martes, 9 de octubre de 2012

Comunicado de ANTARSYA ante la visita de Merkel

¡El terrorismo y las prohibiciones no pasarán! La razón la tiene el pueblo soberano. ¡Fuera Merkel, fuera la UE y el FMI!

Con el anuncio inspirado en la Junta (comité militar de la dictadura) el director de policía de la región del Ática, como otro gobernador de ocupación, prohíbe las concentraciones públicas en el recorrido y lugares en que se encontrará la tan indeseable para el pueblo canciller alemana en su visita de mañana. La provocación del gobierno está en la línea de la continua represión en movilizaciones de trabajadores, de las detenciones preventivas, de la cultura del miedo y del terror con la inestimable ayuda de las bandas de nazis.
El gobierno de los sometidos, además de despreciable, también se engaña su piensa que va a atemorizar al pueblo. Es obvio que Samarás y los cómplices del gobierno ND-PASOK-DIMAR han perdido el contacto con la sociedad, a la que además tratan como enemigo. Por mucho que decidan a puerta cerrada en sus oficinas, que intimidan con la propaganda, inundarán las calles de Atenas y de toda Grecia la justa ira y odio a la política que arrasa las conquistas, los derechos, la libertad y los sueños del pueblo y los trabajadores.

Nada puede impedir al pueblo manifestarse contra el gobierno de la UE y el FMI y lo que representa Merkel, los memorándums y la ruina social que conllevan.

Mañana la Atenas insumisa honrará combativamente el aniversario del fin de la Ocupación nazi del 12 de Octubre de 1944, manifestándose en las calles de la ciudad para que no se aprueben las medidas, para revocar las anteriores, para liberarnos del memorándum, la deuda, la UE y el euro.

Para defender las conquistas que con sangre y sacrificios se consiguieron por parte del pueblo en lucha por el trabajo y la democracia. Para cambiar nuestras vidas llevando la riqueza y el poder a las manos de los trabajadores.

Fuera Merkel de Grecia, no eres bienvenida.

http://www.antarsya.gr/node/780

Traducción de Tomás Martínez para Izquierda Anticapitalista

domingo, 7 de octubre de 2012

Video Forum Izquierda Anticapitalista Granada: "Odio en las entrañas" de Martin Ritt (1970). Miércoles 10 Octubre a las 21h en el Pub Entresuelo.

Desde Izquierda Anticapitalista Granada os invitamos a la proyección de la película "Odio en las entrañas" de Martin Ritt (1970) con Sean Connery y Richard Harris entre otros.

Esta película cuenta la historia de un grupo de mineros de finales del siglo XIX, en Pennsylvania, que decide crear una sociedad secreta, "The Molly Maguires", con el fin de cometer sabotajes y presionar a los patronos para que mejoren sus condiciones de vida; pero éstos contratan a un detective para que se haga pasar por minero, se infiltre en la sociedad y la destruya. 

La proyección tendrá lugar el miércoles 10 de octubre a las 21h en el Pub Entresuelo (Plaza San Agustín).

sábado, 6 de octubre de 2012

Nacionalismos, derecho a decidir y democracia

Jaime Pastor Profesor de Ciencia Política en la UNED y autor de Los nacionalismos, el Estado español y la izquierda, Los libros de Viento Sur-La oveja roja, 2012

Desde la multitudinaria manifestación de la Diada la reivindicación del derecho a la autodeterminación y a la independencia ha pasado al centro de la agenda política en Catalunya y en el Estado español. No pretendo en este artículo analizar en profundidad los factores que ayudan a entender el rápido ascenso de la opción independentista, pero es evidente que en ello influyó notablemente el rechazo de la reforma estatutaria por el Tribunal Constitucional en julio de 2010, ya que se confirmaba así que las puertas de la Carta Magna estaban cerradas incluso para una apuesta que, aunque enmendada en aspectos importantes, contaba con el visto bueno del parlamento español. No es casual que desde entonces se haya ido extendiendo un movimiento municipalista y ciudadano en Catalunya, promotor de consultas populares con eco creciente, que ha culminado en el éxito alcanzado durante la jornada del 11 de septiembre.

