viernes, 28 de septiembre de 2012

¡Aborto por decisión de las mujeres, en la sanidad pública y para todas!

Declaración de Izquierda Anticapitalista

La conmemoración del día 28 de septiembre como Día Internacional por la Despenalización del Aborto surgió en el año 1990 por iniciativa de las feministas de Latinoamérica y El Caribe para cambiar las legislaciones criminalizadoras predominantes en la región, responsables de más de 20.000 muertes al año debidas a abortos clandestinos. En el Estado español, el aborto también está penalizado excepto en determinadas condiciones, plazos y supuestos. En estos momentos, además, nos enfrentamos al proyecto del Gobierno del PP de restringir aún más estas condiciones. Dicho ataque se suma a todos los efectuados sobre las mujeres desde el estallido de la crisis, destinados a recuperar roles familiares y de género tradicionales y retrógrados para hacer recaer el peso de los recortes sobre sus espaldas.

Desde Izquierda Anticapitalista, en apoyo a todas las iniciativas provenientes del movimiento feminista, consideramos prioritario y de máxima urgencia oponernos a este nuevo ataque. El proyecto de reforma que propone el PP, junto al desmantelamiento de la sanidad pública, supondrían la imposibilidad para muchísimas mujeres de interrumpir su embarazo, si así lo desean, en unas condiciones adecuadas. Esta nueva ofensiva contra el derecho de las mujeres a decidir sobre su cuerpo y capacidad reproductiva forma parte de una historia de intromisión del Estado en su libertad sexual y reproductiva y, a su vez, de un ataque generalizado contra los derechos de la gran mayoría de la población en forma de privatización de la sanidad y la educación pública, los recortes en servicios sociales y la atención a la dependencia.

La reforma de la Ley de Salud Reproductiva

El control que ejerce el Estado sobre la capacidad reproductora de las mujeres, imponiendo su poder por encima de sus decisiones, es una de las vías que emplea el capitalismo patriarcal para imponerles la obligación de reproducir la mano de obra, tanto en el sentido biológico como en el social. La regulación y el castigo penal del aborto forman parte de un conjunto de medidas que incluye además la restricción de la anticoncepción de urgencia, la limitación del acceso a la anticoncepción y la imposición de un modelo de sexualidad enmarcado en relaciones heterosexuales, en el que las mujeres tienen un papel subordinado y donde se identifica sexualidad con coito. En resumen, quieren imponer una sexualidad indisolublemente ligada a la reproducción.

Una de las formas del control del Estado es la criminalización. Actualmente, de acuerdo con el Código Penal, el aborto por decisión de la mujer es delito, excepto en los casos y condiciones previstos en la Ley Orgánica 2/2010, “de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo”. Esta ley establece que las mujeres, durante las 14 primeras semanas de embarazo pueden decidir si abortan o no. Pasado este plazo y hasta las 22 semanas, solo podrán hacerlo en caso de “grave riesgo para la vida o la salud de la embarazada” o de “riesgo de graves anomalías en el feto”. A partir de las 22 semanas solo es posible llevar a cabo una interrupción del embarazo en aquellos casos en que el feto prácticamente es incapaz de sobrevivir. La ley de 2010 proclama en su Preámbulo que el aborto es un derecho de las mujeres, y que son ellas las que tienen que decidir, pero en su articulado no les reconoce efectivamente ese derecho. En cuanto a la regulación, en un aspecto presenta una mejora respecto a la de 1985: las mujeres mayores de edad no tienen que pedir permiso para abortar durante las primeras 14 semanas. Pero en otros aspectos supone un empeoramiento, ya que impide prácticamente el aborto legal después de este plazo. Un ejemplo de ello resulta el caso de una niña de 12 años, violada en su propio hogar quien, cuando de manera comprensible tardó en reconocer y verbalizar su embarazo, no pudo acceder a una interrupción voluntaria del embarazo antes de las 22 semanas y, en aplicación de la ley, se vio obligada a ser madre contra su voluntad. Los abortos tardíos no son un capricho de las mujeres: son un derecho y una necesidad para algunas de nosotras.

