lunes, 23 de julio de 2012

Tras el clamor del 19J: Poner en marcha una movilización sostenida contra las políticas de recortes

Las masivas manifestaciones del 19J en todo el Estado han expresado una vez más de manera clara el amplio rechazo popular a los nuevos recortes impuestos por el gobierno bajo el mandato de la cúpula de la UE. Pero mientras la ciudadanía se manifiesta indignada, el gobierno mantiene inflexible sus postulados, al tiempo que la “prima de riesgo” bate nuevos récords, las comunidades autónomas- empezando por la valenciana -solicitan su rescate al gobierno central y la fantasmagórica voz de los “mercados” empieza a pedir ya un “rescate total” del Estado español, algo que seguramente excede las posibilidades económicas de los potenciales “salvadores”.

Las manifestaciones han sido masivas, sí, y una vez más han dejado claras una serie de cuestiones: la primera de ellas es que la clase trabajadora está indignada y que responde cuando se efectúa una llamada a la movilización por parte de los sindicatos mayoritarios y contando con el apoyo de otras fuerzas sindicales y de movimientos y organizaciones sociales; la segunda de ellas es que la represión policial y judicial dura empieza a ser una constante, como demuestra lo ocurrido en Madrid tras la última manifestación; la tercera es que como este gobierno- y otros autonómicos del PP -parecen tener claro que no van a variar ni un ápice su política pase lo que pase, esto significa que están vinculando la posibilidad de cambios a su propia caída.
La inflexibilidad del gobierno de Rajoy en sus políticas, el ninguneo al que éste somete a las fuerzas sindicales y la estrategia de acoso y derribo que mantiene respecto de ellas, parece que van forzando a las direcciones de las centrales sindicales mayoritarias a pasar de las palabras a los hechos en lo que respecta a la necesidad de una “movilización sostenida”. Aunque lejos aun de la planificación detallada a medio y largo plazo que sería deseable, CCOO y UGT han lanzado ya un calendario de acciones para lo que resta de julio, agosto y setiembre, que incluye la celebración de “Cumbres Sociales” el 25 de julio y el 6 de setiembre; una gran marcha hacia Madrid el 15 de setiembre, con la loable vocación de ser también punto de encuentro de las diferentes “Mareas” que se han ido produciendo hasta ahora (educación, sanidad, mineros...); y la exigencia una de convocatoria de un referéndum sobre política económica y social, junto con la posibilidad de convocar también un “referéndum alternativo”.

La “Cumbre Social” propuesta por CCOO y UGT podría ser un buen instrumento para unificar y coordinar las luchas contra los recortes, siempre que se cumplan algunas condiciones. La principal de ellas es que se trate de una “Cumbre” verdaderamente representativa de “lo que se mueve” en estos momentos, de las organizaciones sindicales y sociales, de los movimientos que están en lucha. Existe el peligro de que se pretenda llenar la “Cumbre” con siglas poco representativas o en buena medida artificiales, lo cual sería un lastre para su real representatividad y devaluaría el papel que en ella han de jugar las organizaciones y movimientos realmente existentes e implantadas.

Por otra parte, los sindicatos mayoritarios han pretendido a menudo tener un rígido control sobre plataformas y entidades unitarias, convirtiéndolas en apéndices de sus propias iniciativas. Si se quisiera hacer algo semejante con ls “Cumbres” anunciadas esto determinaría de entrada, si no su fracaso, por lo menos una pérdida importe de sus potencialidades.

La petición de convocatoria de un referéndum sobre política económica y social no está exenta de problemas, aunque sin duda va a poner más en evidencia que el gobierno está desarrollando una política salvaje de recortes que no figuraba en su programa electoral y que incluso en algunos casos (aumento del IVA) está en directa contradicción con aquél. Cuando Rajoy afirma que “Hacemos lo que podemos”, lo hace dando por supuesto que su mayoría electoral lo legitima para interpretar “qué es lo que se puede hacer” y para aplicarlo sobre la marcha. Rajoy no fue investido Dictador en las últimas elecciones generales, aunque él y su partido, de manera totalmente antidemocrática, obren como si así fuese.

