Sinistra Crítica
Publicamos el documento aprobado por la Coordinadora Nacional de Sinistra Critica a propósito del voto para el 24 y 25 de Febrero. Estas elecciones legislativas parecen constituir una propia y verdadera anomalía en la historia política de nuestro país. El enfrentamiento que se ha producido entre las tres principales formaciones pretende ocultar a la atención de los electores el hecho de que las tres han apoyado en el pasado más reciente al gobierno Monti, que se ha caracterizado durante todos sus 14 meses de vida por una agresión constante y feroz a los derechos y a todas las principales conquistas de las clases subalternas.
La destrucción del sistema público de pensiones (con la peor contrarreforma de toda Europa), la anulación del artículo 18 y la reintroducción del despido improcedente, la contrarreforma de la Seguridad Social, las disposiciones relativas a la venta de bienes y servicios públicos, los recortes a los entes públicos, al estado social, a la escuela y a la sanidad públicas, el aumento de los impuestos a las rentas más bajas, las medidas que han creado las condiciones para el aumento de la explotación y el desempleo masivo y la expansión de la pobreza han sido aprobadas con el apoyo de los partidos de Berlusconi, Bersani, Monti y Casini.
Además estos partidos han aprobado reglas y tratados que vinculan nuestro país al sometimiento al diktat de la troika comunitaria, aceptando que las próximas décadas estén marcadas por feroces recortes en el gasto público y a los derechos laborales. Apoyan el pacto fiscal y la contrarreforma constitucional en el balance de cuentas. Obviamente incluso SEL (Izquierda, Ecología y Libertad), para estipular su alianza estructural y estratégica con el Partido Democrático, a pesar de no haber participado en la legislatura que acaba, ha subscrito solemnemente el compromiso de mantener todos los acuerdos europeos (y de hecho Vendola dice estar dispuesto a colaborar con Monti “sobre las reformas constitucionales”, como si esto no fuera ya un agravante).
Lo que dicen estos partidos sobre el trabajo, el desarrollo, la igualdad, los servicios públicos, por lo tanto constituye una auténtica hipocresía electoral para engañar al electorado popular. Pero en el fondo esta identidad sustancial entre las principales formaciones no sucede por primera vez, al contrario, es un sello distintivo de los últimos 15 años. Éstos son los partidos de la austeridad.
Las listas del “Movimiento cinco estrellas”, que desde hace un año constituyen una novedad efectiva en el panorama político electoral, se presentan como la única alternativa basando la propia capacidad de control del electorado en una seca denuncia del carácter parasitario y corrupto de la “casta” y cabalgan en el desprecio nutrido por amplios sectores populares de los enfrentamientos de los políticos. Pero a pesar de estas justas denuncias omiten la responsabilidad de quién es realmente partidario de las actuales políticas de austeridad. Sin duda estamos hablando de los banqueros, de los grandes empresarios y financieros que después de haber explotado para sus propios fines la connivencia de los políticos, hoy aprovechan el descontento de las masas para también desmantelar la política como espacio de debate democrático y de construcción de la participación y el consenso. No es casual que Grillo haya estructurado “su” movimiento de modo totalmente vertical, con un poder absoluto de asentimiento y veto de elección política.
Tampoco es casual que las críticas a los sindicatos no se dirigen contra su carácter burocrático, sino más bien en su presunto papel de obstáculo en el desarrollo económico, mientras la desenvoltura en secundar la atmósfera de las calles lo han llevado a ambiguas propuestas sobre los derechos de los inmigrantes y a equívocas apreciaciones de una organización fascista como Casa Pound. Frente a este panorama desolador, durante los últimos meses de 2012 se había desarrollado en el país una corriente de opinión en el país con el objetivo de construir una propuesta electoral clara y abiertamente alternativa a todas las formaciones políticas que en el curso de las últimas décadas se han sucedido en el gobierno. En torno a la convocatoria “Cambiar se puede” se habían reunido miles de ciudadanos, militantes políticos, sindicales y diferentes movimientos, que en un proceso asambleario participativo trazaron la posibilidad de que ésta viera la luz y se experimentase en las próximas elecciones. Pero las contradicciones internas en el grupo de los promotores, y sobre todo el asalto electoral de partidos como Rifondazione, Partido de los Comunistas Italianos y los Verdes, asustados por la idea de no poder sentarse de nuevo en el Parlamento, han hecho naufragar el proceso en un resultado que ha desilusionado gravemente las expectativas. La posterior elaboración de las listas de los candidatos, con una muy escasa presencia de mujeres, ha confirmado este pésimo método.