El proyecto de ley del PP, según la escasa información que dejan caer con cuentagotas, pretende que el aborto solo sea legal en los casos de “peligro cierto” para la salud física o psíquica de la madre o de violación. Esto significa que las mujeres no podrían decidir, ya que se les impide abortar legalmente salvo que puedan probar una de estas circunstancias. Además, para las jóvenes de 16 y 17 sería obligatorio el permiso de los padres. Resulta incongruente que jóvenes que según las leyes pueden decidir sobre cualquier intervención sanitaria que les afecte, incluso cuestiones de vida o muerte, no puedan decidir sobre su embarazo. Es paradójico que se considere preparadas para afrontar una maternidad impuesta a las mismas jóvenes a las que no se considera suficientemente maduras para decidir sobre su aborto.

Las nuevas restricciones legales tendrán un impacto muy diferente según la situación económica de las mujeres y sus otros recursos, como información o posibilidad de viajar. Para unas supondrá la incomodidad de los viajes a Londres o a otra ciudad europea. Para otras supondrá poner en peligro su salud o su vida con abortos ilegales y clandestinos (que son una causa importante de muerte allí donde se producen). Para otras más, supondrá tener hijas e hijos de los que no pueden o no quieren hacerse cargo. Para todas ellas significa poner en peligro su salud, física o mental y, en resumen, su derecho de decidir sobre sus propios cuerpos y sus propias vidas.

La reforma de la legislación sobre el aborto, además de responder al carácter conservador del PP, que una vez más hace políticas ultraderechistas, es un gesto hacia la jerarquía de la Iglesia Católica la cual, Código Penal en mano, quiere imponer su moralidad a todas las mujeres. No les basta con el miedo al infierno y utilizan el miedo a la coerción del Estado.

Para justificar su posición hablan de defensa de la vida. Y emplean un discurso mentiroso, con trucos como el de equiparar una célula con un ser humano; buscando el impacto irracional sobre las emociones, por ejemplo, cuando llaman a un embrión o un feto “pobre niño, víctima indefensa de su madre” o cuando falsifican imágenes, haciendo pasar fotos de niñas y niños por las de embriones o fetos.

La hipocresía del gobierno del PP queda patente al ver cómo actúan frente a la vida humana real. Su política sanitaria, destinada a aumentar las ganancias de los banqueros e inversores, supone un empeoramiento de la calidad de vida de las personas y, tal como ha ocurrido con políticas similares en otros países, causará muertes prematuras y reducirá la esperanza de vida. La hipocresía supera cualquier límite cuando Gallardón dice que eliminará el supuesto de malformación fetal “para no discriminar a los discapacitados (sic)”. Mientras, su gobierno reduce las prestaciones por dependencia, los apoyos educativos, y en general los pocos servicios públicos destinados a atender necesidades relacionadas con la diversidad funcional, empeorando su calidad de vida actual y futura.

No podemos aceptar que se restrinja aún más el derecho de las mujeres a controlar su cuerpo y capacidad reproductiva. Solo la propia embarazada puede decidir si continúa o no el embarazo. Para ello el aborto debe estar fuera del Código Penal, regulado como una prestación sanitaria más. ¡La interrupción voluntaria del embarazo debe ser un derecho y un servicio al que las mujeres accedan de manera gratuita en la red de la sanidad pública, y no un delito!

El desmantelamiento de la sanidad pública

La situación actual es que solo un pequeño porcentaje de las interrupciones de embarazo se realizan en la sanidad pública. Respecto a las que se realizan en centros privados, en algunas comunidades es gratuito, en otras la mujer tiene que pagarlo y luego se le reintegra, y en otras no hay ninguna cobertura. Ahora se pretende que el aborto no sea una prestación sanitaria para nadie. Uno de los aspectos del desmantelamiento de la sanidad pública es que deja de ser universal, y ya se ha excluido a una parte de la población: inmigrantes, jóvenes que no han tenido un contrato de trabajo. Otro aspecto es la retirada de prestaciones. Entre éstas se pretende eliminar la interrupción voluntaria del embarazo, la anticoncepción y la detección precoz de enfermedades.

La interrupción del embarazo, como las demás prestaciones sanitarias, es un derecho. De la misma manera que estamos saliendo a la calle para oponernos a los recortes, la austeridad y el resto de ataques contra las clases populares, desde Izquierda Anticapitalista hacemos una llamada a apoyar las movilizaciones que tendrán lugar el 28 de septiembre con motivo del Día Internacional por la Despenalización del Aborto.

¡Aborto por decisión de las mujeres, en la sanidad pública, para todas!