El referéndum, tanto si se desarrolla en el marco institucional como fuera de él, exige sin embargo claridad con respecto a las medidas alternativas que se han de aplicar en lugar de las actuales de recortes: expropiación de la banca y creación de una banca pública bajo control social; impago de la deuda ilegítima; política fiscal progresiva para que paguen los que más tienen; derogación de toda la legislación regresiva en materia de derechos laborales, de pensiones y sociales; creación de puestos de trabajo mediante inversiones públicas, reforma del modelo productivo y reparto de las horas... Este aspecto sigue brillando por su ausencia en las declaraciones y propuestas de los sindicatos mayoritarios que si bien van enunciado medidas posibles de manera deslabazada y esporádica, siguen sin formular de manera clara qué tipo de política alternativa defienden globalmente.

La propuesta de confluencia en la marcha a Madrid del 15 de setiembre de las diferentes “Mareas” que han ido surgiendo es muy positiva pero sigue circunscribiendo ésta a una acción puntual. En realidad, las circunstancias exigen una coordinación de las luchas constante y bien planificada que pueda permitir tanto su extensión como su prolongación en el tiempo. Hasta ahora, aparte de las convocatorias de las Huelgas Generales del 29S y del 29M y de la Huelga estatal de Educación del 22 de mayo, las acciones de movilización se han desarrollado de manera aislada, tanto las de ámbito regional o nacional como las locales, sin ninguna voluntad de unificarlas. Esto constituye un gran error y más considerando que las respuestas, cuando esta unificación se ha planteado, han sido muy buenas. Debería existir por lo menos un plan estatal de coordinación de luchas que incluya las de la función y servicios públicos (educación, sanidad, transportes, administración...) y las del sector de la minería. En dicho plan se podrían insertar las movilizaciones específicas de cada territorio y sector, junto con las globales, para de esta forma permitir la continuidad del conjunto de luchas, su permanencia en el tiempo y los necesarios periodos de recuperación de fuerzas tras los momentos más explosivos.

La convocatoria de una Huelga General en Euskadi para el 26 de setiembre por parte del conjunto de fuerzas sindicales, exceptuando de momento a las mismas CCOO y UGT, podría ser una buena oportunidad para hacer extensiva dicha HG a todo el Estado. Así como la situación requiere de una movilización sostenida que se desarrolle a través de un abanico amplio de formas de lucha, también necesita de momentos álgidos de unificación del combate, para lo cual la HG es uno de los instrumentos idóneos. Evidentemente, dicha HG debe siempre entenderse incluida dentro del plan general de movilización sostenida y como uno más de sus instrumentos.

La gran responsabilidad de los sindicatos mayoritarios, CCOO y UGT, en todo lo que se acaba de exponer, no supone que la acción de otras fuerzas sindicales, del movimiento 15M y de otras organizaciones y movimientos sociales sea irrelevante. Al contrario, la actividad del sindicalismo alternativo y de los movimientos sociales será fundamental en este periodo. En primer lugar porque existen organizaciones sindicales cuyo peso es determinante en determinados sectores, territorios o naciones del Estado que pueden impulsar las luchas en ellos atendiendo a los criterios antes expuestos; lo mismo es aplicable al movimiento del 15M, a los movimientos sociales y a sus organizaciones. Todos ellos deberían adoptar actitudes unitarias, buscando la convergencia en la acción entre sí y con los sindicatos mayoritarios, aunque sin ceder ante los intentos de control o de freno de los movimientos que éstos puedan realizar. Se trata de un equilibrio ciertamente difícil pero no imposible. Los movimientos sociales y el sindicalismo alternativo deben mostrar capacidad de iniciativa en estas semans cruciales y ser capaces de impulsar iniciativas y movilizacions unitarias y decididas.

Para hacer frente a la crisis y a la avalancha de recortes salariales, sociales y políticos se impone en resumen una “movilización sostenida” planificada a medio y largo plazo, la definición de un paquete claro de medidas alternativas, la coordinación de los sectores y territorios en lucha y el aumento progresivo de la organización sindical, social y en los centros de trabajo. Así debería ser canalizada la indignación que se manifestó en las calles el pasado 19 de julio.