Luego, el estallido de la crisis sistémica ha podido ayudar también a fomentar cierto sentimiento de agravio comparativo con argumentos discutibles pero acompañado –no lo olvidemos- por el temor a una recentralización del Estado, cada vez más visible en el proyecto del PP y ratificada recientemente por la beligerante intervención de la Corona. Ante este panorama, corroborado por las encuestas, no reconocer que nos encontramos ante un nuevo escenario en el que la vía “autonomista” ha fracasado y lo coherente desde un punto de vista democrático es respetar la libre decisión que quiera tomar el pueblo catalán sobre su futuro sería estar ciegos ante el más que probable “choque de trenes”.

Consciente de que ese independentismo ciudadano se produce en el contexto de una crisis de régimen y de la eurozona y buscando a la vez desviar la atención del desgaste que está sufriendo con sus recortes sociales, el presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha optado por ponerse a la cabeza de ese movimiento y convocar unas elecciones anticipadas con el fin de convertirlas en plebiscitarias. Desde fuera de Catalunya podemos criticar el oportunismo de Mas y su innegable propósito de dejar al margen de la agenda los efectos de sus políticas neoliberales en nombre de un proyecto independentista que pretende aparecer a la vez como solución mágica a la crisis económica y social. Pero no por ello podemos dejar de poner en primer plano la denuncia de un nacionalismo español que, tanto en sus versiones más beligerantes -las del “TDP party”, la UPyD y el PP, con Vidal-Quadras pidiendo la intervención militar- como en las de un PSOE que de pronto ha redescubierto el federalismo “a la alemana” –o sea, uninacional-, sigue rechazando la necesidad de reconocer en condiciones de igualdad la realidad plurinacional existente dentro del Estado español.

No cabe pues más camino que el de buscar una vía democrática de solución del conflicto abierto, con mayor razón cuando probablemente puede volver a plantearse también en el caso vasco. Los “padres de la Constitución” de 1978 –en primer lugar, el rey y la jerarquía militar- quisieron tener “atada y bien atada” la “unidad e indivisibilidad de la Nación española”, pero 34 años después su fracaso es incontestable. Ni el Estado autonómico, ni la integración en la UE –con las constantes cesiones de soberanía hacia arriba que ha supuesto- han logrado ofrecer un reconocimiento y un “acomodo” suficientes de Catalunya dentro del Estado español. A lo máximo que se ha llegado desde “Madrid” ha sido a hablar de España como “Nación de naciones” (la primera con mayúscula y la segunda con minúsculas), pero ni siquiera eso es aceptable para un PP que sigue mostrando su nostalgia de la época colonial con conflictos como el que recientemente se produjo con el islote Tierra, o su persistente obsesión por vender una “marca España” al servicio de las multinacionales.

Responder a este reto con el argumento de que en la Constitución no cabe el derecho a la autodeterminación y de que en caso de referéndum tendría que votar el conjunto de la ciudadanía del Estado, además de antidemocrático, significaría generar una dinámica de confrontación que facilitaría un mayor sentimiento independentista en Catalunya. Una vez más, hay que decir que la responsabilidad principal en el escenario que se ha creado se encuentra en los “separadores” españoles. Ese fundamentalismo constitucional se ve hoy todavía más debilitado si tenemos en cuenta que la Carta Magna que defienden con tanta pasión se ve diariamente violada en su apartado dedicado a los derechos sociales, sobre todo tras la reforma que a toda prisa se hizo en pleno verano de 2011 en su artículo 135 para imponer la “regla de oro” del déficit y del pago de una deuda ilegítima. No cabe pues extrañarse de que lo que fue ya resultado de una “transacción asimétrica” sea cada vez más cuestionado en las calles y estemos entrando ya en una crisis abierta de régimen.

Por eso, en lo que se refiere a la cuestión que nos atañe no vendría mal recordar lo que declaraba el Tribunal Supremo de Canadá en 1998: “La Constitución no es una camisa de fuerza (…). Aunque es cierto que algunas tentativas de reforma de la Constitución han fracasado en el transcurso de los últimos años, un voto claro de la mayoría de quebequeses sobre una pregunta clara, conferiría al proyecto de secesión una legitimidad democrática que el resto de participantes en la Confederación tendrían la obligación de reconocer”.

¿Para cuando los tanques en Barcelona?