Seguimiento masivo de la huelga general en Grecia

Público

La gran mayoría de los trabajadores griegos secundó hoy la huelga general convocada por la exigencia de nuevas medidas de austeridad demandas por la troika a cambio de un nuevo préstamo que libre al país de la bancarrota, según el portavoz del principal sindicato del país, GSEE

"Aunque nos falta computar los datos de seguimiento de la jornada vespertina, calculamos que un 80% de los trabajadores del sector privado y un 90 % de los funcionarios han secundado la huelga", informó a Efe el portavoz de la Confederación General de Trabajadores (GSEE).

La huelga se celebra hoy en medio de una importante jornada. Los partidos que conforman el actual gobierno de coalición, el socialdemócrata PASOK, el conservador ND y el ultraderechista LAOS, deciden hoy si aceptan las medidas de austeridad a cambio del préstamo de 130.000 millones de euros que exige la troika, formada por el Banco Central Europeo, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea. Para mostrar su oposición a las demandas de la troika, los sindicatos han convocado la primera huelga general del año en contra de la reducción de los salarios, las pensiones y el gasto social.

Especialmente en el sector marítimo, una de las industrias más potentes de Grecia, hubo un paro completo al acordar los marineros e ingenieros seguir la huelga convocada por las principales centrales sindicales.
El transporte urbano funcionará sólo en las horas centrales del día para permitir a los trabajadores acudir a las manifestaciones, mientras que los trenes no partieron (no así los aviones ya que los aeropuertos no participan en la huelga).

Los hospitales sólo abrieron sus servicios de emergencia, mientras que las escuelas cerraron, así como las oficinas públicas y municipales.

Recortes en Sanidad y Educación

Las nuevas medidas de austeridad "privarán de recursos a los servicios públicos", especialmente la sanidad y la educación, e "intensificarán el círculo vicioso de la recesión", criticó la Confederación de Funcionarios Públicos (ADEDY). También hubo bancos y tiendas privadas que echaron la persiana, aunque en estos sectores el seguimiento fue desigual.

Las asociaciones de pequeños y medianos comerciantes acusan a la troika -formada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Comisión Europea (CE) y el Banco Central Europeo (BCE)- y al gobierno griego de que con sus medidas se "reducirán los estándares de vida" del país y, también lo hará el consumo, poniendo en peligro sus negocios.

A pesar de la lluvia y el fuerte temporal que azota Grecia, unos 20.000 griegos, según datos de la policía, participaron en las diversas manifestaciones de protesta que se convocaron en Atenas.
"¡Que se vaya la troika!", "¡La troika fuera de Grecia!" y "¡Abajo las medidas de la miseria!", fueron las pancartas más repetidas entre los manifestantes.

Otra, con el lema "No habrá paz con ellos", llamaba a continuar las protestas hasta que el gobierno retroceda en sus recortes.

"Nos quieren devolver a la Edad Media de las relaciones laborales", criticó en declaraciones a Efe Dionisis, profesor de química en una academia privada.

Desde que empezó la crisis en 2008 en Grecia los sindicatos y un gran número de organizaciones políticas y sociales han protestado una y otra vez en las calles contra la gestión de los mercados y la clase política. Con más de diez huelgas generales, muchas de ellas de una gran intensidad, los trabajadores griegos saben que, pese a sus protestas, la Unión Europea les impuso un gobierno tecnocrático que ahora está llevando a cabo los recortes que exige la troika.

Paro mayoritario y multitudes en las calles contra los recortes

Rebelión

Pese a no contar esta vez con el apoyo de sindicatos estatales, la quinta huelga general de la crisis volvió a dejar claro el hartazgo ciudadano. Hubo cargas policiales, y en Bilbo e Iruñea se registraron heridos por pelotazos de goma. Al menos una veintena de personas fueron detenidas.

Pese a no contar esta vez con el apoyo de sindicatos de ámbito estatal, la convocatoria de huelga general contra los recortes sociales efectuada por los sindicatos ELA, LAB, STEE-EILAS, ESK, EHNE, Hiru, CGT y CNT junto a diferentes colectivos sociales fue seguida mayoritariamente en los centros de trabajo de Hego Euskal Herria, así como en las manifestaciones celebradas tanto al mediodía en las capitales vascas como por la tarde en multitud de localidades.