Rajoy expropia a la clase trabajadora para salvar a los banqueros

[Versión en pdf aquí]

Tal y como estaba escrito, el guión se va desarrollando de manera esperpéntica y dolorosa para todos los colectivos que sufren sus consecuencias, especialmente la clase trabajadora. Tras haber mentido a conciencia y de manera repetida sobre los efectos que iba a tener el rescate europeo de la banca española, Mariano Rajoy ha tenido que admitir ante el pleno del Congreso que “España está tutelada, sin manos libres, sin autonomía”, que "Los españoles hemos llegado a un punto en que no podemos elegir entre quedarnos como estamos o hacer sacrificios” o que "No disponemos de más ley ni de más criterio que el que la necesidad nos impone. Hacemos lo que no nos queda más remedio que hacer, tanto si nos gusta como si no” . Era evidente, aunque la “sinceridad” actual del Presidente es sólo aparente porque ni es el Estado español en general, ni es tampoco toda su ciudadanía la que va a sufrir los brutales recortes anunciados, sino sólo una parte de éstos aunque amplísima, la clase trabajadora y los sectores más humildes y empobrecidos. Los banqueros y los poseedores de grandes fortunas son justamente los beneficiarios de las actuales políticas y por ello es del todo incorrecto enmascarar esta realidad con alusiones a los intereses de “España” y de “los españoles”. Y todo esto lo hace el PP aplaudiendo a rabiar los recortes en el Parlamento o insultando a los parados y paradas, como hizo desde su asiento la diputada Andrea Fabra con el ya famoso “ que se jodan”. Este es la derecha cavernícola que nos gobierna.

La batería de medidas impuestas para reducir el gasto público en 65.000 millones de euros en dos años y medio es ya de sobra conocida. Las consecuencias también: pérdida salvaje del poder adquisitivo de la clase trabajadora, pérdida de derechos laborales, indefensión de las personas en paro, empeoramiento de las condiciones de los pensionistas... Todo para salvar a la banca y mantener los beneficios de los que han provocado la crisis y con un horizonte que, inevitablemente, nos lleva a su empeoramiento, a la más negra depresión económica.

Urge, ahora más que nunca, poner en marcha un gran frente social de lucha contra las medidas impuestas por los grandes poderes económicos europeos y acatadas por el gobierno. Urge coordinar las luchas en curso, algunas de ellas ejemplares, como la de los mineros. Urge trazar un plan a medio y a largo plazo- que incluya una agenda de movilizaciones y medidas alternativas -para hacer frente a una agresión que no tiene límites ni fin. Las experiencias de lucha se han ido acumulando: el 15M; las luchas en educación, sanidad y de los funcionarios en defensa de sus condiciones laborales y por los servicios públicos; el combate bravío de la minería que ahora mismo se desarrolla... Las movilizaciones no han de permanecer aisladas unas de otras, se han de enlazar, articular y darse fuerzas mutuamente. El magnífico recibimiento a la “Marcha Negra” en Madrid, ninguneado por la prepotente e impresentable Esperanza Aguirre, es un modelo a seguir. Asimismo, estas movilizaciones se van a enfrentar a una represión cada vez más dura por parte del Gobierno. Las duras cargas policiales en las distintas marchas de apoyo a los mineros en Madrid de estos últimos días así lo atestiguan. Frente a esta represión, será también de crucial importancia organizar campañas antirrepresivas lo más unitarias posibles.

Las fuerzas sindicales, en particular las mayoritarias CCOO y UGT, tienen una gran responsabilidad en todo lo que suceda. Las circunstancias exigen a gritos el abandono definitivo de los intentos de reeditar la concertación social y la adopción de planes coherentes de lucha que incluyan movilizaciones y huelgas generales estatales, acciones sectoriales bien enlazadas entre sí y un propósito firme de ir desarrollando todo tipo de iniciativas encaminadas a mantener una lucha larga y sostenida en la que se debe confluir con la clase trabajadora de otros países de Europa, empezando por Grecia. En este sentido, la propuesta de CCOO y UGT que ya se ha hecho pública y que incluye la celebración de manifestaciones unitarias el próximo miércoles 19 de julio, constituye un primer paso, aunque se quede del todo corto, al no trazarse un plan bien definido de la supuesta “movilización sostenida contra los recortes” que ambos sindicatos dicen defender, ni hacerse referencia tampoco a las medidas alternativas que se deberían adoptar para enfrentar la situación. Definir tales aspectos resulta necesario para aspirar a hacer frente a este intento de involución histórica y a poner fin a la crisis en beneficio de la clase trabajadora.