La gestión en la negociación de las listas ha estado basada en el intercambio entre los partidos y en los “ascensos” de “exponentes de la sociedad civil” directamente elegidos por Ingroia y su séquito. Han sido muchos quienes ante este resultado se han desvinculado del apoyo militante, pero a menudo también únicamente electoral, a la lista Ingroia. Incluso después de la evaluación negativa de este resultado, Sinistra Critica, que también había intervenido con convicción en sus dos asambleas nacionales y decenas de locales para apoyar el proceso y sus características radicales y alternativas, decidió el 28 de Diciembre no participar en el proyecto electoral y por lo tanto no participar en ninguna “negociación” para las listas, ni proponer candidato o candidata.
En la resolución de la Coordinadora Nacional se decía que “una eventual indicación de nuestro voto a favor de la lista en gestación será verificada en base a las listas y al perfil político definitivo de la coalición”. Ahora el perfil político de la lista “Ingroia- Revolución Civil” está definido básicamente, y a pesar de haber asumido entre sus puntos algunas de las propuestas de “Cambiar se puede”, mantiene toda su ambigüedad, una formulación aclasista y un eje centrado solamente en la lucha contra la criminalidad, como si fuera ésta la responsable de las políticas de austeridad y antipopulares: características que no podemos apoyar.
Además de esto, la lista Ingroia sigue manteniendo un comportamiento ambiguo de fondo en las relaciones con el Partido Democrático, buscando con ello una interlocución en los programas; esta disponibilidad política se ha manifestado en el intento apenas velado de entablar una negociación con Bersani para algún tipo de retirada en las listas para el senado.
En cuanto a las listas, éstas han sido confeccionadas sin ninguna participación desde la base, en una negociación a la mesa entre los partidos contrayentes y las personas más destacadas de la coalición. La presencia en las cabezas de lista de tres exministros de gobiernos de centro-izquierda responsables de políticas social-liberales e incluso de acciones de guerra en Afganistán y en los Balcanes, y de una plétora de políticos disfrazados de “sociedad civil” arriesga con anular el valor de un importante número de candidatos y candidatas expresión de los movimientos sociales.
Por esta razón, Sinistra Critica no apoyará ni de forma directa ni indirecta la lista “Ingroia- Revolución Civil”. Sinistra Critica por lo tanto en estas elecciones no dará apoyo a ninguna lista ni dará alguna indicación de voto ni siquiera crítico, a pesar de no implicarse en una campaña abstencionista, y no presentará listas propias a las elecciones, considerando que en este terreno no existen hoy las condiciones, ni políticas ni organizativas, para una presentación autónoma anticapitalista más amplia, eficaz y nueva.
Esta presencia debe construirse más que nunca en el plano de las luchas y de los movimientos sociales, para que éstos puedan dar vida a una fuerte respuesta social y política a la violencia del ataque de la clase dominante. La organización explicará con todos los instrumentos posibles a todas y todos nuestros interlocutores las razones de esta decisión. En todo caso, estamos seguros que, por desgracia, el futuro gobierno que nacerá después de las elecciones de finales de Febrero, sea el que sea, pondrá en marcha una nueva fase de políticas de austeridad basadas en los dictados de la troika y de la patronal. Sinistra Critica, por lo tanto, mantendrá en todas las localidades el compromiso de construir un movimiento de lucha y resistencia contra estas políticas. Será ésta nuestra tarea fundamental en la próxima etapa.
http://sinistracritica.org/2013/01/...
