de la Secretaría del Ambiente, tal como exige la legislación.
Según un informe de Idilio Méndez Grimaldi, “Monsanto, a través de la Unión de Gremios de Producción, UGP, estrechamente ligada al Grupo Zuccolillo, que publica el diario ABC Color, arremetió contra SENAVE y su presidente por no inscribir la semilla transgénica de Monsanto para su uso comercial en todo el país”.

El objetivo es criminalizar a los campesinos y expulsarlos de sus tierras latifundistas. Los empresarios exportadores han mecido el golpe contra Lugo y como en todos los manuales golpistas no falta el papel de los medios. ABC Color –pero no sólo este medio– preparó el terreno para el golpe.
Lugo, mientras estuvo en el gobierno, no sacó adelante ninguno de sus proyectos sociales. No contó con el aparato de Estado, infecto de pro-colorados. Enfrente tuvo y ha tenido a una derecha caciquil, anticomunista y aliada a terratenientes y oligarcas que durante 50 años ha estado gobernando con mano de hierro y menosprecio de las mayorías despauperizadas. A esto Lugo no se enfrentó.
Pero tampoco en Paraguay ha habido una tradición de movimientos sociales porque la misma izquierda fue casi exterminada por las mismas fuerzas ultraderechistas que han estado –y siguen controlando, como se ha visto– el país de Roa Bastos. El golpe, ¿puede facilitar un crecimiento de la izquierda? Está por ver y por supuesto, está por ver si Lugo hace caso a esa izquierda social y se organiza. Un cambio social sin sustento social está abocado al fracaso. No sólo sirven los cálculos parlamentarios que en algunos casos pueden ser un lastre. Es preciso alentar y construir un movimiento social que sustente un gobierno de izquierda a favor de las capas sociales más desfavorecidas.

La perspectiva es consolidar ese frente de izquierda que días antes de su destitución convocó Lugo. Un frente donde se juntan izquierdistas de toda la vida, socialdemócratas y organizaciones sindicales y campesinas. La Liga Nacional de Carperos, el movimiento sin tierra, es uno de los actores principales en este escenario. Han llamado a “permanecer movilizados” ante lo que consideran un “golpe parlamentario”. Pero también la Unión de Gremios de la Producción.
Organizaciones de terratenientes y propietarios de tierras apoyan a Franco y están dispuestos a movilizarse como lo hicieron contra Lugo.

Lugo ha hecho un llamamiento a una “movilización pacífica”. Ya veremos si esto es suficiente y si no hay detrás una perspectiva meramente electoral. El otro frente es el internacional y, sobretodo, el de América latina. El rechazo ha sido total. Paraguay, hoy por hoy, está aislado.
Económicamente depende mucho del petróleo que Venezuela ya ha dicho que no enviará y de Brasil que no ve con buenos ojos una inestabilidad cerca de sus fronteras.

Las perspectivas no son nada halagüeñas. Estados Unidos –que ha sido el primer país que ha reconocido a Franco- sigue medrando a favor de sus intereses. Brasil, el cuarto mayor exportador mundial de soya, debido a la gigantesca represa de Itaipú y un abultado flujo comercial, también está pendiente de la evolución de los acontecimientos. Además, unos 100 mil brasileños viven y trabajan en Paraguay, donde poseen haciendas y grandes comercios. MERCOSUR tiene mucho que decir el próximo 28 y 29 de junio y la derecha paraguaya está envalentonada. En la calle no hay movilizaciones a favor de Lugo y lo que representa. Y eso es un lastre. Hoy por hoy, Paraguay está a expensas de las fuerzas derechistas y de los intereses oligárquicos.