13 de julio de 2012
www.anticapitalistas.org

jueves, 12 de julio de 2012

Resolución de apoyo a la constitución de la Coordinadora de Hospitales y Centros Sanitarios

Desde Izquierda Anticapitalista queremos mostrar toda nuestra solidaridad y apoyo a la lucha de l@s trabajador@s y usuari@s de la sanidad pública madrileña en defensa de un servicio público esencial que debemos proteger de los salvajes recortes neoliberales en marcha perpetrados por el Gobierno ultraconservador de Esperanza Aguirre.

La sanidad pública, universal y gratuita es un derecho inalienable del pueblo y debemos defenderla de los intentos de privatizarla y mercantilizarla con la excusa del déficit y la crisis. El encierro que acaba de comenzar en el Hospital Ramón y Cajal contra la privatización de decenas de especialidades imprescindibles para el buen funcionamiento del Hospital es un ejemplo para tod@s l@s luchadores anticapitalistas del Estado español. Vuestra lucha es nuestra lucha.

!Animo y hasta la victoria!

Izquierda Anticapitalista-Madrid; 12 de Julio de 2012

La dignidad de intentarlo

Olga Rodríguez ׀׀ eldiario.es
”Por razones ajenas a Renfe y relacionadas con la protesta minera, el tren llegará a Gijón con media hora de retraso”, nos informaron por megafonía a los pasajeros que hace unos días viajábamos de Madrid a Gijón. Asturias nos recibía con una ráfaga de realidad: La protesta minera se sentía incluso en un vagón de tren. Ningún viajero protestó. Hubo algún comentario de solidaridad en voz alta. La unidad que mantienen los mineros ha despertado simpatías entre otros sectores de la población. Madrid lo dejó claro en la noche del martes, cuando decenas de miles de personas quisieron acompañar hasta la madrugada a los mineros.

“Esto está siendo duro”, me decía hace unos días en Asturias un minero. “Los encerrados llevan ya más de 40 días bajo tierra. Los de la marcha están cansados, con ampollas. Y nosotros, los que luchamos en las cuencas con lo que tenemos, vemos cómo los antidisturbios entran hasta el corazón de los pueblos”, añadía.

Los riesgos y la dedicación que están asumiendo miles de mineros son evidentes. Han llegado a esa línea que marca la entrada de la nada. Se juegan el trabajo, el salario, la permanencia o no del tejido social en los pueblos de las cuencas mineras, el futuro de sus hijos y un modo de vida heredado en buena parte de los casos de padres y abuelos. El Estado no les está buscando una alternativa. Es la mina o la nada. Y cuando ya se trata del pan, es probablemente más fácil mantener la unión y asumir ciertos riesgos sin perderse en debates sobre el cómo, el cuándo o el quién es más puro que quién.
Al igual que hiciera el 15m, los mineros, con su protesta, han escrito una página de la historia de las movilizaciones en España, en una semana de recortes que sin duda se estudiará en el futuro. El gobierno afila aún más su tijera: sube el IVA, disminuye la prestación por desempleo, suprime una paga extra a los funcionarios.

La fragilidad de nuestra democracia es evidente: se suprimen derechos laborales sin consultar a la ciudadanía a pesar de que las medidas ahora anunciadas no estaban en el programa electoral de Rajoy. Todo ello en un momento en el que la cifra de parados se acerca a los cinco millones. De ellos, casi dos millones tiene más de 45 años de edad.