Esther Vivas ׀ Público

“¿La independencia de Catalunya? Por encima de mi cadáver y el de otros muchos militares”. Con estas palabras el teniente coronel de infantería Francisco Alamán Castro se refería, el pasado 31 de agosto, a una eventual independencia de Catalunya. Y añadía: “No lo tendrán fácil. Aunque el león parezca dormido, que no provoquen demasiado al león, porque ya ha dado pruebas sobradas de su ferocidad a lo largo de los siglos. Esa gavilla es muy poca cosa si se le planta cara”.

Éstas no han sido las únicas declaraciones que, tomando la verborrea actual a la que algunos políticos son tan aficionados, podríamos calificar de “antidemócratas”, “golpistas” y “antisistema”. La portavoz de UPyD, Rosa Díez, emplazaba al Gobierno, después de la manifestación del 11 de septiembre, a suspender la autonomía de Catalunya si ésta utilizaba el dinero del fondo de rescate autonómico “para financiar la secesión”. El vice-presidente del Parlamento Europeu y eurodiputado del PP, Alejo Vidal Quadras, tampoco se quedaba corto, y pedía a Mariano Rajoy que un general de brigada, preferiblemente de la guardia civil, tomase el control de los Mossos de Esquadra para frenar el proceso independentista.

El periódico “El Mundo”, en su editorial del 27 de septiembre, exigía al Gobierno “una respuesta penal al desafío de Artur Mas” de convocar un referéndum de autodeterminación e instaba a modificar el código penal y “castigar con pena de cárcel e inhabilitación la convocatoria de una consulta ilegal”. Y para no ser menos, la plataforma ultra Reconversión, con Alejo Vidal Quadras y José Antonio Ortega Lara a la cabeza, exigía al Gobierno la intervención de Catalunya, apelando a los artículos 161.2 i 155.1 y 2 de la Constitución, si se convocaba dicho referéndum.

Pero la cosa no acaba aquí. La Asociación de Militares Españoles (AME), integrada por antiguos miembros del Ejército, ha amenazado al presidente Artur Mas con un consejo de guerra y ha advertido a los que promuevan la “fractura de España” tendrán que responder ante un tribunal militar acusados de “alta traición”. Toma ya. Cómo está el patio… para que un político conservador, como Artur Mas, ligado hasta la médula al poder financiero, La Caixa y Abertis en primera fila, y dirigente de una formación tan poco subversiva como CiU, suscite dichas reacciones. ¿Qué pasaría si fuera un tipo de izquierdas, opuesto a los intereses empresariales y defensor sincero del derecho a la autoderminación?

Visto lo visto, yo me pregunto. Si esto pasara en un país, por ejemplo, latinoamericano, ¿cómo lo calificaríamos? Incluso la BBC ha publicado un extenso reportaje que vincula las amenazas contra Catalunya al “pacto de silencio” instaurado en la Transición. Y así es. La Ley de Amnistía de 1977 garantizó inmunidad a aquellos que cometieron delitos contra la humanidad en el régimen franquista y la guerra civil, pero dichos personajes siguen allí. Y hoy, otra vez sin tapujos, vuelven a levantar la cabeza.

Ahora, cuando el Titánic hispánico hace aguas atenazado por una crisis cada día mayor, cuando chirría todo el andamiaje, queda expuesta la verdadera naturaleza del presente Régimen y los límites de una Transición cuya sacralización beata durante décadas impidió ver la realidad. De golpe, a toda una legión de “demócratas” se les ha caído la careta. Ventajas de las crisis: clarifican las cosas.

La democracia para algunos está bien, siempre y cuando no se salga de madre. Y si es así, aquellos que molestan, ya sean “malvados” independentistas catalanes o bien “peligrosos” activistas del 25S, hay que meterlos rápido en cintura. ¿Televisar en directo imágenes de cargas policiales? ¡Menudo escándalo! La gente se indigna y aún se manifiesta más. Solución: recortamos el derecho a manifestación e información y listos. El presidente del Grupo Popular en el Parlamento Europeo Jaime Mayor Oreja y la delegada del Gobierno en Madrid Cristina Cifuentes lo tienen claro.

La crisis de hoy no es sólo una crisis económica y social sino una crisis de régimen sin precedentes, donde se pone en cuestión el modelo de Estado salido de la Transición, sus “pactos de silencio”… y el maltrecho sistema democrático que tenemos.