Según la información difundida por los convocantes, que efectuaron un amplio muestreo entre 530 importantes centros de trabajo, la huelga fue seguida por el 56% de las empresas del sector industrial, aunque sumando las empresas en las que el paro fue superior al 30%, el seguimiento superaría el 70%. Entre las grandes compañías que apoyaron el paro se encontraban Arcelor Mittal de Bergara, Zumarraga, Olaberria y Agurain, Indar, CAF, GKN, Grupo Bellota, Ormazabal, Sarrio Papel de Leitza y Munskjo de Elduain, Sunsundegui, Kayaba o Guardian Llodio, entre otras.

Al igual que en otras ocasiones, significativas empresas del movimiento cooperativo como Orkli, Irizar, Fagor Ederlan o Ampo se sumaron también a la huelga.

En Euskotren y Eusko Trenbide Sarea la actividad se limitó a los servicios mínimos, en el Metro de Bilbo la incidencia fue «muy significativa» y en Gasteiz, en los autobuses urbanos de Tuvisa hubo un 80% de seguimiento. También el Puerto de Bilbo paró. De los mercados de abastos, tanto Mercabilbao como Mercabugatti de Donostia vieron prácticamente parada su actividad al no acudir los compradores.
En la Construcción, la huelga afectó de manera «casi total» a las obras en Gipuzkoa, y de manera «muy importante» en los otros territorios. Los convocantes destacaron que pararon todas las empresas cementeras (Lemona Industrial, Financiera y Minera de Añorga y Arrigorriaga).

En la Enseñanza, según informaron los sindicatos, el paro afectó al 75% de los centros públicos y al 85% de las haurreskolak. Entre los centros concertados, la mayoría de las ikastolas cerró sus puertas y en la Universidad la actividad se redujo al 10% en los campus de Leioa y Gasteiz y al 5% en Ibaeta. También fue muy significativa la respuesta en el sector de gestión de comedores escolares, tanto en cocinas centrales como en comedores de colegios públicos y privados.

En los ayuntamientos y las diputaciones forales, el seguimiento fue «muy importante», especialmente en Gipuzkoa, donde casi todos los ayuntamientos se sumaron a la huelga.

En lo que respecta a la Administración autonómica, según los sindicatos, el seguimiento superó el 70%, aunque en Osakidetza la respuesta fue menor, a causa de «los enormes servicios mínimos existentes».
En el sector socio-sanitario, la huelga tuvo un seguimiento amplio y en casi todos los casos solo trabajaron los servicios mínimos. Precisamente, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco anuló el artículo de la orden referente a los geriátricos por considerar abusivos los servicios mínimos.

El Gobierno de Gasteiz, entre tanto, redujo el nivel de seguimiento de la huelga general a una media del 25% en la Administración pública y a un 20% en el sector privado. Fuentes del departamento de Educación indicaron que entre el personal docente de la red pública la huelga fue secundada por el 54,3% del personal.
La patronal Confebask también cifró en el 20% el seguimiento a la huelga en el sector privado, y calificó la convocatoria de «fracaso». En Nafarroa, el presidente de la Confederación de Empresarios de Navarra, Juan Antonio Sarría, afirmó también que la huelga «ha sido un fracaso» en esta comunidad.

Al menos cuatro heridos por pelotazos y veinte detenidos

Durante la jornada de ayer se registraron varias cargas policiales que se saldaron con dos personas heridas por pelotazos en Bilbo y otras dos, al menos, en Iruñea.

En la capital navarra, agentes de la Policía cargaron en las inmediaciones del Parlamento contra un grupo de manifestantes y una persona recibió el impacto de una pelota de goma en el ojo, mientras otra persona, menor de edad, era alcanzada en el oído. La carga la inició la Policía Foral, a la que posteriormente se unió la Policía española, y los incidentes se extendieron al Paseo Sarasate y a las calles adyacentes.

El diputado de Amaiur Sabino Cuadra recibió varios porrazos en la espalda y en la pierna en dos ocasiones pese a haberse identificado como diputado. En total, fueron 15 las personas detenidas en Nafarroa, nueve de ellas menores de edad, acusadas de «agredir a los agentes». Según la Delegación del Gobierno español, cuatro policías resultaron heridos leves.