En 2011 58.241 familias se quedaron sin vivienda en un país con tres millones de casas inhabitadas (en este enlace más datos). Siete de cada diez jóvenes de 20 a 29 años viven con sus padres. Según estimaciones de los sindicatos, más de 40.000 universitarios no podrán seguir estudiando por culpa de los recortes, pero los bancos recibirán 60.000 millones de euros de la UE. Casualmente los recortes en cifras anunciados esta semana son de 65.000 millones de euros.
El coste del fraude fiscal en España asciende a unos 70.000 millones de euros al año, es decir, el 23% del Producto Interior Bruto, lo que equivale al presupuesto total del sistema sanitario español. De ese fraude fiscal anual, el 72% lo cometen las grandes empresas y fortunas.

La desigualdad social ha aumentado en muy poco tiempo. Entre 2009 y 2010 España fue el país de la UE donde más subió el riesgo de pobreza hasta afectar al 20,7% de la población, y al mismo tiempo creció el número de millonarios. Un año después el riesgo de pobreza o exclusión siguió incrementándose hasta afectar al 25,5% de la población. La brecha entre ricos y pobres crece mientras la minoría que acumula el poder y la riqueza no sufre la crisis. De hecho en 2011 el sueldo medio en los consejos del Ibex 35 fue de 7,5 millones de euros, un 5% más que en 2010.
En una época en la que se socializan las pérdidas y se privatizan las ganancias, en la que los salarios bajan o se congelan mientras suben las retribuciones de los directivos de las grandes empresas, queda claro que sigue vigente la división de la ciudadanía entre explotadores y explotados, entre los de arriba y los de abajo.

Frente al expolio impulsado por la minoría dominante, el único muro de contención posible es la unión basada en las demandas compartidas, en la defensa de los intereses comunes, que son tantos. La otra opción es que se mantengan las divisiones, la ausencia de empatía, la defensa de la pasividad basada en el “como esta vez a mí no me toca a mí….”, mientras nos arrebatan derechos fundamentales. Y así, hasta que lleguemos a esa línea que anuncia la entrada de la nada, que marca la diferencia entre tener un futuro laboral y no tenerlo más. Y quizá entonces sea ya demasiado tarde.
En este sentido, los mineros nos están recordando que solo desde la unidad y la constancia se puede lograr algo. O al menos, intentarlo. Es en ese recorrido, en el intento, donde reside la dignidad.

Madrid minera, capital de la gloria

Pepe Gutiérrez-Álvarez

Las escenas de la marcha minera, su paso y su acogida por los pueblos. Las imágenes de las batallas callejeras con esas fuerzas del orden tan aguerridas con los trabajadores, aquellas que antaño ponían en su casernas “Todo por la patria”. Por cierto, ¿ahora qué ponen?, ¿“Todo por la Banca”? Señores que han roto con su condición y que todavía no han puesto ni una miserable multa de tráfico a los campeones de la corrupción reinante, nos están devolviendo la memoria social. Una memoria, una conciencia que nunca debimos perder.

Una memoria obrera que, por cierto, tiene al menos dos grandes deudas con los mineros de Asturias. Para mi generación, la más cercana es obviamente la del 62, en una época en la que cuando una voz decía de protestar habían muchas más que decía “Eso es inútil, muchacho. No te busques problemas”.
Para la mayoría, eso de las huelgas y de las luchas eran cosas “de antes de la guerra”. Se dice que ahora resulta muy difícil poner en pie un movimiento, está claro. Pero antes lo era bastante más, pienso yo. En los años sesenta, el discurso dominante era que el tiempo del pan y cebolla, de las alpargatas, quedaban lejos. No solamente lo decían los voceros del sistema, también lo hacían muchos revolucionarios. Por ejemplo, hijos de exiliados que hacían su periplo, y no veían lo que le habían contado sus padres. Se encontraban con sumisión, pero también con un auge del consumismo. Por otro lado, en aquel entonces, lo primero que hacía un patrón al primer brote de huelga, era llamar a la policía, y venían.