Traducción de Tomás Martínez para Izquierda Anticapitalista
Publicamos el documento aprobado por la Coordinadora Nacional de Sinistra Critica a propósito del voto para el 24 y 25 de Febrero. Estas elecciones legislativas parecen constituir una propia y verdadera anomalía en la historia política de nuestro país. El enfrentamiento que se ha producido entre las tres principales formaciones pretende ocultar a la atención de los electores el hecho de que las tres han apoyado en el pasado más reciente al gobierno Monti, que se ha caracterizado durante todos sus 14 meses de vida por una agresión constante y feroz a los derechos y a todas las principales conquistas de las clases subalternas.
La destrucción del sistema público de pensiones (con la peor contrarreforma de toda Europa), la anulación del artículo 18 y la reintroducción del despido improcedente, la contrarreforma de la Seguridad Social, las disposiciones relativas a la venta de bienes y servicios públicos, los recortes a los entes públicos, al estado social, a la escuela y a la sanidad públicas, el aumento de los impuestos a las rentas más bajas, las medidas que han creado las condiciones para el aumento de la explotación y el desempleo masivo y la expansión de la pobreza han sido aprobadas con el apoyo de los partidos de Berlusconi, Bersani, Monti y Casini.
Además estos partidos han aprobado reglas y tratados que vinculan nuestro país al sometimiento al diktat de la troika comunitaria, aceptando que las próximas décadas estén marcadas por feroces recortes en el gasto público y a los derechos laborales. Apoyan el pacto fiscal y la contrarreforma constitucional en el balance de cuentas. Obviamente incluso SEL (Izquierda, Ecología y Libertad), para estipular su alianza estructural y estratégica con el Partido Democrático, a pesar de no haber participado en la legislatura que acaba, ha subscrito solemnemente el compromiso de mantener todos los acuerdos europeos (y de hecho Vendola dice estar dispuesto a colaborar con Monti “sobre las reformas constitucionales”, como si esto no fuera ya un agravante).
Lo que dicen estos partidos sobre el trabajo, el desarrollo, la igualdad, los servicios públicos, por lo tanto constituye una auténtica hipocresía electoral para engañar al electorado popular. Pero en el fondo esta identidad sustancial entre las principales formaciones no sucede por primera vez, al contrario, es un sello distintivo de los últimos 15 años. Éstos son los partidos de la austeridad.
Las listas del “Movimiento cinco estrellas”, que desde hace un año constituyen una novedad efectiva en el panorama político electoral, se presentan como la única alternativa basando la propia capacidad de control del electorado en una seca denuncia del carácter parasitario y corrupto de la “casta” y cabalgan en el desprecio nutrido por amplios sectores populares de los enfrentamientos de los políticos. Pero a pesar de estas justas denuncias omiten la responsabilidad de quién es realmente partidario de las actuales políticas de austeridad. Sin duda estamos hablando de los banqueros, de los grandes empresarios y financieros que después de haber explotado para sus propios fines la connivencia de los políticos, hoy aprovechan el descontento de las masas para también desmantelar la política como espacio de debate democrático y de construcción de la participación y el consenso. No es casual que Grillo haya estructurado “su” movimiento de modo totalmente vertical, con un poder absoluto de asentimiento y veto de elección política.
Tampoco es casual que las críticas a los sindicatos no se dirigen contra su carácter burocrático, sino más bien en su presunto papel de obstáculo en el desarrollo económico, mientras la desenvoltura en secundar la atmósfera de las calles lo han llevado a ambiguas propuestas sobre los derechos de los inmigrantes y a equívocas apreciaciones de una organización fascista como Casa Pound. Frente a este panorama desolador, durante los últimos meses de 2012 se había desarrollado en el país una corriente de opinión en el país con el objetivo de construir una propuesta electoral clara y abiertamente alternativa a todas las formaciones políticas que en el curso de las últimas décadas se han sucedido en el gobierno. En torno a la convocatoria “Cambiar se puede” se habían reunido miles de ciudadanos, militantes políticos, sindicales y diferentes movimientos, que en un proceso asambleario participativo trazaron la posibilidad de que ésta viera la luz y se experimentase en las próximas elecciones. Pero las contradicciones internas en el grupo de los promotores, y sobre todo el asalto electoral de partidos como Rifondazione, Partido de los Comunistas Italianos y los Verdes, asustados por la idea de no poder sentarse de nuevo en el Parlamento, han hecho naufragar el proceso en un resultado que ha desilusionado gravemente las expectativas. La posterior elaboración de las listas de los candidatos, con una muy escasa presencia de mujeres, ha confirmado este pésimo método.