En Gasteiz, la Ertzaintza cargó contra la manifestación a su paso por El Corte Inglés, tal y como sucedió el 29-M, donde resultó herido de gravedad el joven Xuban Nafarrete. Los agentes alegaron haber sido atacados con el lanzamiento de objetos. En total, tres personas fueron detenidas por «atentado a la autoridad» y otras doce imputadas por «desórdenes públicos».

En Bilbo, la Ertzaintza lanzó pelotas de goma contra el piquete que acudió a las puertas de El Corte Inglés, causando heridas en la ceja a un joven. Por la tarde, una seguna persona recibió un impacto de pelota de goma en el transcurso de la concentración llevada a cabo ante el centro comercial Carrefour del Casco Viejo.

Por otra parte, el conductor de un autobús de Bilbobus de la línea San Inazio-Txurdinaga resultó herido, según fuentes municipales, cuando integrantes de un piquete atacaron con rodamientos el vehículo. El chófer fue evacuado a la Mutua, donde fue atendido de heridas en el ojo que no revestían gravedad.

Tras el 25-S: Mantener la presión en la calle hasta derribar al Gobierno. Disolución inmediata del Cuerpo Antidisturbios de la Policía.

Comunicado de Izquierda Anticapitalista

El 25-S ha sido una jornada de lucha ejemplar. A pesar del Estado de Sitio encubierto decretado por el Gobierno de Rajoy en Madrid, sin precedentes desde hace décadas, decenas de miles de personas acudieron las citas organizadas por la Plataforma en Pie y la Coordinadora 25-S con el objetivo de rodear el Congreso y demostrarles a los responsables políticos que el malestar ciudadano va en aumento y se ha terminado la resignación frente a sus mentiras . Las iniciales dudas que había suscitado la convocatoria fueron despejándose cuando los objetivos quedaron más claros a finales de Agosto. Las dos citas de Paseo del Prado y Plaza de España pronto reunieron a miles de personas que marcharon pacíficamente hasta Neptuno. Una vez allí, las cargas indiscriminadas y la violencia policial fueron la tónica de la noche. Los lanzamientos de pelotas de goma, prohibidos en la mayoría de los países de Europa, son norma habitual aquí. Los vídeos muestran a las claras la brutalidad del cuerpo antidisturbios, una tropa de élite cuyo oficio consiste en aporrear a la gente, mentir descaradamente sobre presuntos heridos en sus filas e imputar delitos inexistentes a las personas que detienen y torturan en las comisarías. En este sentido, mandamos todo nuestro apoyo y solidaridad a los/as 35 de detenidos/as, que han sido enviados a la Audiencia Nacional para ser juzgados por delitos contra las instituciones para continuar con la escalada represiva, y a los/as 64 heridos/as y en especial al compañero Ángel, del 15-M de Granada, herido grave por los golpes de la turba policial en su médula espinal. Ya lo dijimos durante la campaña electoral del año pasado y lo reiteramos hoy: exigimos la disolución inmediata del cuerpo antidisturbios (UIP) y que se inicie una investigación para imputar por delitos de abuso de autoridad y lesiones a sus responsables. Asimismo, la inefable Delegada del Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, también debería presentar su dimisión inmediata por ser la máxima responsable de las salvajes agresiones policiales de ayer, que han tenido eco en toda la prensa internacional.

Pero lo más importante del 25-S es que una parte significativa de la población está perdiendo el miedo y su denuncia del sistema político y económico es cada vez más firme y consecuente. Ahora, hay que seguir presionando, movilizándonos hoy 26-S en solidaridad con las Huelgas Generales de Euskal Herria y Grecia y mañana 27 por la educación pública y el viernes 28 para defender el derecho al aborto. Y seguir desgastando al Gobierno hasta que renuncie. Además, no hay que perder de vista que la demanda de una alternativa política de izquierdas que sea coherente entre lo que dice y lo que hace va a ir abriéndose paso en este contexto de luchas. Desde Izquierda Anticapitalista queremos contribuir tanto al reforzamiento e impulso de las movilizaciones como a la necesaria construcción de esta alternativa tan leal a los y las de abajo como lo son el PP y el PSOE a los de arriba.
26 de septiembre de 2012
www.anticapitalistas.org

viernes, 14 de septiembre de 2012

Quebec da marcha atrás a las tasas universitarias

Gladys Martínez López / Diagonal

Tras casi siete meses de huelga indefinida en institutos y universidades y más de 2.500 detenidos en manifestaciones y protestas, los estudiantes culminan la lucha con lo que, a falta de concretarse, se confirma como una importante victoria. El 5 de septiembre, tan sólo un día después de vencer por escaso margen en las elecciones legislativas anticipadas de la provincia canadiense de Quebec, la nueva primera ministra, Pauline Marois, del independentista Partido Quebequés, anunciaba su decisión de anular el incremento de las tasas decidido por el anterior Gobierno liberal. El aumento del coste de las matrículas en un 75% estuvo en el origen de la huelga que desde febrero paralizaba las clases en centenares de centros y en la que han llegado a participar 300.000 estudiantes.