Y es en medio de este marasmo que hay que apoyar todas las reivindicaciones democráticas que choquen contra el corsé borbónico de la Transición. Empezando por el derecho del pueblo catalán a decidir su futuro. ¿Quién teme un referéndum en Catalunya? Quienes no están dispuestos a aceptar su resultado. No conviene, sin embargo, que la furia españolista contra Mas nos haga tomar a un político cuyo única obra de gobierno ha sido recortar derechos y bajar impuestos a los ricos como el adalid de la democracia y la libertad. Al contrario, los catalanes sólo tendremos una vida mejor cuando nos liberemos de Mas, su escudero Felip Puig y su tropa de las “tijeras”.

El teniente coronel de infantería Francisco Alamán Castro decía que “la situación actual es muy parecida a la del 36”. Toda una declaración de intenciones. Ahora, como entonces, nuestra democracia, nuestros derechos, nuestro futuro están amenazados. Nos jugamos mucho. ¿Para cuando tendremos los tanques en las calles de Barcelona? No sería la primera vez. Y de una cosa estoy segura, el pueblo no se quedará callado. Entonces lo importante será no confundirse de enemigo y mientras combatimos a los franquistas mal reciclados habrá que recordar que los intereses de la mayoría del pueblo catalán tienen muy poco que ver con los del Mesías Artur.