La gestión en la negociación de las listas ha estado basada en el intercambio entre los partidos y en los “ascensos” de “exponentes de la sociedad civil” directamente elegidos por Ingroia y su séquito. Han sido muchos quienes ante este resultado se han desvinculado del apoyo militante, pero a menudo también únicamente electoral, a la lista Ingroia. Incluso después de la evaluación negativa de este resultado, Sinistra Critica, que también había intervenido con convicción en sus dos asambleas nacionales y decenas de locales para apoyar el proceso y sus características radicales y alternativas, decidió el 28 de Diciembre no participar en el proyecto electoral y por lo tanto no participar en ninguna “negociación” para las listas, ni proponer candidato o candidata.
En la resolución de la Coordinadora Nacional se decía que “una eventual indicación de nuestro voto a favor de la lista en gestación será verificada en base a las listas y al perfil político definitivo de la coalición”. Ahora el perfil político de la lista “Ingroia- Revolución Civil” está definido básicamente, y a pesar de haber asumido entre sus puntos algunas de las propuestas de “Cambiar se puede”, mantiene toda su ambigüedad, una formulación aclasista y un eje centrado solamente en la lucha contra la criminalidad, como si fuera ésta la responsable de las políticas de austeridad y antipopulares: características que no podemos apoyar.
Además de esto, la lista Ingroia sigue manteniendo un comportamiento ambiguo de fondo en las relaciones con el Partido Democrático, buscando con ello una interlocución en los programas; esta disponibilidad política se ha manifestado en el intento apenas velado de entablar una negociación con Bersani para algún tipo de retirada en las listas para el senado.
En cuanto a las listas, éstas han sido confeccionadas sin ninguna participación desde la base, en una negociación a la mesa entre los partidos contrayentes y las personas más destacadas de la coalición. La presencia en las cabezas de lista de tres exministros de gobiernos de centro-izquierda responsables de políticas social-liberales e incluso de acciones de guerra en Afganistán y en los Balcanes, y de una plétora de políticos disfrazados de “sociedad civil” arriesga con anular el valor de un importante número de candidatos y candidatas expresión de los movimientos sociales.
Por esta razón, Sinistra Critica no apoyará ni de forma directa ni indirecta la lista “Ingroia- Revolución Civil”. Sinistra Critica por lo tanto en estas elecciones no dará apoyo a ninguna lista ni dará alguna indicación de voto ni siquiera crítico, a pesar de no implicarse en una campaña abstencionista, y no presentará listas propias a las elecciones, considerando que en este terreno no existen hoy las condiciones, ni políticas ni organizativas, para una presentación autónoma anticapitalista más amplia, eficaz y nueva.
Esta presencia debe construirse más que nunca en el plano de las luchas y de los movimientos sociales, para que éstos puedan dar vida a una fuerte respuesta social y política a la violencia del ataque de la clase dominante. La organización explicará con todos los instrumentos posibles a todas y todos nuestros interlocutores las razones de esta decisión. En todo caso, estamos seguros que, por desgracia, el futuro gobierno que nacerá después de las elecciones de finales de Febrero, sea el que sea, pondrá en marcha una nueva fase de políticas de austeridad basadas en los dictados de la troika y de la patronal. Sinistra Critica, por lo tanto, mantendrá en todas las localidades el compromiso de construir un movimiento de lucha y resistencia contra estas políticas. Será ésta nuestra tarea fundamental en la próxima etapa.
http://sinistracritica.org/2013/01/...
Traducción de Tomás Martínez para Izquierda Anticapitalista
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