Paralelamente, Marois ha anunciado también la anulación de la Ley 12, la norma que el Gobierno del saliente Jean Charest aprobó específicamente para criminalizar las protestas e imponer por la fuerza el retorno a las clases mediante la restricción de las libertades de asociación, reunión y expresión. Esta ley, lejos de aplastar la revuelta, le dio un empujón al provocar que se sumasen a ella otros sectores de la sociedad indignados tanto por la drástica restricción de derechos y libertades que imponía como por el ataque contra los servicios públicos.

“Esta declaración del nuevo Gobierno es una victoria para todos los estudiantes de Quebec, que con este gesto podrán mantener la accesibilidad a los estudios”, declaraban los portavoces de las federaciones estudiantiles FECQ y FEUQ, que representan a más de 200.000 estudiantes, en un comunicado conjunto. La federación La Classe, que aúna a unos 100.000 miembros, también “acoge favorablemente” la doble decisión del nuevo Gobierno, pero “se mantendrá vigilante hasta que se aplique”.

Otra de las promesas electorales del Partido Quebequés era la celebración, previsiblemente este otoño, de una cumbre sobre educación en la que se abordarán cuestiones como la financiación de la universidad, los precios de las matrículas y la accesibilidad de la enseñanza superior.

Sin embargo, el nuevo Gobierno no tiene la intención de congelar las tasas, sino “ajustarlas a la inflación”. Y muchos no olvidan que en 1996, cuando Marois era ministra de Educación, el entonces Gobierno del Partido Quebequés ya intentó subir las tasas un 30% tras una cumbre de este tipo, medida que retiró ante las protestas. “Nosotros seguiremos recalcando que la gratuidad escolar es la única manera de alcanzar una accesibilidad a los estudios sin discriminación y de evitar una relación clientelista en las instituciones de enseñanza”, explicaba Jeanne Reynolds, coportavoz de La Classe.

A fin de mantener la presión para que el nuevo Gobierno cumpla con sus promesas y de cara a la cumbre de educación, a pesar de que la huelga se haya desconvocado en todos los centros tras lograr sus objetivos, La Classe ha convocado a una nueva gran manifestación el día 22 de septiembre, como las que ya se han ido realizando el día 22 de cada mes desde que empezara la huelga, que pretende demostrar que “el dossier estudiantil no está cerrado y que nuestra sed de justicia social permanece”.

Además, todas las federaciones estudiantiles comparten la necesidad de abordar la cuestión de la Ayuda Financiera a los Estudios, compuesta tanto de becas como de créditos. “Habría que revisarlo para disminuir el número de préstamos y bonificar las becas”, explicaba Élianne Laberge, de la FECQ, puesto que los créditos hoy provocan que un 60% de estudiantes acaben la universidad con importantes deudas. Mientras, La Classe solicita que se reanuden con urgencia las ayudas cuyo pago paralizó el Gobierno liberal de Charest desde que se iniciara el curso hace un mes, situación que deja en un “estado de gran precariedad” a numerosos estudiantes.

Tras ganar un pulso que ha durado más de medio año contra las medidas neoliberales de Charest en la educación, los estudiantes dan un paso más y han puesto sobre la mesa problemas y reivindicaciones en lo que se presenta como un gran debate sobre el futuro de la educación superior en Quebec.

jueves, 13 de septiembre de 2012

SOLIDARIDAD CON LOS TRABAJADORES DE DHUL- GRANADA EN LUCHA POR SU FINIQUITO



Desde Izquierda Anticapitalista Granada nos solidarizamos con la lucha de los 82 trabajadores despedidos en el ERE solicitado por su administración concursal y que fue autorizado por el Juzgado de lo Mercantil número 1 de Granada.