Sin embargo, aquella huelga minera hizo que rebrotarán las voces de los restos de exilio interior, de lo que tiempo atrás habían sido “obreros conscientes”. Ya no se trataba de la lejana huelga de tranvías de Barcelona, una década atrás, la última lucha de la vieja clase obrera, y el primer encuentro entre obreros y estudiantes que dejó una huella que se retomaría quince años más tarde.
Obviamente, esta es otra época, pero en lo que refiere a la conciencia social, posiblemente haya sido más devastadora que la victoria franquista. Aquella fue una derrota a sangre y fuego, vencieron pero desde luego no convencieron, aunque mucha gente, la mayoría, se adaptó pensando que “no había nada que hacer”. No hace apenas nada que la idea predominante entre los jóvenes trabajadores era que lo de la lucha y los sacrificios, eran cosas de otros tiempos. De sus padres o de sus abuelos, y no querían que “les complicaran la vida”. Si la generación anterior había traicionado por una piscina y por la aventura de unas buenas vacaciones, no iban a ser ellos lo que iban a arreglar las cosas. De Asturias, el retrato que nos llegaba era el de la notable película de Javier Maula, Carne de gallina, la de trabajadores en busca de una pensión, sin más perspectiva que le de pagar las hipotecas aunque sea con la pensión del viejo minero que todavía quería cardar, un retrato felipista que se reconocía tan veraz como desolador.

No hace tanto que los funcionarios sindicales firmaban toda y toda cada una de las derrotas que han dejado al sindicalismo al borde mismo del suicidio final. En las últimas décadas, el escenario sindical fue ocupado por personajes como Hidalgo y CIA, gente que se creían parte de instituciones tan loables como la propia monarquía. Obviamente, entre ellos se colaron no pocos viejos combatientes, amigos de antaño que ahora te respondían que “vivían muy bien”, y que bromeaban sobre los “talibanes”, los sectarios irreductibles que no se han enterado que el tiempo de la pasión política había pasado, que ahora eran tiempos de gestión. Uno de ellos –Josep Ramoneda-, viejo cuadro del PSUC, los representó cuando dijo “Menos mal que no ganamos”. Ahora ya no dice lo mismo.
Las últimas escenas de luchas audaces, de marchas por la dignidad, las vimos a finales del siglo pasado con los trabajadores de Sintel, con documentales tan notables como El efecto Iguazú, y 200 Km, que tendrían que ser distribuidos en fábricas y escuelas, proyectados por toda clase de entidades. Pero aquello era todavía parte de un largo epílogo de la vieja clase obrera que quería vender cara su piel, que no se había rendido, y que escupía sobre los hidalgos. Luego, en lo que se refiere a luchas obreras con la misma alteza de miras, pareció que no había nada. Luego nada, más nada, pero eso no podía seguir así.

La lucha de clases seguía, solamente que la llevaban adelante esos enfermos que, por decirlo con palabras de Gilbert K. Chesterton, son lo suficiente listos como para hacerse ricos, y lo suficientemente estúpidos para creer que eso es importante. Primero se fueron imponiendo por consenso, gradualmente, con la sonrisa de Zapatero, un gradualismo que nos dejó desarmados, hasta que llegó la llamada crisis, y ahora lo hacen cada viernes y hasta el final de la legislatura. Ahora todos somos de una manera u otra, mineros.

Estamos indignados, no faltaba más. No pasa día sin que alguien de nuestro entorno sea víctima de un recorte; la última, una pareja de conocidos. Ella se va de buena mañana a fregar y vuelva a las 19 h, él, con una enfermedad terminal queda solo durante todo ese tiempo. Con el sueldo de ella, no tuvo derecho a una ayuda, ahora no pueden pagar ni la casa. Estas cosas y otras están inflando el ambiente. Valga un detalle, estoy en la cola de la panadería, y me encuentro un viejo conocido. “¿Te has jubilado ya?”, le pregunto. “Sí, a duras penas”, me responde. “Pues, aprovecha lo que puedas hasta que te lleguen los del Banco”, le digo. Al marcharme minutos después, la cola se había encrespado con más comentarios. Mientras marchaba escuchaba palabras como “corrupción”, “políticos y banqueros”, etcétera. Sin embargo…