Contra la subida de tasas, encendamos las calles. No pagaremos su deuda

Este curso tenemos que encender las calles. El final del curso pasado acabó con movilizaciones masivas de estudiantes contra las anunciadas subidas de tasas y contra los recortes. Medidas éstas, enmarcadas dentro de unas las políticas de ajuste a escala de la UE que, además de avanzar hacia la destrucción de servicios públicos básicos como la educación y la sanidad, están suponiendo un ataque directo a derechos fundamentales, como el trabajo y la vivienda. Derechos, no olvidamos, fruto de luchas históricas.
Hablar sobre condiciones laborales precarias, despidos, eliminación de las ayudas sociales básicas, encarecimiento del transporte público, de la luz, del gas… se ha convertido en algo habitual para quienes sufrimos la crisis. Como si fuera algo normal, prácticamente natural en un momento de crisis, la pérdida de derechos o el empeoramiento de las condiciones de vida de la mayoría, se quieren convertir en verdades indiscutibles, en sacrificios que hay que hacer ante el miedo de algo peor, que sin saber muy bien que es, sin duda se nos vende mediante la política del miedo como terrible. Pero, nosotros y nosotras sabemos que ese discurso no es verdad. Sabemos que los de abajo no hemos provocado ninguna crisis, como tampoco hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y que aquí sólo se enriquecieron los mismos de siempre. Y es que, el 99% sabemos que la crisis tiene nombre y apellidos, que se corresponden con ese 1%, el cual especuló ayer generando una deuda que nos quieren hacer pagar hoy para poder seguir ganando y aumentando sus beneficios mañana. Pero, sobre todo, sabemos que ésta crisis, su crisis, no tiene una única salida posible.
La subida de tasas, dificultará el acceso universitario y precarizará aún más la vida de la mayoría de estudiantes, pero no nos engañemos, nuestras tasas tampoco servirán para pagar “la deuda” y salir de su crisis. Todas las reformas que los distintos gobiernos llevan aplicando desde hace años están acabando con la universidad tal y como la conocíamos, a pesar de los rechazos contundentes desde el movimiento estudiantil. Desde los cambios sufridos por la L.O.U, la creación del Espacio Europeo de Educación Superior y las reformas en torno a financiación anunciados por la Estrategia 2015, la universidad empresa, la de élites, se avecinaba cada vez más. La declaración de Bolonia (1999), su eurocrédito, su movilidad, su nueva pedagogía y sus grados y master, no era una mera reforma educativa, sino como se ha demostrado, un paso mas de la brutal “revolución capitalista” que estamos sufriendo. Por eso, nuestras tasas no servirán para pagar su deuda, ya que hablar de crisis y hablar de tasas, es hablar de lo mismo, pues forma parte de la misma ideología que justifican las mismas políticas que combatimos desde hace años.
A la brutal subida de tasas se suma el recorte enorme que se aplicará en gasto público con respecto a las becas. Las becas, las cuales tradicionalmente se han entendido como compensación a las diferencias sociales, pasan de basarse en la renta de los estudiantes a ser un premio al mérito, o convertidas en préstamos, culpabilizando exclusivamente y de manera individual al estudiante de los fracasos de una educación pública que sufre su crisis estructural desde hace años. Su receta está clara: competitividad individual frente a una salida colectiva que enfrente las desigualdades sociales, “excelencia” frente acceso universal. La lucha, también: nuestros derechos frente a sus privilegios. 
Pero junto a todas estas medidas, se están dando una serie de elementos que precarizan más la vida de los estudiantes como futuros trabajadores: las reformas laborales del PSOE y del PP, a la medida de empresarios explotadores; la pasada reforma de las pensiones que nos dificulta obtener una pensión digna; además pretenden de eliminar las ayudas al paro, aumentar los despidos en empleos públicos y otra serie interminable de ajustes. Y somos los jóvenes precarios y las mujeres las que nos vemos más afectados por estas medidas, con mayores tasas de desempleo, de precariedad y de temporalidad laboral sobre nuestras espaldas.
Por si no fuera bastante, la subida de tasas y todo el paquete de medidas se aplican incluso en aquellas comunidades donde gobierna la supuesta izquierda, representada a nivel estatal por el gobierno andaluz PSOE-IU, que ha demostrado sin tapujos no ser ninguna alternativa al neoliberalismo. Cada día está mas claro para mayores sectores de la población, que es necesaria la construcción de una alternativa política tan leal a los trabajadores, como lo son nuestros gobiernos a los banqueros y compañía.
Con este escenario, varias son las tareas, como varios serán los problemas, que debe afrontar el movimiento estudiantil para hacerse fuerte en la lucha contra los recortes. Por un lado, avanzar en una mas democrática autoorganización mediante asambleas, para discutir sobre nuestras reivindicaciones, así como acerca de la orientación que vamos a llevar para conseguirlas: construir movilizaciones extendidas en el tiempo; impulso de huelgas propiamente estudiantiles; participación estudiantil en las huelgas generales y otras movilizaciones que planteen la necesaria convergencia permanente con el resto de luchas sociales.
Por el otro, hemos de tomar consciencia de nuestras debilidades y poner lo que sea necesario para corregirlas. En este sentido, debemos ser capaces de construir una coordinación flexible y efectiva que nos dote de una unidad en la acción a la altura de las circunstancias, así como reflexionar acerca del papel de los sindicatos y otros agentes sociales en las movilizaciones, tomando posiciones ofensivas en la unidad, al tiempo que firmes en nuestra propia autonomía. En último lugar, tenemos que ser inclusivos en nuestro discurso, en el sentido de respetar las diferentes visiones de construcción del movimiento, priorizando que las discusiones giren en torno a propuestas políticas concretas acerca de nuestras reivindicaciones y los métodos para conseguirlas, sin importar la procedencia de la misma.
Desde la lucha y la movilización seremos capaces de doblegar los planes de la Troika. De este modo ha conseguido el movimiento estudiantil en Québec eliminar la subida de tasas, una victoria que llevábamos tiempo sin ver y que solo se ha conseguido gracias al esfuerzo de miles de estudiantes movilizados ¿Cómo lo han conseguido? Impulsando una huelga de casi 7 meses, cientos de movilizaciones extendidas en el tiempo, con confrontaciones policiales que les han dejado 2500 arrestados … Encender las calles les ha dado resultado, tenemos que aprender de ellos, encender las calles en nuestro estado para conseguir victorias.
En definitiva, porque sabemos que no hay una única salida a ésta crisis, como nos quiere hacer creer ese 1% a fuerza de ley, con el consentimiento aquí y allá, tanto de unos como de otros, nosotras y nosotros, jóvenes y estudiantes, tenemos una responsabilidad histórica en este tiempo no sólo con nosotros mismos, sino también con nuestros mayores y con generaciones venideras. Por ello, hoy mas que nunca, tenemos que hablar de política, tenemos que hacer política, sin duda, otra política, desde abajo, con una ilusión limpia de dogmatismos, con rabia y sin miedo. Si hablamos de una generación “sin futuro” es porque tenemos una sociedad sin presente, en la que ya no valen mas excusas para que aquella generación perdida, se encuentre y luche por todo lo que nos han quitado y por todo lo que nunca hemos tenido…
...ENCENDAMOS LAS CALLES

jueves, 4 de octubre de 2012

Crónica de la protesta contra los recortes en educación durante la inauguración del curso de la UGR.