Estos trabajadores están realizando concentraciones diarias frente a la planta de Dhul en Granada exigiendo el pago de su finiquito.

Exigimos, al juez y a los administradores concursales desbloqueen dicha situación efectuando el pago inmediato a estas familias.

Desde Izquierda Anticapitalista Granada nos ponemos a disposición de estos trabajadores para cualquier apoyo que les sea útil con el fin de alcanzar sus exigencias.

Izquierda Anticapitalista Granada
13/09/2012 

Por el derecho de Catalunya a decidir su futuro y a la independencia

Jaime Pastor/Viento Sur

La extraordinaria movilización vivida ayer en Barcelona ha confirmado, sin duda alguna, el enorme ascenso del sentimiento independentista que se ha ido extendiendo entre la población catalana, con mayor motivo tras el rechazo del “Nou Estatut” por el Tribunal Constitucional el pasado año y la constatación definitiva de que se han agotado todas las vías de reforma posibles dentro del actual sistema político y del marco establecido en la Constitución de 1978. Ni siquiera la opción federalista aparece ya como una alternativa creíble, mientras que, estimulada por experiencias pasadas y recientes en el corazón de Occidente -como las de Quebec y Escocia-, se refuerza la convicción de que es legítima y posible la apertura de un proceso de libre ejercicio del derecho de autodeterminación por parte de Catalunya y de que, más pronto o más tarde, Madrid y Bruselas tendrán que reconocerlo, como ha hecho Ottawa y ahora lo está haciendo Londres.

En esta ocasión no debemos olvidar que ha sido un potente movimiento de desobediencia civil, con una base municipal muy diversa, el verdadero promotor de esta Diada y que organismos como la “Plataforma Prou Retallades” se han unido a ella mostrando así la voluntad de unir a la reivindicación nacional la defensa de derechos sociales fundamentales frente a los gobiernos de CiU y del PP. En esa manifestación han podido confluir, por tanto, muy distintos sectores sociales, generaciones y, sobre todo, corrientes políticas con muy diferentes proyectos de nación, de Estado y de sociedad ante la crisis sistémica en la que nos encontramos: desde el que representa Artur Mas, defensor de un soberanismo compatible con una política neoliberal de recortes sociales, hasta el que apuesta por una República catalana y una salida anticapitalista a la crisis. El primero probablemente se conformaría con un “pacto fiscal” similar al concierto económico vasco, mientras que el segundo apunta lejos, pero parece contar ya con una amplia audiencia entre una nueva generación que aspira a un mayor protagonismo en el diseño del futuro nacional y social de su pueblo. Es ahora cuando se abre una disputa por la hegemonía dentro de ese amplio y plural movimiento -que a su vez debería ser respetuoso con quienes dentro de Catalunya defienden otras opciones- y sería un error dejarse contagiar por la propaganda mediática calificándolo de “insolidario” con los demás pueblos del Estado español.

Ante este nuevo escenario no corresponde a la izquierda de ámbito estatal poner condiciones a la demanda del reconocimiento del derecho del pueblo catalán a decidir su futuro, sino todo lo contrario. Nuestra labor tiene que ser combatir a un nacionalismo español cada vez más intransigente que ha cerrado sistemáticamente la puerta incluso a “lecturas abiertas” de la Constitución de 1978 y que hoy, aprovechando la crisis de la deuda y con Esperanza Aguirre tomando la delantera, aspira a una “segunda transición” hacia atrás mediante la recentralización del Estado, convirtiéndolo a su vez en un protectorado de la Troika.

Las próximas elecciones vascas y gallegas del 21 de octubre van a poner, con mayor razón, este debate en el centro de la agenda política y la izquierda de ámbito estatal no puede mirar ya otro lado. Porque o se avanza hacia el reconocimiento del derecho a la autodeterminación de los pueblos catalán, vasco y gallego y, con ellos, hacia la reivindicación común de la soberanía de todos los pueblos de la Eurozona frente a la “dictadura de los mercados”, o corremos el riesgo de la confrontación entre pueblos y, sobre todo, del ascenso de los nacionalismos de Estado y, en particular, de un nacionalismo español cada vez más agresivo y neoliberal.

Madrid, 12/09/2012

Jaime Pastor es miembro de la Redacción de VIENTO SUR y autor de Los nacionalismos, el Estado español y la izquierda. Los libros de VIENTO SUR y La Oveja Roja, 2012.