Sin embargo, con indignaciones individualizadas o parcializadas, el sistema puede seguir funcionando hasta el fin de los tiempos. Mucha gente indignada espera un milagro, el final del túnel y cosas así, no se lo cree, pero se lo cree. Tampoco ve perspectivas, en apariencia no se mueven muchas cosas, mucho más que hace poco más de un año, pero todavía la cosa no cuaja. La vieja clase obrera, todavía sigue atada al sindicalismo de “negociación” (¿qué dientes se puede negociar sin movilizar?), del otro, los indignados. Cuando nos encontramos en una de ellas, los de siempre nos preguntamos, ¿dónde está la clase obrera? ¿Dónde están los indignados? Pero no son la nieve y el fuego, ambas partes estaban en Madrid para recibir la lección de los mineros.

Como ayer, como antes de ayer, en 1962, y antes en 1934, cuando Asturias escribió la página más luminosa de nuestro movimiento obrero. La del UHP, como recordó tan oportunamente Jaime Pastor en el acto de recibimiento a la comitiva minera. El UHP era la respuesta, la unión de todos los trabajadores y de toda la izquierda contra el fascismo, por la democracia de los trabajadores. No pudo ser, sobre todo porque con la excepción de una minoría. Profética (el BOC y la que luego formarían el POUM), cada partido y grupo se enfeudó en sus propios proyectos. Con todo, el UHP fue una luz, sin el ejemplo de Asturias, la respuesta de las masas trabajadoras al golpe militar-fascista no se habría dado. Habría sido como en Alemania, como en Austria donde la resistencia fue importante pero tardía y focalizada, como en Francia, y luego vino lo peor de lo peor: la Segunda Guerra Mundial.

Esta huelga y esta marcha minera a Madrid, aparece en una secuencia distinta a la de los trabajadores de Sintel. Ahora la situación es peor de lo que se esperaba, y luchar es la única alternativa posible. Luchar fuera de los tinglados institucionales donde todo se negocia. No hay día en que los poderes establecidos no nos den un motivo más para recuperar la iniciativa. El movimiento obrero que había permanecido colonizado por la socialmediocridad, ha vuelto a demostrar que no es un enano. Que cuando se lo propone es un gigante. Y es que, como siempre, la palabra crisis puede tener una doble lectura. Puede leerse como un desastre social que nos tocará penar, esa es la que nos venden los medios. La otra es la de un nuevo comienzo de luchas por nuevos objetivos, y para darle la vuelta, necesitamos al movimiento obrero. Un movimiento obrero como el de esos mineros que han vuelto a convertir a Madrid en capital de la gloria, la que glosa Juan Eduardo Zúñiga en una de sus grandes novelas.