NO HAY NADA QUE CELEBRAR.

No hay nada que celebrar. Esa es ha sido el lema con el que estudiantes, P.A.S y P.D.I de la Universidad de Granada se han manifestado contra los recortes en el acto de inauguración del curso, el pasado 1 de Octubre.

En un momento en el que ha subido el paro, bajan los sueldos, se endurecen los requisitos para poder acceder a una beca y nos suben las tasas no nos queda otra que encender las calles. Encederlas porque es la única manera de hacer que nos escuchen. Y encenderlas porque no existe otro camino contra los recortes vengan de donde vengan, sea desde el gobierno central del PP o desde gobiernos autonómicos como el de coalición PSOE-IU de la Junta de Andalucía.

Y este camino pasa por que nos autoorganicemos en cada uno de nuestro centros de trabajo, institutos, facultades y barrios. Solamente a través de la pelea podremos ser capaces, lxs de abajo, de acabar con las reformas estructurales al sistema capitalista, que solamente benefician a los de arriba. No pagaremos su crisis con nuestro sueldos, nuestra educación, nuestra sanidad ni nuestra vivienda.

Este acto de protesta es solo el principio. Vienen jornadas de huelga estudiantiles a través de las cuales es necesario que nos organicemos a nviel local pero que no perdamos de vista la necesidad de coordinar esfuerzos a nivel estatal y europeo. Como decimos, esto es sólo el principio, pero no pararemos hasta conseguir lo que queremos, porque ni queremos las tasas, ni queremos la reforma laboral ni queremos sus recortes.

Elecciones 25N: necesitamos una candidatura anticapitalista contra los recortes y para romper con el régimen

Declaración de Revolta Global-Esquerra Anticapitalista

La convocatoria de elecciones al Parlament de Catalunya el próximo 25N llega en un contexto marcado por el nuevo clima político abierto tras el 11S y por la profundización de la crisis económica y social. La instrumentalización que CiU intenta hacer del 11S hace más necesario que nunca ligar el combate por los derechos nacionales catalanes y por la defensa de los derechos sociales. La inminencia de un rescate al Estado español anuncia todavía más un nuevo período de aumento de los recortes y de intensificación de los ataques contra los derechos sociales. Relanzar la movilización social contra las políticas de ajuste, para no pagar la deuda ni una crisis que no ha creado la mayoría de la población es la tarea más urgente.

Sin embargo, la convocatoria de elecciones plantea también la necesidad de una nueva alternativa política que encarne un proyecto diferente de sociedad y un programa de ruptura con les políticas de ajuste y con el régimen españolista. Grecia muestra que es posible construir una alternativa a la austeridad. El proceso para construir una alternativa con fuerza para desafiar a los actuales partidos mayoritarios requerirá tiempo y será un proceso resultado de la confluencia de muchas voluntades y organizaciones.

Sin embargo, es necesario intentar que de cara al 25N se pueda empezar a dar pasos en la construcción de esta alternativa poniendo en pie una candidatura lo más amplia y fuerte posible que agrupe al máximo número de organizaciones políticas, activistas sociales, candidaturas locales... y que tenga como bases la oposición a los recortes i políticas de ajuste, la expropiación de la banca, el no pago de la deuda ilegítima, el fin de un modelo ecológicamente depredador, la lucha contra cualquier tipo de opresión y discriminación, y la ruptura del actual régimen y la defensa de una República catalana que pueda decidir los vínculos que quiere tener con el resta de pueblos. Una candidatura que defienda la desprofesionalización de la política y que tenga un firme compromiso con las luchas sociales.

El 25N nos jugamos mucho. Es necesario que se exprese políticamente una candidatura de ruptura que haga estallar el sistema tradicional de partidos y permita visibilizar que hay una alternativa a las políticas actuales. Desde Revolta Global-Esquerra Anticapitalista trabajamos en la dirección de conformar una candidatura lo más amplia posible que vaya prefigurando la alternativa política que necesitamos en un momento en el que se aceleran los acontecimientos y la crisis.