martes, 10 de julio de 2012

Se crea Coordinadora de hospitales y centros de salud de la Comunidad de Madrid

En la tarde del 5 de julio, en una de las puertas del Hospital Clínico, se han reunido trabajador@s de los hospitales Gregorio Marañón, 12 de Octubre, La Paz , Clínico, Ramón y Cajal, La Princesa y Niño Jesús, así como de algunos centros de salud, un@s en su propio nombre y otr@s en representación de compañer@s, al haber hecho antes reuniones en sus respectivos centros. Y han acordado constituir una Coordinadora de hospitales y centros sanitarios públicos de la Comunidad de Madrid, con el objetivo de coordinar las decisiones que previamente se tomen por l@s trabajador@s en los distintos centros.
También han participado en la reunión el secretario de salud de la FRAVM , miembros del Grupo de Trabajo de Salud de Sol del 15M y un representante del Sindicato Ferroviario.
En la citada reunión se ha valorado que el intento del Gobierno de la Comunidad de privatizar las cocinas, servicios de mantenimiento, lavanderías y otros servicios no sanitarios, se complementa con el aumento de la jornada, la rebaja de sueldo, despidos de personal temporal, la restricción de la asistencia sanitaria a los asegurados, la extensión del copago, la reducción de prestaciones, el cierre de camas, el cierre de ambulatorios, el aumento de conciertos y la creación con dinero público de hospitales y centros sanitarios privados, así como reducciones presupuestarias. Medidas todas ellas encaminadas a privar a la mayoría de la población de una asistencia universal, pública y gratuita.
También se ha constatado que las mismas medidas se están aplicando en otros servicios esenciales para la población, en un contexto donde aumenta el paro y la pobreza. De manera que los afectados directamente por estas decisiones no serán los únicos, ni los últimos. Después atacarán a otras categorías y servicios. Porque la razón de tales medidas no está en un reparto de los sacrificios ante la crisis, sino que responde al objetivo de transferir la riqueza social de las capas más pobres y medianas a las más ricas. Van a llenar de sufrimiento nuestras vidas para que los bancos y las grandes empresas sigan haciendo beneficios.
Igualmente ha quedado clara la discrepancia con la Consejería de Sanidad, que considera que los medios sanitarios de Madrid son propiedad de los gobernantes y de sus empresarios amigos. Dicha concepción autoritaria y privada de esta Consejería se acaba de manifestar en la prohibición de usar un aula del H. Clínico que previamente había sido autorizado por la Dirección del Hospital.
Desde esta Coordinadora se buscaran los medios necesarios para defender la universalidad, el carácter público y gratuito de la asistencia sanitaria, en su financiación, gestión y provisión. Así como para lograr que tod@s l@s que trabajan en el sistema sanitario sean empleado@s public@s y que la participación y control de los ciudadanos en dicho sistema sea algo efectivo. Para lo cual se buscará la unión con todas aquellas personas o colectivos dispuestos a luchar por la sanidad pública y el resto de servicios públicos. Las primeras acciones a realizar serán las siguientes:
  • Acudir a la presentación del spot que Fernando Colomo ha hecho para el Grupo de Salud del 15M el próximo 10 de Julio.
  • Salir a recibir a los mineros el próximo a 11.
  • Realizar un encierro en el hospital Ramón y Cajal el jueves 12 a las 11 Hs, al que invitaremos a sumarse a todos los colectivos y organizaciones que defienden la sanidad pública.
  • Realizar reuniones en los centros para seguir actuando tanto en cada centro como en la Comunidad de Madrid.

domingo, 8 de julio de 2012

Antidisturbios gasean a la poblacion que apoya a los mineros

tercerainformacion
A las 10 de la noche de ayer, los mineros cortaron con barricadas la autopista en la A66 a la altura del kilómetro 57 a su paso por La Pola L.lena (Pola de Lena). Unas dos horas despues los antidisturbios cargaron contra los mineros, quienes respondieron con cohetes de fabricación casera.

La poblacion de esa localidad se habia reunido para mostrar su apoyo a la causa de los mineros de forma pacifica en una de las calles de La Pola L.lena. En el vídeo puede observarse que en la zona hay numerosos menores de edad, pero no parece que eso sea un inconveniente para que la policía y la guardia civil lance indiscriminadamente botes de humo y gases lacrimógenos frente a la puerta de un bar de esa localidad que estaba abierto y en una zona de viviendas del barrio de Santa Cristina en mitad de la noche.

Hacia las diez y media de la noche, una de las pelotas de los antidisturbios alcanzó a una niña de 5 años que se encontraba asomada a la ventana de su casa, y le provocó heridas en la parte derecha de la cara. Ha sido trasladada al Hospital Central de Asturias con un traumatismo facial severo. Según ha informado la Guardia Civil a las agencias EFE y Europapress, "una mujer también resultado herida en la cara al ser alcanzada por un cohete cuando se encontraba en su domicilio".

Según leemos en la cuenta de twiter del periodista Pablo Requejo, que se encontraba en el lugar realizando la cobertura informativa, la Guardia Civil apuntaba a los pisos; "la Guardia Civil apunta a los pisos. Le acaban de dar a mi ventana. Estoy flipando!"

Los enfrentamientos entre mineros y antidisturbios se prolongaron hasta las tres de la madrugada, hora en la que quedó despejada la autopista A-66.
Hoy se mantienen varias carreteras cortadas por barricadas: la AS-112 a la altura de Caborana (Aller) y la AS-252, a la altura de La Colladona.

En twiter: #PolaDeLena / #ArdeLena / #ResistenciaMinera / #AsturiesArde